Lo que yo pediría del previews…

- Sexy chix p31 12.95$ Curioso recopilatorio de autoras que incluye obras de Jill Thompson, Collen Doran, Gail Simone, Roberta Gregory o Collen Coover, entre otras
Batman and the monster men #1 (de 6), de Matt Wagner. P57 2.99$. Siempre es interesante echarle un vistazo a los trabajos de Wagner, el creador de Grendel.
All Star Superman #1, de Grant Morrison y Frank Quitely. P63 2.99$. El hiperactivo Morrison aterriza en Superman y nadie sabe lo que hará, pero hay que recordar que sus etapas en series clásicas (X-Men, JLA, etc) suelen ser mucho menos excesivas de lo habitual.
- I Cant beleive its not the justice league, Giffen, deMatteis y Maguire., p77 12.99$. Giffen, DeMatteis y Maguire… Nuff said!
The fountain, de Rafnosky y Kent Williams. P110. 39.99$ Esperada novela gráfica del director Darren Arafnosky con el siempre sugerente Williams.
Body Bags: 3 the hard way, de Jason Pearson. P134 5.99. Nuevo especial de Body bags, una serie discretita pero coin un excelente Pearson.
Battle Pope vol 1 TPB, de Kirkman y Moore. P140. 12.99 Primer recopilatorio del irreverente Battle Pope.
Following Cerbeus #6, de Dave Sim. P206 3.95$. nueva entrega de esta revista dedicada a analizar la larga serie de Sim.
Alan Moore spells it out p213 9.95$. Transcripción de una larga entrevista al de Northampton.
Palooka Ville 18, de Seth. P273 4.95$. Nueva entrega de la serie de Seth.
Winbledon green : the greatest comic book collector in the world, de Seth. P274 19.95$. Nueva novela gráfica de Seth, un autor siempre a seguir.
Comics journal 280 p281 9.95$
Jimbos Inferno, de Gary Panter p280 29.95$. Segunda entrega de la extraña revisión de La Divina Comedia de Dante que está realizando Panter, un autor fuera de toda descripción.
The three paradoxes, de Paul Hornschemeir. P281 11.95$. Tras el buen sabor de boca de Mother come home (que edita es mes Astiberri), esperaba con ganas la nueva obra del impronunciable Hornschemeir.
The maze agency vol.1, de Barr y Hughes. 24.99$. Nostalgia pura, recopilatorio de la primera obra de Adam Hughes, que le dio a conocer y le abriría las puertas de la JLA.
Masters of 20th american comics. p386 $45.00. No tengo muchas referencias, con lo que habrá que cogerlo con pinzas.
Winsor McCay: his life and art, de Jhon Canemaker. P386 $45.00. Nueva edición de este excelente libro, aprovechando el centenario de Little Nemo. Ojito que la primera edición fue saldada en España en los Vips.

El final de los buenos tiempos

Se acabó lo bueno… Las largas e interminables siestas veraniegas tras las comidas dejan paso a la indigestión de volver a probar las delicias de un comedor universitario. Terminó la indecisión entre si tocarse el lado izquierdo o el derecho de la barriga, si la posición en el sofá debe ser de decúbito supino o prono… Quedará en el pasado el terrible esfuerzo que supone cambiar de canal en el mando a distancia cuando el cerebro ha alcanzado ese nirvana producto de la mezcla de la somnolencia fiestera, el aturdimiento neuronal que provoca “Aquí hay tomate” y un estómago en plena tarea de digestión de excesos de todo tipo.
Pero vendrán tiempos mejores: de aquí a nada, el fresquito invadirá nuestras casas y no habrá mejor experiencia que volver a casa, sentarse en el sofá con una mantita (o gato friolero, que a los efectos es bastante eficiente) y un buen montón de tebeos que devorar, que las cosas que se van anunciando prometen ser interesantes.
Servidor de ustedes seguirá, pasados los sustos informáticos veraniegos, recuperando poco a poco el aspecto final de la web, e incorporando nuevas cosillas que se le van ocurriendo a uno. Lo de la Selección de La Cárcel pasará a ser algo fijo todos lo meses, junto a lista completa de novedades; seguirán los tebeos favoritos y, si todo sale bien, alguna locura que me ronda la cabeza se estrenará para las navidades.
Mientras tanto, disfruten de sus últimas horas de felicidad vacacional.

(C) Imagen y título de Nacho Casanova

Horario de actividades de las Jornadas de Avilés

La semana que viene comienzan las décimas Jornadas de Avilés, uno de los eventos ya veteranos del panorama español. Para los que tengan la suerte de poder acercarse, una semana llena de actividades e interesantes invitados, tal y como se ve en el horario previsto de actividades.

LUNES 5
17:00 Apertura Carpa de Encuentros y Actividades

MARTES 6
17:00 Apertura Carpa de Encuentros y Actividades
17:45 INAUGURACIÓN (con la presencia de autoridades y autores invitados)
18:15 Charla-Coloquio: DISRAELI
19:30 Charla-Coloquio: ESAD RIBIC
20:45 Firmas

MIÉRCOLES 7
12:00 Rueda de Prensa
15:00 Videocine.
17:00 Apertura Carpa de Encuentros y Actividades
17:00 Charla-Coloquio: JOSÉ MUÑOZ
18:15 Charla-Coloquio: JESÚS SAIZ
19:30 Charla-Coloquio: SEAN PHILLIPS
20:45 Firmas

JUEVES 8
12:00 Rueda de Prensa
15:00 Videocine.
17:00 Apertura Carpa de Encuentros y Actividades
17:00 Charla-Coloquio: LUIS GARCÍA
18:15 Charla-Coloquio: MICHAEL GAYDOS
19:30 Charla-Coloquio: MICHAEL LARK
20:45 Firmas

VIERNES 9
12:00 Rueda de Prensa
15:00 Videocine.
17:00 Apertura Carpa de Encuentros y Actividades
17:00 Charla-Coloquio: Ilustración, con Esteban Maroto y Victoria Francés
18:15 Charla-Coloquio: MANEL FONTDEVILA
19:30 Charla-Coloquio: ANN NOCENTI
20:45 Firmas

SÁBADO 10

12:00 Rueda de Prensa
12:45 Partidillo de fútbol: Organización y autores contra aficionados
15:00 Videocine.
17:00 Apertura Carpa de Encuentros y Actividades
17:00 Charla-Coloquio: ALEX MALEEV
18:15 Charla-Coloquio: GARY FRANK
19:30 CLAUSURA (con la presencia de autoridades y autores invitados)
20:45 Firmas

DOMINGO 11

17:00 Apertura Carpa de Encuentros y Actividades

1 Jornadas de Málaga del Comic y la Fantasía: Imagicamalaga 2005

Durante los próximos días 2 y 3 de Septiembre se celebrarán en el centro cívico de Málaga las 1as jornadas de Málaga del Cómic y la Fantasía, “IMAGICAMALAGA 2005″. Estreno de un evento que tiene la intención de ir cambiando la temática cada año y que en la presente edición se centrarán en la fantasía heroica, con muchas actividades programadas y una buena canmtidad de invitados relacionados con el tema. De momento, los nombres confirmados son Alfonso Azpiri, Carla Berrocal, Jesús Barony, Antonio Rojo, Antonio Vázquez, Lola Sánchez, Juan Torres, Alejandro Romero, Modesto Lozano, Miguel Ángel Alejo, Nicolau Rodrigues, Carlos Díez y la actriz porno-star Celia Blanco.

HORARIOS DE IMAGINAMÁLAGA 2005

VIERNES, DÍA 2
SALA DE PROYECCIONES
10 h. a 11 h.- Inauguración por la dibujante Carla Berrocal y el presidente de la Asociación y organizador del evento Raúl García. A continuación una exhibición de esgrima.
11 h. a 13:30 h. Proyección cinematográfica (por determinar).
De 13:30 a 15:00 h. Mesa redonda sobre Tolkien. Participan Alejandro Romero, Nicolau Rodríguez y miembros de la sociedad Tolkien de España. Modera Miguel Ángel Alejo.
De 15:00 a 17:00 h.- Proyección por determinar
De 17:30 a 19:00 h.- Mesa redonda sobre Conan el Bárbaro y Robert E. Howard. Participan Jesús Barony, Alfonso Azpiri, Antonio Rojo. Modera Miguel Ángel Alejo.
De 19:30 a 21:00 h.- Taller de combate por esgrimistas profesionales y la asociación EJEN.

SALA DE TALLER
De 11:00 a 13:00 h.- Taller de dibujo y creación de comics impartido por Carla Berrocal.
De 13:00 a 15:00 h.- Taller de dibujo y creación de comics impartido por Antonio Rojo.
De 15:00 a 17:00 h.- Espacio libre para actividades de las asociaciones
De 17:00 a 19:00 h.- Taller de creación de idiomas impartido por Nicolau Rodrigues.
De 19:00 a 21:00 h.- Taller de dibujo y creación de comics impartido por Alfonso Azpiri.

PASILLO
De 11:00 a 14:00 h.- Taller de dibujo para los más pequeños impartido por Pio Vergara y Martín Favelis.
De 17:00 a 20:00 h.- Taller de juego de Warhamer y torneos organizados por la asociación Sol Negro.
De 11:00 a 21:00 h.- Se realizan diversas actividades realizadas por las diversas asociaciones que colaboran en el evento.
De 11:00 a 21:00 h.- Sesión de firmas de los invitados

SÁBADO 3 DE SEPTIEMBRE

SALA DE PROYECCIONES
De 10:00 a 12:30 h.- Proyección por determinar.
De 11:00 a 13:30 h.- Proyección por determinar.
De 13:30 a 15:00 h.- Mesa redonda sobre la fantasía épica. Participan Carla Berrocal, Antonio Vázquez, Juan Torres. Modera Miguel Ángel Alejo.
De 15:00 a 17:30 h.- Proyección por determinar.
De 17:30 a 19:00 h.- Presentación de la VI Edición de la Semana Internacional de Cine Fantástico y de terror de Estepona, presentado por Julio Peces y proyección del Corto Lorna 3D presentado por el dibujante Alfonso Azpiri.
De 19:00 a 21:00 h.- Concurso de disfraces, relatos, dibujos y Comics entrega de premios y despedida por los diversos invitados al evento.

SALA DE TALLER
De 11:00 a 13:00 h.- Taller de dibujo y creación de cómics impartido por Lola Sánchez.
De 13:00 a 15:00 h.- Taller de dibujo y creación de cómics impartido por Jesús Barony.
De 15:00 a 17:00 h.- Espacio libre para actividades de las asociaciones participantes en el evento.
De 17:00 a 19:00 h.- Taller de creación de idiomas impartido por Nicolau Rodrigues.
De 19:00 a 21:00 h.- Taller de dibujo y creación de comics impartido por Alfonso Azpiri.

PASILLO
De 11:00 a 14:00 h.- Taller de dibujo para los más pequeños, por Pio Vergara y Martín Favelis
De 15:00 a 20:00 h.- Taller de juego de Warhamer por la asociación Sol Negro.
En el transcurso del día se estrenará un documental sobre el cómic de terror que ha realizado Dosgatas Producciones.

Más información: Asociación QI’tomer. Raúl García (newsarte@mixmail.com)

Novedades Septiembre de Sinsentido

- Pampa III, de Carlos Nine y jorge Zentner. Álbum rústica de 23,5 x 31 cm. y 48 páginas a color. PVP: 13,9 Euros.

Spartaco, de Lorenzo Mattotti. Álbum rústica. 29 x 21,5 cm. Color. PVP: 13 Euros

De Madrid a los tebeos, de varios autores. Libro cartoné de 29×24,5 cm. 216 páginas a color. Coeditado con el Ayuntamiento de Madrid. PVP:40 Euros

Y atentos porque en octubre saldrá el esperado libro homenaje a Little Nemo.

Novedades de Astiberri Septiembre

Astiberri vuelve de vacaciones con las pilas muy bien cargadas. Si las imprentas se portan, durante este mes veremos tres novedades de esta editorial que sólo se pueden calificar de imprescindibles: la reedición del fundamental “Understanding comics” de Scott McCloud, un excepcional ensayo en cómic sobre la historieta; el precioso y maravilloso “Totentanz”, retorno de Battaglia a las librerías españolas y el sobrecogedor “Mother Come Home” en una edición diseñada y supervisada especialmente por el autor, que incorpora todas las características que él quería para la edición americana, convirtiéndola casi en una edición canónica.

Madre, vuelve a casa, de Paul Hornschemeier. 128 páginas. Color. Cartoné con lomo de tela, estampado oro y sobrecubierta. Traducción de Enrique de Hériz. PVP: 22EUROS

Totentanz, de Dino Battaglia. 128págs. BN. PVP: 22EUROS

Entender los cómics, de Scott McCloud. Tomo 224 págs. BN. PVP: por determinar

Mis tebeos favoritos XVI: From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell

Imaginad la situación: un crucero de placer para un tebeoadicto, que decide pasar los días tranquilamente relajado al sol del Mediterráneo, mientras relee todos sus tebeos de Alan Moore. Una pasión dulce y sosegada hasta que de repente, un tremendo iceberg aparece en el camino del crucero (vale, no hay icebergs en el Mediterráneo, pero creo el dramatismo de la situación vale la pena, aunque si no os gusta, lo cambiáis por una abducción alienígena, o por los piratas de Astérix, qué se yo), chocando con indescriptible fuerza y abriendo una tremenda brecha de agua. Sólo hay unos minutos para reaccionar, quizás segundos, el tiempo justo para llegar a un bote y salvarse. No hay espacio ni tiempo para llevar todos los tebeos de Moore, sólo se puede salvar uno…¿cuál?
Dejo el resto de la historia para vuestra imaginación particular, aunque supongo que si nos atenemos a la lógica estricta, el tebeoadicto moriría ahogado, incapaz de decidir cuál de los tebeos de Moore elegir.
Viene lo anterior para intentar justificar que, elija la obra que elija de Alan Moore, seguro que hay miles de aficionados que elegirían otra, incluso yo mismo cambiaría de opinión según el día, pero creo que dentro de la genialidad de la obra del británico se puede destacar una obra por encima de todas las demás: From Hell.
Sé que muchos se habrán llevado las manos a la cabeza en este momento, achacando mi elección a que Watchmen es un tebeo de superhéroes, pero no. Es sencillamente que en la eterna relectura de la obra de Moore (un ejercicio que recomiendo a todo el mundo), Watchmen últimamente baja enteros a favor de otras de sus obras. Es verdad que puede ser considerada sin ningún tapujo como el guión más complejo y brillante de la historia, pero me fascina cada vez más la visión que da del concepto del superhéroe en Miracleman, mientras que la anterior me pesa demasiado la endeblez del argumento, demasiado supeditado a la estructura formal. Cuestión de gustos.
Sin embargo, From Hell se alza como un tebeo casi perfecto, en el que Moore aplica todo lo ensayado y hallado en Watchmen para conseguir una especie de gran caverna en la que siempre descubriremos nuevas grutas y recovecos, nuevos caminos que llevan a estancias más impresionantes si cabe.

Porque…¿qué es From Hell? Quizás una lectura simple nos diría que es una historia más sobre Jack El Destripador, que sigue las teorías que relacionan a la casa real con su figura. Lo que no sería ni siquiera una novedad dentro del tebeo, pues ya lo hicieron brillantemente Edith y Yann en Jack. También se podría aseverar que es una concienzuda investigación sobre el mito de Jack, avalada por el casi enciclopédico conocimiento que despliega Moore… pero tampoco. O también.
Personalmente creo que From Hell es la más fascinante y aterradora inmersión que se ha hecho en la historia en la naturaleza animal del hombre. Esa terrible y cruel paradoja del un ser humano, que esconde siempre en su interior la inherente crueldad de la naturaleza, capaz de los comportamientos más horrorosos sin más excusa que la supervivencia.
En una estructura sin precedentes, Moore es capaz de solapar distintas historias que fluyen en esa reflexión sobre la crueldad humana, desde la evidente investigación de los asesinatos de White Chapel a una subyugante y lúcida excursión por la ambición del poder y sus corruptelas, comportamientos que hacen salir el lado animal del ser humano, su dependencia instintiva del egoismo y la envidia, de la ley del más fuerte. Con habilidad, Moore transforma al Dr. Gull en su alter ego, en el narrador que nos llevará de la mano en esas reflexiones, en ese camino por el filo de la navaja hacia la locura en el que el horror se descarna y se nos muestra con la asepsia del cirujano, como una lección de anatomía que va separando sensaciones y sentimientos cuales vísceras y miembros.
Una obra que sorprende además cuando sabemos que se demoró casi diez años en su concepción, en un obligado paso por distintas editoriales que alargaba en el tiempo las entregas de forma desesperante, pero que en modo alguno afecto lo más mínimo a la obra, coherente hasta el detalle más nimio.
Y romperé aquí una lanza a favor de Eddie Campbell, dibujante muy criticado y que creo que hace una labor excepcional en esta obra. Sometido totalmente a los designios del británico (llegó a decir en una entrevista que se sentía como las manos de Moore), que impone su férrea estructura narrativa y compositiva, el dibujante buscó dar ese aspecto macilento y sucio que recuerda a las ilustraciones de la época, que acompañaba perfectamente a los deseos del guionista, investigando con él cómo representar el espanto de la locura. Cierto es que en algunos momentos puntuales puede haber cierta confusión entre personajes, pero recordemos que Campbell tuvo que mantener su estilo durante diez años, volver atrás en cada nueva entrega pese al desarrollo que como autor estaba realizando en otras obras.
Pero From Hell no es sólo lo dicho anteriormente, es además un experimento sobre la creación gracias a unos apéndices en los que Moore se dirige al lector y le abre la trastienda de su taller. A través de ellos, vamos conociendo las motivaciones del guionista, cómo encuentra las ideas y cómo las plasma, sus pensamientos y reflexiones son expuestos al lector, desnudando la obra y dejándonos ver sus interiores.
Una genialidad que hace que la obra todavía crezca más, pasando de la categoría de lectura a la de experiencia, que se cerrará brillantemente en un epílogo que nos recuerda que todo lo vivido no es más que la imaginación desbordada de un escritor, abandonándonos en el momento más alto en un seguido de reflexiones en caída libre, demostrándonos que desde el principio, Moore ha estado jugando con nosotros como marionetas dentro de la historia.
Una obra magistral.

Ediciones en España
Mucho tardó la obra de Moore en verse en España, aunque de forma mucho más agradable que la que tuvimos que sufrir los que seguimos la edición americana en tomos formato prestigio, que padecimos durante diez años los cambios de editorial, las demoras y el suspense de saber si la serie terminaría alguna vez. Planeta DeAgostini editó en cinco tomos la obra (con bastantes errores: referencias de los apéndices no eran correctas, una edición muy quemada…), que serían posteriormente recopilados en un lujoso tomo en tapa dura, que resolvía algunas de las deficiencias aunque mantenía la horrorosa rotulación elegida.

Enlaces
Artículo de Rafa Marín
Alan Moore Portal
Alan Moore Fansite
Wikipedia

Viñetas de mujeres desde el Atlántico

Por desgracia no pude ir al Salón de A Coruña, sin duda una de las citas más interesantes del panorama tebístico español, pero que no se diga que La Cárcel de Papel no habla de esta importante cita. Así que nada como “fichar” a un reportero de lujo, Breixo Harguindey, para que nos dé su visión del Viñetas de este año.

VIÑETAS DE MUJERES DESDE EL ATLÁNTICO

Tras ocho años ininterrumpidos de Viñetas desde o Atlántico, este verano tuve la sensación de que en el cómic gallego se repetía en un nivel superior una de esas sincronías propias del conjunto fractal de Mandelbrod. Tal como en la época del Salón de Ourense y el Frente Comixario, tras recibir el premio al mejor fanzine en el último Salón del cómic de Barcelona, Kiko da Silva y su proyecto BdBanda se han tomado en serio la posibilidad de levantar una editorial de cómic en Galicia. La reciente edición de títulos como “Fiz nos biosbardos” y “Thom” en formato álbum cartoné a color (tras su serialización en Golfiño) lleva camino de convertir al pontevedrés, siempre con la inestimable colaboración en la distribución Kalandraka, en el primer promotor de una editorial gallega de cómic con cara y ojos (incluso suena el nombre de Trondheim). Galicia se mueve, también, en el cómic.
En cualquier caso, la protagonista absoluta de este octavo salón del cómic de A Coruña fue Purita Campos, creadora de Esther y su mundo. Parece que la política de recuperación de autores españoles de la editorial Glénat está dando sus réditos. Tras conseguirlo con Carlos Giménez e intentarlo con Josep María Beà, Fernando Fernández y Luís García; Glénat ha dado nuevamente en la diana con la edición de la obra de Purita que ha llegado al corazón del público nostálgico. Buena prueba de ello la facilitó una librería, de la que omitiremos el nombre, que monopolizó las ventas de los tomos de Esther a 50 euros tras comprar las existencias del resto de stands. Por su parte, la veterana dibujante no desfalleció ante la fila interminable de candidatas a la firma entre las que figuraba el ya clásico anciano del cuaderno que recorre cada salón al acecho de una dedicatoria en forma de dibujo.

De acuerdo con este buen ánimo general en torno a Esther, en la charla de la propia Purita se evaluó la posibilidad de realizar un episodio final de la serie a cargo de un famoso guionista gallego. De hecho, el éxito de Glénat con Gina ha animado una más que probable próxima edición de Esther y su mundo para lo que la editorial barcelonesa ha contado con la inestimable colaboración del Club de Fans de Esther y con un impedimento: según parece, los derechos de la serie podrían estar en manos de la DC, al haber comprado ésta la editorial británica que originalmente publicaba la obra de Purita.

La idea de este último episodio de Esther quizás provino de la interesante charla de Joan Navarro sobre El Capitán Trueno a partir del comentario de su última historieta, publicada en La historia de los comics de Toutain, donde tuvo lugar ¡por fin! el encuentro sexual con Sigrid. Siempre locuaz e ingenioso, Joan Navarro estableció tres ejes que describen la radical novedad de El Capitán Trueno para la historia del cómic español. En primer lugar la novedad del formato apaisado que permitió la visión panorámica del dibujo. Por otra parte, gracias al globo como medio de transporte, las aventuras del Capitán Trueno adquirieron carácter internacional frente a las de otros héroes como el guerrero del antifaz (autolimitados a la defensa de las fronteras de la España cristiana). Y por último, una inteligente política de Bruguera para fidelizar a los lectores a través del merchandising de figuritas de sus personajes que pudieron verse en la exposición adyacente junto con algunos originales de la serie de Víctor Mora y (nota para coleccionistas y demás amantes del fetiche) ¡un reloj de El capitán Trueno!

En este apartado, uno no puede sino sentirse privilegiado cuando Javier Olivares ejerce de guía de su propia exposición. En conjunto, la obra de este heredero estético de los mejores dibujantes de la revista Madriz muestra una sorprendente versatilidad sin perder nunca la calidad ni el ánimo vanguardista por el que es reconocido. Sus fans estamos de enhorabuena ya que próximamente la editorial Media Vaca recopilará sus Cuentos de la estrella legumbre mientras el autor madrileño intenta dar una salida en Francia a su Maria Misteri, trabajo serializado en la revista Treztevents bajo guiones de Bernardo Vergara. A la salida del evento y en charla informal salió a relucir el nombre de la más joven promesa del cómic gallego, que el propio Olivares reconoce como discípulo: el flamante ganador del primer Premio de Banda Deseñada Castelao de la Diputación de A Coruña, David Rubín, cuya exposición de originales demuestra, además de un buen dibujo, su tremenda potencia como entintador.

Con independencia de la deriva situacionista de cada uno, a grandes rasgos, se podría decir que este Viñetas desde o Atlántico de 2005 ha saldado simbólicamente una deuda pendiente del cómic español con las mujeres. Además del Primer Concurso de tiras de historietas contra el sexismo y las exposiciones de Raquel Alzate y Purita Campos, acompañada de su eminente presencia, Antonio Martín presentó su comisariado de la exposición “Los tebeos de mamá” una imponente muestra de la historia del cómic español para mujeres. Aunque quizás se eche en falta una mayor implicación del sector editorial con el salón de A Coruña, año tras año éste viene demostrando como con amor por los tebeos se arma un buen salón y, quizás en el futuro inmediato con permiso de Mandelbrod, se sostenga un proyecto editorial que transmute de nuevo a Galicia al extremo izquierdo del Atlántico.
Breixo Harguindey

Mis tebeos favoritos XV: Spirou, de Franquin

La lucha entre las escuelas de Marcinelle y Moulinsart es dentro del mundo del tebeo el equivalente al enfrentamiento entre Oxford y Cambridge, entre el Barcelona y el Madrid. O incluso más, porque para muchos ha llegado a ser casi paradigma del bien contra el mal, en aquellas luchas zafias entre claros y oscuros.
A un servidor siempre le han gustado las dos, pero si me obligan a elegir (tampoco tendrían que hacerlo mucho), la decisión es clarísima: me quedo con la escuela de Marcinelle, a mi entender, el verdadero germen del tebeo francés actual, tal y como lo entendemos hoy en día.
Y si tengo que mojarme todavía más, la cosa está fácil: el Spirou de Franquin.
Caso curioso éste, porque Franquin llegó al personaje de rebote en 1946, casi ocho después de que fuese creado por Rob-Vel y tras la breve etapa de Jijé al frente, que dejó en su joven pupilo la responsabilidad de seguir adelante con las aventuras del alegre botones y su compañero Fantasio (la gran aportación de Jijé a la serie). Franquin siguió con reverencia los rígidos esquemas narrativos de la época en una historia que cumplía a rajatabla con lo que se esperaba de él, pero tardó poco en empezar a solicitar más espacio libre, a desprenderse de los corsés para dar rienda suelta a su imaginación desbordante. En apenas unos años, su evolución es fulgurante, demuestra una soltura narrativa envidiable y sus argumentos conjugan un concepto de la aventura de optimismo desbordante con una fina y elegante ironía que impregnará toda su obra en el futuro. Spirou consigue con Franquin madurar como personaje, recrearse como un aventurero rodeado de secundarios de lujo, desde su eterno compañero Fantasio al Conde Champiñac, pasando por los sensacionales villanos (Zorglub, Zantafio…) o su gran creación del genial Marsupilami, quizás el punto de inflexión que marca la gran década de Franquin al frente de Spirou. Maravillas como El dictador y el champiñón, Los piratas del silencio, El nido de los marsupilamis o la genial Z como Zorglub (mi álbum preferido de la serie) son buenas muestras del increíble nivel al que llegó Franquin, un autor que ha proyectado su influencia de forma decisiva en el tebeo francés (y no sólo francés, que se lo pregunten a Ibáñez) de las últimas cuatro décadas.
Un autor que supo conjugar su inteligencia con una capacidad para el dibujo sobrenatural, que le llevó a ese estilo tan personal, una suerte de representación naturalista de la realidad caricaturizada en todos y cada uno de sus detalles. El dibujo de Franquin juega no sólo con los personajes, sino con los fondos, los objetos, los animales, consiguiendo que cualquier cosa que dibuje automáticamente nos provoque la sonrisa y nos lleve a su universo: un gatito dibujado por Franquin nos transmite automáticamente el carácter de ese animal, una finca casi su historia, un objeto su utilidad o inutilidad…
Franquin abandonó la serie en 1968, para dedicarse plenamente a otras creaciones suyas, tan geniales como Gaston Lagaffe (Tomás el gafe en España) o las Ideas Negras (recientemente publicado por Dolmen).
La serie fue continuada con oficio por Jean-Claude Fournier, que si bien aportó poco, por lo menos respetó a la labor de Franquin. Curiosamente, cuando parecía que la serie quedaría olvidada, pasando de mano en mano (sobre todo tras la pobre etapa de Cauvin y Nic), Tome y Janry le dieron una nueva vida al personaje, logrando un altísimo nivel durante su etapa al frente de la serie, que se prolongó casi 20 años (durante los cuales crearon también esa maravilla llamado El pequeño Spirou). Recuperaron el espíritu fantástico e imaginativo de Franquin y fueron poco a poco virando al personaje hacia una vía más adulta, que alcanzaría su momento más importante en “La machina qui rêve”, último álbum de estos dos autores en el que la serie daba un giro radical, enfrentándose Spirou a sí mismo en una clara metáfora de ruptura con el pasado que llegaba incluso a un cambio en el estilo de dibujo. Por desgracia, el cambio fue mal recibido por los lectores y la serie entró en un largo sueño del que saldría gracias al guionista Morvan y al dibujante español Munuera con el correcto Paris-sous-Seine.

Ediciones en España
Aunque en España llegó a aparecer la revista de Spirou (Spirou-Ardilla) y Grijalbo publicó casi todos los álbumes del personaje, la desaparición de esta editorial provocó un parón absoluto en su aparición, dejando al público español en la penúltima aventura de Tome y Janry, Luna Fatal. En la actualidad, quedan por aparecer todavía en España Le Machine qui Rêve y la etapa de Munuera. Aunque existen rumores sobre una posible edición de la serie en España, de momento hay que conformarse con la edición que ha hecho Planeta DeAgostini de la etapa de Franquin en Spirou, siguiendo la realizada por la editorial belga Niffle.

Enlaces
La mejor página en castellano sobre el personaje
Spirou World
Sitio no oficial
Sitio oficial
Página oficial de Franquin

Mis tebeos favoritos XIV: Robert Crumb

No creo que descubra nada nuevo si digo que Robert Crumb es un misántropo convencido, un asocial obsesionado con el sexo que odia todo lo que existe en el universo, incluyéndose a sí mismo.
Y sintiéndolo por Crumb, fue una suerte para la humanidad. Milagrosa, la verdad, porque además el de Philadelphia es un dibujante compulsivo, una mezcla que nos ha proporcionado a uno de los grandes monstruos del tebeo, pero también al más incisivo y cruel crítico de la humanidad y sus paranoias.
“Pope” del underground a su pesar, Crumb, junto con otros ilustres como Justin Green, Shelton o Spain, descubrió a la sociedad americana que la historieta era un medio adulto, capaz de canalizar no sólo entretenimiento, sino reflexión, crítica o sátira desde una perspectiva completamente adulta. Pero incluso dentro de las experiencias alucinógenas de Zap, Weirdo y otras tantas míticas revistas del underground americano, pronto se vería que Crumb estaba a años luz de sus compañeros. Mientras que muchos de los autores de la época se basaban tan sólo en la provocación fácil, generalmente sexual (lógico en una sociedad ultrapuritana), Crumb iba más allá, sus diatribas eran un concentrado cáustico, dagas envenenadas que se escondían tras la apariencia de un gag con mala leche, que tras la risa dejaba un poso amargo y cruel, que no dejaba títere con cabeza. Los blancos de sus dardos eran tanto la sociedad a la que se enfrentaba la contracultura como el propio movimiento hippy que lo vio nacer, en una clara demostración de desclasamiento de su autor.
Gracias a ese odio finisecular a toda forma de vida, Crumb ha conseguido en sus tebeos diseccionar la sociedad y el ser humano, sacar sus vísceras más repugnantes y exponerlas al público escarnio, para vergüenza de la entera humanidad.
Dibujante hiperdotado para cualquier estilo que se proponga, es de esos pocos autores que parecen estar tocados por una varita divina que transforma sus pensamientos automáticamente en historietas, sin apenas esfuerzo, sólo siguiendo un instinto que le lleva a plasmar compulsivamente lo que ve y siente en viñetas. Sus historietas consiguieron traspasar sus delirios lisérgicos y sueños a un dibujo naturalista pleno de deformaciones caricaturescas y simbología surrealista-neurótica, creando un lenguaje propio y personal, escaparate perfecto de esa ventana que abre al resto del mundo desde su ermitañismo.
Me resultaría muy complejo elegir una historieta de Crumb como representante de su obra, porque en todas sus etapas es posible destacar alguna genialidad: El Gato Fritz, Mr. Natural…personajes geniales pero que quizás se quedan un mínimo peldaño por debajo de su máxima creación: él mismo. Las historietas protagonizadas por el propio Robert Crumb son quizás el mejor reflejo de esa capacidad autodestructiva del autor que, paradójicamente, lo transforma en un ácido testigo de lo que le rodea.

Ediciones en España

Crumb ha sido editado en España desde la época de la revista Star, aunque la labor más sistemática de publicación de su obra ha sido llevada por la editorial La Cúpula, que lo incluyó entre la nómina de autores de El Víbora desde casi sus inicios y que hoy en día mantiene la colección “Robert Crumb Historias Completas”, en la que se está editando (y reeditando continuamente) su mejor obra.

Algunos enlaces
Página oficial
Página no oficial
Crumb en La Cúpula

Mañana se estrena una película basada en un tebeo…

Pues sí, con tanto Sin City, 4F y Batman Begins, ha pasado un poco desapercibido que mañana se estrena una película basada en un tebeo, premiado en Angouleme 2001 y un beste seller con más de 300.000 copias vendidas. L’Enquete Corse, de Petillon es la base de la película dirigida por Alain Barberian, que en España se llamará “El Archivo Corso”. Lo que no sé es si le película se acercará al vitriolo del álbum, una nueva aventura del genial Jack Palmer que le lleva a Córcega, lo que le permite dar su demoledora visión sobre el terrorismo corso, pero también de la actitud del estado francés, la incompetencia policial y judicial y la resignación de un pueblo que ya se ha acostumbrado a todo. No me imagino yo a nadie haciendo una visión tan lúcida de la situación del País Vasco desde ese humor absurdo pero salvaje.

Por cierto, mañana también se estrena El sonido del trueno, la última película de Peter Hyams (un director que suele estar muy correcto cuando aborda la ciencia-ficción) y me asalta una duda que paso a los corbenmaníacos. En el trailer todo parece indicar que el presente/futuro cambia tras un viaje al pasado en el que uno de los crononautas se sale del camino…¿no os suena a una historieta de Richard Corben de la Warren?
Me pongo ahora mismo a buscarla…

Novedades Dolmen para Septiembre

- Dolmen #116. Revista. Color. 64 Pgs. Entrevista a Stuart Immonen. Noticias,Digress, Reseñas, Han Dicho, Columnas de opinión… y artículos dedicados a Sin City (la película), X-Men y Jim Aparo. PVP: 2,50 euros.

Eros #48, de varios autores. Revista. B/N y color. 64 Pgs 2,99 euros.
En Primera Persona #2: Frank Miller, de David Hernando. Libro. B/N. 160 Pgs. 160 Páginas. Libro dedicado al autor de Sin City, repasando toda la trayectoria del autor con numerosas ilustraciones realizadas a lo largo de su carrera, y lleno de anécdotas y comentarios contadas por el mismo Frank Miller. PVP: 12,95 euros.

Kane #4, de Paul Grist. Tomo. B/N. 160 Pgs. 9,95 euros.

Crónicas de Mesene: Erika #2, de Roke González, Joan Fuster. Línea Siurell. Prestigio. B/N. 48 Pgs. PVP: 5,50 euros.
Qu4ttrocento #1, de David Lafuente. Revista. Línea Siurell
. B/N. 48 Pgs. 5 euros.

Monográfico sobre cómic negro de La Gansterera

La Asociación Cultural Novelpol (Amigos de la Literatura Policial) acaba de editar el tercer número de la revista LA GANGSTERERA, un monográfico dedicado al Cómic Negro. En este número colaboran el escritor Fernando Marías, Rubén Paniceres, destacando una larga entrevista en exclusiva a Enrique S. Abulí, el creador de Torpedo. Además, encontraremos historietas, un estudio sobre las influencias del género en el cómic norteamericano actual, un ensayo sobre Max Allan Collins, dos artículos sobre Jacques Tardi y un reportaje sobre la adaptación cinematográfica de Sin City, además de varias reseñas y una completa bibliografía.
Su precio es de 5EUROS y si no la encontráis en vuestra librería especializada, podéis contactar con la revista en su página web http://gangsterera.free.fr o pidiédola al mail zeki(arroba)telecable.es.

Foster y Torres en EL PAÍS

Dos excelentes entregas las de esta semana en el coleccionable de EL PAÍS. Hoy, nada más y nada menos que El Príncipe Valiente, una obra maestra maravillosa, única, incomensurable de la que ya hablé hace poco. Y mañana, La estrella Lejana de Daniel Torres, cuarta entrega de la serie de Roco Vargas y, posiblemente, uno de los mejores tebeos españoles de las dos últimas décadas. Torres borda en esta entrega una genial historia sobre el pasado del aventurero sideral (tranquilos, se puede leer de forma aislada de las tres anteriores) en el que todo su homenaje a la ciencia-ficción, el pulp y los tebeos de siempre encaja a la perfección logrando una pequeña joya. No os los perdáis.

Mis tebeos favoritos XIII: Adolf

Me da muchísima vergüenza escribir este capítulo de la serie de Tebeos Favoritos, porque implica reconocer que he vivido en la ignorancia durante décadas. Así que espero que sirva este ‘mea culpa’ como redención de uno de los pecados más graves de mi vida como aficionado compulsivo a los tebeos: no conocer la obra de Osamu Tezuka. Bueno, sí, conocía la obra de Tezuka y su importancia, gracias a esa maravillosa Historia de los Cómics de Toutain, que algunos estudiamos y aprendimos religiosamente cual libro de texto. Su capítulo dedicado al manga era nuestra única referencia cuando, por estos lares, sólo se podía leer Candy, Candy y se identificaba lo japonés con Heidi o Mazinger Z (largo y tendido se tendría que hablar del impacto emocional que esta serie provocó en los hijos del baby boom sesentero). Las oleadas de manga que generaron después los fenómenos de Akira y, sobre todo, Dragon Ball fueron vistos por muchos con un aire de superioridad que sólo expresaba ignorancia, con el calificativo genérico (y despectivo) de “aghhh, manga”.
Así que reconozco ante todos vosotros que durante años un servidor ha sido un ignorante de todo lo relacionado con el manga, no sólo por lo poco que llegaba a España, sino por la boba soberbia del que cree que lo sabe todo. Una estupidez de la que salí con una bofetada en toda regla cuando leí Adolf, de Osamu Tezuka. Tras la apariencia de un dibujo sencillo e infantil, disneyniano (mejor dicho, fleischeriano, curiosa la paradoja de que el cómic y la animación americana influyeran tan decisivamente en Tezuka y que sea ahora el manga el que inunda occidente), se escondía una complejísima historia que analizaba con increíble lucidez la sociedad alemana que jaleó la subida al poder de Hitler, mostrada en paralelo a la situación que vivía el Japón prebélico gracias a la historia de esos dos niños llamados Adolf. En una pirueta sin red, Adolf es además una historia sobre la amistad, las envidias, la maldad, la bondad…quizás la única calificación que abarca correctamente lo que es esta obra es decir que Adolf es una enciclopedia sobre el ser humano, sus miserias y sus -pocas- virtudes.
Un argumento extraordinariamente inteligente y complejo, en los que transcurren multitud de acciones paralelas, pero que para el lector son sencillos y transparentes gracias al brutal dominio de la narrativa de Tezuka. Detenerse a estudiar la narrativa de este autor es descubrir mil recursos narrativos utilizados con una pericia sin igual. Tezuka rompía moldes e investigaba el lenguaje de la historieta tomando recursos y elemento del cine, la pintura… pero siempre buscando la máxima eficacia narrativa. Su obra es narración gráfica en estado puro, desprovista de toda floritura innecesaria, con el único objetivo de llevar al lector en volandas por la página, acelerando o ralentizando la acción, obligándole a pararse o dejándolo caer en una espiral vertiginosa.
En el fondo, restringir la elección a sólo una obra es sólo una excusa para rendir pleitesía a un dios del tebeo. Hasta el momento, todas las obras publicadas en España de este autor me han fascinado, desde Adolf a Ayako, pasando por Astroboy, Oda a Kirihito, Crimen y castigo, La princesa caballero, Buda, Fénix, Black Jack, Metrópolis…cualquier título es una buena excusa para dejarse llevar por la genialidad de Tezuka, por la inteligencia de sus guiones, siempre empapados de un humanismo vital y comprometido que no renuncia a denunciar la injusticia y el horror.
Una buena razón para dejar el ateísmo.

Ediciones en España
Tezuka es casi un recién llegado a nuestro país, presentado en sociedad gracias a Black Jack, publicado por Glenat, una genial obra que pasó casi desapercibida. El reconocimiento vendría con la edición de Adolf (Planeta DeAgostini), que abriría el camino a sagas como Buda, Fénix y a que otras editoriales como Glenat u Otakuland publicasen más obras del maestro. Astroboy, La Princesa Caballero, Ayako, Oda a Kirihito o Crimen y castigo son tan sólo una parte de las más de 700 obras publicadas en Japón de este maestro.

Más lecturas
Recomiendo efusivamente el recientemente publicado libro sobre Osamu Tezuka de Alfons Moliné en la Colección Sinpalabras, un excelente texto que da perfecta idea del alcance de su obra.
Ficha en guiadelcomic.com
Pagina oficial
Ficha de la obra en Planeta

La pérfida Albion

Creo que una de las pocas volteretas de alegría que he dado en mi vida fue al enterarme que Alan Moore iba a recuperar el universo de los personajes de la IPC/Fleetway. El guionista que mejor ha comprendido el espíritu de la novela y el tebeo popular iba a dar vida a personajes que formaban una parte importante de la mitología de mi infancia.
De pequeño tuve la suerte de poder disfrutar de los extraños héroes de este universo, muy alejados de los que nos venían de los USA. Las aventuras de Zarpa de Acero, Kelly Ojo Mágico, Spider, Mytek el poderoso, Archie o los Muñecos de Dolmann llenaron mi imaginario infantil con extraños héroes, muy alejados de la recta figura estándar de las grandes editoriales americanas. Los héroes de la Fleetway eran precisamente todo menos héroes: desde delincuentes declarados como Spider a ambiciosos hombres que quieren usar su poder de invisibilidad para conquistar poder (como Lewis Crandell, Zarpa de Acero), pasando por monstruos gigantescos sin cerebro que eran controlados por científicos. Personajes de muchísimas caras, que se mostraban como humanos capaces de ser seducidos por toda forma de pecado capital. Cualquier cosa menos héroes al estilo clásico, desde luego.
Pero todos coincidían en una imaginación sin límites que era siempre acompañada de excelentes artistas, como el gran Jesús Blasco.
Quizás por eso, tras la haber mamado estas historias, leídas y releídas hasta aprendérmelas de memoria (y otras burradas que afortunadamente no llegué a hacer, que bien que me quedé con ganas de meter los dedos en un enchufe para ver si me hacía invisible…) los héroes de la Marvel y la DC siempre me han parecido descafeinados, planos y sin matices.
El caso es que llevaba bastantes meses esperando el estreno de Albion, esta revisión del universo Fleetway traído a nuestra época cuando me encuentro con la primera en el camino: no será Moore el encargado de los guiones, sino su hija Leah. Una noticia que me fastidió, pero intenté evitar los prejuicios: papá Moore seguiría al frente de los argumentos, y sería su hija la que se encargaría del guión completo. Algo es algo y siempre queda la esperanza de que la combinatoria mendeliana favorezca que las habilidades del padre hayan pasado a la hija.
Cuando me llegó el primer número, la primera página me generó incluso ilusiones: Leah Moore había adoptado la composición de 9 viñetas por página tan característica de los tebeos de su padre… pero fue una ilusión. Tras la lectura de los dos números de la serie aparecidos en los USA, la decepción cada vez es más evidente. Verdad es que se nota la mano de Moore en pequeños detalles de genialidad que se van dejando caer a lo largo de la serie (como esa genialidad sobre la Tatcher llevando el ojo de Zoltec o el tebeo incluido), pero de momento la serie no pasa de un seguido de despropósitos. Una planificación confusa y poco acertada, acentuada por el poco atractivo dibujo de Shane Oakley hacen que el pobre guión de Leah Moore y John Reppion sea casi un sufrimiento.
Así que servidor se retira de la serie de momento. Queda por lo menos que este anuncio ha favorecido que Titan reedite recopilatorios de los grandes héroes de la Fleetway. Y yo ya estoy esperando el de Zarpa de acero con impaciencia. (1-)

Décimas Jornadas del Cómic de Avilés

Las Jornadas del Cómic de Avilés alcanzan, entre los días 6 y 11 de septiembre, su décima edición convertidas ya en una cita veterana y obligatoria del panorama comiquero español. Su fama (justificada) de jornadas que favorecen la proximidad entre el autor y los aficionados y la multitud de actividades que organizan son una buena razón para pasearse esos días por Avilés.
Y como todos los años, uno de sus platos fuertes es la impresionante lista de invitados, que puede competir con eventos de presupuestos espectacularmente superiores. Este año los autores que llevarán a Avilés su buen hacer son Michael Lara, Michael Gaydos, Ann Nocenti , Esad Ribic, Alex Maleev, Gary Frank, DIsraeli, Sean Phillips, José Muñoz, Manel Fontdevila, Jesús Saiz, Luis García, Victoria Francés, Miguelanxo Prado y Esteban Maroto.
Otro de los platos fuertes serán las exposiciones, tres este año. La primera, dedicada a DIsraeli (en la Casa de Cultura, Del 3 al 11 de septiembre); la segunda a Victoria Francés. (C.C. El Atrio. Del 1 al 11 de septiembre.) y una espectacular tercera exposición denominada Estuvieron entre Nosostros, en la que se hará un repaso a la impresionante lista de invitados de las anteriores jornadas. Una muestra espectacular que es posible gracias a la envidiable colección de originales de Jaume Vaquer y que contará con originales de Brian Azzarello, Brian Bolland, Quim Bou, Mark Buckingham, Sal Buscema, Mike Carey, Crisse, Ricard Castells, Paul Chadwick, Andreas, Alan Davis, Isaac del Rivero Jr., Isaac del Rivero Sr., Duncan Fegredo, Pascual Ferry, Gary Frank, Garcés, Ron Garney, Devin Grayson, Peter Gross, Mateo Guerrero, Larry Hama, Scott Hampton, Stuart Immonen, Carmine Infantino, Paul Jenkins, Oscar Jímenez, Mike Kaluta, Liberatore, Juan Jiménez, Barry Kitson, Salvador Larroca, Rick Leonardi, John McCrea, Igor Medio, Peter Milligan, John Ostrander, Carlos Pacheco, Enrique V. vegas, Mateo Guerrero, George Perez, Sean Phillips, Howard Porter, George Pratt, John Ridgway, Miguelanxo Prado, Javi Rodríguez, Alex Ross, Steve Rude, P. Craig Russell, Paul Ryan, Victor Santos, Felix Vega, Charles Vess, John Wagner, Max Cabanes y Mark Waid. Espectacular.
Por último, este año el curso de cómic se centrará en un taller Intensivo de Manga, de 16 horas de duración, impartido por Ken Niimura.

Más información en http://www.dreamers.com/jornadasaviles/index.htm

Bilal se pasa a Casterman

Mientras que por estos lares sólo entendemos de fichajes de editoriales al completo, en el ya establecido mercado francés, los autores son fichados cuales estrellas de fútbol. Y el último que se ha dado en el país vecino es todo un terremoto: Enki Bilal, uno de esos autores que cuentan cada nueva obra como noticia de portada de los periódicos, deja los Humanoides para pasar a Casterman.
Una importante noticia por varias razones: primera, porque la editorial de Tintin está logrando una concentración de autores de calidad que empieza a amenazar seriamente a la todopoderosa Dargaud y, segunda, porque la situación de la editorial Humanoides comienza a ser muy delicada. La editorial de Metal Hurlant ha visto cómo prácticamente todos los autores mediáticos de la casa iban abandonando la editorial en un continuo goteo que ha acabado por ser un torrente llamado Bilal. Una situación que viene motivada por los continuos cambios de accionariado y la delicadísima economía de la editorial, en venta perenne (se llegó a decir que DC tenía interés en comprarla). Hoy por hoy, el gran valor de la empresa es Jodorowsky, el psicomago alquimista, capaz de convertir en oro todo lo que guionice, ya sea en colaboración con Moebius, Boucq, Giménez, Charest, Daspastoras o quien sea, pero ha perdido una parte importante de sus autores estrellas.

Mis tebeos favoritos XII: Corto Maltés, de Hugo Pratt

Con motivo de la edición de Corto Maltés, el mar de oro, escríbí un texto sobre lo que significó para mí el Corto Maltés de Hugo Pratt. Os lo vuelvo a poner y amplío con algunos comentarios más:

“Hará de esto que os cuento unos cinco lustros, año arriba o abajo y este que os escribe era un mocoso que se disponía a ser mayor y empezar el B.U.P., o por lo menos, eso es lo que yo creía. Una época en la que, como todas las que recuerdo de mi vida, leía tebeos como un poseso, devorando todo lo que encontraba y que, por aquello de los primeros brotes hormonales, comenzaba a interesarse por otros tebeos que no fuesen los de Bruguera o Novaro con los que me crié. Un poco tarde, lo reconozco, descubrí los tebeos de Vértice, personajes como Sang-Chi, Nova, la Patrulla X, Werewolf o Tumba de Drácula entraron en mi vida en tromba, ocupando el sitio que hasta ese momento tenían los Bruno Díaz u Oliverio Reina. Una avalancha ¡ay! apenas soportada por mi malnutrida economía, que subsistía con una semanada de 50 pesetas que daba para bien poco. Pero necesidad manda y la suerte me acompañaba porque la pequeña delegación del Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo Benéficas que tenía en mi barrio, regida por un señor de bigotillo franquista, cuya hija era una famosa vedette, se dedicaba además de a la recaudación quinielística, a la venta y cambio de novelitas de los Marcial Lafuente, Silver Kane y tantos otros, pero también a la de los tebeos que yo consumía con pasión. Un lugar donde descubrí que, además de los tebeitos de Vértice, también había pequeñas joyas como tebeos de Vampus, Rufus, Vampirella (¡mi primer amor vampírico!), Spirit, 1984 o Creepy. Revistas que, para un renacuajo que aspiraba a adulto como yo, reforzaban mi orgullo de hombre hecho y derecho (junto a los imponentes pelillos que comenzaban a aparecer bajo mi nariz, todo sea dicho) y me permitían ver alguna tetilla que otra, lo que para la época, era un logro sólo comparable a poseer un ejemplar del Lib con Susana Estrada.
Pero un día, en ese cajón de madera en el que hurgaba todas las semanas, apareció un tebeo distinto. En su portada no había ni monstruos, ni aliens invasores ni superhercúleos señores, tan sólo una sugerente y sensual señorita que mostraba su espalda y lo que continuaba. Pero era un dibujo distinto, elegante, sugerente…lo suficiente para imaginarme que su interior podía esconder los más prohibidos placeres. Así que cogí la revista entre un buen fajo de tebeos de Vértice, más llevado por la curiosidad del pecado que realmente sabiendo lo que me esperaba. Ya en casa, y tras pasar el mal trago de la mirada inquisidora del señor del bigote cuando me cobraba, en la seguridad de mi habitación, inspeccione el botín que había conseguido. TOTEM se llamaba la revista y era su segundo número, con su lomo encolado, tan distinto a las grapas a las que estaba habituado. Una primera ojeada me decepcionó… yo imaginaba una revista que mostrase pasiones sexuales desatadas y a primera vista mi amada Vampirella destilaba muchísima más sensualidad morbosa. Pero era un tebeo y mi atracción a cualquier cosa con viñetas dejó de lado las decepciones y me puse a leer la primera historia: “Un aguila en la selva”, de un tal Hugo Pratt (¿quién sería?).
Y lo hice, comencé a leer. Y todo cambió.
El protagonista, un atrativo marinero del que se adivinaba un turbio pasado era lo contrario a los héroes que encontraba en las revistas de Vértice, evitaba la lucha, usaba la ironía como arma y le importaba bien poco resolver las injusticias. En esta primera historia, se adentraba en una compleja trama de intereses y espionajes mutuos entre alemanes, ingleses y portugueses, donde nada era lo que parecía y ni los buenos eran tan buenos ni los malos unos villanos. Pero sobre todo, era aventura, yo no conocía por aquél entonces a Conrad, pero algo me decía que eso era la aventura real, la que se podía vivir. Volar por encima de los rascacielos, enfrentarse a villanos de poderes inconmensurables o luchar en guerras siderales podía ser maravilloso, pero una utopía que nunca ocurriría. Sin embargo, Corto vivía en este mundo, disfrutaba de la existencia y de lo que pasaba ante sus ojos descubriendo lo que estaba oculto a mi mirada. Yo imaginaba que Corto Maltés había pisado junglas ignotas, que había navegado por mares de furiosas olas gigantes… no me lo contaría, no era Corto el típico orgulloso que hablaba de sus hazañas, pero el carácter que se había forjado me llevaría a lugares que nunca imaginé que existieran.
Y así fue. Con él viajé por parajes reales y oníricos, descubrí amores imposibles y posibles, viví la aventura verdadera gracias a los tebeos.”

Reafirmo cada una de mis palabras: Corto Maltés entra en el alma de la aventura, quizás plasmada como nadie desde Conrad. Releer Corto Maltés en Siberia, La Balada del mar Salado, La Casa Dorada de Samarcanda o las historias cortas de Bajo el signo de Capricornio sigue siendo un placer incuestionable, maravilloso. Pratt consiguió que su estilo de dibujo sintetizara en apenas unas elegantes líneas la esencia de la narrativa, el fundamento absoluto del lenguaje del tebeo.

Ediciones en España
La obra de Pratt fue publicada en entregas en numerosas revistas de Roberto Rocca, desde TOTEM a TOTEM Aventuras y viajes, aunque fue la colección Biblioteca TOTEM de la misma editorial la que vería editada casi en su totalidad la obra de Pratt, siempre en un exquisito blanco y negro.
Corto llegó a protagonizar su propia revista en los 80, editada por New Comic, que serializó Tango y Las memorias de Corto Maltés, además de muchas obras de Pratt (e incluso regalaba un álbum de cromos).
Tras la desaparición de la revista, fue Norma la que recuperó la edición integral de la obra de Pratt, incluyendo Corto, en una colección idéntica a la francesa de Casterman, de lujosa edición y con un recolreado discreto, aprobado por su autor. Esta editorial publicó también una colección dedicada a Corto, de pequeño formato (con remontaje de las viñetas) y en blanco y negro, que fue saldada en su totalidad hace unos años.

Enlaces
Sitio Oficial
La Web de Corto maltés
Venecia, ciudad abierta

http://dreamers.com/corto/index.htm

Mis tebeos favoritos XI: Maus, de Art Spiegelman

El Maus de Art Spiegelman ha sido, es y será uno de esos argumentos que se usan de forma recurrente para indicar que el tebeo ya es adulto, añadiendo siempre la coletilla “y ha ganado el Pulitzer”. Supongo que tratar un tema tan delicado como el holocausto provocado por los nazis y la seguridad que da la autoridad del Pulitzer, ha favorecido que la bola de nieve girase y girase, hasta llegar a un punto donde, muchas veces, me planteo sino le perjudicará más que beneficia.
Pero a riesgo de parecer un “gafapasta” o un “snob”, voy a reconocer que me encanta Maus. Y por ninguna de las razones anteriormente expuestas. La obra de Spiegelman me seduce y maravilla por muchas razones, pero ante todo y sobre todo, porque es una de las obras más emotivas que conozco.
Spiegelman, ha sido (y es) uno de los investigadores más radicales que el lenguaje de la historieta ha conocido, responsable directo de ese crisol de nuevas experiencias que fue la revista RAW. Antes de Maus, lo poco que conocía de Spiegelman me hablaba de su gusto por la transgresión formal, por la provocación basada en la perversión de las normas establecidas, pero siempre desde el profundo estudio y conocimiento del medio.
Pero cuando leí por primera vez Maus, me quedé absolutamente pasmado: el Spiegelman de la experimentación enérgica invertía todo lo aprendido en una historia arriesgadísima, en la que el autor volcaba sobre el lector la relación que tuvo con su padre, sobre la que se extenderá en todo momento la influencia de la terrible experiencia del holocausto, vivido en primera persona por el padre de Spiegelman.
Personalmente, creo que Maus es una hermosa reflexión sobre la relación entre un hijo y su padre, una perfecta plasmación del contraste entre la admiración por lo vivido por el progenitor y el enfrentamiento generacional casi obligatorio, articulado a través de una larga conversación entre los dos, en la que el padre recuerda los horrores del exterminio nazi para su hijo. Nace así también, aunque a mi entender de forma indirecta, un brutal testimonio de ese horror, que quizás ha sido entendido por muchos como su principal objetivo.
Pero además, Maus es la realización de todas las experiencias formales previas de Spiegelman, que se ordenan y toman sentido en esta obra. Desde la más evidente opción por la simbología reflejada en el uso de animales antropomórficos para llevar la acción, hasta la sutil elección de ritmos narrativos propios, las rupturas didácticas o el adecuado estilo sucio de dibujo. Así, la elección de usar animales para representar a los diferentes colectivos implicados (ratones para los judíos, gatos para los alemanes, perros para los americanos…) es un perfecto ejemplo de la utilización del símbolo como herramienta narrativa, que le proporciona al autor dos efectos rápidos: primero, el alejamiento de lo que ocurre, tanto del lector como del propio autor, necesario para que la reflexión nazca sin preconcepciones. El segundo, en erigirse en un mecanismo de reflexión sobre la implicación de los pueblos, que va mucho más allá de simple analogía de la persecución entre ratones y gatos. Diluye las identidades individuales y provoca una unificación del aspecto de los personajes que lleva a la meditación sobre las responsabilidades de los pueblos en los genocidios, sobre su comportamiento.
Una opción que muchas veces ha ocultado otros matices del impresionante trabajo narrativo de Spiegelman en la obra, estudiado hasta la minuciosidad más increíble. Baste como ejemplo que es fácil discriminar cuándo se está en el presente y cuándo en el recuerdo, gracias únicamente al cuidado planteamiento compositivo de Spiegelman, que varía ritmo y planificación en cada situación para que puedan ser diferenciadas de forma transparente por el lector, sin que éste sea consciente del milimétrico trabajo del autor .
Gracias a todo este abanico de recursos, Maus se alza como una obra que llega al corazón del lector como un cuchillo caliente corta la mantequilla, ante la que muchas veces es imposible contener una lágrima de emoción, que irá seguida, con seguridad, por la reflexión ante la multitud de ideas que nos inundan tras su lectura.
Una obra soberbia, que sorprende todavía más si pensamos en que fue concebida durante casi trece años, publicada en entregas en la revista RAW. Un hecho que casi no se evidencia ante la impresionante coherencia de la obra.

Ediciones en España
Maus fue coeditada inicialmente en España por Norma Editorial y Muchnick, que publicaron la primera parte de la obra. Pasarían casi diez años hasta que Planeta DeAgostini editara la obra en su totalidad en un único volumen, de calidad bastante pobre en su primera edición y que ha ido mejorando en las últimas. De todas formas, la mejor edición que he podido ver de esta obra es la que hizo Inreves en catalán, sencillamente impecable.

Enlaces de interés
Guía de recursos sobre Maus en la web
Ficha en Guiadelcomic.com

Novedades de Recerca para Septiembre

- THE RIDE, de Doug Wagner, Cully Hamner, Brian Stelfreeze, Adam Hughes, Georges Jeanty, Dexter Vines, Jason Pearson, Doug Gregory, Dave Johnson, Chuck Dixon, Ron Marz, Rob Haynes y Chris Brunner. Prestigio. 17 x 24 cm. 128 páginas en blanco y negro más portadas en color. Encuadernación en lomo. Historia autoconclusiva. Cosido con hilo. Recopila en un solo tomo todo el material de The Ride publicado por Image Comics (#1, #2, 2 for the road y Foreign parts). Extras: Todas las portadas originales, comentarios de los creadores, cuaderno de bocetos, galería de ilustraciones, introducción de Howard Chaykin. PVP:9,95 EUROS.
BUFFY CAZAVAMPIROS, TOMO 8: OTOÑAL, de Chris Boal, Tom Fassbender, Jim Pascoe y Cliff Richards. Tomo. 17 x 24 cm. 188 páginas en color. Encuadernación en lomo. Cosido con hilo. Colección bimestral. PVP: 12,95 EUROS.
TELLOS: EL ÚLTIMO ROBO, de Todd DeZago, Craig Rousseau, Norman Lee y Terry Austin. Prestigio. 17 x 24 cm. 52 páginas en color. Encuadernación en lomo. Cosido con hilo. Colección de tres tomos. PVP: 5,80 EUROS.

- STAR TREK CLASSIC #5, de Len Weub, Alberto Giolitti y Nevio Zaccara. Tomo. 17 x 24 cm. 132 páginas color. Encuadernación en lomo. Cosido con hilo. Star Trek se publica mensualmente. Línea CI-FI. Extras: Una portada de José Avilés, exclusiva para esta edición, y un nuevo suplemento llamado TRICODER, con artículos, secciones de información y mucho más. PVP: 11,50 EUROS.
JOHNNY CARONTE Y EL REVOLVER, de Jaime R. Colladoy Tony Sandoval. Prestigio. 17 x 24 cm. 68 páginas color. Encuadernación en lomo. Cosido con hilo. Extras: Portafolios con artistas
invitados, final alternativo de “El Revolver” no publicado en USA, entre otros. PVP: 6,95 EUROS.

TROYA, de Ignacio de Ramón, Christian Suárez y Alfonso Salazar. Prestigio. 17 x 24 cm. 68 páginas color. Encuadernación en lomo. Cosido con hilo. Número único. Extras: Prologo de Javier Olivares, cuaderno de bocetos, galería de artistas invitados. PVP: 6,95 EUROS.

Novedades Edicions de Ponent Septiembre

- LA TORRE BLANCA, de Pablo Auladell. COL. CREPÚSCULO 8. Portada a color glasofonada mate. 92 páginas a color. Encuadernada en cartulina gráfica con solapas. P.V.P.- 18 euros.

-NUESTRO VERDADERO NOMBRE, de Luis Durán. COL. MERCAT. 23. Portada a color glasofonada mate. 94 páginas en B/N. Encuadernado en cartoné. P.V.P.- 17 euros.

¡Ya era hora ver algo nuevo de Auladell! Y qué portada más bonita, si se me permite… Dos interesantísimas novedades para iniciar el curso.

Pedido del Previews

Con toda la historia de la pérdida de la base de datos se me pasó resaltar lo mejor del previews de este mes, os lo pongo, pero hay que darse prisa, que la mayoría de tiendas cierran pedido ya…

- SOLO 7, de Mike Allred (p80) $4.99. Siguen los irregulares, pero siempre interesantes especiales de esta serie y le toca turno a Mike Allred.
- Tomorrow stories Special Vol.1, de Alan Moore, Steve Moore, Kevin Nowlam,.. $6.99 (p108) Nueva entrega de las imaginativas historias del mundo del mañana.
- Tomorrow Stories book 2 tp $17.99 (p108) Segundo recopilatorio (en tapa blanda) de esta sensacional serie.
- The Originals, de Dave Gibbons (p118) $17.99. Edición en tapa blanda de esta novela gráfica, acogida tibiamente por la crítica.
- Return of the elephant, de Paul Hornschemeier $6 (p203) Después de la sorpresa de Mother come Home o el interesante xperimento de Sequential, todo lo que venga de este hombre es un valor seguro.
- Winsor McCay: the early works vol.5. $19.95 (p254) Sigue la recopilación de Checker de estos trabajos de McCay. La calidad de edición es pésima, pero es lo único que hay.
- Acme Novelty Library #16, de Chris Ware. $15.95 (p284) ¿Por fin una nueva entrega de Acme Novelty Library! Una de las series más sugerentes de la última década.
- Darling cheri: a blab! Story book HC, de Walter Minus. $14.95 (p284) Años hacía que no oía hablar de Walter Minus, un elegante dibujante que creía dedicado a otras tareas.
- The Comics Jpurnal #271. $9.95 (p284).
- The complete EC picto-fiction library set. $150.00 (p287). EDición de lujo de los relatos ilustrados de la última etapa de DC. Con ese precio habrá que esperar a la edición más barata, pero si alguien tiene un capricho…
- Jew Gangster, de Joe Kubert. (p292) $22.95. Nueva novela gráfica de Joe Kubert, el gran maestro.
- Little book of horror: Dracula, de Steve Niles y Richrad Sala. $15.99 (p304). El horror es para mí: mi admirado Sala y mi odiado Niles, juntos…
- Important literary journal, de Kyle Baker $3.00 (p308). Nueva serie de Baker, nueva compra segura.
- Attitude, featuring: Stephanie McMillan (p316) $12.95. ¿Una serie editada por Ted Rall? Eso ya de por sí es una recomendación segura, así que al cesto.
- The Alex Toth Reader Vol.2 $25 (p320). Recopilación de historias del gran maestro Toth.
- The Steel Claw, de Bulmer y Jesús Blasco. $19.95 (p340). ¡Por fin! ¡Zarpa de acero! Me voy a comprar varios paquetes industriales de kleenex para enjugar mis lágrimas.
- Top shelf Conversations, de James Kochalka y Jeffrey Brown. $4.95 (p364). Nuevo número de este curioso experimento de enfrentar a dos autores. El anterior, entre Kochalka y Thompson quedó más bien descafeinado, pero este entre Kochalka y Brown puede ser explosivo.
- The Alchemy of Mirror Mask. $32.50 (p409). Making Off de la película de McKean y Gaiman, una película que a cada nuevo trailer me interesa más y más.
- She-hulk Vol2.#1, de Slott y Bobillo. (p11 Marvel) $2.99. Nuevo comienzo para las aventuras de SheHulk, una de las series más divertidas que he leído en Marvel.
- Marvel monsters: Monster of the Prowl, de Steve Niles y Duncan Fegredo. $3.99 (p47 Marvel). Antes era Sala y ahora Fegredo…ay! que duro es estar viciado a los tebeos!
- Devil Dinosaur, de Eric Powell y Tom Sneigoski. Powell está haciendo un interesante trabajo en The Goon, así que hay que darle una oportunidad.
- Fin fang four, de Roger Langridge. Una gran autor divirtiéndose con una parodia de Marvel… eso hay que verlo!

Regresando a la infancia

Debería declarar esta semana como “la semana de regresión feliz a la infancia“, o algo parecido que no sabría muy bien definir, quizás por esa sensación tan poco común en esta ajetreada vida que llevamos de ver la vida con los ojos de un niño. Un microsegundo, menos, un nanosegundo, que sé yo… un instante paralizado en el tiempo que nos abre la puerta de nuestros recuerdos de infancia, esos que tenemos ocultos y que nos traen a la memoria la infinita capacidad de fantasear que teníamos cuando éramos niños.
Comenzaba la semana saliendo del cine con una sonrisa de oreja tras ver la versión de Tim Burton de Charlie y la fábrica de chocolate, una preciosa versión de la novela del gran Road Dahl, quizás uno de los pocos autores que ha sabido recuperar en este siglo (y parte de los anteriores) la tradición del cuento moral, de las fábulas que pasaban de padres a hijos contadas para poder conciliar el sueño y transmitían los valores morales más clásicos escondidos tras ficciones que unían crueldad y ternura. Burton entiende perfectamente el universo de Dahl y ha sabido recrear el universo delicioso de Willy Wonka sin pervertir su mensaje. Y ojito, que era difícil superar la más que correcta versión de Mel Stuart.
Una de esas películas que por sí solas me alegran varios días, pero resulta que casi en las postrimerías de la semana, llega otra inyección de optimismo vital gracias a un tebeo: El trío Buenaventura, de Corcal y Edith (Azake), una hermosa historia que habla de tres hermanos que forman la sociedad secreta “los caballeros bajo la mesa redonda” y que se lanzan a la búsqueda de fantásticas aventuras. Benigna, Baltus y Bernabé se encontrarán en esta primera aventura con otros tres caballeros, ya ancianos, que comparten con ellos su ilusión: llegar a La Casa Amarilla.
Una historia que habla de la fantasía, de la necesidad de mantenerla viva, pero también de la ilusión infantil que nunca se debió perder. Corcal sabe conectar a la perfección con ese pequeño resquicio de niño que todavía llevamos dentro, recordándonos la capacidad de crear situaciones imposibles a partir de pequeños detalles sin importancia. Por su parte Edith despliega su elegancia para trasladarnos a ese mundo infantil casi entre algodones, con acuarelas de colores suaves que acompañan perfectamente el ritmo pausado de la historia. Una lástima que se desconozca en España la escasa obra de esta grandísima dibujante.
Un álbum ilusionante y optimista del que sólo cabe decir que espero que Azake (que, por cierto, hace una edición fabulosa) publique lo antes posible su segunda aventura. (3)

Mis tebeos favoritos X: El teniente Blueberry, de Charlier y Giraud

Me vais a permitir que para esta décima entrega, recicle un artículo antiguo sobre El teniente Blueberry:
Es más que probable que cuando Charlier se puso a escribir las primeras líneas de Fort Navajo pensando en su amigo Jijé, su objetivo fuera tan sencillo como hacer una buena serie de western, en la que pudiera volcar todas las maravillas que había visto y sentido en un reciente viaje a los EEUU. Los paisajes, la dura historia de los pioneros, los enfrentamientos entre los indígenas y el ejercito, conformaban un punto de partida excelente para una historia de un género poco habitual para los lectores francobelgas de “bande dessinée”, que comenzaban a adentrarse en historias más realistas gracias precisamente a las creaciones de este rechoncho escritor que había cambiado la forma de entender la historieta en ese país gracias a sus obras.
Y es probable que ese objetivo se hubiera cumplido si no se hubiesen torcido los planes del guionista casi desde el primer momento, al declinar Jijé encargarse de la parte gráfica de la serie, recomendando a un jovencísimo y desconocido Jean Giraud, ayudante del maestro en Jerry Spring. Charlier aceptó la propuesta y se puso a trabajar en el primer álbum de la serie, Fort Navajo, que se centraría en los enfrentamientos entre indios y soldados de un atrincheramiento en Arizona. Una serie sin protagonista fijo, coral, en la que se representaban los arquetipos del género que tan bien habían representado en el cine las películas de John Ford o Howard Hawks (con las que se pueden encontrar multitud de puntos coincidentes), quizás con un toque europeo, más social y más influenciado por otra forma de entender la aventura y el concepto de héroe. La serie fue un éxito absoluto y atrajo a los lectores que descubrieron, además, a un nuevo dibujante al que sumar a la lista de buenos autores realistas que encabezaba en aquella época Jijé (que colaboró al final en algunas de las páginas de Tormenta en el Oeste y El Jinete Perdido), Hubinon o Uderzo.
Pero ya en este primer arco argumental que se prolongó durante cinco álbumes, era evidente que el carácter colectivo se iba diluyendo a favor de uno de los protagonistas que, poco a poco, se había ido haciendo con el liderazgo de la serie. El teniente Blueberry, un héroe de corte romántico, luchador de causas perdidas, había comenzado como secundario para terminar como protagonista y dar incluso nombre a la serie, que rápidamente se denominaría de forma genérica “Las aventuras del teniente Blueberry”. A partir de este momento, la serie se transmuta y deja la pista del western clásico para internarse en una larga evolución personal centrada en su protagonista, un descarado sinvergüenza de bondadosos principios (muy acorde con el personaje que popularizó en el cine en esa época Jean-Paul Belmondo, su referente gráfico). Charlier parece buscar nuevas vías a su personaje transformándolo en sheriff de un perdido pueblecito, una opción que no cuaja y que acaba de forma precipitada para embarcar a Blueberry en el que sería el primer gran arco argumental de la serie: “El caballo de hierro”, donde realmente Charlier definiría a su personaje y Giraud se desharía de la influencia de Jijé para comenzar a definir sus propias constantes. Charlier no era ajeno a los vientos políticos que corrían tras los nuevos aires del Mayo del 68 y su serie refleja a la perfección esta situación: lo que en el ciclo inicial de la serie eran tímidas críticas a la actuación del ejército yanqui, similares a las que el cine de la época comenzaba a mostrar, en este arco se acentúan y endurecen, descarnándose e influyendo en la personalidad de Blueberry, cada vez más cercano a la causa india y más alejado de sus orígenes militares, transformando el ciclo en una suerte de introspección que marcará las claves del comportamiento futuro del héroe de nariz rota.
Llegados a este punto, el objetivo inicial de Charlier se ha transformado completamente, desde la historia de género puro a una historia que usa el género como medio, no como fin. Su serie se ha convertido en la narración de la vida de Mike Blueberry, pero también en un relato reflexivo de los convulsos años de la conquista del oeste americano.
Un camino sin vuelta que se redondea brillantemente en el siguiente arco argumental, “La Mina del Alemán Perdido”, posiblemente el mejor de la serie, en el que Charlier hace renacer a su personaje simbólica y físicamente, enterrándolo y obligando a volver a salir del útero primordial de la tierra que lo vio nacer. Un cambio que es incluso patente a nivel gráfico, con un Jean Giraud que ya comenzaba a apuntar los modos y maneras de su alter ego, Moebius, demostrando una soltura narrativa y una habilidad gráfica sencillamente espectaculares. Su puesta en escena alcanza la perfección, su dibujo llega a niveles desconocidos, quizás ejemplificados en esas escenas de espacios abiertos infinitos, profundos, que nadie desde Foster había sabido representar tan verazmente.
La serie ha llegado a su punto más alto de calidad, pero su personaje ha tocado fondo, ha llegado a ver las miserias humanas bien de cerca y precisa descubrir su propia identidad, una misión tan compleja como la que acepta en la siguiente gran saga de la serie. La búsqueda de un tesoro perdido del ejército confederado es el hilo conductor de este ciclo donde Blueberry descubre un mundo real, sin héroes, donde la violencia y el cinismo son las únicas leyes que mueven la sociedad. Charlier, olvida su concepción clásica del héroe honesto y valeroso para adentrarse en el análisis del ser humano y de sus límites ante la animalidad que esconde. Sin olvidar la trama, el thriller y las constantes del género, firma lo que podría denominarse una de las primeras deconstrucciones del género de las que se tenga referencia, dejando a Bluberry al final de Angel Face, álbum final del ciclo, preparado para afrontar un nuevo futuro libre de las ataduras del pasado. Cinco álbumes que se prolongaron en el tiempo debido a un parón de varios años motivado por el enfrentamiento de Giraud con los editores y que muestran claramente la evolución gráfica de este autor, que comienza “Chihuahua Pearl” como Gir y termina “Angel Face” ya como Moebius.
El cambio de sus autores se refleja en la evolución de su creación, que afronta un cambio radical de dirección. Estamos a finales de los 70 y los últimos coletazos de la década ven el final del movimiento hippy para adentrarse en una época de contrastes donde conviven el punk y el technopop, extremos que no son ajenos a la serie de Charlier y Giraud que abordan la saga que inicia “Nariz Rota” llevando a su protagonista al extremo más antagónico a su inicio, en el bando de los indios navajos donde se halla bajo la protección de Cochise. La transición vital de Blueberry le ha llevado de un bando al otro, su búsqueda de la verdad le ha hecho plantearse sus principios y todo aquello que consideraba correcto, enfrentándose a sus inicios, y permitiendo que el ciclo comience de nuevo.
En principio, parecía que los álbumes que seguían marcaban esa línea de vuelta a los inicios con un personaje maduro y distinto, pero nunca sabremos cuáles eran las ideas que Charlier tenía para su héroe. Su desaparición en 1989, justo cuando estaba terminando “Arizona Love”, parecía suponer el final de la serie: Giraud se encontraba plenamente imbuido en su alter-ego Moebius, desarrollando series de temática filosófico-fantástica absolutamente alejadas del espíritu de la serie que creara Charlier, por lo que las esperanzas de continuación de la serie parecían nulas.
Sin embargo, unos años después, Moebius/Giraud sorprendió (y asustó, por qué no decirlo) a propios y extraños con la continuación de las aventuras de Blueberry en un nuevo ciclo, “Mr. Blueberry”. Una sorpresa que dejó paso a la admiración ante el resultado de este primer álbum en solitario del dibujante, que supo retomar a la perfección el desarrollo de la personalidad de Blueberry que había comenzado 20 años antes. El ciclo se inicia con un Blueberry maduro, al que el paso del tiempo ha dejado marcas externas e internas que lo han convertido en un vividor, un personaje legendario que ha aprendido las lecciones de su atribulada vida y se dedica ahora a dejar pasar el tiempo, sin más objetivo que vivir tranquilamente. Hábilmente, Moebius sitúa su historia en un momento mítico de la historia del “Far West”, el duelo en O.K. Corral, y va moviendo sus personajes con maestría en la construcción de la trama en la que Blueberry se ve inmerso muy a su pesar. Los cuatro álbumes aparecidos hasta el momento confirman el respeto del dibujante al creador del personaje, conservando perfectamente las claves de la serie, pero aportando su maestría narrativa y su dibujo casi perfecto.
Tras casi cuarenta años, la serie se alza por méritos propios como la serie más importante de la historia del tebeo europeo, una serie que ha evolucionado con sus autores y en la que está grabada también cómo la sociedad ha cambiado a lo largo de estas convulsas décadas. Pero Blueberry es también un resumen de la historia del cómic europeo en las cuatro últimas décadas. Leyendo la obra de Charlier y Giraud podemos seguir casi mes a mes cómo ha evolucionado la forma de entender la historieta. Desde el tebeo de continuará de entregas de dos páginas semanales que fue el germen de la serie al álbum sin periodicidad definida, pero también, paradójicamente, asistimos al declive de los géneros que llenaban las páginas de las revistas de la década de los 50 y 60 , en una transición lenta y continuada hacia el cómic de autor en una historia que jamás ha abandonado los arquetipos del western, demostrando que la trillada opinión que identifica género con superficialidad o infantilismo no deja de ser un modismo sin fundamento. Blueberry es la perfecta demostración de las posibilidades narrativas y expresivas de los géneros, incluso en uno tan limitado en claves y escenarios como el oeste.
Es la gran obra de dos autores que han marcado un antes y después de la historieta. Tanto Charlier como Giraud han influido de forma incuantificable en la historieta francesa, europea y mundial. El primero, cambiando la mentalidad de una industria que veía en el tebeo una forma de expresión reservada a los niños, creando personajes como Michael Tanguy, Barbarroja o el mismo Blueberry que viven la aventura desde la perspectiva adulta, con todas sus consecuencias. Y el segundo porque abrió las mentes hacia nuevas formas expresivas, demostrando que la historieta era una forma de expresión que daba la máxima libertad. Su obra es un legado que, además de todo lo citado, muestra su vida, cómo sus ideales fueron cambiando y trasformándose, como su concepción del medio fue creciendo, variando en potencialidad y formas.

Ediciones en España
Hasta su desaparición del mundo del tebeo, la editorial Grijalbo publicó la serie de forma completa. Posteriormente, fue Norma la que adquirió los derechos y ha seguido su edición, encargándose de la reedición de todos los números. En este momento, sólo falta por publicar el último álbum de la serie, “Dust”, que se espera en castellano para finales de año.

Enlaces y otras lecturas
Ante todo, recomendar el excelente primer número de la extinta revista Yellow Kid, dedicado íntegramente a esta gran serie. Además, podéis encontrar información muy jugosa en el artículo de Eduardo Martínez-Pina para Tebeosfera. También es interesante visitar la página oficial de Blueberry y Le Canyon de Blueberry, la excelente web de Jérome Karmann .

El tebeo, ¿reconocido por la cultura ‘oficial’?

Las legañas de la mañana de sábado deberían merecer más interés por parte de la ciencia. Su crecimiento desproporcionado en apenas unas horas, sus formas caprichosas más propias de un desconocido desarrollo cristalino… y su fuerza aglutinante, por supuesto, capaz de unir los párpados con la fuerza del hormigón armado. Viene al caso esta referencia para explicar las terribles carencias visuales que uno sufre cuando se despierta un sábado, causa evidente de que me no me haya dado cuenta de la importante diferencia que escondía el periódico EL PAÍS esta mañana: nada más y nada menos que el reconocimiento de la cultura ‘oficial’ al tebeo.
Como lo oís (o leéis).
La cultura oficial de este sacrosanto país (que lo sigue siendo, lo de sacro y lo de santo, aunque a su manera) necesita de certificados de pedigrí para poder acoger en su seno a las nuevas manifestaciones culturales. No vale con la experimentación o el interés de un medio, necesita que un ‘alguien’ dotado de poderes avaladores reconocidos dé su bendición y lo reconozca como tal. Instantáneamente, lo que era vilependiado y humillado pasará a ser alabado y ensalzado gracias a ese pequeño sello de legimitidad oficial.
Y hoy, sábado 20 de agosto de 2005, le ha llegado su momento al tebeo.
Tras casi 15 años de ignorancia (no completa, pero casi), Babelia, el suplemento cultural del diario EL PAíS y uno de los certificadores de oficialidad más importantes de esta vecindad nuestra, dedica un especial al tebeo con el nombre génerico de “El impulso del cómic”. Portada y cuatro páginas en las que encontramos artículos de Ana Merino y Pepe Gálvez, junto a firmas habituales del suplemento como Andrés Padilla y Ana López, entrevistas a Raquel Alzate, Kenny Ruiz, Enki Bilal y Jason Lutes, reseñas variadas… y en general, bien escritos y con bastante tino (a excepción del artículo sobre el manga, bienintencionado, pero plagado de tópicos).
Una sorpresa, desde luego, aunque sobre ella se extienda la sombra de la duda poruqe agosto es mes dado a la falta de noticias en todos los ámbitos. Queda por saber si esto servirá de algo y uno de los suplementos culturales más prestigiosos de este país dedicará un pequeño espacio a partir de ahora al tebeo.
No hace falta que sea mucho, sólo un poquito, una demostración de intenciones…

¿La última obra mainstream de Alan Moore?

Después de varios días de abstinencia forzada en la lectura de novedades, me llegan dos esperados tebeos americanos. El primero, la supuesta despedida de Mr. Alan Moore del tebeo mainstream, The Forty-Niners. Una precuela a la serie Top Ten en la que el británico cierra un gran círculo, enlazando de alguna forma su demostrada fascinación con la novela popular de género de finales del XIX y principios del XX (homenajeada de forma explícita en “The League of extraordinary gentlemen”), su pasión por el género superheroico y su amor a los clásicos del medio.
Moore toma una historia clásica de la época para recrear un universo de transición, en el que los héroes de las tiras diarias de los 30, de los seriales de cine y de las novelas populares dan el testigo al nuevo género cultivado durante la Golden Age. De nuevo, al igual que en Top Ten, cada viñeta es un hervidero de homenajes en el que podemos encontrar a Lil Abner, Mr. Flip, Popeye, Flash Gordon, El Zorro, Tigre Woman, los RocketMen, el Chandu de Bela Lugosi, los animales de la granja de Orwell y hasta las vampiras de Musidora. Una historia plagada de referencias a ese cambio social que llevó a los comic-books a convertirse en el crisol de los sueños que habían sido antes otras formas de literatura popular, pero también una inteligente reflexión sobre lo que no se podía contar en esos tebeos, con una explícita provocación al Dr. Wertham y sus temores homófobos.
Con la precisión que le caracteriza, encaja las piezas aisladas en una lectura deliciosa, que funciona a cualquiera de los niveles que se pretenda: desde la simple ambición de pasar un buen rato de lectura sin que sea necesario conocimiento alguno a la lectura analítica que disfrute de todos y cada uno de los referentes. Una difícil tarea a la que ya nos tiene acostumbrados este genio.
Y como complemento, un inspirado Gene Ha, que adopta con sumisión la rígida estructura de 9 viñetas de base por página que con tanta habilidad trabaja Moore para conseguir uno de sus mejores trabajos, aumentado gracias al espléndido color de Art Lyon, que dota a la serie de una luz mortecina, de pálidos colores que se alejan mucho del vibrante color de la serie madre para introducirnos en esa atmósfera del pasado, de páginas que han perdido el color con el paso del tiempo. Se puede apreciar este gran trabajo en el avance en PDF que ha puesto en la red DC.
Un sólido tebeo que esperemos que no sea realmente la despedida de este hombre del mainstream, que le necesita para seguir demostrando que es posible hacer tebeos de género de calidad. (3+)

Y la segunda lectura es la nueva entrega de mi adorada Peculia, de Richard Sala. En Peculia and the groon grove vampires la pizpireta, avispada e inteligente jovencita se las tiene que ver con los mitos más terribles del vampirismo, logrando de nuevo una relectura frasca y diferente. Sala sabe conjugar el respeto a la tradición de las leyendas con una pícara y traviesa imaginación que le obliga a pervertir el orden y las normas, usando a la dulce y bella Peculia como su mano ejecutora. Será la encargada de llevar al lector por donde menos lo espera, quizás más que nunca si consideramos que esta vez se introduce en la historia en la forma del pequeño George, ese niño que todos llevamos dentro y que sigue teniendo un pavor primordial a los chupadores de sangre.
El único pero que le puedo poner a esta nueva entrega es el juego de composición de viñetas que hace Sala en esta entrega, menos inspirado que en obras anteriores y que en algunos momentos hace que se pierda uno de sus grandes hallazgos: la elegante sencillez de su puesta en escena. Aún así, una lectura agradable como pocas. (2+)

Nuevo blog: Con C de Arte

Atentos a un nuevo blog que aparece casi de puntillas pero que promete ser una de las lecturas más sugerentes de la blogosfera comiquera: Con C de Arte.
Las razones de esta afirmación se resumen fácilmente en el nombre de su autor: Pepo Pérez, crítico, articulista, ilustrador y autor de historieta (El Vecino). Sus entradas son todo un ejemplo de análisis profundo, serio y razonado sobre la historieta, que aunan inteligencia y conocimientos (y un poquillo de mala leche y sano espíritu provocador, que también viene bien).
Lecciones magistrales gratis que hay que aprovechar.

Novedades Septiembre Norma Editorial

- PROPHET 1. ANTE GENESEM, de Xavier Dorison y Mathieu Lauffray. Formato: Cartoné. 23,5 x 31,2 cm. 48 pág. Color. PVP: 13,00 EUROS
- BOUNCER 4. LA VENGANZA DEL MANCO, de Alejandro Jododowsky y Franois Boucq. Formato: Cartoné. 23,5 x 31 cm. 56 pág. Color. PVP: 14,00 EUROS
- LA VIDA DE VICTOR LEVALLOIS 2. LA RUTA DE CAO BANG, de Stanislas y Rullier. Formato: Cartoné. 22 x 295 cm. 48 pág. Color. PVP: 12,00 EUROS
- LARGO WINCH 5. H., de Philippe Francq y Jean Van Hamme. Formato: Cartoné. 21,2 x 29,2 cm. 48 pág. Color. PVP: 12,00 EUROS
- GIACOMO C. 10: LA SOMBRA DE LA TORRE, de Dufaux y Griffo. Formato: Cartoné. 21 x 285 cm. 52 pág. Color. PVP: 13,00 EUROS
- BLUEBERRY 19: EL JINETE PERDIDO, de Charlier y Giraud. Col. Blueberry nº 19. Formato: Cartoné. 21,7 x 28,7 cm. 48 pág. Color. PVP: 12,00 EUROS
- III MILLENNIUM, de Luis Royo. Formato: Cartoné. 23,5 x 30 cm. 80 pág. Color. PVP: 15,00 EUROS
- AIDP: UNA PLAGA DE RANAS, de Mike Mignola / Guy Davis. Formato: Rústica. 17 x 26 cm. 144 pág. Color. PVP: 16,00 EUROS
- YO, VAMPIRO 3. LA DESTRUCCIÓN, de Carlos Trillo y Eduardo Risso. Col. Made in Hell-9. Formato: Rústica. 17 x 26 cm. 104 pág. B/N. PVP: 10,00 EUROS
- LOS CRÍMENES DEL LECHERO, de Joe Casey y Steve Parkhouse. Col. Made in Hell nº 10, Formato: Rústica. 17 x 26 cm. 96 pág. Color. PVP: 12,00 EUROS
- ELFQUEST 6. LOS ELFOS DEL AIRE, de Wendi y Richard Pini. Formato: Rústica. 12,6 x 18,7 cm.224 pág. B/N. PVP: 11,00 EUROS
- EVANGELION THE IRON MAIDEN 2ND 2, de Fumino Hayashi. Bimestral. Serie abierta.Formato: Rústica con camisa. 11,5x 17,5 cm. 176 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- ¡AH MI DIOSA! 3, de Kosuke Fujishima. Mensual. Serie abierta. Formato: Rústica con camisa. 11,5 x 17,5 cm. 184 pág. B/N. PVP: 6,95 EUROS
- FRUITS BASKET 6, de Natsuki Takaya. Bimestral (6 de 10). Formato: Rústica con camisa. 11,5 x 17,5 cm. 192 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- UFO BABY 6, de Mika Kawamura. Bimestral (6 de 9). Formato: Rústica con camisa. 11,5 x 17,5 cm. 184 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- GEMELAS MILAGROSAS 5, de Nami Akimoto. Bimestral (5 de 9). Formato: Rústica con camisa. 11,5 x 17,5 cm. 200 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- RAVE 8, de Hiro Mashima. Bimestral (8 de 14). Formato: Rústica con camisa. 11,5 x 17,5 cm. 186 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- ANTOLOGÍA CLAMP 5, de CLAMP. Bimestral (5 de 12). Formato: Rústica . 22,9 x 297 cm. 32 pág. Color. PVP: 16,00 EUROS

Mis tebeos favoritos IX: Alack Sinner, de Muñoz y Sampayo

Ahora que estoy escribiendo estos textos, me resulta curioso comprobar la gran cantidad de coincidencias que existe entre el Alack Sinner de Muñoz y Sampayo y el Mort Cinder de Oesterheld y Breccia. A la evidente relación geográfica de los autores, anécdotica en otros casos, pero fundamental en éste, hay que sumar que estamos de nuevo ante una obra que reúne a dos autores en un momento decisivo de su recorrido creativo. Muñoz buscaba una salida a sus necesidades creativas, encerradas en trabajos de encargo para la Fleetway, una búsqueda que le llevó a coincidir con Carlos Sampayo, escritor, crítico y periodista que nunca había guionizado historieta, pero con unas inquietudes que reclamaban nuevos caminos. Y una última coincidencia: al igual que en la obra de Oesterheld y Breccia, Alack Sinner es una historia viva, que nace a partir de unos registros genéricos casi tópicos pero que pronto adquiere personalidad propia, arrastrando a sus autores a senderos quizás nunca imaginados.
Muñoz y Sampayo comienzan las aventuras de este detective como un relato de género negro casi académico, cumpliendo fielmente sus cánones en su vertiente chandleriana, quizás con un toque de descreimiento más propio de Ross McDonald, pero siempre desde la ortodoxia. Una imagen que dura poco, porque la fuerza del personaje pronto se apodera de sus autores, liberándolos de las ataduras que se autoimponían para emprender el camino que realmente buscaban. Alack Sinner se introduce así en un viaje sin retorno al compromiso con la sociedad, de forma que cada aventura es un paso más en su transfiguración hacia un simple testigo de la vida. El protagonismo se va diluyendo y desaparecen las referencias al género, que quedan reducidas a un mero apoyo de la estructura formal de unas historias que hablan de seres humanos y de sus relaciones.

Del cuidado realismo gráfico de las primeras historias, seguidor fiel de sus dos grandes influencias, Breccia y Pratt, vamos pasando a un expresionismo radical, pero de una vitalidad desbordante, pasmosa. Las viñetas de Sinner se pueblan de historias, de personajes que tienen pasado y futuro, que deambulan por la historia de forma anónima pero que son parte de esa sociedad de la que Alack es testigo. Muñoz va asegurando su estilo expresionista de mancha negra violenta y una difícil labor de síntesis gráfica que le llevará a una expresividad arrebatadora. Se ha pasado ya del Alack detective a un simple ser humano que quiere ver a su hija en “Encuentros y Reencuentros”, una excusa argumental para poder hablar de lo que los autores ven a su alrededor. Llega el momento de “Nicaragua”, una durísima visión del complejo momento político que vivía el mundo en plena era Reagan, centrándose en la situación nicaragüense. Una historia donde Muñoz y Sampayo exprimen el uso de elementos simbólicos para conseguir un perfecto contraste entre la realidad y la ficción que se traduce en una perfecta exposición de su compromiso.
La larga enfermedad de Sampayo llevó a Alack al silencio, hasta que hace poco los dos autores retomaron su creación, quizás con menos zahiriente, más reposado, más reflexivo si cabe, pero reflejando de nuevo la personalidad de sus autores.

Ediciones en España.

Las historias de Alack Sinner fueron publicadas España serializadas en la revista TOTEM, apareciendo después dos álbumes en la colección Biblioteca TOTEM (Viet-Blues y Recuerdos de la ciudad sombría). Posteriormente, “Encuentros y Reencuentros” aparecería en la revista TOTEM Calibre 38, siendo recopilado dentro de la colección Los Cómics de CO&CO. También fue serializada “Nicaragua”, en este caso en la revista El Víbora, encargada desde entonces de publicar casi todas las obras de estos autores (Juego de Luces, Sudor Sudaca, Billie Hollyday…). Sin embargo, tras estas ediciones, la obra de estos autores desapareció de nuestro país, quedando sin recopilar en álbum las historias aparecidas en El Víbora e inéditos los dos últimos álbumes publicados en Francia por Casterman.
Afortunadamente, desde el año pasado Planeta DeAgostini está publicando de forma completa esta sensacional obra, de la que han aparecido hasta el momento 5 volúmenes
(Memorias de un detective privado, Recuerdos de un detective privado, Viet Blues, Encuentros y reencuentros y Nicaragua). Estas ediciones están siendo revisadas por los autores, lo que provocó una detención en el ritmo de publicación debido a los problemas personales de uno de ellos.

Mis tebeos favoritos VIII: Calvin & Hobbes, de Bill Watterson

Cada relectura de uno de los recopilatorios de Calvin & Hobbes produce en mí dos efectos definidos y repetitivos: el primero, una sonrisa tonta que me atraviesa la cara de oreja a oreja, expresión externa de una sensación nebulosa que podría interpretarse como felicidad. El segundo, una reflexión interna que me lleva de forma unívoca a considerar que la obra de Watterson estaba muy baja en mi lista de tebeos favoritos, lo que se traduce siempre en una subidilla de un par de escaños en mi ranking particular, en una ascensión que parece no tener final.
Creo no equivocarme si afirmo que las aventuras de Calvin y su tigre de peluche Hobbes reúnen con una sabiduría sin precedentes todas las enseñanzas de aquellos que le precedieron. Watterson supo aunar la frescura del Barnaby de Crocket Johnson con la reflexiva madurez de Peanuts y la magistralidad visual de Walt Nelly para parir un personaje único, una tira diaria que sintetiza perfectamente la esencia del ser humano.
Porque Calvin & Hobbes tiene la extraña capacidad de reflejar con un realismo espeluznante esa indefinida amalgama de crueldad y ternura de la infancia, consiguiendo que sea imposible no sentirse reflejado en las travesuras de ese niño, en su aplastante filosofía infantil que desnuda de argumentos cualquier réplica. Es como si se abriese una puertecita en la cabeza de un tierno infante, que nos permite durante cuatro viñetas ver el mundo a través de sus ojos. Un momento en el que nuestro cerebro se queda sin defensas, donde todos nuestros prejuicios se desploman y que es usado por Watterson para lanzarnos su mensaje, su reflexión sobre el ser humano vitalista y optimista. Un golpe directo que nos contagia y nos desatasca las neuronas, rejuveneciéndolas de forma instantánea.
Desde las naves espaciales a los viajes en el tiempo, de la picaresca infantil a los dinosaurios, todo tema que pasase por nuestra cabeza en la infancia está ahí reflejado, además con una genialidad sin límites. Porque además de su evidente habilidad a la hora de enfocar la infancia, Watterson es además un genio de la historieta, capaz de sacarse de la manga planchas dominicales sencillamente mágicas, que igual homenajean las películas de serie B que el pop-art o las tiras románticas de prensa. Y no sólo eso, su dominio del complejísimo formato de la tira diaria es brillante, cada cuatro viñetas de la serie son una lección de cómo enfocar y desarrollar un gag, ya sea aislado o dentro de una línea argumental. Una característica que pasa desapercibida, demostrando aún más su genialidad, que se acompaña por último con uno de los dibujos más expresivos que se han dado en la historia del tebeo. Buen seguidor de las enseñanzas de Chuck Jones, Watterson descansa una parte fundamental de los gags en la extraordinaria gestualidad facial de sus personajes, deslumbrante.

Por desgracia, Watterson decidió que no tenía nada más que contar con Calvin & Hobbes y la serie cerró tras un glorioso periplo de diez años, que dejan no sólo una de las mejores series de la historia, sino todo un ejemplo de actitud. Además de la historieta, Watterson fue un encendido defensor de los derechos de los dibujantes, logrando muchos logros ante los todopoderosos syndicates, así como un cerrado luchador por la integridad de su obra, que concebía de una forma global. Independientemente de las muchas leyendas urbanas que corren sobre una supuesta fortuna petrolera, lo único cierto es que Watterson peleó contra los elementos para evitar que su serie cayera en la comercialización salvaje del merchandising, una fuerza que ha relegado a segunda plano grandes series (me viene ahora a la memoria Garfield, una gran serie en sus inicios que hoy por hoy es una simple excusa para seguir sacando muñequitos) y que el creador de Calvin dejó de lado, pese a la gran presión a la que fue sometido.
Tras la última tira de Calvin, Watterson dejó los cómics, retirándose a su hogar de en Chagrin Falls, Ohio, dejándonos a todos huérfanos.

Ediciones en España
Si bien fue La Colla de la Pesigolla la encargada de dar a conocer al personaje en España, los lectores españoles hemos podido leer la obra de Watterson gracias a Ediciones B, que ha publicado en su totalidad todas la serie en diferentes formatos (tapa blanda, tapa dura). Además, la serie sigue publicándose en muchísimos diarios españoles, desde los más modestos a las planchas dominicales en el suplemento infantil de EL PAÍS.
Aprovechando el décimo aniversario de la finalización de la serie, la editorial Andrews McMeel tiene previsto publicar en Octubre una lujosísima edición integral de Calvin & Hobbes, denominada “The Complete Calvin & Hobbes”. Una edición en tres volúmenes que nos permitirá gozar de esta gran obra en su totalidad por sólo 150$ (o incluso menos, que en Amazon es posible reservarla por 94.50$).

Algunos enlaces

Sitio oficial
Calvin & Hobbes’s Magical World
The Calvin & Hobbes Jumpstation
Calvin and Hobbes Snow Art Gallery

Mis tebeos favoritos VII: Philemon, de Fred

¿Os habéis detenido alguna vez delante de un mapamundi? Sí, de esos con sus paralelos y meridianos, y sus continentes hábilmente ordenados al estilo europeo, con la vieja Europa en mitad del mundo conocido. Supongo que, como la mayoría, os dedicaréis a buscar esos países que salen en el telediario y nunca sabemos colocar con exactitud en la geografía mundial, pero seguramente no os habréis dado cuenta de que, justo entre Europa y América hay un extenso océano, llamado Atlántico. Y si afináis la vista y el ingenio, comprobaréis que en todos los mapas habidos y por haber en ese océano hay una serie de letras que forman las palabras “Océano Atlántico”. ¿Coincidencia?
¡No!
Es una gran realidad, esas letras no están puestas de forma aleatoria, sino que referencian un lugar real, el mundo de las letras. Un mundo desconocido para todos excepto para el pobre Philemon, el hijo de un pocero que un día tuvo la fortuna o desgracia de caer en un pozo que estaba directamente conectado con una de las A, exactamente la segunda de Atlántico.
Comienza así “El Naufrágo de la A”, la primera de las aventuras de Philemon, su burro Anatole y el pobre y eterno naufrago Barthelemy. Pero se inicia también uno de los viajes más surrealistas e inspirados de la historia del tebeo. La unión entre el delirio de Herriman y la imaginación de McCay, pasados por el tamiz de la reflexión sobre la realidad, con unas gotas de la poesía de Lewis Carroll y aromas de absurdo dadaísta. Un cóctel asombroso que consigue la que es, en mi opinión, la mejor obra del tebeo europeo de todos los tiempos.
A través de sus viajes por las letras, Philemon encuentra mundos fantásticos habitados por seres imposibles que son, paradójicamente, el mejor reflejo de la sociedad en la que vivimos. En los quince álbumes que la serie ha deparado hasta el momento (tantos como letras de Ocean Atlantique) Fred ha dejado caer vitriolo en estado puro sobre el mundo de la crítica, sobre la burocracia, el capitalismo, el arte, la educación y los usos sociales. En un tebeo poco acostumbrado a las innovaciones como es el francés, fiel de la narrativa secuencial sin grandes estridencias, Fred ha sido, además, el gran innovador de la narrativa con una constante búsqueda de las posibilidades de la historieta, que le llevaban a composiciones imposibles, juegos alocados con la lectura, la composición y la página. Philemon ha salido del espacio físico de las viñetas para moverse entre páginas en fascinante puzzles que obligan al lector a penetrar por vericuetos narrativos nunca antes vistos. No hay reglas físicas, sólo el límite que el lector quiera poner a la expansiva realidad fantástica del mundo de Philemon.
Aunque la serie parecía terminada con su decimoquinta entrega, desde hace varios años Fred viene anunciando una decimosexta aventura de Philemon, eternamente aplazada, quizás porque Philemon ha conseguido ir más allá de las letras y entrar en nuestro mundo, jugando al escondite con sus lectores, quién sabe.

Ediciones en España.
Siento decirlo, pero leer a Philemon en castellano es un imposible. Tan sólo los seguidores de la revista infantil en catalán Cavall Fort pudimos descubrir esta maravillosa obra bajo el título de “Filalici” (además de otras genialidades de autores como Tilleux, Peyo, Mezieres, Xots, Madorell, Pilarín Bayés… la labor de esta revista nunca será lo suficientemente valorada), pero jamás se han publicado álbumes de esta serie, ni siquiera en catalán. Pero es que, además, Fred es un gran desconocido en España, apenas entrevisto en algunas historias cortas en TOTEM o en el álbum publicado por Grijalbo “Historia de un cuervo con bambas”.
No me cansaré de reivindicar la publicación de esta magistral serie en castellano, pero de momento, la única posibilidad de disfrutarla es leer los álbumes en francés de Dargaud.

Algunos enlaces
Un homenaje a Philemon, Batbad
Philemon
Fred en Dargaud

Novedades de Aleta

- Savage Dragon nº 1 (año 2), de Erik Larsen . 100 págs. – Color – 9,50 EUROS

Invencible: Auténticos Desconocidos, de Robert Kirkman y Ryan Ottley. 142 págs. – Color – 11,50 EUROS

Nathan Never nº 9, de Alberto Ostini y Paolo Di Clemente. 100 págs. – B/N – 5 EUROS
Martin Mystère nº 9, de Vincenzo Beretta yFranco Devescovi. 100 págs. – B/N – 5 EUROS
- Dylan Dog nº 9, de Paola Barbato y Bruno Brindisi. 100 págs. – B/N – 5 EUROS
- Sword nº 4, de varios autores. 64 págs. – B/N y color . 5,50 EUROS

Avance del nuevo manga de Ponent Mon, Homunculus

Ponent Mon anunció ya hace unos meses que la falta de ventas les obligaba a cambiar su política de edición, tanto en precios como en búsqueda de obras que pudieran atraer a más público que el lector habitual de sus tebeos. La obra elegida para abrir esta nueva vía es Homúnculus, de Hideo Yamamoto, un manga que puede cumplir perfectamente el equilibrio entre la calidad a la que estamos acostumbrados en las obras de esta editorial y la comercialidad. El manga de Hideo Yamamoto cumple a la perfección con la ya legendaria capacidad del tebeo nipón de engancahr al lector desde las primeras páginas, contando la historia de Susumu Nakoshi, un hombre que lo ha perdido todo y que se presta a actuar de conejillo de indias para un joven médico interesado en explorar la existencia de un sexto sentido en los humanos. Una investigación que lleva a Susumu a dejarse trepanar el cráneo, dejando una ventana abierta entre su cerebro y el exterior.
Poco a poco, Yamamoto va creando un suspense in crescendo, en el que el sexto sentido de Susumu comienza a exteriorizarse con sorpredentes efectos.
Os puedos asegurar que tras haber leído los tres primeros volúmenes (no me preguntéis cómo), la adicciónes importante y la espera de la nueva entrega un suplicio.
De momento, Ponent Mon ha puesto a disposición de todo el mundo las primeras 60 páginas del tebeo en formato PDF, una buena pista de lo que será la serie.
Lo podéis leer bajando este fichero: homunculus_web.zip .

Otra de rumores: ¿una asociación de editores?

Otro de los rumores que está comenzando a tomar forma durante este verano es la posibilidad, cada vez más real, de que se articule una Asociación de Editores en España. Una idea que nace en el pasado Salón del Cómic, con una reunión de un grupo de editores que planteaba la necesidad de unirse con dos fines principales: la promoción de forma conjunta de la obra de autores españoles en el extranjero y la promoción del tebeo en España ante las instituciones estatales y gremiales.
Una de las primeras iniciativas de esta asociación sería la participar con un stand colectivo en la Fería Liber de Madrid (que se celebra en Octubre), una de las citas más importantes del mundo editorial en castellano y que sería una excelente plataforma para contactar de forma oficial con la Federación de Gremios de Editores de España, el Ministerio de Cultura o el Instituto Español de Comercio Exterior, instituciones que seguramente actuarían ante una petición conjunta de las editoriales. Si tuviese éxito, podría ser el inicio de la presencia del tebeo español en las principales ferias editoriales mundiales, como Franckfurt, Bolonía, etc.
En un mercado donde lo habitual es que cada editorial haga la guerra por su cuenta, este tipo de iniciativas puede marcar el nacimiento real de una industria del tebeo en España, organizada y con posibilidades. Que una cosa es la competencia empresarial en el quiosco, lógica y razonable en cualquier economía de mercado, y otra muy diferente es ser muy conscientes de la necesidad de defender el medio que les da de comer ante las instituciones, lo que implica una acción unida y sin fisuras.
Sólo hay que acercarse, como siempre, a las actuaciones del grupo de la BD del Sindicato nacional de la edición francés, responsable por ejemplo de la Fete de la BD, todo un evento a nivel nacional pensado para promocionar el tebeo en todos los medios.
¿Conseguirán los editores dejar sus rencillas personales para promocionar el tebeo?

Rumoreando

Uno de rumores veraniegos:
Resulta que parece ser que las editoriales españolas están viendo posibilidades de reintroducir en el mercado el formato revista como forma de captación de nuevos lectores. En el Salón del Cómic Panini presentaba su revista infantil Marvel Rampage, quizás dando el pistoletazo de salida para nuevas revistas que lleguen a los quioscos durante este otoño. Así, según se comenta en muchos mentideros, pudiera ser que tanto Norma como Planeta DeAgostini estuviesen preparando sendas revistas. Mientras que la primera estaría estudiando la viabilidad de una revista similiar a las que en su día ya publicó la editorial (CIMOC, Cairo, etc), la segunda podría estar estudiando una revista con historietas centrada en la serie de Antena 3 Aquí no hay quien viva. Una opción interesante ésta, habida cuenta del exitazo de audiencia de la versión descafeinada de 13 Rue del Percebe que produce José Luis Moreno y que podía atraer un buen número de compradores a la revista. Dos opciones muy diferentes pero que tienen en común la vuelta de un formato que fracasó estrepitósamente a finales de los 80.
Personalmente, soy de los que consideran que el formato revista puede volver, pero con una profunda revisión de su política de edición y contenidos, adecuándola al público actual. En esa línea, la opción de Planeta parece una buena elección: aprovechar éxitos televisivos para atraer lectores (que nunca se acercarían a una revista de este estilo) y que podría ser una buena plataforma para publicitar el resto de productos de la editorial.
De momento, todo son rumores sin confirmar. Las realidades, en unos meses.

Nueva web del colectivo Detebeos

El activo colectivo almeriense Detebeos no tiene bastante con sacar un nuevo número de Tebeolandia, además se han propuesto remodelar su web y dar mucha más información. Lo que les agradecemos todos, desde luego.
De momento, en su nueva web, además de artículos y noticias, tenéis información sobre las VIII Jornadas Internacionales del Cómic de Almería y una tienda on-line para comprar sus publicaciones.
la dirección es www.detebeos.com

Novedades de Polaqia

Novedades de Polaqia que se presentarán en el Salón de A Coruña.

BARSOWIA Nº6, 64 págs. Portada y contraportada a color, interior B/N. 17×24 cm. Textos en gallego. Colaboran Bouss, Bernal, Louis Bertrand Duvaud, Paulo Monteiro, Kike Benlloch, Álvaro López, Ken Niimura, María Lado, Michael Bonfiglio, Jandro Xesteira, David Rubín, Miguel Porto, Diego Blanco, Carlos Arrojo, Fonso, Andrea López, Erwin Suvaal, María López, Sergio Covelo, Susa Monteiro, Brais Rodríguez, TomZé y Luís Sendón.
ESA COUSIÑA NEGRA QUE LEVAS NO PEITO, de Kike Benlloch. 52 páginas. Portada y contraportada a color, interior B/N. 17×24 cm. Textos en galego. Portada, contraportada y diseño de la publicación de Diego Blanco
- A PRUEBA DE BALAS nº3, de Emma Ríos. 56 páginas. Portada y contraportada a 2 tintas, interior B/N. 17×24 cm. Textos en castellano.
A VOZ NA CAIXA, de Álvaro López. 60 páginas . Portada y contraportada a 2 tintas, interior B/N. 17×24 cm
Textos en gallego.

Novedad de Ariadna Editorial

Novedad de Ariadna Editorial para el Salón Viñetas desde el Atlántico.

DOS VECES BREVE Nº 8, 48 págs, B/N. Rústica con lomo cosido. PVP: 5,95 EUROS
Portada de Pepe Farruqo, e historietas en el interior de Rafa Infantes, Pepe Farruqo, Juanfra Cabrera, Fritz/Rafael Marín, El Bute, David Rubín, Ken Niimura, Álvaro Ortiz, Fermín Solís, Álex Romero/J.L. López Rubiño, Esteban Hernández y Enrique Bonet.

Mis tebeos favoritos VI: Mort Cinder, de H.G. Oesterheld y Alberto Breccia

Siempre he pensado que es mucho más complejo que una obra realizada por varios autores consiga la misma fuerza que la autoría única. Es quizás una afirmación excesiva y fácilmente rebatible, pero es que me parece extraordinariamente difícil completar un puzzle formado por diferentes egos creativos. Aunque también es cierto que hay excepciones a esta (supuesta) regla, muchas en la historieta, en las que la fuerza creativa de dos autores se une en una comunión única y especial. Viene esto al caso del quinto tebeo de mi lista de favoritos, una obra en la que se sumaron dos autores de talla gigantesca, hercúlea: Hector G. Oesterheld y Alberto Breccia. El primero, uno de los mejores guionistas que ha dado la historia, capaz de articular tantos niveles de lectura como se puedan descubrir en sus argumentos. El segundo, un rompedor, un innovador nato de las técnicas gráficas del tebeo. Dos personalidades fuertes y arrebatadoras, que se unieron en un momento de inflexión de sus carreras para dar lugar a un mito, a una obra poliédrica y fascinante: Mort Cinder.
Ya habían trabajado juntos, firmando obras tan interesantes y atractivas como Sherlock Time, pero en esta nueva colaboración, se dio una extraña conjunción de factores que hizo nacer algo radicalmente nuevo. Oesterheld crea para Breccia una historia de terror, la de un enigmático viajero en el tiempo, que ha vivido miles de vidas y muertes y que llega a la tienda del anticuario Ezra Wiston. Una historia con muchas reminiscencias de El eternauta o Sherlock Time, que podría haber sido un simple remedo de aquellas, pero que se convirtió en una obra deslumbrante. Breccia se encontraba en un momento vital dramático en su vida, angustiado en lo personal por la grave enfermedad de su mujer y decidido en lo artístico a exprimir al máximo sus posibilidades. Una situación que se plasmó en un primer capítulo en el Breccia consiguió una atmósfera tan opresiva y cerrada que trascendía la simple historia de terror para ser un exorcismo de demonios personales, de esos aterradores ojos de plomo cuya persecución atenaza a Ezra. Un impacto que empuja a Oesterheld a seguir a Breccia por ese nuevo camino, profundizando en sus guiones, iniciando en la siguiente historia un periplo por la historia de la humanidad, por la historia de la infamia universal que Mort Cinder contempla en cada una de sus encarnaciones. Historias en las que el alma humana se desnuda y se descarna gracias a la fuerza de los dibujos de Breccia, que utilizan el blanco y negro como puñales que desgarran la página con sufrimiento, el dolor que Breccia soportaba en su vida personal y que se liberaba a través de su pincel.
Un repaso a la historia del alma humana que queda como una obra magistral, inconmensurable.

Ediciones en España
Mort Cinder se ha publicado (o intentado publicar) en varias revistas, desde Zeppelín a Creepy, pero en álbum sólo ha conocido dos ediciones. La primera, en un cuidado y lujoso tomo de la editorial Lumen a principios de los 80 y la segunda, en una edición de Planeta DeAgostini también en tapa dura, en la que se recuperaba el orden original de publicación (e incluso el montaje original, ya que parte de la serie se publicó en un formato diferente al principio del serial). Una edición que levantó cierta polémica al optar por marcar los contrastes de negro, perdiendo los matices de gris que aparecen en la edición francesa (y que en algunos casos no aparecían en la edición de Misterix). Una decisión difícil pero que en modo alguno dificulta gozar de esta obra maestra.

Algunos enlaces de interés:
Gigamesh
Bibliópolis
Tebeosfera

Festival de blogs

Es curioso cómo esto de la explosión blogosférica tiene, paradójicamente, variantes geográficas diferenciadas y propias, pese a la supuesta oferta global de internet. Por ejemplo, en España los blogs están siendo un fenómeno casi centrado en la canalización de información y opinión, como bien se puede ver echando un vistazo a Tebelogs!. Sin embargo, en Francia, los blogs de información no están tan generalizados, mientras que los blogs de autores (amateurs o profesionales) han sido un éxito arrollador. Hasta tal punto ha llegado la importancia de esta corriente en la galia que se ha organizado el primer Festival des Blogs BD, un evento “on-line/off-line” que durará desde el próximo 15 de Agosto hasta el 11 de septiembre y constará tres actividades principales: en primer lugar, la puesta en marcha de un weblog oficial sobre el festival en el que diariamente se colgarán entrevistas a los principales bloggers franceses; en segundo lugar, un especial de la revista Bédéka dedicado especialmente a los blogs, con un recopilatorios de ilustraciones especialmente diseñado para este número y, por último, el 11 de septiembre se celebrará una jornada de firmas de los más de 40 autores/bloggers que participan en el Festival, que será además el germen de una obra colectiva.

¡¡¡¡Vive!!!! ….¡¡¡¡está vivo!!!!!

Como véis, La Cárcel es mala hierba, de esas que nunca mueren por mucho que las maten una y otra vez. De momento, ya voy haciéndome con el WordPress y poco a poco la página volverá a su estado habitual. La base de datos costará de recuperar un poco más, pero tenéis todos los archivos en los enlaces de la derecha. No se pueden hacer directas como antes, pero a través de Google se puede buscar, añadiendo la coletilla “site:http://www.lacarceldepapel.com”. En cuanto pueda pondré un sistema de búsqueda por los Archivos y, más adelante, cuando esté recuperada la base de datos al 100% (bueno, creo que puedo recuperar las 1942 entradas, pero se han perdido unos 3000 comentarios de los casi 30000 que había ya en La Cárcel).
A partir de mañana comenzaré a hacer entradas con normalidad… espero. :)
Pero sobre todo… muchísimas gracias a todos los que me habéis brindado vuestra incondicional ayuda. Estas cosas se agradecen mucho, de verdad.