Mis tebeos favoritos I: The Spirit, de Will Eisner

¿Se puede decir que una obra es la mejor de la historia en cualquier rama del arte? En general, es posible que sea una temeridad fruto de la ignorancia o de la prepotencia, quien sabe, pero en la historieta, quizás porque sea un arte todavía joven, o vaya usted a saber por qué, existe una obra que está a años luz de las demás, que marca por sí misma un antes y un después de tal calibre que el lenguaje propio del medio fue cambiado por esa obra.
Hablar de la obra magna de Will Eisner, The Spirit, precisa de volúmenes y volúmenes, cada una de sus historietas de 7 páginas es motivo más que suficiente para un largo capítulo de análisis, exprimiendo de cada una de sus viñetas la esencia de lo que entendemos por tebeo.
Desde sus inicios el 2 de Junio de 1940, la obra de Eisner estaba llamada a revolucionar el mundo del tebeo. Primero en su innovador formato, un intento de unir la pujante fuerza de los comic-books con la tradición del suplemento dominical de tiras de los periódicos, creando el primer suplemento de cómics propiamente dicho. Una innovación que provenía de un autor que provenía de una amplia experiencia en el campo del comicbook gracias al triunfo del estudio Iger-Eisner, un hervidero de series de éxito que fue crisol de autores fundamentales para la historia del cómic. Nombres como Lou Fine, Jack Cole, Jack Kirby, Reed Crandall, Mort Meskin o George Tuska nacieron y se formaron en este estudio, siempre buscando nuevos caminos expresivos dentro de la historieta. Tras la ruptura del estudio, Eisner, acompañado de autores como Bob Powell, Alex Kotzky, Lou Fine, Jack Cole y otros, comienza una nueva empresa con un suplemento a color para los periódicos en formato comic-book, toda una aventura en la que destacaba un personaje por encima de todos: el luchador enmascarado The Spirit, una suerte de superhéroe que bebía tanto de Batman o The Shadow como de la mejor tradición de novela policiaca de los años 30, contando la historia de Denny Colt un detective privado que es dado por muerto y que aprovecha su presunta desaparición para enfrentarse al crimen con las manos libres. Durante los primeros años de la serie, las aventuras del trajeado luchador mezclaban con habilidad el género policiaco con un abierto sentido del humor que impregnaba toda la serie. Sólidas historias en las que Eisner iba probando nuevas estructuras, nuevas ideas, pero que no dejaban de ser un entretenimiento divertido. Pero llegó la segunda gran guerra y en 1942 Eisner fue movilizado, un momento clave para la serie, que durante su ausencia fue continuada por Lou Fine, Jack Cole e incluso Joe Kubert. La vuelta de Eisner en 1945 trae a un autor maduro, asentado, que tiene muy claro lo que busca y lo que quiere expresar. Y vaya si se notó.
A partir de 1945, la serie despega y se aleja de su concepción para introducirse radicalmente, por un lado, en la experimentación gráfica y del lenguaje y, por otro, en un desarrollo de las tramas y de los personajes que llevan a la serie a convertirse en una lúcida crítica de la sociedad que rodeaba al autor. Un ascenso imparable que se redondea con la incorporación de Jules Feiffer a los guiones, consiguiendo formar un tandem nunca igualado. Feiffer aporta su inteligente visión de la vida, que se complementa perfectamente con los principios humanistas de Eisner y que le permiten concentrarse más en el desarrollo de nuevos recursos narrativos. Durante los cinco años que dura la serie hasta su cancelación, en The Spirit encontraremos el mayor catálogo de recursos narrativos jamás desarrollado en la historia del cómic. Eisner probó todas las posibilidades, las exploró, las estrujó y consiguió la proeza alquímica de transformar el papel y la tinta en oro. La narración subjetiva, los trasvases entre medios, el discurso metalingüístico, las atrevidas composiciones… cualquier idea que se quiera imaginar está en las páginas de The Spirit. Es sorprendente como muchos autores pretendidamente innovadores usan recursos que ya estaban en la obra de Eisner.
Pero es que, además, las historietas de Spirit de esta época rezuman humanidad por todas y cada una de sus viñetas. Spirit deja de ser el protagonista para ser una simple excusa argumental que permita enfocar el protagonismo sobre unos secundarios gloriosos. Desde los villanos a las mujeres fatales, pero sobre todo por las decenas de personajes anónimos que cimentan la gran obra que es The Spirit.
Una obra maestra de lectura obligada para cualquier aficionado al cómic.
Ediciones en España:
Hasta el momento, quizás las dos ediciones más conocidas eran la de ediciones Garbo de finales de los 70 (que se basaba en la edición de Warren), que contabilizó unos 27 números (aunque a partir del 23 sólo una de las historias que incluía era de Spirit) y la que hizo Norma siguiendo la edición de Kitchen Sink en los 90 y que totalizó 70 números. En ambos casos la edición era en blanco y negro (una de las recomendaciones del propio Eisner, que prefería sus historias en blanco y negro pese a ser originalmente editadas en color) y se centraba en la época más gloriosa del personaje (a partir de 1946). La edición de Garbo, en formato revista, es bastante compleja de encontrar y su reproducción es bastante lamentable. Tampoco es fácil hacerse con números de la edición de Norma, en formato comic book, pero su buena reproducción hace la labor muy apetecible. También editó cinco álbumes de la colección CIMOC Extra Color con una selección de historietas del personaje a todo color.
Aunque para difícil de encontrar, la edición de Toutain de “The Spirit: Espacio Exterior”, una historia inconclusa del personaje que experimentaba con la posible continuación de la serie a manos de Jules Feiffer y Wally Wood.
Norma también editó la colección de Dark Horse The Spirit, las nuevas aventuras, una colección que recopilaba la visión del personaje de autores como Alan Moore, Moebius o incluso Daniel Torres. Quizás el avance de lo que puede ser la nueva versión de Darwin Cooke anunciada por DC para el año que viene.
Desde hace un par de años, la editorial Norma está publicando en España la edición cronológica “Los Archivos de Spirit”, traducción de la impresionante edición que está haciendo DC en los USA. Tomos en tapa dura, a todo color, en los que se sigue un estricto orden y de los que acaba de aparecer la sexta entrega, correspondiente al primer semestre de 1943 (en los USA la edición ya va por el tomo 16, correspondiente al primer semestre de 1948). Una excelente oportunidad para conseguir la mejor obra del cómic de todos los tiempos.
O por lo menos, la que más me gusta a mí.

3 Comentarios en “Mis tebeos favoritos I: The Spirit, de Will Eisner

  1. roberts_2 on 24 agosto 2005 at 22:36 said:

    Bufff…aquí otro fan de The Spirit que también le pondría en su número 1 de comics. Que magnífico legado nos ha dejado Will Eisner.

  2. recuerdo cuando Eisner fué al salón de Barcelona… no le pedí autógrafo, sabía que me arrepentería… pero es que por aquel entonces no conocía a este tío…

    Desde entonces le pido autógrafos a tó dios, por si acaso, alguien me da uno?.

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