Mis tebeos favoritos II; Little Nemo in Slumberland, de Winsor McCay

Los que leéis La Cárcel sabéis que tengo un problema psicopatológico con la fantasía. Un género que no me funciona, que me falla siempre, quizás por algún trauma infantil no reconocido, no sé, a lo mejor algún elfo me metió mano en un parque o me encontré con un hobbit exhibicionista… que sé yo.
Pero hay una obra de fantasía desbordante que me subyuga, me hipnotiza y me atrapa cada vez que la leo. Un delirio visual que es capaz de sacar en instantes el niño que llevamos dentro, por muy oculto que esté.
Una obra que, además, se puede calificar como la primera obra maestra de la historia del cómic y, me atrevería a decir, que la que pone los cimientos del lenguaje del cómic, estableciendo la base de los recursos narrativos que se han seguido usando desde entonces.
El 15 de Octubre de 1905, aparece la primera plancha dominical de Little Nemo in Slumberland, la mítica obra de Winsor McCay que, de forma increíble, aumenta su valor a cada año que pasa. Con 100 años que cumplirá en unos meses, Little Nemo sigue siendo una obra fundamental, absolutamente moderna y válida, con hallazgos visuales y narrativos que aún hoy sigue siendo insuperada.
Little Nemo cuenta la historia de un joven niño que durante el sueño llega a un increíble país, Slumberland, donde corre las aventuras más increíbles en compañía de Flip, el Imp o el Dr. Pill. Historias de imaginación desbordante que tienen el común denominador de ser capaces de conectar con los sueños infantiles, de hacer caer todas nuestras barreras para tocar una fibra que nos libera de nuestros prejuicios para disfrutar con la espontaneidad de un niño.
Pero si mágico es su argumento, más increíble es el despliegue gráfico que McCay derrocha en todas y cada una de las páginas de Little Nemo. McCay fue el primero que entendió el concepto narrativo de la composición de la página, de la importancia del color, del equilibrio de líneas y curvas…Desde la nada (recordemos que estamos hablando de una obra de 1905, apenas nueve años después del Yellow Kid de Outcault), McCay fue construyendo una gramática completa del lenguaje de la historieta, en la que no se quedaba ningún punto sin desarrollar. Tomo prestados elementos de la pintura, la arquitectura, la literatura, la ilustración, la escultura y, por supuesto, del balbuceante cine que apenas comenzaba a nacer (y al que el contribuyó decisivamente con animaciones tan impactantes como El hundimiento del Lusitania) para definir hasta dónde podía llegar este nuevo medio, convirtiendo al medio recién nacido en un adulto de posibilidades infinitas.
McCay desarrolló su obra primero en el New York Herald de Bennet, con un éxito brutal (de hecho, Nemo fue el primer cómic que tuvo merchandising, y llegó a protagonizar un musical de Broadway de bastante éxito) hasta 1911, fecha en la que cambió al periódico rival de Hearst, con el título Little Nemo in the Land of the Wonderful Dreams, protagonizando el primer “fichaje” mediático de la historia de los cómics.
En 1914, McCay dejó la serie, más ocupado en esas épocas por la animación para horror de Hearst, que veía cómo su dibujante estrella se dedicaba más a los bolos por el país presentando sus cortos que a su trabajo en el periódico, donde también se dedicaba a ilustrar las editoriales.
Pero aunque muchos consideran que la serie acabó aquí, pocos recuerdan que la serie se retomó en 1925, de nuevo en el Herald, en una corta resurrección que apenas duró dos años.
Tras la muerte de McCay, su hijo intentó retomar la serie en dos ocasiones (1935 y 1947), sin ningún éxito. Algo lógico, habida cuenta de que la genialidad no parece estar en los genes…
Las páginas de Little Nemo quedan en el recuerdo como una serie magistral, única, que ha influenciado decisivamente a centenares de dibujantes durante el siglo XX.

Ediciones en España.
Muy difícil es encontrar la obra de McCay en español. Aunque ha sido editada en muchas revistas esporádica (El Globo, Zeppelín, La Oca, Comix Internacional, Historia de los Cómics…) su edición correcta sólo la han intentado dos editoriales. Primero la vasca Ttarttalo, que puso en el mercado una edición nefasta en formato álbum que se atrevía a recolorear las maravillosas planchas de McCay con unos colores que sólo podría elegir un daltónico. Después, Norma consiguió sacar dos de los extraordinarios volúmenes de la edición de la americana Fantagraphics, posiblemente la mejor que se puede encontrar hasta la fecha aunque sólo incluya planchas hasta 1914.
Hace unos años, la editorial Evergreen/TASCHEN puso en las librerías una edición integral, que incluía en un único volumen la etapa 1905-1914. Pese a que quizás el color no es tan bueno como la de Fantagraphics, el habitual precio imbatible de esta editorial (30€ por un voluminosos tomo de gran tamaño a todo color) hace de esta edición la mejor opción, con la única pega (o gran pega, según se mire) de que está en inglés, sin traducción al castellano.
Ahora bien, si lo que se quiere es disfrutar del periodo 1925-27 de la serie, la cosa está mucho más complicada, ya que, al menos que yo conozca, sólo se puede encontrar parcialmente en una edición francesa de Pierre Horay.
Curiosamente, lo que si que estaba disponible en castellano hasta hace poco era un VHS llamado Maestros de la animación que incluye los cortos de dibujos animados de “Gertie el dinosaurio” y la increíble “El hundimiento del lusitania”. También es fácil de encontrar la versión animada de 1992 de la serie, una producción japonesa con supervisión de Moebius.
Si lo que nos interesa es el resto de la obra de McCay, Laertes editó en castellano, hace ya veinte años, la genial “Pesadillas de cenas indigestas” (Dreams of rarebit fiend). Y si domináis el inglés, la editorial Checker está publicando bajo el título genérico “Winsor McCay Early Works” todo el resto de la obra de este autor (incluyendo ilustraciones, editoriales, etc). La reproducción es lamentable, pero es la única que existe. Algo es algo.

5 Comentarios en “Mis tebeos favoritos II; Little Nemo in Slumberland, de Winsor McCay

  1. jasikevicius on 27 agosto 2005 at 17:34 said:

    * Imaginación:

    Es una maravilla el Little Nemo de Winsor McCay. Es realmente fascinante todo esa región de lo fantástico que puede encontrarse en un triángulo formado por "Little Nemo" en un vértice, "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll -incluidas sus ilustraciones- en otro vértice… y como tercer vértice "El Principito" de Saint-Exupéry. Las deformaciones, crecimientos y decrecimientos que pueden verse en esos incipientes dibujos animados de McCay de los personajes de Little Nemo me remiten inequivocamente a, lo que me imagino que serían, las lecturas de infancia de McCay: los crecimientos y decrecimientos de la Alicia de Carroll. Tanto en Little Nemo como en Alicia..todo es un sueño y todo acaba con un despertar. En "Alicia a través del espejo" tenemos a la chica charlando con flores…algo similar ocurre en "El Principito". ¿"Le petit prince" no será otro Little Nemo?

    * Dibujos animados:

    ¿Qué hubiera sido de la tradición gráfica de los dibujos animados si se hubiera impuesto el estilo de dibujos animados de McCay en vez del estilo Disney como hegemónico? Seguramente en la actualidad la mayoría de dibujos animados tendrían una mayor exigencia artística. Para mi McCay en animación creaba una especie de Art Nouveau en movimiento…algo genial, en cambio Disney para mí significa traer la tradición gráfica de la tira cómica simplona y simplificada -debido a limitaciones de imprenta- de los periódicos al mundo de la animación. Un histórico error que nunca se ha solventado.

    Una curiosidad, tanto McCay como Disney tenían visión empresarial.

    * Cómic:

    ¿Nos sorprenderían hoy tanto los cómics de Chris Ware si estuvieramos más acostumbrados a ver reeditada la obra de Little Nemo?

  2. jasikevicius on 27 agosto 2005 at 17:48 said:

    Influencias insospechadas de Winsor McCay…

    Cita de Federico Fellini a la RAI:

  3. David. on 13 junio 2009 at 18:29 said:

    Hola Álvaro,

    te escribo por aquí porque es donde realmente viene a cuento. ¿Sabes por casualidad qué tal está la reedición de Little Nemo de Checker Group Publishing Group? Son dos tomos y parece que inlcuye la etapa de 1926, aunque comenta uno de los usuarios que el color no es tan bueno como en la edición de Evergreen. ¿Sabes algo?

    Saludos y gracias.

  4. David. on 13 junio 2009 at 18:31 said:

    Corrijo: quería decir Checker Book Publishing Group, la editorial.

  5. Pingback: ‘Thriller’ de sangre y viñetas en el Museo del Prado | Blog Informativo de ProfesionalesPanama

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation