Bibliotecas y tebeos
Publicado el 6 Octubre 2005
Cada vez más, las bibliotecas están considerando la inclusión de tebeos en sus fondos, pero también, y más importante si cabe, se están implicando progresivamente en la promoción de la historieta. Buen ejemplo es la labor de las bibliotecas catalanas, comentada multitud de veces por aquí, un trabajo que se está extendiendo a otras muchas, como la Regional de Murcia y sus charlas sobre cómics que se anunció esta misma semana.
Pero no sólo se está trabajando en esa línea. El colectivo de bibliotecarios está realizando importantes tareas de investigación en la normalización de la catalogación de los fondos de historieta de las bibliotecas, una labor oscura, que no trasciende al público pero que tiene una importancia fundamental.
Buen ejemplo es el material documental que se puede encontrar en absysnet.com, una página especializada en recursos para bibliotecas y bibliotecarios, que destina un completo apartado al cómic en el que podemos encontrar desde artículos especializados a claves de ayuda para el bibliotecario, pasando por entrevista y artículos generalistas que puede ayudar al profesional a entender las particularidades de la historieta. Aunque sólo sea por leer el excelente artículo de Carlos Giménez o la entrevista a Luis Durán, vale la pena pasar por la página.
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Mi propia experiencia es que el papel de la biblioteca puede ser determinante. Hace ya unos 20 años, cuando tenía diez u once, mis padres me llevaron un par de viernes por la tarde a la biblioteca pública infantil. Aquello me pareció maravilloso, estaba lleno de Mi propia experiencia es que el papel de la biblioteca puede ser determinante.
Hace ya unos 20 años, cuando yo tenía diez u once, mis padres me llevaron un par de viernes por la tarde a la biblioteca pública infantil. Aquel sitio me pareció maravilloso, estaba lleno de “Mortadelos y Filemón”, “Superhumores” y libros de “Los cinco” o “Los siete secretos”. Para mi y para mis hermanos se convirtió en una costumbre ir todos los viernes por la tarde a leer comics y sacar un par de libros para la semana.
Después de un tiempo descubrí que en la biblioteca también estaban todos los “Jo, Zette y Jocko”, “Asterix” y “Lucky Luke”, por no hablar de “Tintin”. Cuando hube acabado con todos ellos aparecieron “Valerian”, dos soldados muy duros: “McCoy” y “Blueberry” y algunos otros clásicos europeos.
Un día fui a renovar mi carnet, como cada año, y me dijeron que ya no me tocaba allí. Había pasado la edad y tenía que ir a la primera planta a la biblioteca “adulta”.
La biblioteca adulta era más fría, oscura, las enciclopedias eran más grandes y viejas y la mayoría de los libros no se podían hojear: había que pedirlos con una ficha. Pero lo peor de todo es que no había comics. Los comics eran cosa de la biblioteca infantil. Claro.
Ese día la biblioteca perdió un visitante semanal, pero gracias a ella el mundo del comic ganó tres aficionados para siempre.
Hola Alvaro… muy interesante este tema… Pues he decirte que yo soy bibliotecólogo (o bibliotecario, como quieran) …trabajo en una biblioteca universitaria del Perú… Y bueno, cuando le comenté a mi jefa la posibilidad de incluir algunos cómics dentro de la compra que hace la biblioteca cada cierto tiempo, pues por poco y me destrozan mi contrato en la cara, en serio…
Creo que es una labor encomiable que exista bibliotecas en España que no solo adquirieran cómics sino ademas que difundan, y den a conocer el material que adquieren.
La Biblioteca no es solo un deposito de libros sino el medio que nos permite acercarnos a ellos. A veces tengo una envidia enorme al saber que muchos de ustedes pueden y tienen la posibilidad de leer comics en una biblioteca, es algo impensable en mi pais… no desperdicien esa oportunidad muchachos.
Un saludo
En la biblioteca de mi barrio, con el tiempo se estan haciendo una coleccion muy conseguida. Hasta tienen albumes de Sins entido. Asi conoci yo a Carlos Nine.
Más sobre normalización. (Información lateral pero interesante, creo.)
La Casa del libro de Madrid vende tebeos. Incluso los exhibe en uno de los aparentes escaparates de Gran Vía. Multiples títulos de múltiples editoriales. No tienen comic-books.
Las bibliotecas no compran cómics por la etiqueta que llevan.
Los cómics, al público externo, se siguen vendiendo con esa etiqueta.
La actitud del público interno es pueril, dividida, irreflexiva, maleducada, incoherente, imprudente y torpe, de donde se deriva la consecuente falta de credibilidad y de seriedad que ante las instituciones, en general, y las bibliotecas en particular, presenta el cómic.
Sólo una mínima parte de una minoría de la minoría interna habla despacio, piensa despacio y actúa (ahí están sus hechos, con resultados) despacio.
Pero las minorías no interesan. Nunca interesaron.
Ése es el bucle.
Descrédito Externo
Intención interna
Autodescrédito interno (¿inconsciente?)
Descrédito Externo
De ahí no se sale.
Y no sé por qué.
Probablemente por la gran incultura que puebla la España toda.
Y también al país vecino, Cataluña.
Nación, compa; es nación de naciones (con lo de Arán y eso…).
—
pero se puede saber de que coño estas hablando?
>>”La actitud del público interno es pueril, dividida, irreflexiva, maleducada, incoherente, imprudente y torpe, de donde se deriva la consecuente falta de credibilidad y de seriedad que ante las instituciones, en general, y las bibliotecas en particular, presenta el cómic”.
Se puede decir mas alto (o en mayusculas, en este caso), pero mas claro es imposible. Propongo que a partir de ahora se hable de la DIAD del comic:
Descrédito Externo
Intención interna
Autodescrédito interno (¿inconsciente?)
Descrédito Externo
Pero quitando el insconsciente y poniendo un consciente como una catedral.
>>pero se puede saber de que coño estas hablando?
No te digo yo.
JJP y JesusC: generalizar es siempre peligroso. Ni todo el lector de tebeos es pueril y maleducado ni todas las bibliotecas creen en los prejuicios del cómic. Gracias a Dios.
Aquí en la provincia de Barcelona tenemos varias bibliotecas que compran habitualmente gran número de ellos. Nosotros mismos, en Tecla Sala, gastamos 3000 euros al año exclusivamente en cómic, a los que hemos de sumar los 8 ejemplares mensuales que llegan en cada lote enviado por el Servei de Bibliotecas, que un servidor se encarga de seleccionar entre la oferta editorial. Y estos ejemplares de los lotes se envían a las 190 bibliotecas de la red.
Y no solo eso, acabamos de editar 4000 ejemplares de una guía de lectura de 42 páginas en color que contiene 30 obras comentadas y que incluye de cada obra 3 imágenes. La guía ha costado al Ayuntamiento de L’Hospitalet 6.000 euros y se repartirá gratuitamente en Tecla Sala y el resto de bibliotecas del municipio.
Y sé que nuestro caso es envidiable pero me consta que el interés por el cómic en las bibliotecas públicas ha experimentado en los últimos años un fuerte empuje, beneficiado por la mejor oferta editorial, y hay mucha gente detrás, poniendo su granito de arena para ello.
No sean ustedes tan pesimistas… La cosa está mal, pero está muchísimo mejor que hace 5 o 10 años. Palabra.
David, si tu tienes mas razon que un santo, pero relee con calma el mensaje de JJP, el habla de una minoria.
Desgraciadamente el caso de tu biblioteca, que es ejemplar, sigue estando dentro de esa minoria. Yo creo que el tambien se referia a eso.
Seria posible obtener una de esas guias que comentas sin necesidad de ir por Barcelona?
Ojala hubiera mas casos como el vuestro.
>>Ni todo el lector de tebeos es pueril y maleducado ni todas las bibliotecas creen en los prejuicios del cómic. >>
David, amigo, dije (no me quiera hacer repetir), pero le subrayo, en todo caso, una parte esencial de lo que dije:
“Sólo una mínima parte de una minoría de la minoría interna habla despacio, piensa despacio y actúa (ahí están sus hechos, con resultados) despacio.”
Pero las minorías no interesan. Nunca interesaron.”
Procuro medir (y pesar) bien las palabras.
Hombre aqui en Madrid las bibliotecas de la Comunidad estan adquiriendo un stock importante de tebeos y me consta que tienen un ritmo de uso alto (aunque sin llegar al de los dvds bastante superior al de la media de libros).
Al igual que en librerias lo que no funciona son formatos tipo grapa sino formato libro/manga o album.
Tiene usted razón en la apreciación JJP, aunque, “una mínima parte de una minoría de la minoría interna” vienen a ser muy pocos y yo, optimista de pro, creo que en realidad son muchos más.
¿No están ustedes de acuerdo en que, esos que usted cree mayoría de mayoría, son muy ruidosos, por no decir extremadamente escandalosos? Por desgracia, hoy en día, logran mucha más atención las manifestaciones destructivas que las constructivas. Pero también hay que contar con una gran parte de público que, silenciosa y discretamente, lee tebeos sin entrar en la espiral constructiva ni destructiva.
Respecto a la guía, que presentaremos oficialmente el día 26 de octubre, le puedo enviar a usted los ejemplares que me pida. Solo necesito sus datos postales y allí se la haré llegar.
A ver si álvaro me contesta al mail que le envié, que tengo pensado distribuirla gratuitamente entre todo el que me la pida a través de esta misma página.
Mejor: (bastante superior al de la media de libros aunque sin llegar al de los dvds).
Y por librerias me referia a superficies generalistas (tipo Casa del Libro, Fnac, Corte Ingles y similares).
Tendrían que conocer la biblioteca pública de Valladolid. Adolf, Buda, Dr. Slump, Monster, From Hell, Sandman, Sin City, Groo, Blankets, Jimmy Corrigan, Daredevil Yellow, Palestina, La Mazmorra… Eisner, Jodorowski, Giménez, Bilal, Ibáñez, Manara, Caniff, Ditko, Mattoti, Knig, Hernández Bros., Luis Durán… bueno cantidad de material, desde clásicos del cómic franco-belga, americano, español, japonés, y lo mismo, de ahora, de hace diez, veinte, treinta o cuarenta años . Sin importar el género (superhéroes, independiente…). Un paraíso. En la última lista de los libros más prestados, los primeros lugares y gran parte de esa lista son cómics. Es cierto, se leen más rápido que los cómics, pero aquello se mueve, hasta se reservan. También conocí en Burgos una biblioteca municipal con un apartado, bastante bien surtido de cómics, tenían hasta la serie de authority, Y creo que en Murcia hay otra que le presta una gran atención.
>>¿No están ustedes de acuerdo en que, esos que usted cree mayoría de mayoría, son muy ruidosos, por no decir extremadamente escandalosos?>> (David Cuadrado)
David, a los que hay que llegar, introducir, normalizar, acostumbrar, cotidianizar al cómic es a una parte tolerablemente aceptable de la mayoría.
La mayoría de la mayoría me aburre y, además, me traen al fresco.
Pues la de Mataró, no está nada mal.
Por un lado tienen la infantil con integrales de Principe Valiente, Tintin, Blueberry, y por otra la de adulto nada más entrar en la biblioteca.
De aquí he disfrutado con Blankets, J. Corrigan, y hasta un volumen de Krazi Kat.
Que suerte..
En Barcelona hay una biblioteca especializada en comics, y en Badalona las dos bibliotecas que conozco tienen un fondo bastante considerable de comics, separando en ambos casos el infantil/juvenil del adulto. Incluso he visto incluir comics en los estantes donde anuncian las últimas novedades.
Creo que os gusta quejaros por definición. Yo he vuelto a los comics hará unos cuatro o cinco años y no he tenido problemas para encontrar todo aquello que me ha interesado.
Saludos.
Interesantes apreciaciones, por la diversidad de opiniones sobre el tema, hacen que me incorpore a su “conversación”. Permítanme que les hable desde el punto de vista de la distribución. Y no por hacer el autobombo, que no es el caso, pero la cuestión es que, desde SD Distribuciones hemos tenido muy claro que el mayor conocimiento e interés por los cómics pasa por irlos introduciendo cada vez más en las librerías generales y grandes superficies. Y aunque en estos momentos estamos “picando piedra” los resultados están siendo beneficiosos (ojo, para todos: nosotros, editoriales y librerías por las ventas, mayor espacio en las tiendas, etc.). Somos muy concientes que el dedicar un espacio (y por consiguiente un mayor interés) en las librerías no es nada fácil (irse asentando en estos espacios de forma fija llevará aún años. No hablo de Asterix, ni Tintin) pero creemos que realmente es el único camino. El problema radica que esta expansión del cómic debe realizarse conjuntamente por los tres pilares principales del mundillo comiquero: editoriales, distribuidores y librerías. Y si no se ha fianzado aún es, entre otros motivos, que no se ha sabido esscuchar lo que necesita cada sector, sus preferencias, lo que realmente quiere el mercado, etc. Otro día, si quieren, les explicaré lo que deberían hacer cada uno. Perdonen por este rollo tan extenso. Un saludo.
Se me olvidaba comentar que entre los años 1970 y 1980 en la biblioteca de mi barrio, gestionada por la Caixa (eso si era obra social), encontrabas siempre niños leyendo Tintín, Asterix y Lucky Luke. Más alguno otro personaje de índole juvenil. Díficil saber cuantas aficiones empezaron entonces.
No se entiende que Tintin y Lucky Luck esté bien visto sin embargo no haya ningún ejemplar de Spiderman en una biblioteca municipal.
Es un problema de cultura o que es más facil para el que hace el pedido comprar por lotes… y ya está?
Y ahi es donde llegamos…
Quien es el responsable de la compra de libros / comics en una biblioteca y con que criterios se compran los libros “contemporaneos” que no clasicos.
>>>les explicaré lo que deberían hacer cada uno>>> (R. Porta)
En mi trocito de responsabilidad, aquí le espero.
Cuando usted pueda.
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>>Es un problema de cultura o que es más facil para el que hace el pedido comprar por lotes y ya está?
En cuanto a lo de spiderman-lucky lucke, (extensible a comicbook-album, en realidad) no es un problema de cultura, es un problema de formatos.
Un comic book no aguantaria en una biblioteca ni 3 meses, se desintegraria por su uso. Esa es una de las razones por las que el CB apenas esta en la biblioteca: no merece la pena el trabajo de gestion que lleva a cabo la biblioteca (seleccion-adquisicion-registro-catalogacion-poner en la estanteria-mantenimiento-control de prestamo) para un formato que se rompe enseguida.
Pero si lo que quieres es comentar que los superheroes no estan en la biblioteca, te equivocas. Estan en los formatos que pueden estar., solo hay que darse una vuelta por la seccion correspondiente.
1)Lo del formato es verdad, un comic de 24 hojas no sobrevive a dos prestamos
2) Sin embargo los formatos de NORMA COMICS son ideales para una libreria: vease Watchmen, Sin City, y no digamos comics franceses (mismo formato que Lucky Luck) por no decir MANGA…
3) Pero realmente el responsable de la biblioteca recibe visitas de comerciales de NORMA ? No me suena…
Estoy de acuerdo con usted, Sr. Cuadrado, el comic book no es un formato para las bibliotecas… pero es que tampoco lo es para casi todas las librerías generales y grandes superficies (excepto en caso que esté relacionado con algún evento mediático. Sin ir más lejos el FNAC nos pide el comic de Torrente, a pesar de ser material de grapa, sencillamente por el conocimiento de este personaje y todo el bombo que se le da). Esto lo enlazo con mi anterior escrito y la responsabilidad de los tres “pilares” principales (que no únicos. Otro sería el de los aficionados…) y
querría hablar hoy de uno de ellos: las editoriales. En su momento se habló con creces, de la crisis que hubo en el momento del cierre de numerosas revistas de cómics. ¿por qué? sencillamente por que los gustos habían cambiado y nadie se había ido preocupando de preguntar cuales eran las preferencias del consumidor, de las librerías, qiue formato era el mejor, etc. O sea, hacer un estudio de mercado y ver las auténticas necesidades que demanda la sociedad respecto, en este caso, del cómic. En una palabra profesionalidad. No olvidar que esto es un negocio y que salvo para alguna editorial pequeña (o mediana) que se permite hacer aquel cómic que le gusta sin importarle nada más, el resto ha de tener muy claro que el producto sea rentable. Eso si , aquel que ha hecho lo que ha querido sólo bajo el concepto de su “gusto ” y nada más, que luego no se queje que su cómic no se vende, o que no está bien representado en las tiendas, etc. Y aquí radica uno de los problemas de las editoriales, que en muchos casos están siendo dirigidas por freakis que realizan cómics según sus gustos sin saber (o tan siquiera sin importarle) los gustos, tendencias, etc de la sociedad. Después si el cómic en cuestion no se vende la culpa el del otro (lease distribuidora, o la librería). Cada semana nos llegan novedades y en la práctica totalidad podemos saber, antes de distribuirlo, si ese libro se va a vender o no (pocas sorpresas nos hemos llevado!). Con esto no quiero decir que una editorial no “experimente” con algún título que al editor lo edite sencillante por que a el le guste, pero una editorial tendría que editar bajo una proporción de un 80% de su material sea rentable y el resto para experimentos, o gustos pernonales o lo que sea. Siempre y caundo vea su editorial como un negocio. Si uno ya tiene los bolsillos llenos y esto para él no es más que un a distracción, ya es otro tema. Corto el rollo. Ya hablaré de los otros pilares otro día. Saludos.
>> Estoy de acuerdo con usted, Sr. Cuadrado, el comic book no es un formato para las bibliotecas
Gracias, pero no soy el señor Cuadrado, soy el señor Castillo.
Bueno, dejemos lo de señor… soy Castillo a secas.
Dejemoslo en Jesus y tan amigos.
Interesante, muy interesante, está resultando la aportación del señor Porta. Y se ve como coincide con los criterios expuestos, aquí y en otros lugares, en más de una ocasión: si se quiere que un producto venda entre elpúblico general hay que diseñarlo para que cumpla dicho objetivo. Y estoy hablando del formato, claro, pero también de otro tema más espinoso y que no se ha tocado: la temática.
Si Spirou o Astérix venden en librerías “generalistas” es por lo manejable y perenne de su formato, de acuerdo, pero también porque cada álbum funciona como una unidad narrativa y argumental planteada con rigor clásico. Su lectura puede ser digerida tanto por un seguidor de dichas series como por un comprador casual sin necesidad de haber tenido contacto previo con el medio. Y son lecturas con las que encaja perfectamente la etiqueta “para todos los públicos” pudiendo ser degustadas tanto por el hijo como por el padre.
No sucede lo mismo, por mucho que nos empeñemos, con el comic book venido de norteamérica. Y no ya sólo en lo referente a su formato, pues existen librerías y bibliotecas en las que estan disponibles todo tipo de revistillas dedicadas al ocio o la lectura superficial, si no también en lo que toca a su incoherencia narrativa como interminables folletines fabricados en serie industrial de espaldas a una mínima preocupación por cumplir unos mínimos baremos de calidad artística.
Al respecto de la compra en bibliotecas, cada maestrillo tiene su librillo. Yo puedo explicar el funcionamiento de la Red de bibliotecas de la Diputación de Barcelona, pero sé que en otros sitios no se trabaja así.
Como red se compra material para enviar un lote cada mes a todas las bibliotecas. Cuanto más grande es la biblioteca mas material recibe, claro.
El Servei de Biblioteques dispone de un departamento que se encarga de gestionar esas compras. En mi caso, me reúno con ellos una vez al mes en calidad de “asesor en cómic” y decido las obras que se compran para las secciones adultas e infantiles. Tengo en cuenta, por supuesto, la calidad de la obra, pero también intento que el fondo de las bibliotecas sea variado y adaptado a todo tipo de públicos. O sea, que siempre procuro seleccionar cómics de todo tipo: superhéroes, clásicos, manga, europeo, alternativo, nacional, de género, sesudo, etc.
En las últimas selecciones han caído, entre muchas otras, El fotógrafo, Rubia de verano, 1602, RIP Kirby, La torre blanca, Kane, Pollo con ciruelas, La dama de las nieves, Palomar, Maison Ikkoku, Alack Sinner
Luego, cada biblioteca (unas mas y otras menos) dispone de un presupuesto individual que se gasta en lo que le parece. Y puedo asegurar, porqué con los compañeros del grupo de cómic del Colegio de Bibliotecarios (http://www.cobdc.org/grups/comic/index.html) hemos asesorado a varias, que bastantes bibliotecas han gastado parte de ese dinero en compras extraordinarias de tebeos.
A un nivel más amplio, los miembros del grupo de cómic nos encargamos de realizar la selección de obras y los comentarios en la Bibliografía de novetats que edita trimestralmente la Generalitat de Catalunya: http://cultura.gencat.net/bibliografia/bibliog.htm
Yo, como responsable de selección de cómic recibo muestras y correos informativos de muchas editoriales. Y en la Generalitat se reciben periódicamente lotes de cómics y correos informativos que envía la distribuidora SD.
A parte de eso, el boletín Cómic Tecla (http://www.l-h.es/biblioteques/teclasala/comic.shtml) que editamos desde nuestra biblioteca tiene como objetivo servir de herramienta de selección para todos los bibliotecarios españoles y sé que hay gente que lo utiliza para comprar tebeos en base a lo que allí lee.