BDBanda… ¡desde Galicia al infinito!

Los chicos de BDBanda están que no parán. Tras ganar el premio del Salón de Barcelona y el Premio Ourense á mellor iniciativa de BD no 2005 que les otorgaron en las pasadas Xornadas de Ourense, acaba de estrenar una completa página web (en formato weblog) donde ir dando información de todas sus -numerosas- iniciativas.
Y los primeros anuncios no pueden ser más interesantes: la colección de álbumes de BDBanda acogerá en diciembre a Javier Olivares, con su obra Astro, valente explorador, publicada por entregas en la revista en catalán “Tretzevents” y que incluye una historia inédita. El álbum tendrá edición en gallego y castellano.
Se anuncia además para ese mismo mes la edición en castellano del divertidísimo “Fiz nos biosbardos” de Kiko da Silva.
Y seguro que nos guardan más sorpresas… :)

Mis tebeos favoritos XXI: Flash Gordon de Dan Barry

Mientras que en los “pulps” (la literatura popular que arrasaba en las lecturas preferidas de los americanos de los años 20) los géneros clásicos como la ciencia-ficción o el misterio dominaban de forma aplastante, en las tiras diarias americanas el humor y el costumbrismo eran la tónica general. Pero 1929 marcó una importante inversión en esa tendencia: tras el crack bursátil, la profunda crisis en la que se vio sometida la sociedad americana (y mundial) necesitaba evadirse de la dura realidad en la que estaba inmersa. Y nada mejor que irse al siglo XXV con la traslación al cómic del pulp de Newman, Buck Rogers. Una serie que tuvo un éxito inmediato de público y contra la que tardaron en reaccionar los grandes sindicatos, que darían su primera respuesta en 1933 con el rubio Brick Bradford de Clarence Ritt, de la mano de una pequeña filial de King Features Syndicate. Pero la todopoderosa KFS no podía quedarse atrás, así que encargó a Don Moore, un habitual de los pulps que creara una nueva serie de ciencia-ficción a imagen y semejanza de sus competidoras, aprovechando el talento de una joven revelación: Alex Raymond.
El 7 de enero de 1934 comienza la edición, en planchas dominicales de Flash Gordon, una serie que narraba las aventuras del joven Flash, un famoso deportista que, tras un accidente de avión, llega junto a la bella Dale Arden al laboratorio del Dr. Zarkov. En su locura, Zarkov los secuestra y los lleva en su nave espacial al Planeta Mongo que amenaza con su errática trayectoria amenaza a la Tierra. En Mongo, el trío tendrá que enfrentarse al pérfido Ming, tirano del exótico mundo. Pura y simple aventura exótica, de guiones simples, pero que encandiló a los lectores gracias sobre todo a la espectacular labor de Alex Raymond. Tras unos comienzos titubeantes, la progresión del dibujante comenzó a ser geométrica, en cada plancha su virtuosismo se incrementaba llegando a momentos de una belleza plástica inalcanzable. Para muchos, el Flash Gordon de Alex Raymond es una obra maestra del cómic, pero sin dejar de reconocer sus valores, me vais a permitir la herejía de considerar que existe un Flash Gordon mejor, el de Dan Barry.
Tras abandonar la serie, Austin Briggs, el autor de las tiras diarias, se hizo cargo también de las dominicales, comenzando un periodo anodino para las aventuras del rubio héroe, que llevó a la cancelación de las tiras diarias.
Pero en 1951, en pleno auge del cine de ciencia ficción de la Universal, la tira diaria fue revitalizada, encargándosela a Dan Barry, que se encargaría inicialmente en solitario de la serie, para luego ser ayudado en los guiones por el gran Harvey Kurtzman o por el escritor de ciencia-ficción Harry Harrison. Flash abandonó el exotismo y sensualidad de la época de Raymond para entrar de lleno en una nueva era de tecnología y ciencia-ficción de primerísimo calidad, con complejos y elaborados guiones, apasionantes. Cada nueva saga de la serie era todo un ejemplo de tramas perfectamente desarrolladas, con personajes creíbles y humanos, que balanceaba siempre el drama con pequeños toques de humor.
Y aunque fuese imposible siquiera rozar la calidad gráfica de Raymond, Barry logró un excelente nivel, ayudado por autores tan brillantes como Al Williamson y Frank Frazzetta, Wally Wood , Sy Barry, Jack Davis, Russ Heath, Ric Estrada, Fred Kida y Bob Fujitani (que se convertiría casi en el dibujante fijo de la serie). Juntos consiguieron un aspecto visual para Flash Gordon que sería la base de toda la imaginería de la ciencia-ficción de los años 50 y 60.
Leer las sagas de los Skorpis, de Kag el conquistador, de la Prisión Espacial es entrar en mundos increíbles, de misterio y trepidante acción, que atrapan en la lectura con una facilidad increíble y que nos tiene en vilo durante toda su lectura.

Flash Gordon tuvo también una agitada vida en los comic-books pasando por distintas compañías como Dell Publishing Co., Golden Key, King Comics, Charlton Cómics, DC Comics o Marvel, con relativo poco éxito, pese a los grandes autores que firmaron sus aventuras.
La tira diaria de Flash Gordon fue cancelada finalmente en 1993, para volver de nuevo en 1996 de la mano Jim Keefe.

Ediciones en España
Posiblemente, Flash Gordon es una de las series más publicadas en España. Quizás las ediciones más recordadas sean, cronológicamente, las de Dólar, Burulán y Tebeos SA, pero me remito a este excelente artículo de Antonio Martín sobre las ediciones españolas de la creación de Raymond.
Forum publicó en su día también el intento de revitalización del personaje que editó Marvel, a cargo de Mark Schultz y Al Williamson.

Enlaces
Artículos de Rafa Marín en Bibliópolis sobre el Flash de Alex Raymond y Dan Barry.
Mariano Bayona mantiene una de las mejores y más completas páginas web sobre Flash Gordon que existen, indispensable.

Lo habéis pedido…

En los comentarios, en mails, la verdad es que parece que la serie “Mis Tebeos Favoritos” os ha gustado, así que tras un parón debido al exceso de trabajo (el comienzo de curso es duro para un docente, amigos), por fin encuentro un poco de tiempo para seguir con la serie. Si toda va como espero, al menos habrá un par de entregas semanales.
Y como dije al principio de la saga, que nadie espere encontrar aquí un canon de lecturas o una ordenación objetiva de los mejores tebeos de la historia. Es mi selección personal de tebeos que considero más interesantes y, evidentemente, cada cual tiene la suya. Tampoco busquéis en el orden una prelación de títulos. Es posible que considere el número 10 mejor que el 30…pero eso puede cambiar.
Comienzo pues de nuevo con la serie, con una pequeña herejía personal: el Flash Gordon de Dan Barry. Vendrán después muchos, muchos tebeos: de Miller a Meziéres, de Tardi a Corben, de Moore a Bourgeon…