La novedad más esperada: Quinta entrega del Capitán Torrezno

¡Por fin! Ponent anuncia la quinta entrega de la saga del Capitán Torrezno, la genial obra de Santiago Valenzuela que cierra con este volumen su primer ciclo.
Recomendadísimo y esperadísimo:
(**)-“CAPITAL DE PROVINCIAS DEL DOLOR” (Quinta y última entrega de las aventuras del Capitán Torrezno), de Santiago Valenzuela. 168 páginas en B/N. Portada a color. Tamaño.- 27cm x 19cm. Encuadernado en cartulina gráfica. Cosido en rústica. Plastificado mate las portadas. PVP.- 17 euros.

A la venta el 17 de Noviembre.

Cambios en El Jueves

La revista El Jueves apareció la semana pasada con un vistoso rotulito que marcaba el inicio de una “nueva revista”, con un cambio de formato y de secciones. Lo del cambio de formato es evidente, con un mayor tamaño y un cambio de la maquetación que hace la lectura más ordenada, distribuyendo los contenidos en tres grandes partes (actualidad, series y secciones) y dándole una presencia de mejor acabado. O casi, porque junto con un nuevo aspecto y encabezado de las secciones y series se juntan horrores de maqueta como ese hortera tablero de corcho para la sección “Telojuro News”, que sobra por todas partes. Y aunque según reza el editorial, la revista incluye cambios importantes, dándole más importancia a la actualidad, con cambios en las series, etc, la realidad es que siguen los mismos colaboradores de siempre (excepción hecha, gracias a Dios, del insufrible Sevilla), con algunos pequeños cambios. Se pasa de Mister K a El Jueves a Kilo DaSilva y Mel, dos excelente puntales de la revista infantil que naufragan un poco en su debú en la revista “grande”, quizás porque se esperaba mucho más de ellos; se reduce el espacio de Curro Corner para dar más cabida a Pallarés, acertado en mi opinión, aunque el aumento de tamaño de las tiras de Baldomero resulta en un pequeño desastre de maqueta… y poco más. Siguen los colaboradores de siempre y la actualidad apenas se refleja en las series clásicas más que como excusa.
Una verdadera lástima, porque El Jueves está demostrando con Mister K muchas ganas de reciclarse y buscar nuevas opciones para poder paliar la lenta pérdida de lectores, pero mucho me temo que esos cambios pasan por acciones más radicales como el cambio de algunas series ya clásicas. Sin dudar en ningún momento de la calidad de las series de El Jueves, es evidente que hay series que están ya mostrando síntomas de fatiga tras casi 30 años de publicación continuada o, en otros casos, parecen poco apropiadas para una revista de actualidad del primer decenio del s.XXI. La incorporación de autores como Miguel Brieva o Paco Alcazar me pareció acertadísima en su momento, pero es evidente que es necesario un mayor relevo generacional para poder atraer a nuevos lectores y un cambio sustancial en la concepción de lo que es “actualidad”. Quizás todo venga dada por esa extraña ambigüedad que reside desde la creación de la revista, que se identifica como una revista de actualidad pero la mayoría de sus contenidos son historietas costumbristas. Lo que me parece bien, a fin de cuentas, la mezcla de parodia política y costumbrismo ha sido la marca de fábrica de todas las revistas satíricas que en este país han sido desde La Codorniz, pero quizás es necesario un paso adelante, ya sea por la mayor implicación de los personajes en la crítica de actualidad o por un cambio de las series. Y ojo, que algunas de las series son brillantísimas, desde las clásicas como Grouñidos a las más modernas como el Tato de Monteys (que, debo reconocer, no me gustaba en sus inicios y ha ido cogiendo pulso hasta que ahora me parece extraordinaria), pero también es cierto que algunas de las cabeceras más famosas pasan por su momento más flojito (como La Parejita, que está estirando en exceso el tema de los hijos y que se puede meter en un callejón sin salida, aunque hay que confiar en Fontdevila, uno de los mejores autores que tenemos).
Pero me temo que no es éste el cambio que esperaban los lectores de la revista o, mejor dicho, aquellos que no leen la revista, que a fin de cuentas es a los que se busca. Queda eso sí, la intención clara de la revista de regenerarse y adaptarse a los nuevos tiempos, desde los cambios en la propia cabecera a ese intento de generar cantera que es Mister K.
A ver si aciertan con el tiempo, de momento voto de confianza tienen por los buenísimos ratos que he pasado con la revista.

Trobada tintinaire de Catalunya

El próximo sábado 5 de Noviembre, tendrá lugar la Primera Trobada Tintinaire de Catalunya, organizada por la asociación catalana de tintinaires (Tintincat) y el Ayuntamiento de Martorell. Se celebrará en la casa museo L’Enrajolada de Martorell y se desarrollarán un buen número de actividades, entre ellas la inauguración de la exposición “Tintín en blanc i negre”, que permanecerá abierta hasta el 4 de diciembre.
Más información en TintinCat.

Día de Muertos

En esta vida hay que ser coherente, que no es que sea necesario, es más, de hecho la mayoría de las veces es poco o nada conveniente si uno quiere progresar en esta vida, pero si se cumplen las reglas de la coherencia a uno siempre le queda aquello de que su epitafio rece “fue coherente hasta el final”. Y como ayer se celebraba el Día de los Muertos (que no Jalogüín, por favor, el Día de los Muertos queda mucho más ceremonioso y grandilocuente), me preparé consecuentemente. Primero, enamorándome de la Novia Cadáver de Burton, una película encantadora y maravillosa, un delicioso cuento de miedo lleno de detalles (que sí, que tiene mucho que ver con el excelente corto de René Castillo, pero también sus diferencias, uno más buñueliano, otro más deudor de la narrativa decimonónica, pero dos obras soberbias, en resumen).
Y segundo, leyendo tres obras seguidas del gran genio de lo encantadoramente siniestro: Richard Sala.
Comencé con la que más miedo me daba: la adaptación de Drácula con textos de Steve Niles que publica IDW. Y miedo me daba con razón, aunque con remedio de cataplasma. Con razón porque Niles sólo hace una apresurada versión de la novela de Bram Stoker y con remedio porque se pueden obviar los textos y disfrutar directamente de las ilustraciones de Sala. Aunque la cataplasma deja sabor agridulce en cualquier caso, porque aunque me guste mucho el estilo de Sala, parece perder esa dulce pero cruel inocencia que invade Peculia, quizás demasiado preocupado por la importancia del referente literario, reteniéndose en su habitual estilo. Queda al final una especie de cuento ilustrado que pudo ser mucho mejor una lástima.
Afortunadamente, me quedaban dos cartuchos en la recámara que me hicieron disfrutar como alma en pena. Primero con The Chuckling Whatsit, una delirante comedia detectivesca en la que un atribulado periodista tiene que investigar el secreto que yace tras el asesinato de una serie de astrólogos y adivinos. Una puerta para entrar en un mundo de asociaciones de criminales, venganzas y amores que trascienden la barrera del tiempo, elegantes criminales de guante blanco y seductoras damas que se anuncian el horror con una deliciosa frase en francés… Un pupurrí en el que Sala se mueve como pez en el agua, jugando al pulp con influencias de la literatura popular decimonónica de terror, desde Poe a Hoffman, con un humor socarrón pero delicioso con el que atrapa al lector desde la primera página, manteniendo siempre la intriga y la tensión con mano firme. A lo que hay que añadir su estilo a medio camino entre el grabado clásico, lo naf y el expresionismo de Grosz, que define un forma personalísima de entender el dibujo. Un excelente método de pasar un buen rato con una lectura inteligente y divertida.(3+)
E idénticas palabras se pueden decir de Mad Night, una especie de nueva entrega de las aventuras detectivescas que se inician en el volumen anterior y en el que esta vez el protagonismo lo toma la joven estudiante Judy Drood, descarada y decidida como pocas, que se lanza junto al atolondrado Kasper Keene a investigar los extraños crímenes que se suceden en el campus. De nuevo, Sala es capaz de de crear un suculento cóctel en el que aparecerán desde extrañas sectas de seductoras jóvenes piratas a nazis escondidos en busca de la eterna juventud, atrapándonos de nuevo en esa extraña tela tejida con un pastiche de géneros que une lo detectivesco con el terror y el misterio, en un circo de personajes tan inolvidables como la Tía Azalea, la marioneta líder de las piratas o el terrible Máximo Ibex.(3+)
Dos excelentes tebeos que esperemos sean publicados alguna vez por aquí (¿Recerca tal vez?)