Multiculturalidad (o de lecturas varias)

Sigo enfrascado en las lecturas de este Saló, mezclando manga, con americano y europeo sin solución de continuidad:
Comienzo con la segunda entrega de Homúnculus , de Hideo Yamamoto (Ponent Mon). La acción avanza y las visiones provocadas por la trepanación comienzan a generalizarse, el mundo que rodea al pobre Susumu Nakoshi se desmorona y aparece una nueva realidad, extraña e intangible, en la que lo real se convierte en símbolo. A través de su tercer ojo Susumu es capaz de ver representaciones del interior de las personas, incomprensibles en ocasiones, evidentes en otras. Yamamoto sabe mantener la tensión y el interés y la lectura de Homúnculus se nos muestra como un juego de espejos en el que nunca sabremos cuál será el siguiente paso. No tengo muy claro si el autor sabe dónde llegar, pero de momento está guiando la historia con pulso y dejando al lector con ganas de leer el siguiente tomo, lo que no es poco (2+).
Dr. Inugami (Glenat) es la nueva obra del siempre impactante Suhehiro Maruo, esta vez centrada en el mundo de las tradiciones mágicas japonesas, mezclando la brujería ancestral nipona con su mitología. Como es habitual en la obra d este autor, el calificativo de extraño sobrevuela todas las páginas, con imágenes de extrema fuerza impactante que no llegan a caer esta vez en la escatología brutal de algunas de sus últimas propuestas pero que siguen manteniendo esa capacidad de provocar en el lector el desasosiego y la repulsa. Si bien algunas de sus últimas obras de este autor me habían parecido vueltas de tuerca innecesarias a su turbadora visión de la realidad, Dr. Inugami tiene muchos puntos en común con la interesante Gichi Gichi Kid: un planteamiento centrado en un extraño personaje protagonista, la estructura en capítulos autoconclusivos…aportando además una perspectiva desconcertante e inquietante de la mitología y creencias japonesas en contraste con el descreimiento creciente de la sociedad actual. No llega a la calidad de obras tan angustiosas como Midori o La sonrisa del vampiro, pero es una lectura recomendable (2+).
Decepción, sin embargo, es lo único que puedo decir sobre Aea de Aldaal (Norma), la tercera entrega de las aventuras de Cyann de mi admirado Bourgeon. Pese a las muchas ganas de leer la continuación (casi ocho años hemos tenido que esperar, un retraso debido al pleito que su autor mantenía con Casterman y que casi le hace abandonar el tebeo) lo cierto es que al pasar la última página se repite la sensación de desencanto que ya tuve en las dos anteriores entregas de la saga. Cierto es que Bourgeon está espectacular en su dibujo, con algunas planchas sencillamente magistrales y un conjunto muy superior al de la segunda entrega, pero el guión de Lacroix sigue sin funcionarme. La recreación de los mundos es cuidada y sugerente, con una atención exagerada de todos los detalles, desde los diseños biológicos al folclore y costumbres las sociedades involucradas (una característica muy deudora de Valerian, todo sea dicho), pero sigue siendo un fastuoso escenario para unos personajes que deambulan sin rumbo ni personalidad. Lo que es sin duda su gran fuerza en Los Pasajeros del Viento, la arrebatadora personalidad de los personajes, que tienen vida propia e inundan con ella la historia, aquí ha desaparecido totalmente, no acaban de cuajar en el argumento y no contagian al lector de su vivacidad. Quizás la causa sea la pobreza del argumento, apenas una anécdota extendida durante 70 páginas, pero resulta realmente desolador cuando se contrasta con el impresionante despliegue creativo y de imaginación de sus autores. Una verdadera lástima, porque Bourgeon es uno de mis autores favoritos. (1)
En cambio, curiosa ha sido la lectura de la última entrega de Los Escorpiones del Desierto: Cita en Dire Dawa (Norma), primera con el suizo Pierre Wazem a la batuta. Toda una osadía, porque sustituir al gran maestro Pratt en una de sus series insignia parece casi una ofensa, más que un reto, pero que resuelve con dignidad. Wazem opta por continuar la historia con respeto absoluto a cómo había quedado la situación en el último álbum de Pratt, manteniendo ese onirismo romántico que impregnaba las últimas páginas de la serie. Una elección arriesgada, porque es precisamente esa atmósfera la que a mi entender hacía más compleja la lectura de la serie, que se alejaba diametralmente del realismo de los dos excelentes primeros álbumes y se introducía en vericuetos muy del gusto de la etapa final de Pratt pero que hacían perder el norte a la narración. Sin embargo, Wazem ha intentado reencauzar la historia conjugando ese aspecto con el objetivo inicial de Koinsky de llegar a Dire Dawa, un rompecabezas que sin llegar a cuajar al ciento por ciento, no se extravía en historias paralelas. Quizás el mayor pero que se pueda poner a esta historia es el intento del suizo de seguir a pies juntillas el estilo gráfico de Pratt, un intento loable pero en modo alguno necesario y, desde luego, no conseguido. La elegante síntesis y minimalismo del dibujo de Pratt no se alcanza copiando planos y mimetizando una narrativa basada en perfiles, sino con años y años de experiencia que Wazem no tiene, transformando algunas viñetas casi en ridículas fotocopias de episodios anteriores. Una verdadera lástima porque Wazem había logrado casi el más difícil todavía: reconducir una historia enredada en una maraña de ideas ajenas a la trama. En cualquier caso, habrá que poner un ojo en la siguiente incursión de este autor en el universo de Los Escorpiones del Desierto, con la historia llevada ya a su orilla. (2-).
Y dejo la mejor lectura para el final, el genial y divertidísimo Jack Staff: todo solía ser en blanco y negro, de Paul Grist (Recerca). Un grueso volumen que recopila las primeras apariciones del héroe británico por excelencia y que confirma a Grist como uno de los autores más interesantes toque el género que toque. Si Kane es una vitalista e interesante revisión de las tramas detectivescas, este Jack Staff es una de las más inteligentes revisiones del género superhéroico, capaz de juntar en una misma serie desde el homenaje a los clásicos de siempre (en este caso a las series de IPC), la recuperación de una forma de entender el género pero también su revisión y puesta al día. Hay muchísimas coincidencias en las formas entre este Jack Staff y lo que Alan Moore está haciendo en la línea ABC de Wildstorm, comenzando por esa reivindicación del género como entretenimiento puro, que restituye el concepto clásico de folletín en todas sus vertientes: desde la necesidad del pérfido villano, archienemigo declarado, a la propia estructura formal del relato, cuajado de trampas de continuará que enganchen al lector. Un ejercicio de nostalgia que se conjuga con gran inteligencia y en el que la ironía se despliega por doquier, consiguiendo que en el lector un doble propósito: que recupere el gozo de leer un tebeo para reírse y pasar un buen rato y, además, que tenga una lectura inteligente, sólida y bien armada.
Y Grist consigue ampliamente estos objetivos gracias a los personajes clásicos de IPC. Archie, Zarpa de Acero, The Spider o Kelly Ojo Mágico vuelven en nuevas encarnaciones tremendamente respetuosas con los originales (extraordinarias series de género, todo sea dicho, muy superiores a las que hacían sus homólogos coloniales Grist dixit- en la misma época) no sólo en sus características más superficiales, sino en el propio espíritu de las series. Grist reconstruye ese universo alrededor del personaje de Jack Staff, con muchísimo más acierto que la reciente Albion de Alan y Leah Moore (incluyendo un divertido homenaje al barbudo de Northampton), consiguiendo una de lecturas más apetecibles de las novedades de este mes. (3+)

19 Comentarios en “Multiculturalidad (o de lecturas varias)

  1. Hum. El de Paul Grist cae seguro. No podía ser de otra forma.

  2. Yo lo compré ayer mismo, estoy deseando leerlo.

  3. Alberto M on 4 noviembre 2005 at 13:31 said:

    El primer tomo de Homunculus me parecio mucho mas interesante, en este segundo tomo a mí tambien me ha dado la sensación de "¿por donde va a tirar ahora?" . Pero si, engancha lo suficiente para leer el siguiente.

    El "Jack Staff" me llama bastante, lo pillaria fijo si no hubiera como otras tropecientas cosas mas por comprar. Y lo último que ha publicado planeta de Tezuka tiene preferencia ;)

  4. Caracrater on 4 noviembre 2005 at 13:34 said:

    siempre nos quedará lo de antes para deleitarnos…poco pero que bueno.

    …………….De Bourgeon claro.

  5. miedo de Bourgeon… estoy de acuerdo en que esta saga está por debajo de las aventuras de Isa y de Los compañeros del Crepúsculo (mi favorita), pero que descalabre…qué pena…bueno, habrá que meter el dedo en la herida…o en las viñetas, para el caso…

  6. MANUEL RUIZ on 4 noviembre 2005 at 14:31 said:

    Yo también he tenido la molesta sensación de que los personajes del Ciclo de Cyann vagan sin orden ni concierto a lo largo de unas páginas bellísimas. Pero no me parece tan despreciable como para darle un 1. Espero con ganas tus comentarios de las mejores novedades de este salón del manga: la increible y terrorífica Asa el ejecutor de Koike y Kojima y la soberbia nueva entrega de Hideshi Hino, El niño gusano, una fábula amoral extraordinaria ( en el más amplio sentido de la expresión). Que yo sepa, lo proximo que va a editar La Cupula de Hino es Onibaba y los bichos del infierno ¿No?. ¡Que putada esperar 6 meses!

  7. Jesús Cuadrad on 4 noviembre 2005 at 15:15 said:

    Y a mí que el Maruo me parece… un reciclante pastoso…

    No sé…

  8. JJCOBAS on 4 noviembre 2005 at 15:28 said:

    MR ALCAIDE

    Muy bueno lo de la Multiculturalidad y lo de La Alianza de las Civilizaciones… En serio, muy bueno, entiendo que quiere ir de outsider, pero la verdad Mr Alcaide es que de vez en cuando se pasa un poco… ¿Tiene el sindrome del alcalde de aldea, que de vez en cuando necesita que le entronicen en el bar del pueblo? CREO QUE DE VEZ EN CUANDO SE PASA y lo peor es que se rodea de acolitos que lo unico que le hacen es dorar la pildora porque así pueden presumir ante sus freak-colegas que el alcaide del Estado Mayor Freak les ha dirigido la palabra e incluso les ha nombrado con cierta afecto… Va usted al psicologo? VAYA VAYA y ya nos contará… O no!!

  9. El tomo éste de Jack Staff, ¿repite lo ya publicado en los prestigios? A simple vista parece que no, pero… ¿Y está mejor que los susodichos? Es que a mí tampoco me parecieron nada del otro mundo.

  10. Repetir no repite.

  11. Álvaro on 4 noviembre 2005 at 17:08 said:

    No, no repite. Y a mi entender está mejor…

  12. Los prestigios en color pertenecen al "volumen 2" de Jack Staff y el reciente súper-tomo de Recerca contiene íntegro el "volumen 1". Seguro que te engancha.

  13. Jordi Querol on 4 noviembre 2005 at 19:24 said:

    La edicion del 2

  14. Jordi Querol on 4 noviembre 2005 at 19:25 said:

    Queria decir Homunculus, claro xD Viernes por la tarde ya no veo el teclado….

  15. werewolf by night on 4 noviembre 2005 at 22:07 said:

    Jack Staff es muy bueno, ese recopilatorio sirve para alimentarnos mientras esperamos la siguiente dosis del personaje, que saldrá dentro de unos cuantos meses(según el ritmo al que Image los va sacando en los usa).

    Recerca está haciendo una gran labor editando este tipo de material!!!

  16. dudo que me incline por Jack Staff, habida cuenta de que no me hizo demasiada gracia (más bien poquísima) el Kane, pero por informarme, dicen que van dos volúmenes, más, de continuidad o autónomos?. Y si hablamos de pasta???

    En todo caso, algo que retoma a la Zarpa, aún para rendirle tributo…merece ser considerada ¡Un enchufe, un enchufe! :)

  17. Princesa Urbo on 5 noviembre 2005 at 0:00 said:

    Pues yo he recibido con los brazos abiertos este nuevo bourgeon. Y me ha parecido muy bueno. No hay que olvidar que funciona como primera parte de un nuevo ciclo (da la ensación que ha dividido en dos lo que debería haber sido un sólo álbum) y que el hecho de que se centre en sólo dos personajes añade una dificultad a la ya proverbial complejidad de sus obras. Yo creo que es una serie que no se ha entendido bien. El guión, por otra parte, no es de Lacroix aunque así aparezca acreditado en la edición de Norma.

  18. Princesa Urbo on 5 noviembre 2005 at 0:09 said:

    En cuanto a lo de Wazem, pues fale…Wazem dibuja como siempre ha dibujado Wazem. El color es el mismo pero nada más. De hecho, que Wazem se llevase el gato al agua tuvo mucho que ver con que lo hiciese con su propio estilo y no mimetizándose con Pratt, palabra de Patricia Zanotti. El propio Wazem pone a caer de un burro a los autores de las nuevas aventuras de Blake y Mortimer por lo mismo que tu dices de él. ¿Quien entiende algo? :-)

  19. Pingback: Zona Negativa » Jack Staff: Fuego el dos

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