Lone y Line

Curioso. En el mismo mes, dos tebeos publicados por la misma editorial que se diferencian tan sólo en una letra… Dejo para los aficionados al esoterismo qué tipo de extraño mensaje cabalístico-apocalíptico se esconde tras esta coincidencia, que seguro que con tesón y esfuerzo aparece entre líneas algún mensaje de importancia crucial para el futuro de los tebeófilos. Servidor mientras pasa a comentarlos:
Lone, de Stuart Moore y Jerome Opeña es un western post-apocalíptico que transcurre en un futuro impreciso donde, tras una guerra nuclear el mundo ha vuelto a los tiempos del Far West. Pese a que algunas críticas americanas alaban la originalidad del argumento, personalmente no he podido menos que recordar el “Hombre” de Antonio Segura y José Ortiz, una fábula del mismo tono que se publicaba en CIMOC y que, todo sea dicho, me parece mucho más interesante que el tebeo que nos ocupa. Quizás lo único que aporta alguna personalidad al tebeo es la elección de tratarlo como una especie de spaghetti western al mejor estilo del dúo Leone/Eastwood. De hecho, el personaje principal está claramente inspirado en el personaje compuesto por Eastwood para películas como “El bueno, el feo y el malo” o “Por un puñado de dólares” y, en general, Stuart Moore dota al tebeo de un tono al que sólo le falta la música de Ennio Morricone. Sin embargo, y pese a que las intenciones son buenas, este amasijo de zombies, aliens y western me temo que tiene poca argamasa y no llega a funcionar más que como entretenimiento muy liviano, muy lejos de las expectativas que podía levantar un guionista interesante como Stuart Moore. Interesante, eso sí, la labor de Opeña, que recuerda en muchos momentos al Hewlett de Tank Girl, un tebeo con muchos puntos de contacto con éste. (1)
Y cambiando sólo una letra nos vamos al otro extremo en Line, de Yua Kotegawa es una historia que comienza como una típica historia de adolescentes de instituto para derivar en una dinámico thriller en el que la joven protagonista debe impedir una serie de suicidios que le van siendo anunciados telefónicamente. Una idea sugerente pero que naufraga convirtiéndose en una acelerada narración donde lo único que tiene importancia son las carreras que se tiene que pegar la pobre protagonista de un lado a otro. Hay un tímido intento de criticar la alienación de la juventud japonesa y su fácil adicción a todo tipo de sectas, pero queda demasiado oculto tras las páginas y páginas de chicas sudorosas en sujetador o en uniforme escolar corriendo de un lado a otro. No se puede negar, eso sí, la habilidad de Kotegawa para las escenas de acción continuada, pero su exceso cansa y se echa en falta un poco más de desarrollo de una a priori sugerente trama y de los personajes, demasiado planos. (1-)

3 Comentarios en “Lone y Line

  1. Caracrater on 18 noviembre 2005 at 11:41 said:

    De los personajes más cínicos y por mí más queridos de la historia del comic, que es el " Hombre" de Ortiz y Segura……………….busquenlo, leanlo y vean el futuro que nos espera.

  2. Jesús Cuadrad on 18 noviembre 2005 at 14:09 said:

    Y lo de "Hombre"…

    … ¿a qué se parecía?

  3. marina on 8 noviembre 2007 at 17:44 said:

    oye eso k as dicho ahi criticando a line no esta bien. He leido el manga y esta xulisimo, no me canso de leerlo, y admiro la habilidad de yua de pasar de una escena de accion a otra muy graciosa. Ademas al principio chiko no me gustaba pero a medida ke leia me gusataba mas. Tambien me gusta bando aunk no entiendo muy bien a ke venia lo de reirse. es un manga muy bueno, y lo recomiendo

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