Pupurrí de lecturas

Se van acumulando algunas lecturas, así que lo mejor será ir comentándolas, que en nada viene el tsunami navideño de novedades y algo me dice que vamos a terminar ahogados en tebeos. Que no descarto yo que tras estas navidades me entre una tebeofobia por reacción a los empachos tebeísticos…

Y comienzo por una serie que me fascina: acabo de leer Le paradis terrestre (Dargaud), la cuarta entrega de El gato del Rabino, y no puedo más que descubrirme. La cuarta entrega de esta serie rompe radicalmente con las tres anteriores, vuelve a su Argelia natal y se centra en El malka de los leones, creando un cuento de cuentos, una pirueta narrativa en la que ficción y realidad se mezclan sin que en ningún momento sepamos muy bien dónde nos encontramos. ¿Quién nos cuenta la historia?¿Sfar o el malka? Lo único cierto es que la capacidad de fabulación se transmuta en protagonista de la historia, hasta que Sfar nos despierta del ensueño bruscamente, con un baño de realidad que nos enfrenta a la cruel realidad y que aprovecha para hacer una durísima invectiva contra los que defienden la violencia del enfrentamiento antes que el diálogo. Sfar demuestra sobradamente que es uno de los grandes autores de historieta de este milenio. Esperemos que Norma edite este magnífico álbum lo antes posible en España. (4)
ACTUALIZACIÓN: Norma lo editará para el día del libro de 2006.
Pero la fascinación perdura con la siguiente de mis lecturas, también parte de una serie. La oficina de desechos postales (Devir) es la quinta entrega de la magistral “La peor banda del mundo“, del portugués José Carlos Fernandes. La misma estructura de historietas de dos páginas pero en la que encontramos como, poco a poco, Fernandes ha ido cambiando el tono de las historias, desde ese espíritu borgesiano de la primera entrega a esta última donde cada pequeña anécdota se nos va revelando como parte de un inmenso mecanismo de intenciones ignotas. Dice el autor en una de sus historias, el ser humano busca patrones en el caos, una necesidad casi fisiológica de encontrar orden y que justifica la existencia de la novela como contrapunto de orden al caos de la realidad. Una máxima sugerente como pocas que se me antoja la base de esta “oficina de desechos postales”: pequeñas historias abiertas que demuestran el caos de la vida, la terrible trascendencia de los pequeños detalles de nuestra existencia, capaces de cambiar vidas por completo. Fernandes, transformado en cartero de esas pequeñas ilusiones que cambian de mano, juega a prestidigitador de futuros con el espíritu de un niño travieso, intercambiando destinos, creando futuribles que quizás pasen a ser presentes y pasados. Una obra inmensa, que consigue que el lector se adentre en esas puertas abiertas que deja Fernandes al final de cada historia, un regalo para nuestra imaginación. (4)
Sigo con las series, Canta Conmigo (Planeta DeAgostini), segunda entrega de El club estéreo de Rudy Spiessert y Hervé Bourhis y que sigue fielmente el camino iniciado en “Britney Forever“. Si en ese álbum satirizaba el mundo de la crítica musical, aquí construye una feroz sátira contra la industria musical moderna, contando la historia de Didier, un pobre desgraciado cuya única ilusión en la vida es ser cantante. Pero sin talento musical ni un físico atractivo, su carrera musical parece abocada al fracaso absoluto… hasta que un golpe de suerte le hace millonario. Spiessert y Bourhis atacan sin piedad a una industria que crea ídolos de la nada, machacando ilusiones para llenar bolsillos y que hace tiempo que abandonó el interés por la música. Una amarga crítica que no deja títere con cabeza, pero que reconoce desde el principio su futilidad. (2+)
Y para acabar, sigo emperrado en encontrar algo donde no lo hay, porque en una muestra de masoquismo reiterativo, me leo Regreso a Barrow, de Templesmith y Niles (Devir), nueva entrega de la exitosa 30 días de noche. Y pese a que podría pasarme un buen rato regodeándome en lo malo que es Templesmith y el concepto chicle Boomer de la historia que tiene Niles, prefiero resumir la crítica a una forma escueta, perfecta y muy directa: un (0).

13 Comentarios en “Pupurrí de lecturas

  1. Yo es que leí 30 días de noche y no es que me pareciera malo de toda maldad, es que no entendí quién podría ver algo salvable en aquel cómic. Y luego uno lee ciertas críticas y alucina…

  2. Caracrater on 23 noviembre 2005 at 12:31 said:

    no dudo que el freakie portugues Fernandes haya hecho de las suyas…………….que ganas de leerlo.

  3. mekasidnipuatier on 23 noviembre 2005 at 12:48 said:

    Jo, yo tengo un retraso con el Gato del Rabino. Solo tengo el primer numero pero me dejo flipado. Pasare de novedades navideñas y me hare con el resto.

  4. No nos ponga los dientes tan largos, que estamos a fin de mes.

    ¡Qué ganas de cobrar y asaltar el Expocomic!

  5. Esperaremos ese gato rabinesco. El "Canta conmigo" está bien, pero es lo que dice álvaro. Por cierto, ¿ya no hay más entregas del "Club Estéreo, no?

  6. A mi por ejemplo el primer 30 Dias de Noche o el Criminal Macabre me parecen tebeos entretenidos… Pero ni de coña entiendo a todos los que hablan de ellos como si fuesen Terry y los piratas.

    Se ve que los fans de los vampiros chupan y se tragan lo que sea (Dicho con todo mi cariño, ojo).

    Un saludo

  7. Ok, el chiste es penoso. Me miraré 300 páginas de Templesmith como penitencia.

  8. Arturo Miguez on 23 noviembre 2005 at 14:24 said:

    Que va Pep, colega, yo soy fan de todo lo que sea vampírico y me pareció pésimo el 30 días de noche.

    La verdad es que me cuesta recordar algo bueno con los vampiros que haya leído/visto/escuchado últimamente.

  9. Miralles on 23 noviembre 2005 at 14:33 said:

    El día del Libro, el Gato del Rabino 4… Y sobre cómics de Vampiros, Yo Vampiro está bastante bien, no?

  10. Álvaro on 23 noviembre 2005 at 14:39 said:

    Ojito que servidor se lee esas cosas porque en el fondo es un fanático del genero de terror y es capaz de tragarse lo que sea, como dice pep…

    Pero eso no quiere decir que reconozca que hay cada cosa por ahí que es de vergüenza ajena…

  11. No, si por supuesto que todos tenemos debilidad por ciertos temas y géneros, pero eso no quiere decir que traguemos con lo que sea.

    Y es como dice álvaro, cuando te gusta un género te atreves con todo, y luego nos cuelan cada gol…

    Un abrazo

  12. Xavier on 23 noviembre 2005 at 18:40 said:

    Acabo de leer la nueva entrega del gato del Rabino y no puedo más que sumarme a la recomendación que hace Alvaro. Increible.

    Me ha decepcionado un poco "Canta conmigo", lo he encontrado poco ácido. El tema da para mucho más.

  13. Me está gustando El club estéreo, siempre me han interesando los cómics sobre musica o músicos.

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