Que ustedes lo pasen bien

Nos queda el canto de un duro, de los de antes, de las cinco pelas de siempre. Nada, un plis-plas, un supirillo y ya estaremos en el 2006.
¿Qué nos traerá?
Pues ni idea oigan, pero si puede ser lo de siempre (ya se sabe, lo de salud, dinero y amores), junto con un buen puñado de tebeos, se agradecerá.
Y mientras tanto, atentos a esta noche, cuidadín con los espirituosos, espumosos y gaseosos que ya se sabe que los carga el diablo, igual que las sustancias psicotrópicas y los langostinos en cantidad. Que las indigestiones son muy malas.
Que os divertáis, que os lo paséis muy bien y que el nuevo año os traiga lo mejor de lo mejor, aunque no sean tebeos.
Nos vemos el año que viene, con un estreno bien cargado: Repasos al 2005, Tebeos Favoritos y demás en mogollón… :)

Carles Santamaría, nuevo director de FICOMIC

Según anuncia Europa Press, el periodista Carles Santamaría es el nuevo Secretario General de FICOMIC, en sustitución de Pilar Gutierrez, que seguirá dentro del staff técnico de Ficomic, aportando su experiencia durante muchos años al frente de la institución.
Santamaría será, por tanto, él el nuevo director de los dos salones que organiza esta institución en Barcelona, una labor que ya desarrolló en los años 1995 y 1996.
Un cambio importante, impulsado por el comité ejecutivo de la institución, que busca una mayor implicación de Ficomic con la industria, más allá de la organización de los salones, confiando esta nueva dirección a una persona de probada valía dentro del mundo del tebeo y con una larga trayectoria como periodista y técnico editorial.

Una de enlaces

Seguro que en estas fechas navideñas estáis con pocas ganas de trabajar, pues nada a fomentar la neglicencia laboral…
– La editorial Pocas Páginas estrena web, muy bonita todo sea dicho.
– La librería Atom Cómics de Madrid mantiene un weblog donde se da información de novedades y bastantes enlaces interesantes.
– El espacio de blogs de MSN se está llenando de weblogs dedicados al tebeo. Ojito que vienen con fuerza, como La fortaleza de la soledad de Ryosuke.
GDOBlog, la Guía digital del ocio dedica siempre un espacio a los tebeos, además de a la música, cine, ilustración, literatura…
Tinta y lápiz es un weblog con fichas de autores y recopilación de entradas de la red. Se pueden descubrir en él verdaderas perlas.
– El periodista onubense Gerardo Macías estrena weblog, Elegidos para la gloria.

Lecturas turrónicas (VI)

Siempre digo que hay que esperar hasta el último minuto para hacer listas de lo mejor del año. Oculto tras una esquina, disimulado bajo un montón de tebeos se puede encontrar esa obra que te deje pasmado, maravillado. Y si hace anteayer os hablaba maravillas de El Libro de Muñoz y Sampayo, hoy me toca elogiar Exterior Noche, de Gipi. Un autor de poca obra pero que está acumulando ya todo tipo de críticas laudatorias con apenas tres obras en el mercado.
Y no es para menos, porque Exterior Noche es de esas obras que uno termina con tristeza, apenado por esa última página en blanco que marca el final del álbum. Exterior Noche recoge seis historias muy diferentes, que van de la contemplación a lo social pasando por la fantasía. Historias de recuerdos nostálgicos de la niñez, de denuncia del tráfico de inmigrantes clandestinos y su trato, de mágicas caras que aparecen en un lago o de la marginación de las calles de los barrios más pobres. Muy diferentes, pero que coinciden todas en una aproximación muy personal, en la que el lector se une al narrador de la mano cual fantasma que transita por esas historias, como un invitado no deseado, un voyeur que espía las historias con miedo a ser descubierto. Historias de fuerza y garra, vitales, que son amplificadas por el impresionante tratamiento gráfico de Gipi. Con su oscuro bitono azul, las páginas de Exterior noche tienen una belleza impactante, que gana al lector desde el primer vistazo. Una compleja técnica que mezcla óleo con papel vegetal para conseguir un efecto único, con un tratamiento de la iluminación soberbio. Las viñetas de Gipi transcienden de la página, tienen vida propia, podemos sentir el movimiento de las aguas, el ulular del viento o la lluvia en la cara. Es un dibujo visceral que automáticamente conecta con nuestro estómago, es imposible no dejarse llevar por él. El resultado final son historias que nos dejan extasiados, deslumbrados por su sensación visual y encogidos por la belleza de las historias que cuenta. Resulta sorprendente que Gipi apenas tenga obra publicada y sea capaz de lanzar semejante primera obra, que hace casi obligatorio reivindicar desde ya el “Apuntes para una historia de guerra” publicado por Actes Sud y Coconino. (4)
Enlaces: la web del álbum (en italiano) y el weblog del autor.

El mayor coleccionista de cómics del mundo

Cargadito me ha llegado el pedido del Previews de este mes. A saber, nada más y nada menos que el Wimbledon Green de Seth, el segundo recopilatorio de Plastic Man de Kyle Baker, el esperado número 16 de ACME Novelty Library de Ware (que ya es directamente un libro más de la serie recopilatoria) y el precioso y fastuoso Daydreams and Nightmares de McCay que ha reeditado Fantagraphics (y sí, la extra a tomar por culo, ¿qué pasa?)
De momento, sólo he podido babear (con las debidas protecciones, of course) con las ilustraciones de McCay, fabulosas e impresionantes, y leer ese curioso experimento con el que Seth se ha descolgado llamado Wimbledon Green: The greatets comic-book collector in the world. Un libro de experimentación, donde Seth usa con un férreo formato de 12 diminutas viñetas por página (que llegan en algunos casos a ser 20), apenas esbozadas, con un dibujo caricaturesco simple pero efectivo, jugando a superponer historias, fragmentos que componen una globalidad mayor y que sólo tienen sentido de su unión. Siguiendo la lección de Clowes (que ya lo ha ejercitado con éxito en Ice Haven), tal y como reconocer en la introducción, Seth crea un personaje carismático, un millonario coleccionista de comics-books claramente inspirado en la figura del disneyniano Tío Gilito y, a su manera, corre increíbles aventuras en pos de raros e inencontrables ejemplares únicos. En dura pugna contra otros coleccionistas de igual nivel, Green no duda en hacer uso de la más moderna tecnología, y siempre con la ayuda de su fiel chofer hindú consigue lograr sus objetivos. Un divertidísimo libro que esconde en sus diminutas viñetas gigantescas bombas de relojería contra la industria actual del comic-book y la locura coleccionista-compulsiva-acumuladora. Libreros, editores, coleccionistas, el mundo del tebeo está fielmente reflejado en esta mordaz parodia que no deja títere con cabeza. Pero es que si divertido es el libro, todavía más interesante es ver la habilidad con la que Seth consigue solventar una brillante composición narrativa sometida a una estructura tan limitante como la de 12 viñetas por página. Con ese juego de historias que se van sumando, el autor logra una perspectiva variada de la historia, introduciendo dudas sobre la personalidad real del famoso coleccionista y aportando a la historia desde misterio y complejidad.
Un libro extraordinario que, esperemos, se edite aquí con la calidad con la que Drawn & Quaterly ha firmado la edición americana, encuadernado en tela con impresiones doradas, esquinas redondeas… un edición de lujo. (4)
Un par de enlaces: una preview de cinco páginas del álbum y una entrevista con Seth.

Crumb vs. Amazon

Atentos a la noticia porque tiene enjundia: Robert Crumb ha denunciado a la todopoderosa Amazon.com por el uso indebido de su famosísimo dibujo “Keep on trucking”. Parece ser que hasta 2003, la página usaba esa imagen cuando se producían búsquedas sin resultados, acompañando a un texto explicativo. Según comenta la noticia, la imagen fue retirada por la empresa, pero no se ha podido llegar a ningún acuerdo sobre la compensación por el uso de la imagen, registrada por Crumb.
Por cierto, que como anécdota, la noticia del L.A. Times comenta que mientras tanto, Crumb se encuentra en su retiro del sur de Francia terminando su nueva obra, ¡una versión ilustrada del Génesis!
Me parece que voy a usar menos imágenes de Crumb para ilustrar las entradas a partir de ahora… :(
Gracias a J.I. Martínez Carrion

Steve Rude Ediciones

Parece que Steve Rude dará definitivamente el salto a la autoedición. El dibujante, harto de pasar por editoriales, ha decidido que creará una nueva editorial que dará salida a la continuación de su actual serie The Moth y a la esperada vuelta de Nexus, con Baron de nuevo a los guiones.
Una conclusión lógica si atendemos a la carrera de este excepcional dibujante, posiblemente el mejor que se puede encontrar hoy en el panorama del tebeo mainstream USA, pero que desde que dejó Nexus ha trufado su carrera con elecciones desafortunadas de proyectos, que en poco o nada han hecho justicia a su calidad. Verdad es que según se comenta, la personalidad de Rude es muy fuerte y ha chocado con todos los editores con los que ha trabajado, pero sea por una razón u otra, todo indicaba que Rude terminaría como una especia de dibujante maldito, siguiendo la carrera de su gran maestro, Alex Toth.
Afortunadamente, todo parece indicar que la autoedición puede ser una salidad honrosa a sus proyectos, lo que le permitirá trabajar a su ritmo y con los condicionantes que el quiera, volviendo a Nexus, su gran serie, la que le dio la fama.
En su página web comenta las posibilidades que está estudiando, que van desde la edición de dos colecciones de comic-books a una revista con los dos personajes. En cualquier caso, que tenga suerte, Mr. Rude.

Felicitaciones personalizadas

A ver si me pongo las pilas para subir todas las felicitaciones que voy recibiendo, de las que hay verdaderas maravillas. Pero entre todas, me gustaría destacar la que me manda Antonio Seijas, toda una felicitación “customizada” para La Cárcel. :)

¡Gracias Antonio!

Novedad Ediciones Catapulta

- Gaturro #1, de Nik. 18×18, Tapa dura. 152 págs. Color PVP: 15.90 EUROS

Una de las tiras diarias más famosas de Argentina, publicada en el diario La Nación, comienza su periplo por nuestro país de la mano de Catapulta, una editorial especializada en libro infantil. Para más información sobre la serie, podéis visitar su web.

Novedad de Círculo de Lectores

(**)- Vocabulario figurado, de El Roto. Prólogo de Luis Goytisolo. Selección de Felipe Hernández Cava. 20,5 x 20,5 cm. 240 Páginas. Cartoné. BN. PVP: 23.50EUROS

Una compra obligada, ayer mismo me llegó y ayer mismo lo devoré. Las viñetas de El Roto son puñetazos directos al estómago, revulsivos de conciencias dormidas y aletargadas. Las viñetas de este Vocabulario figurado son tan inapelables y contundentes que nos llevan obligatoriamente a apartar la mirada ante la vergüenza de darnos cuenta de hasta dónde hemos perdido la humanidad.
Leer las viñetas de El Roto es una obligación moral, un deber para con nuestra propia dignidad colectiva e individual, que nos impida olvidar que somos seres humanos y no elementos de mercadotecnia. (5)
Más información, aquí

La edición definitiva de Superman vs. Muhammad Ali

Mucho se pedía a Planeta que, aprovechando la publicación de tebeos de DC, recuperara lo que, sin duda, es la obra maestra de Neal Adams y uno de los grandes tebeos de todos los tiempos: Superman vs. Muhammad Ali. Sin embargo, los derechos de este tebeo no pertenecen a DC, sino a Adams y a la familia de Alí, por lo que la negociación era extraordinariamente compleja. Pero no hay que desfallecer y, al final, el gato al agua se lo ha llevado una editorial española, que comenzó a negociar el tema en la visita del año pasado de Neal Adams a Madrid. Tras un año de arduas y complejas negociaciones, por fin se puede hacer público que la editorial madrileña sins entido será finalmente quien publique una edición definitiva de este tebeo, a tamaño gigante y en tapa dura. Neal Adams personalmente ha recoloreado el tebeo, retocando algunas de las escenas. La edición, de lujo, se acompañará de un buen montón de extras, comenzando con un extenso artículo sobre la obra de Adams (que sí, lo habéis acertado, ¡voy a hacerlo yo!) y una completa galería con todos los bocetos que Adams conserva de la serie, incluyendo la portada original de Kubert. Además, se está contactando con artistas europeos para que aporten su visión de esta obra clásica. Han confirmado su participación en el álbum, de momento, Peeters, Sfar, Trondheim, Gipi, Igor y Luis Durán.

Si todo va bien, el álbum aparecerá para el Salón del Cómic de Barcelona, contando con la asistencia del autor, que acudirá invitado por la editorial. También se está trabajando en una completa exposición de originales que se presentará en el Salón y, posteriormente, en el espacio sin sentido.
Una gran noticia, de la que podéis ampliar datos en el dossier de prensa que se ha enviado hoy.

Lecturas turrónicas (V)

Me confieso como uno de esos que pensaba que las últimas obras de Carlos Giménez no estaban a la altura de su obra anterior. Las últimas entregas de Paracuellos o Los Profesionales me habían parecido buenos tebeos, pero que no llegaban a la calidad de sus primeras entregas, lo que no es fácil a tenor de que eran obras maestras. Pero las lenguas son vivarachas y autónomas y seguro que más de uno ya estaba vaticinando el ocaso del maestro.
Y nada mejor, ante la verborrea, que callar bocas con contundencia, como acaba de hacer Carlos Giménez con la publicación de Barrio 2. Una segunda parte de una calidad extraordinaria. Prácticamente partiendo de donde acaba el primer álbum, Giménez vuelve a realizar un magistral recuerdo de los años de la posguerra donde ganarse un poco de pan que llevarse a la boca era una ardua tarea que requería muchas horas de trabajo diarias. Pero si Paracuellos o Los Profesionales son ejercicios de memoria colectiva, Barrio lo es de recuerdo privado y personal. Es una obra claramente autobiográfica, donde Pablito deja paso a un Carlines más visceral, que toma un partido más activo. Carlines/Carlos no se limita a contar un momento de la vida de España. Habla de un momento de su vida, y de cómo le afectó, de cómo un niño vivía la represión del franquismo, el hambre y el duro trabajo para poder comer todos los días. Pero a diferencia de la primera entrega, en Barrio 2 Giménez expande y se centra todavía más en la composición de un fresco costumbrista de esa España de postguerra. Las historias de Carlines se mezclan con retazos de la vida diaria a modo de postales, fotografías ajadas y viejas en blanco y negro que dan constancia de otras épocas, de una sociedad que lucho duro para que hoy estemos donde estamos.
Barrio 2 es historia viva, capaz de mezclar la nostalgia con la denuncia en un admirable testimonio. Uno de esos tebeos que tendrían que ser lectura obligada en las clases de historia de este sacrosanto país, y no objeto de intentos de “secuestro” en stands de bibliotecas públicas, como si se pudiera esconder el pasado. (4)

Dolmen 120

- DOLMEN 120. Reportaje sobre Expocomic 2005, Flash, House of M. Entrevistas a Pasqual Ferry y Jesús Saiz. Reseñas, noticias, Digress, etc. 76 páginas. COlor y BN. 2,75 EUROS

Lecturas turrónicas (IV)

Me encantan las historias que transcurren en pueblos, que recuperan esa parte de la historia que nunca se cuenta. La de los pequeños pueblos donde transcurre la vida alejada de las locuras de la ciudad y sus neuras. Es curioso, porque servidor es urbanita convencido y me gusta, necesito, la histeria capitalina de millones de almas asfixiadas con el monóxido de carbono. De hecho, ni siquiera tengo un pueblo al que referirme de forma nostálgica como muchos.
Quizás por eso me gusta leer sobre lo que desconozco, sobre esas historias íntimas, esos recuerdos de los que carezco y me intrigan. O quizás porque transmiten una forma de vida distinta a la que vivo, más lenta, más centrada en cosas que importan de verdad y no en lo que nosotros inventamos como necesidades. O, quién sabe, porque en el fondo fui uno de sos niños que se crió viendo las Crónicas de un pueblo.
En resumen, me gustan. Y en tebeo me gustan más, por aquello de unir lugares comunes. En su día disfruté de las historias de Tito, un autor español poco recordado, por desgracia, que desde las páginas de A Suivre recordaba la vida en un pueblo perdido de España con historias preciosas, humanas. Razones todas que justifican el agrado con el que he leído Pueblo, de Manuel Mota (Zanzíbar Ediciones). Un pequeño álbum que recopila pequeños retazos de la historia de un pueblo. La escuela, la rivalidad entre vecinos… la vida diaria de un pequeño pueblo que sirve como excusa para conocer una historia y una sociedad que quizás ahora vemos casi como una curiosidad, pero que forma parte de nuestro pasado. Un álbum de principiante, es cierto, en el que se nota mucho la evolución gráfica de Mota a lo largo de las diferentes historias de este álbum, cómo pulsa y prueba diferentes estilos, como aprende a usar los recursos de la narración. Pero también se ve el cariño con el que cuenta las historias, la proximidad con que las siente. Y se agradece esa sinceridad a la hora de plantear el trabajo, sin ambiciones, con el único objetivo de compartir historias. un autor que habrá que seguir. (2-)

Lecturas turrónicas (III)

Leer cualquier tebeo de Muñoz y Sampayo es un placer. Pero si se trata de una nueva obra en la que los autores exploran nuevos caminos, el gozo es ya inconmensurable. Por eso estaba deseoso de que cayera en mis manos El libro (Planeta DeAgostini), su primera colaboración fuera del universo de Sinner en muchos años. Y no sólo no me han defraudado, sino que puedo asegurar que he leído uno de los tebeos más interesantes de este año. Una historia compleja, caleidoscópica, en la que Muñoz y Sampayo nos cuentan la historia de un libro, “El jugador de ajedrez” de Stephan Zweig, que esconde un secreto buscado. Una excusa para contar múltiples historias, una gigantesca muñeca rusa que esconde dentro de cada página una nueva historia. Si en la novela de Zweig el Sr. B consigue evadirse de la tortura nazi gracias a un libro de ajedrez con el que crea una obsesión que le aísla del sufrimiento, aquí ese mismo libro es ansiado por los nazis con obsesión, con desespero. Pero también, al igual que B debe enfrentarse tiempo después al engreído y frívolo campeón mundial de ajedrez, Huergo, el protagonista de esta obra, debe enfrentarse a su vida, a la impotencia con la que la cultura le abandona en manos de quien tan sólo quiere metros de estantería para decorar una pared. Pero El libro es también una metáfora brutal y dramática de la convulsa situación política argentina en los 60, enmarañada tras la caída de Frondizi en un seguido de extrañas alianzas entre el poder político y el militar. Muñoz y Sampayo tejen a varios niveles narrativos este complejo tapiz, en el que ficción, historia, política y sentimiento se van encadenando en una partida de ajedrez ficticia donde las tablas son la única solución. Una visión descreída y triste, resignada, que tiene como única esperanza esa sugerencia del amor, una joven que enamora, pero que esconde a su vez terribles secretos.
Leer El libro es un fascinante ejercicio de inteligencia, que obliga al lector a un esfuerzo importante de abstracción y de fabulación, pero también de reflexión, en el que no hay concesiones a lo sencillo. El dibujo de Muñoz alcanza unas cotas de belleza insuperables, con esa fuerza visceral del entintado, que consigue que las sombras y los claroscuros lleven el testigo de la narración, dotando de una atmósfera irreal a la historia que añade un último actor en el rompecabezas.
Que nadie se espere una obra sencilla, un entretenimiento vacuo. El libro exige un denodado trabajo de lectura, incluso un bagaje previo de lecturas y conocimientos que van desde la literatura a la historia. Pero aceptar el reto de Muñoz y Sampayo supone también la posibilidad de obtener un placer con la lectura como pocas veces se ha visto. (4+)

Lecturas turrónicas (II)

Sigo prendado de la candidez de Yotsuba!, de Kiyohiko Azuma (Norma Editorial). Si la primera entrega me interesó, esta segunda me confirma que pocas veces se ha visto tan bien trasladada la ingenuidad de la infancia en un tebeo. Sólo por esa historieta de la joven Yotsuba jugando con una pistola de agua ya vale la pena comprar un tebeo. Es una anécdota tan simple como sencilla, pero que expresa con una fuerza arrebatadora esa inocente imaginación con que los niños copian lo que ven en la tele, lo que hacen los “mayores”. Conjuga perfectamente el recuerdo del juego infantil (¿quién no jugó de pequeño a indios y vaqueros?), contado con la veracidad de un documental, expresando ese desconocimiento hacia lo que se imita y la complicidad en el juego del niño por parte del adulto, pero deja ese poso de reflexión hacia qué es lo que imitan los niños, hacia la necesidad de saber compensar el vómito continuado de violencia televisiva con ese último comentario del padre de Yotsuba, que vuelve a dejar lo que parece un juego peligroso en lo que es, un juego de niños. Un solo ejemplo de un tebeo encantador y delicioso, en el que Azuma demuestra una capacidad innata para que sus personajes transmitan sentimientos a borbotones.
Enganchado estoy (3).

Lecturas turrónicas (I)

Shutterburg follies, de Jason Little (Planeta DeAGostini), es uno de esos tebeos que viene precedido con una aureola de prestigio desde los USA, con un extraño consenso entre la crítica más dedicada al mainstream y la que defiende más lo indie. Datos que, una vez leído el tebeo en cuestión, se entienden, aunque no los comparta en su totalidad. Jason Little nos cuenta una historia de misterio adolescente, en el que una joven aficionada a la fotografía se ve involucrada por azar en una serie de asesinatos perpetrados por una red mafiosa. La impulsiva joven se decide a investigar y, lógicamente, corre todas las aventuras propias de una investigación criminal. No se puede negar que la trama es entretenida y que Little sabe usar las fórmulas clásicas para hacerla avanzar, con una clara referencia a su inspiración cinematográfica, “La ventana indiscreta” de Hitchcook. Su estilo de dibujo fresco, una correcta composición de página y una narrativa clásica y eficaz terminan de redondear uno de esos tebeos que se leen con mucho agrado pese a que unos días después se hayan olvidado. Sin embargo, me temo que es evidente que muchos lectores se han podido dejar llevar por la picardía del autor, que ha dotado al tebeo de un envoltorio similar al de obras muy superiores, como las de Clowes o Ware, con una clara preocupación por el diseño de la obra, desde la portada a las páginas interiores.
Shutterburg follies es un libro de bonito embalaje que esconde un tebeo clásico del género de “investigadores aficionados”, sólido, bien hecho y entretenido, pero muy, muy lejos de la calidad y enjundia de obras de similar formato y temática, como el Ice Haven de Clowes. No es poco hoy en día hacer un tebeo de esas características, pero tampoco hay que dejarse llevar por el entusiasmo (2).

Tres añitos

Tres años ya… Empiezo a entender vagamente qué es lo que pasaba por mi cabeza en esos momentos: una intoxicación turrónica. Es la única explicación coherente para justificar que una persona en sus cabales se lance a montar una cosa como “La Cárcel de Papel”. La ingesta brutal de cantidades incontables de turrón, junto con todo tipo de cuchipandas varias (¡ay! esas competiciones entre madre y suegra a ver quién es capaz de conseguir introducir más comida en el cuerpo de su hijo/yerno al grito de “¿Cómo que no te lo vas a acabar?”), unido a la acción efervescente de la mezcla de sustancias químicas como la sal de frutas, el bicarbonato y el almax, provoca un enturbiamiento del conocimiento que da como resultado acciones de las que no se es responsable.
Como montarse un weblog sobre tebeos.
Y luego, claro, la “responsabilidad”, ya sabéis, ese orgullo malentendido de “ya que lo he montado, no me lo voy a dejar”, y se comienza a alimentar a la bestia. Porque lo que nadie, absolutamente nadie se podía esperar, es que aquella paginita con diez visitas diarias terminara con casi cien mil al mes.
La verdad es que, tres años después, no tengo claro si “La Cárcel” es la página que yo quería. No voy a negar que estoy muy cómodo haciéndola, pero es verdad que en muchos aspectos la página me supera. Se me asignan responsabilidades que no he buscado (no, lo de “todo poder, etc, etc”, no me vale), tengo un protagonismo que no me agrada, se me exige muchas veces una labor “profesional” cuando esto es completamente amateur, tengo que lidiar con trolls que no entienden lo que significa la palabra respeto… Incluso se me achaca que busco las visitas a cualquier precio, cuando cualquiera que haya seguido la evolución de la página habrá visto que desde la aparición de otras páginas sobre tebeos he disminuido drásticamente el número de noticias (antes hacía repaso a las noticias de Newsarama, de Lying in the gutters, etc), limitándolas sólo a lo que me interesa (de hecho, creo que La Cárcel es la única página que ha perdido visitas desde que apareció Tebelogs, un efecto buscado, todo sea dicho).
Muchas cosas que harían que cerrar la página fuese lo más lógico. Es cierto.
Pero la verdad es que he encontrado algo que suple con creces todos los problemas: la gente. Gente que me envía mails y me habla de lo bien que se lo ha pasado leyendo una recomendación mía, o que se han vuelto a enganchar a los tebeos gracias a esta página. Mails, comentarios… amigos anónimos que me suponen la mayor de las alegrías porque, al final, parece que se cumple el objetivo único de La Cárcel, el que siempre he tenido claro: hacer proselitismo del tebeo.
Tres años después, muchas cosas han cambiado, pero sigue intacto esa tarea autoimpuesta de intentar contagiar lo bien que me lo paso leyendo tebeos.
Y eso es lo único que me importa.
Gracias a todos.
Sigo con lo mío. En breve, un porrón de lecturas. :)

Ante todo…

¡Felices Fiestas!
Ya sabéis, cuidadín con los excesos gastronómicos y, sobre todo, con los económicos, que en estos días la tarjeta de crédito sufre de torturas inhumanas con consecuencias terribles para nuestro bolsillo durante meses.
Sé que leer tebeos con altas concentraciones de turrón en sangre es difícil, pero haced un sitito para leerlos, ¿vale?

¡Gracias Kiko!

Novedad de Valdemar

Atentos a la colección Avatares de Valdemar porque acaba de aparecer la tercer recopilación de Amphigorey, Amphigorey además. Como siempre en las obras de Gorey, cuidada edición dirigida y traducida por Óscar Palmer.

Amphigorey además, de Edward Gorey. Colección Avatares 69. Traducción de Óscar Palmer Yáñez. BN. 368 págs. PVP: 24,00 EUROS

Novedades Norma de Febrero

- JAMES HEALER 2, LA NOCHE DE LA COBRAS, de wolfs y De Vita. Cartoné 22 x 295 cm. 48 pág. Color. PVP: 12,00 EUROS
- KAARIB 2, LAS PALMERAS NEGRAS, de Calvo y Krassinsky. Cartoné 22 x 295 cm. 48 pág. Color. PVP: 12,00 EUROS

(*)- DIXIE ROAD 4, de Dufaux y Labiano. Col. Extra Color nº 227. Rústica 22 x 295 cm. 48 pág. Color. PVP: 10,00 EUROS
- EL EMPERADOR OCÉANO 2, REENCARNACIÓN, de Baranko. Cartoné 23’5 x 31’5 cm. 48 pág. Color. PVP: 13,00 EUROS

- LOS TECNOPADRES 5, LA SECTA DE LOS TECNO-OBISPOS, de Jodorowsky y Janjetov. Cartoné 23,5 x 31 cm. 48 pág. Color. PVP: 12,00 EUROS
- GIACOMO C. 13, LA FUGA, de Dufaux y Griffo. Cartoné 21 x 28,5 cm. 48 pág. Color. PVP: 12,00 EUROS
- AEON FLUX, de Mike Kennedy y Timothy Green II. Col. El día después nº 2. Rústica 17 x 26 cm. 96 pág. Color. PVP: 9,50 EUROS

(**)- BALADA DE LA COSTA OESTE, de Manchette y Tardi. Col. Cómic Noir nº 8. Rústica 17 x 26 cm. 80 pág. B/N. PVP: 7,00 EUROS

- FREAKS OF THE HEARTLAND, de Steve Niles y Greg Ruth. Col. Made in Hell nº 19. Rústica 17 x 26 cm. 152 pág. Color. PVP: 15,00 EUROS
- LENORE #1, de Roman Dirge. Col. Made in Hell nº 20. Semestral. Rústica 17 x 26 cm. 112 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS

- ELFQUEST #8. EL PALACIO DE LOS ANCESTROS, de Wendy y Richard Pini. Último número. Rústica 12,6 x 18,7 cm. 224 pág. B/N. PVP: 11,00 EUROS
- LOS MISTERIOS DE LA LUNA ROJA #3. EL REINO DE NUNCA, de Carlos Trillo y Eduardo Risso. Trimestral. Rústica 22 x 295 cm. 48 pág. Color. PVP: 8,00 EUROS
- AKIRA #2, de Katsuhiro Otomo. Trimestral. Rústica con solapa 18,2 x 25,7 cm. 304 pág. Color. PVP: 19,95 EUROS

- ZATCHBELL #3, de Makoto Raiku. Mensual. Rúst. Con sobrec. 11,5 x 17,5 cm. 192 pág. B/N. PVP: 6,95 EUROS
- GUNDAM THE ORIGIN #3, de Yoshikazu Yasuhiko. Mensual. Rúst. Con sobrec. 11,5 x 17,5 cm. 232 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- FAKE #4, de Sanami Matoh. Bimestral. Rúst. Con sobrec. 11,5 x 17,5 cm. 176 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- XXXHOLIC #6, de CLAMP. Trimestral. Rúst. Con sobrec. 11,5 x 17,5 cm. 192 B/N + 6 pág. Color. PVP: 8,00 EUROS
- GEMELAS MILAGROSAS #7, de Nami Akimoto. Bimestral. Rúst. Con sobrec. 11,5 x 17,5 cm. 176 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- ¡AH, MI DIOSA! #8, de Kosuke Fujishima. Mensual. Rúst. Con sobrec. 11,5 x 17,5 cm. 184 pág. B/N. PVP: 6,95 EUROS
- AZUL AI YORI AOSHI #8, de Kou Fumizuki. Bimestral. Rúst. Con sobrec. 11,5 x 17,5 cm. 184 pág. B/N. PVP: 8,00 EUROS
- DEL CIELO AL INFIERNO #8, de Oh! Great. Bimestral. Rúst. Con sobrec. 11,5 x 17,5 cm. 200 B/N + 8 pág. Color. PVP: 8,00 EUROS
- CÓMO DIBUJAR MANGA #20. OCULTISMO Y TERROR, de Hikaru Hayashi. Col. Bibioteca creativa nº 40. Trimestral. Rúst. Con sobrec. 17 x 26 cm. 128 pág. B/N. PVP: 11,00 EUROS
- HELLSING #2, de Kohta Hirano. Rústica con camisa 11,5 x 17,5 cm. 208 pág. B/N. (2 edición). PVP: 9,00 EUROS

Mes flojito tras los excesos navideños, del que destaca sobre todo el nuevo álbum de Manchette y Tardi, muy elogiado por la crítica francesa y la recuperación de Dixie Road, posiblemente la mejor serie del siempre irregular Dufaux. Se inicia también la edición de Lenore, un tebeo muy reverenciado en los USA y que a servidor le pareció una excusa para vender merchandising “estilo Burton”…

Don Quijote en los tebeos

Curioso proyecto el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha de la UCLM. Aprovechando el año del Quijote, que celebra su cuarto centenario, han puesto en marcha el proyecto Iconografía Popular de Don Quijote de La Mancha, dentro del que se incluye una apartado dedicado a la presencia de la inmortal creación de Cervantes en la historieta, denominado Don Quijote en los tebeos. El proyecto todavía está en sus inicios pero ya se dispone de un incipiente catálogo y un listado de artistas que han dado su visión del caballero de la triste figura.

Monstruitos…

Planeta acaba de editar la curiosa versión que Neal Adams hizo hace ya veinte años de los tres grandes iconos del género de terror. Bajo el título de Monstruos, Adams pone al día los mitos de Drácula, Frankeinstein y el Hombre Lobo, enfrentándolos entre sí. Debo reconocer que en su día, cuando aparecieron serializadas en la revista Creepy a mediados de los 80, me encantaron. El excepcional dibujo de Adams, con una concepción espectacular y potente, me fascinó e impactó. Sin embargo, la relectura veinte años después ha perdido toda esa sorpresa inicial, revelando la endeblez de un guión pobre y previsible, realizado con la única intención del lucimiento gráfico del dibujante. Una exhibición de calidad que se acentúa, si cabe, en esta edición “remasterizada”, para la Adams ha redibujado viñetas, ha recuperado páginas que se quedaron fuera de la edición original y, sobre todo, ha cambiado el color, aprovechando las actuales técnicas infográficas (que no aportan mucho a los soberbios lápices de Adams, antes al contrario) y, sobre todo, eligiendo una paleta de colores muchísimo más adecuada para la historia (la edición de Creepy era una especie de locura cromática más propia de un daltónico), añadiendo además unas páginas de trabajos del dibujante para el diseño de personajes en cine.
Monstruos se queda por tanto en una flojísima historia con un envoltorio privilegiado, el impresionante trabajo de uno de los mejores dibujantes americanos de todos los tiempos (2-). (Por cierto, que ya puestos a recuperar clásicos…¿qué tal el Ben Casey de Adams?)

Promocionando el tebeo

¿Quién debe promocionar los tebeos? Para mí, la respuesta es obvia: quien quiere venderlos, es decir, las editoriales. Sin embargo, parece como si las primeras responsables de esta labor delegaran este cometido sobre otros. Hace poco, se comentaba en Comic Vía la importancia que los weblogs estaban tomando en esta tarea y animaba a las editoriales a que los usasen. Una propuesta que no tengo excesivamente clara: ¿deben ser los weblogs la voz de las editoriales? ¿No es, en el fondo, dejar en manos de gente que trabaja por amor al arte algo que se debería hacer de forma profesional? Es decir, parece como si internet fuese hoy el único medio de difusión y, evidentemente, no es así. Promoción significa dar a conocer mucho más allá del alcance de los weblogs, buscando nuevos canales de distribución, nuevos lectores. Y esa labor no la pueden hacer los weblogs. Estamos hablando de palabras mayores, de intentar conseguir que el tebeo llegue realmente a más lectores, a idear nuevas formas de incentivar su lectura, nuevas ideas de publicación. Es mucho más que la simple recomendación de un tebeo que podemos hacer desde los weblogs.
Curiosamente, la que está haciendo funciones de promoción que me parecen que van en la línea correcta y acertada es la distribuidora SD Distribuciones, aunque volvemos al planteamiento inicial: son acertadas, sí, pero no debería hacerlas una distribuidora, sino las editoriales. SD está aplicando técnicas que conocen bien las grandes editoriales de libros, consistentes en la compra o reserva de espacios en librerías generalistas o grandes superficies como FNAC, Casa del Libro o Abacus. En particular, durante estas navidades se han acordado espacios de publicidad con la FNAC (Callao y Triangle) y Casa del Llibre de Barcelona en el que se mostrará publicidad de novedades de este mes de varias editoriales (La Cúpula, Ponent, Ponent Mon, Rossell, Astiberri, Bang, Sins Entido, Azake..), con un póster de 2×1.20 m. La misma distribuidora está también realizando tareas de formación sobre cómic a empleados de estas grandes cadenas y de librerías generalistas, para que puedan vender con mayor conocimiento los tebeos.
No son ideas novedosas ni originales, se está aplicando, sencillamente, lo que ya es habitual en libros, música o películas. Sin embargo, todas estas políticas deberían ser llevadas a cabo por las editoriales, ya sea de forma directa (en el caso de las grandes como Planeta, Panini o Norma) o a través de asociaciones de editoriales que tomasen la promoción del tebeo como una labor conjunta necesaria para todos. Quizás en ese sentido, quien debería tomar cartas en el asunto sería FICOMIC, la única asociación empresarial de editoriales existente en la actualidad, que debería romper de una vez por todas su ámbito localista (sólo pueden estar aquellas que pertenecen al Gremi dEditors de Catalunya), convirtiéndose de una vez por todas en la gran asociación que englobe a todos los editores de tebeos de España, defendiendo corporativamente sus intereses que, en teoría, deberían ser aumentar la venta de tebeos.
Si la industria no se mueve corporativamente, no habrá promoción del tebeo. Y deben ser las editoriales las que tomen la iniciativa, porque son las interesadas en vender, sin delegar en proyectos personales como los weblogs. No niego que puedan ser un engranaje más en la cadena, pero no el principal, siguiendo la máxima “toda piedra hace pared”.

La “mangalización” de la BD

Impresionantes los datos que ha hecho públicos la ACBD sobre la edición de tebeos en Francia. Durante el 2005, se han publicado 3.600 álbumes, batiendo el récord anterior del 2004 (3.070 títulos). COn esos datos, la historieta en Francia represneta ya el 7.2% de toda la industria de la edición en Francia.
Sin embargo, si algo destaca durante este año es la constatación de la “mangalización” del tebeo en Francia. De las 2.701 novedades publicadas, 1.142 eran mangas, es decir, nada más y nada menos que un 42% de la edición francesa viene del país del sol naciente, convirtiendo a Francia en el segundo mercado mundial para el manga tras Japón.
Pero no sólo se llevan la parte del dragón en los títulos, en las ventas también la progresión es imparable. Es verdad que difícilmente pueden competir con los superventas, con Asterix y sus 2.4 millones de ejemplares a la cabeza, pero sí que se pueden comparar en forma conjunta a las series que tradicionalmente más vendían. Así, los seis ejemplares de Naruto aparecidos en el 2005 han vendido entre 70 y 110.000 ejemplares cada uno, una cantidad que supera en conjunto a las ventas de “valores seguros” como Titeuf (600.000), Petit Spirou (600.000), XIII (500.000), Largo Winch (500.000), Kid Paddle (400.000) o Cedric (400.000). En cualquier caso, la venta media de un álbum en Francia se sitúa sobre los 10.000 ejemplares (unas 10 veces superior a la española, a falta de datos reales).
Y, por primera vez, el estudio incluye la “audiencia” de las páginas web francesas, lideradas por Bdparadisio (360.000 al mes), Actuabd (97.500) y Toutenbd (60.000). Unas cifras relativamente bajas para lo que es la afición a la historieta en Francia (de hecho, La Cárcel superaría en promedio a ActuaBD y ToutenBD), posiblemente debido a la profusión de revistas impresas que aparecen en ese país.

Atención, pregunta

¿Alguien de Madrid podría confirmar si es cierto que se han retirado los tebeos de Carlos Gíménez del stand de las Bibliotecas Públicas Madrileñas de Juvenalia?
Según se comenta, se rumorea, la feria abrió con esos tebeos en el stand y luego fueron retirados por “vaya usted a saber qué razones”. Me parece tan extraño (y tan marciano) que me gustaría que alguien que visite/haya visitado la feria lo pueda constrastar…
Los lectores de La Cárcel también hacen “periodismo de investigación”… :)

Vuelve Fermín Solís

Tras cosechar bastante éxito en Francia con las ediciones de sus obras (acaba de aparecer Les jours les plus longs, editado por Pastque, y en Angouleme el propio Fermín presentará De baleines et des puces, publicada por Le Potager Moderne), Fermín Solís acaba de dar a conocer en su web la portada de su próxima obra en catellano: Lunas de Papel, un tebeo de género negro a la peculiar manera de este autor.

Solteros y treintañeros

Curiosa la historia de La teoría de los solteros. Tras el do de pecho que supuso Vivamos felices sin parecerlo, el extraordinario cuarto álbum de la serie de Mr. Jean, Dupuy y Berberian se encontraron con la necesidad de contar historias sin estar constreñidos por la limitación de páginas. La estructura clásica del álbum francés, de 48 páginas, suponía un planteamiento milimétrico de la narración, que obligatoriamente se superpone a las necesidades de la historia. Un corsé que los autores precisaban superar, dejar a sus personajes evolucionar sin esas fronteras, que fueran ellos los que marcasen los duración de la historia y no los imperativos de mercado. La teoría de los solteros se planteó como un experimento dentro de la serie, volviendo a la estructura de historias cortas de los primeros álbumes, pero sin ninguna acotación a su longitud. De hecho, se dice, se rumorea, que los autores tenían previsto que este álbum apareciese en formato libro publicado por LAssociation. Una intención que parece espantó a Humanoides, la editorial que estaba publicando la serie con un importante éxito de ventas, lo que motivó la creación de la colección Tohu Bohu, que mimetizaba las características de los libros de LAssociation y permitiría que su preciado personaje no transitase a otras editoriales (vano, intento, en unos años la serie recalaría en Dupuis).
Un previo que permite entender todavía mejor, si cabe, el excelente resultado que obtuvieron con este álbum. Los autores se sintieron liberados del “peso” del álbum y recuperaron la frescura de los primeros tres álbumes de la serie, pero con la carga de reflexión del cuarto aparecido hasta ese momento. De hecho, la acción que transcurre en este álbum se situaría a medio camino entre el tercero y el cuarto (los autores lo califican como el álbum 3.5 de la serie), centrándose básicamente en el personaje de Félix y su “crisis existencial” de los treinta. El contraste entre la soltería recalcitrante de Félix y la relación de pareja de Cathy y Jean permite a los autores reflexionar sobre el amor y el mundo de la pareja, siempre desde ese sanísimo humor que impregna toda la serie, inteligente, lúcido y mordaz. Las nueve historias que componen el álbum son un perfecto retrato de la generación de treinta y tantos, de sus problemas, neuras, filias y fobias, contadas desde la cotidianeidad, dejando abierta la reflexión del lector en esas conversaciones entre amigos en una terraza, que pueden llegar a la fascinante teoría de los calcetines apestosos de Félix. Todo sin olvidar en ningún momento cómo tomarse con humor los problemas de pareja (no os podéis imaginar qué cosas se pueden hacer con una tostadora) o las crisis creativas (o de cómo un chihuahua puede actuar de musa aplastada).
Un excelente tebeo, que supone la cumbre la serie junto con Vivamos felices sin parecerlo, en el que Dupuy y Berberian se muestran especialmente inspirados con un dibujo que transpira fuerza, vitalidad y frescura y que, además, es terriblemente divertido.
Por cierto, excelente edición de Bang, que corrigió el título previsto de “Paridas de solteros” por este mucho más acertado de “La teoría de los solteros” (lo que no entiendo es el cambio de colores de la portada, que se han intercambiado respecto a la edición francesa, que queda más bonita, todo sea dicho, aunque no tenga ninguna importancia). (4)
Enlace: proceso de elaboración de una de las páginas

Novedades Otakuland Diciembre

- OLD BOY nº6, de Garon Tsuchiya yNobuaki Minegishi. Tomo manga 120x165mm, 210 páginas, blanco y negro, tapa blanda con sobrecubiertas, sentido de lectura japonés.
SHAMO, GALLO DE PELEA nº13, de Izo Hashimoto y Akio Tanaka. Tomo manga 14x19cms, en sentido de lectura japonés, tapa blanda con sobrecubiertas, 206 págs. B/N.Sólo para adultos.
SANTUARIO nº5, de Syo Fumimura y Ryoichi Ikegami. Formato tomo manga, 414 páginas, blanco y negro, sentido de lectura oriental, tapa blanda con sobrecubiertas.

Misterios e ingenuidades

La situación comienza a ser intrigante para alguien con espíritu científico como yo. Os pongo en antecedentes: agobiado por la altura que tomaba la pila de tebeos sin leer, desde hace unas semanas dedico prácticamente todo mi tiempo libre a la lectura de tebeos. Con voluntad férrea oigan, que no me muevo yo del sillón por nada del mundo y engancho un tebeo con otro cual fumador empedernido hace con los cigarrillos. Pero misteriosamente, la pila… ¡sigue en la misma altura! Algo extraño, que supera toda ley física conocida (por lo menos las que yo conozco, que son bastantes, por desgracia y por imperativo profesional) y que está comenzando a hacerme sospechar que esa pila se ha situado en algún vórtice espacio-temporal que provoca que la altura de la pila permanezca inalterable por mucho tebeo que yo lea. Las primeras ecuaciones esbozadas parecen indicar que esa altura podría ser una constante universal mucho más importante que la mismísima velocidad de la luz o la constante de Planck.
Pero mientras me dedico a mis investigaciones, os comento algunos tebeos:

Ingenuidades varias
Dos lecturas que tiene en común una visión ingenua de problemas sociales. En primer lugar, The Originals, una novela gráfica de Dave Gibbons que llegaba enmarcada en un halo de prestigiosas críticas y que, tras su lectura, me ha confirmado la debilidad de Gibbons como guionista. Un excelente dibujante, es indudable, pero que pincha sistemáticamente en unos guiones sin mordiente y que se diluyen a las pocas páginas. En este caso, Gibbons intenta entrar en el problema de la captación de jóvenes por las bandas callejeras rememorando las luchas entre mods y rockers a un futuro indeterminado. Una idea a priori sugerente, pero que resulta fallida por la poca entidad de la historia que se nos cuenta, una especie de cuento en el que la reflexión sobre el fenómeno de las bandas y la juventud que se aferra a ellas queda resumida en una ingenua moraleja. Lejos quedan las interesantes reflexiones de Coppola en La Ley de la calle o Rebeldes, o la abundante literatura que el tema ha provocado.
Gibbons estira en exceso la anécdota y, al final, la lectura de Originals se queda en comprobar la virtuosidad del dibujante, que ha simplificado su dibujo hasta conseguir una perfección casi envidiable y, paradójicamente, acercándose cada vez más a Russ Heath. (2-)

Por su parte, también me ha decepcionado el WE3 de Morrison y Quitely, una parábola sobre la experimentación con animales que se queda también en una visión ingenua y superficial del tema. El guionista deja de lado completamente sus locuras y firma un guión bastante convencional, sin aspavientos ni excentricidades, lo que se agradece muchas veces, pero en el que pierde su mayor valor: la insultante imaginación de sus propuestas. Esta historia de animales utilizados con fines militares ha sido abordada mucho antes en el cine (Proyecto X, de Jonathan Kaplan), con planteamientos de base muy similares y con la única diferencia de un tratamiento en el que la violencia es mucho más evidente, aunque el final siga siendo igual de ingenuo. Lo que resulta paradójico es que mientras el guionista se contiene, Quitely se desmelena y se descuelga con todo tipo de experimentos narrativos, que van de lo fallido a lo interesante. No es Quitely santo de mi devoción, un dibujante de calidad pero con resultados excesivamente fríos para mi gusto, pero me ha sorprendido lo atrevido de algunas de sus propuestas alguna realmente originales, como la utilización tridimensional de la viñeta, aportando una profundidad al salto entre viñetas realmente interesante. Otras, como la partición en infinitas microviñetas resultan menos afortunadas, pero siempre se agradece que un dibujante intente buscar nuevos caminos narrativos. El único problema es que la acumulación de los mismos, muy distintos en algunos casos, resta coherencia al conjunto de la obra. (2-)
Dos lecturas flojitas, pero que son salvadas por su excelente resolución gráfica.

Primeras imágenes de los “nuevos” Spirous

Ya se supo hace unos meses que junto a la revitalización del clásico Spirou que protagonizaban Munuera y Morvan, Dupuis estaba preparando una nueva serie paralela del personaje, en la que cada álbum estaría realizado por una pareja de autores diferentes. Un interesante intento de explorar nuevas opciones para el personaje, que seguía muy de cerca el éxito que en Blake & Mortimer estaban protagonizando autores como Van Hamme y Benoit o Juillard y Senté. Una excelente forma de aportar savia nueva y, sobre todo, ideas frescas y novedosas a la creación de Rob-Vel inmortalizada por Franquin (¡ay! Uderzo podía aprender…).
El caso es que por fin se tienen algunas imágenes de estas propuestas y, sobre todo, un calendario de apariciones. En enero se estrenarán Fabien Vehlmann y Yoann con Les Géants Pétrifiés; en junio, Tarrin y Yann con Le Tombeau de Champignac y en enero del 2007, la esperadísima versión de Frank LeGall, Les Marais du Temps (¿para cuando una edición en condiciones de Theodore Poussin?).
ActuaBD muestra ya algunas viñetas que dan una idea de cómo estos autores han imaginado al activo botones/investigador. A ver si lo vemos por estos lares…

De alucinógenos y alucinados

Después de mucho esperar, por fin se publica en forma de recopilatorios uno de los tebeos clásicos del género superheroico de los 80: la JLA/JLE de Giffen, de Matteis y Maguire.
Una década extraña para el género de superhéroes, porque parece como si los tímidos intentos de hacer madurar los temas que se tocaban en los comic-books durante los setenta hubiesen llevado a una única pregunta: ¿cómo sería un superhéroe en el mundo real? Es decir, ¿qué pensaría cualquier ciudadano de a pie de un señor que se enfunda en unos leotardos y se pone a repartir mamporros a diestro y siniestro para defender el bien? Enunciado así, la respuesta es obvia: está loco. Sólo que esa respuesta puede tener dos interpretaciones: es un psicótico peligroso y mejor encerrarlo en un manicomio o está chalado, un alucinado al que lo mejor es darle la razón y reírse con sus tonterías. Respuestas ambas que dieron lugar a dos de los mejores tebeos de superhéroes de todos los tiempos. La primera, al espléndido Watchmen de Gibbons y Moore, del que no hace falta ni hablar y la segunda a la divertidísima Liga de la Justicia Internacional de Giffen, deMatteis y Maguire, reeditada ahora por Planeta DeAgostini.
Y es que este trío de autores tuvo muy claro desde el principio que lo mejor que se podía hacer con los señores enpijamados era reírse con ellos, siguiendo a rajatabla las normas del género, pero potenciando el ridículo de las situaciones. Así, la LJI se dedicaría a salvar el mundo/universo conocido de terribles villanos, como debe ser, pero dejando entrever en todo momento la parte menos épica y más cazurra de la historia. Nada mejor que fijarse en los maestros para aprender y en esto del humor, la palma se la llevan sin duda Tex Avery y Chuck Jones, los grandes genios de la Warner. Giffen y de Matteis tuvieron claro desde el principio que el gag clásico no era suficiente, que debía mantenerse gracias a unos diálogos elaborados e inteligentes, que llevasen al lector y lo dirigiesen al momento álgido, manteniendo el ritmo de los gags, la clave del humor. Pero tenían claro también que un tebeo de superhéroes de bustos parlantes no se sostiene… a no ser que esos bustos parlantes sean algo más. Y Maguire aportó ese algo más. Un dibujante que no brillaba especialmente pero que tenía una habilidad destacada para la gestualidad facial. El ingrediente que faltaba para que el cóctel fuese perfecto. Uniendo unos diálogos chispeante y el sorprendente catálogo gestual que era capaz de desplegar Maguire, la LJI se convirtió pronto en uno de los tebeos más divertidos de la década. Poco importaba que el personaje tratado fuese un desconocido o el hierático Batman, todos tenían un lado “oscuro” que explotar. La infantilidad del capitán Marvel, el machismo de Guy Gardner, la incompetencia de Blue Bettle, la ingenuidad de Booster Gold… todos y cada uno de los superhéroes clásicos tenían un talón de Aquiles al que atacar y que permitiría un contraste que mueve invariablemente a la carcajada. Hasta el serio e imponente Detective Marciano tiene su momento de incontinencia por las galletitas Oreo. Pero era también el punto de anclaje para desarrollar una personalidad clara de los personajes, más allá del maniqueismo clásico al que estábamos acostumbrados.
Pero es que, para colmo, Maguire fue puliendo su estilo y mejorando a cada número, mientras que el tándem Giffen-DeMatteis lograba un maridaje casi perfecto a los guiones, consiguiendo con el tiempo que la serie se convirtiese en mítica. Una demostración clara de que la continuidad, el respeto a la tradición del personaje y demás factotums de los aficionados de pro son zarandajas cuando se hace un tebeo bien y con el que disfrutar.
La LJI es uno de esos tebeos para divertirse sin ningún tipo de prejuicio. Da igual que se hayan leído tebeos de superhéroes antes o no. Las risas están aseguradas. (4)

Y ojito también al tercer volumen del Cuarto Mundo de Jack Kirby, que comienza con el delirante Forever People, una especie de transposición de los principios de la cultura hippy a la filosofía megaloépica del alucinógeno universo Kirbyano. Una marcianada, estoy de acuerdo, pero en manos de Kirby vuelve a ser una apuesta apasionante si consigues entrar en sus reglas. Y si no lo consigues, aún así vale la pena comprar este volumen por la primera de las historias, perfecto ejemplo de uno de los momentos más kafkianos de los ejecutivos de DC, que decidieron que “el Rey” no dibujaba a Superman acorde con los cánones estéticos impuestos por la compañía y sustituyeron sus dibujos por otros que siguiesen el estilo de Curt Swan. Autores clásicos como Al Plastino o Murphy Anderson corrigieron todas las apariciones del kryptoniano para que tuviese una apariencia más “coherente”, logrando uno de los pastiches más alucinantes de la historia de DC.

Una de enlaces

Dos enlaces a tener en cuenta:

El lector de cómics es un nuevo weblog dedicado al análisis de tebeos que arranca con interesantes reseñas. Hacedle sitio porque promete.

– Hoy ha comenzado el proyecto Autobiógrafo, el folletín autobiográfico de los lunes. Francisco López (dibujante) y Federico Reggiani (guionista) exponen al público la sucesión de hechos que se denomina “vida”. Un curioso proyecto.

Agenda: Presentaciones en el Espacio Sins Entido

El próximo Martes 20 de diciembre, a las 20:00h, se presentará en el Espacio Sins Entido de MAdrid (C/Válgame Dios 6) el número dos de la colección sinropa:”Max. Conversación/Sketchbook”. La presentación correrá a cargo de Oscar Palmer y del dibujante Max, que después firmará ejempalres de sus obras.

El jueves 22 de diciembre, a las 20:00h, y también en el Espacio Sins Entido, se presentará el álbum “Omar el Navegante: Jinn-el-Rais”, de Pedro Rodríguez, editado por Ariadna editorial y el Inuve. La presentación correrá a cargo del editor, José Vicente Galadí, y el autor, que firmará ejemplares de su obra.

HUMO…no tan negro

El que tiene boca se equivoca, y el que tiene un teclado…pues no os digo nada. Decía yo el otro día que la impresión de HUMO, la nueva revista de Astiberri, era negra como el carbón. Pues bien, me toca rectificar por dos razones que me llegan y me dejan claro mi error.
1) La más importante: las dos historias que yo suponía que estaban más quemadas (las de Benavides y Alzate), buscaban precisamente ese objetivo. Es decir, Benavides quería ese efecto de “quemado” de la línea y Alzate había hecho intencionalmente su historia excepcionalmente oscura.
2) Comparando mi ejemplar con escaneados que me han enviado de otros, mi ejemplar está muy subido de negro, sobre todo en la historieta de Alzate.
Dos razones con las que no puedo menos que rectificar. La primera, porque si ése era el objetivo de los autores, ahí ya no puedo decir nada. Me puede gustar más o menos, pero si ése era el objetivo y están contentos con la calidad de reproducción (que lo están), no puedo decir nada más allá de los gustos personales.
La segunda, una que tendría que haber comprobado más, ya que sólo comparé con algunos ejemplares de mi tienda habitual y la sensación era que el negro estaba muy subido. Al comprobar con ejemplares que han llegado a otras ciudades, he podido constatar que el negro no está tan subido. Otra cosa es que la conjunción en el mismo pliego de historietas como las de Martín, Benavides o Alzate, con estilos tan diferentes, deben haber sido un dolor de cabeza para el impresor a la hora de conseguir el ajuste correcto del negro, todo sea dicho.
Así que donde dije digo, digo Diego.

Eisner vs. Miller (again)

La publicación del libro EISNER/MILLER de Dark Horse me daba pánico. Y no era para menos tras la horrenda traducción del Comic Shop Talk que publicó Norma hace unos meses, masacrando un excelente libro. Afortunadamente, Norma ha sabido reaccionar y ha encargado la traducción a Raúl Sastre, uno de esos traductores que cuida su trabajo. Por lo menos, ha demostrado salir airoso de complejas traducciones y saber de tebeos, que es lo menos que se puede pedir en estos casos. Así que, aun no habiendo leído la edición en castellano todavía, me atrevo a augurar que no se volverán a dar los errores de antaño (a ver si Norma se atreve a una segunda edición del Shop Talk…, pero traducida por Sastre).
Y respecto al libro, os corto y pego lo qu eya dije en su día de la edición americana:

Maravillado estoy con la lectura del libro EISNER/MILLER, publicado por Dark Horse y que contiene una larguísima conversación entre dos monstruos de la historieta: Will Eisner y Frank Miller. Dos autores que debaten sus ideas con absoluta libertad y que hacen un lúcido repaso a todo aquello que tiene que ver con la historieta, desde los aspectos creativos a los industriales. Un choque de titanes de dos autores que mantienes posiciones enfrentadas en muchos casos, pero que nunca ocultan el respeto casi reverencial que se profesan mutuamente y que favorece que todos y cada uno de los temas que se tratan obtengan resultados interesantes. Pero tampoco hay que olvidar que, además, ambos tienen en común una incontenible pasión por los tebeos. Una pasión que se destila en todas y cada una de las páginas, en las que comprobamos que tanto en la faceta de creadores como en la de lectores, los dos autores son expertos consumados. Es difícil resaltar algo de este libro en particular, ya que todo él es un manual perfecto para entender la historieta y su mundo.

Adiós Moebius, bienvenido Mr. Giraud

Es curioso, pero la lectura de Dust, la esperada conclusión de la saga de Mister Blueberry me ha producido más reflexiones sobre el propio Jean Giraud que sobre la serie. Que no se me malinterprete, es un excelente colofón a una saga más que interesante, con algunos momentos verdaderamente geniales (como el duelo en el OK Corral), pero también con algunos problemas de ritmo a la hora de compaginar simultáneamente la revisión del mito de Wyatt Earp con el recuerdo de la historia del encuentro del joven Blueberry con Gerónimo. Un ciclo afrontado en solitario por el dibujante y en el que muy pocos tenían esperanzas. Reconozco que yo mismo dudaba de la capacidad de Giraud a la hora de aislarse de las locuras de Moebius para afrontar este ciclo. Pero debo admitir que me ha sorprendido con un sólido guión, en la mejor tradición del western y muy alejado de las excentricidades edenistas a las que nos tenía acostumbrados.
Pero como decía al principio, creo que este Dust esconde claves sobre la dualidad Moebius/Giraud. Con casi 70 años, Giraud sigue teniendo un pulso increíble, con viñetas y páginas de una calidad soberbia, pero parece como si la vejez le hubiese llevado a reflexionar sobre su larga carrera y a elegir Blueberry como su gran obra, su verdadero alter ego. O por lo menos es lo que se puede deducir de una viñeta en la que el autor habla claramente a través de uno de sus personajes. En la página 31, el periodista Campbell, dedicado a escribir las aventuras de Blueberry dice “El incidente de ayer tendrá al menos un mérito: ¡El de hacer que me haya dado cuenta de lo mucho que dependo de nuestra historia!¡He tomado una decisión Blueberry!…¡Llegaremos hasta el final!”. Y justo al final del bocadillo, la firma de Giraud, como refrendando una por una las palabras. Parece como si Giraud hubiese sentenciado el final de la dualidad, relegando a Moebius para dedicarse en exclusiva a este nuevo Blueberry, que deja todas sus alforjas para comenzar nuevas aventuras al grito de “Estoy arruinado, ¡pero vivo!” . Un final abierto que explica claramente esa portada de un Blueberry desafiando al lector. Toda una declaración de intenciones que demuestra que Giraud ha superado la falta de Charlier para volver con fuerza a lo que sin duda es una de las mejores series de la historia. (4-)
Bienvenido Mr. Giraud.

Polvorones y zombies

Joer lo que pesan los atracones prenavideños, esa especie de entrenamiento previo que permite la máxima distensión de los músculos estomacales, a los que someteremos a tensiones extremas durante estas dos semanas. El problema es que una tarea tan intensa y desmedida provoca un caudal brutal de sangre a la zona digestiva, que suele salir de ese órgano tan poco usado estos días llamado cerebro. El resultado es una sensación de obnubilación constante, similar a la relatada por Huxley en su día sin más que cambiar lo de “soma, soma” por “polvorón, polvorón”, que no descarto yo que el amigo Aldous tuviese alguna referencia de las delicias estepeñas.
Claro, os podéis imaginar que en esa situación, lo de actualizar La Cárcel de vuelve algo difuso y lejano, utópico casi. Pero servidor ha podido vencer a todas las tentaciones y heme aquí, dispuesto a la hablaros de algunas lecturas.

Y ahora, los zombies…
Me gustan los zombies, no lo puedo negar. Es un género que siempre me ha atraído, desde sus mejores versiones cinematográficas, con Romero y Torneur a la cabeza, a las más abyectas series Z que uno pueda imaginar. Sin embargo, en cómics el género no ha sido muy pródigo, y cuando lo ha sido, casi mejor olvidarlo. Por eso la llegada de Robert Kirkman ha insuflado un aire fresco y de lo más agradable. Primero, con la serie de Los Muertos Vivientes, de la que Planeta DeAgostini acaba de publicar su segundo volumen. Género bien, hecho, deudor directo de la concepción del género que Romero marcó en La Noche de Los Muertos Vivientes y, sobre todo, en Zombi, que se centra en las relaciones personales en momentos de desesperación y opresión. Los zombies son tan sólo una buena excusa para estudiar el comportamiento humano cuando se rompen todas las normas. Este segundo volumen es un excelente ejemplo, con esa granja aislada que todavía cree en el poder de los buenos sentimientos en un mundo que ha perdido el norte. Lástima, eso sí, del cambio de dibujante, porque Charlie Adlard está a años luz de Tony Moore, y eso que éste no era lo que podemos llamar un virtuoso (2+).
Ahora que si Los Muertos vivientes es una buena serie, con la que me he podido reír hasta decir basta es con el primer número de Marvel Zombies, la extravagante versión que Kirkman se ha sacado de la manga de los grandes héroes Marvel. Sin necesidad de explicar porqué, los grandes héroes como Spiderman, Thor, el Capitán América y muchos más aparecen como zombies, aislados con Magneto, el único que todavía no ha sucumbido a la plaga zombie. El resultado es una tebeo abiertamente gore y paródico, en el que Kirkman se ríe a gusto de los personajes con una frescura y atrevimiento de lo más recomendable. Escenas como el desmembramiento y deglución del amo del magnetismo son geniales, pero los diálogos posteriores de estos zombies no tienen desperdicio (vale sí, si somos puristas los zombies no deberían ser inteligentes, pero esta pequeña digresión es fundamental para alcanzar los objetivos que Kirkman parece buscar). Un Daredevil que pierde literalmente su corazón y no lo que le hizo Kingpin o un Banner que sufre como nunca los excesos de Hulk son momentos que no se olvidan fácilmente. A lo que hay que añadir un Sean Philips que se lo pasa pipa dibujando descuartizamientos varios. Un tebeo para aquellos lectores de Marvel que no tienen inconveniente en divertirse a gusto a costa de sus personajes favoritos. (2+)

Nueva web de Miradas 2

Miradas 2, el programa de La 2 de RTVE dedicado al mundo de la cultura que, afortunadamente, siempre dedica un poco de su espacio a los tebeos, acaba de estrenar una cuidada y completa página web. Desde ella, se puede acceder a múltiples contenidos, incluyendo la posibilidad de ver los programas o reportajes emitidos (todavía no están los de tebeos, pero todo se andará… :) ). (Pinchad en la imagen)