Ah!…l’amour

14 de Febrero: día consensuado por los grandes almacenes de todo el mundo para aprovechar la débil voluntad de los enamorados para sumergirlos en vorágines consumistas.
Reconozcámoslo, es cierto… ¡el amor nos derrite las meninges! ¡Qué se le va hacer! Los duros más duros del universo hincan rodilla en tierra y de los labios de sus caritas de cordero degollado sale una lánguida retahíla de diminutivos cursis y horteras para definir a aquella que estimula sus receptores feromónicos con potencia inusitada. Churrimirri, cari, alelí, corazoncito… y si no existen, nos los inventamos, convirtiendo un código churrigueresco en el ejemplo máximo de complicidad eterna entre dos amantes.
Así que si unos grandes almacenes nos retan a demostrar que queremos a nuestro amado/amada, toda una serie de mecanismos genéticos y etológicos se disparan, el animal que se esconde en nuestro cerebro de reptil lanza todas las alarmas y nos dirigimos raudos, entre gritos y atronadores golpes de pecho, a comprar el regalo más grande que encontremos, por aquello de caballo grande, ande o no ande o por vaya usted a saber qué extraña identificación entre las proporciones de lo gastado y el tamaño gonádico.
En resumen: que no se sientan ustedes/as acomplejados por sucumbir a la llamada de la selva, que esto del amor es cosa importante para la estabilidad de la psique y el gustirrinín del cuerpo y lo del emparejamiento provoca un estado bastante próximo a la felicidad.
Pero claro, en los frikiobsesos/as de los tebeos confluyen en franca contradicción dos amores: el obvio de los tebeos (¡ay, que no nos los toquen!) y el de la amada/o en cuestión (¡ay, que nosotros lo/la toquemos!), lo que lleva a momentos de extraña lucidez: “¿Que no podré mezclar ambas cosas?” Pensamiento falaz, pero útil, ya que si la cosa tiene éxito, habremos arrastrado al lado oscuro a nuestra pareja, lo que evitará discusiones futuras sobre la fluctuante masa tebeil invadiendo todos los aposentos del hogar conyugal. Y si no lo tiene…¡qué narices!, un tebeo más nunca viene mal y siempre estamos a tiempo del perfume/corbata de marras.
Y entre medio de esos menesteres propios de los enamorados, me meten a mí, enviándome mails para preguntarme sobre esto de los regalos comiqueros.
Oigan, que es cosa compleja, a fe mía. Pero aunque ya tengo yo mis propios problemas valentineros como para meterme en los de los demás, la vena docente vocacional sale con fuerza y consigue que me meta en camisas de once varas.
Por cuestiones de tradición personal, me centraré en el caso de chico regalando a chica (me perdonarán las lectoras de La Cárcel, pero nunca me he visto en el trance de regalarle un tebeo a un amado, aunque conociendo lo viciosillos que son los que rondan por aquí, con que tenga dibujos y letras, ya vale). Difícil problema, repito, porque en esto de los gustos es casi imposible acertar a menos que se tenga un conocimiento profundo de la que va a recibir el óbolo amoroso. Lo fácil es caer en el reduccionismo de pensar que a las chicas les gustan los tebeos de chicas, es decir, aquellos que los hombres pensamos que son para chicas. El prejuicio fácil.
Sí, es cierto que tebeos que tratan el amor como Blankets (Craig Thompson, Astiberri), Un poco de humo azul (Lapiere/Pellejero, Glenat) o Píldoras Azules (Frederick Peeters, Astiberri) gustan a las mujeres, pero no menos cierto es que mi experiencia me dice la cosa es bastante más amplia. Porque igual que disfrutan de éstos, muchas son las que han complacido de lecturas más reflexivas como El Gato del Rabino (Sfar, Norma) o Pollo con Ciruelas (Marjane Satrapi, Norma), o que se han visto reflejadas en la progresión de vida que marca el inefable Señor Jean de Dupuy y Berberian (Norma, Bang!). Y de la misma forma que la pasión y el arrebato las subyuga en El Viaje de Baudoin (Astiberri) o El Circo del desaliento de David Rubín (Astiberri), el sentimiento contenido de Taniguchi en El olmo del Caúcaso (Ponent Mon) o de Boilet en La espinaca de Yukiko (Ponent Mon) y Mariko Parade (Ponent Mon) les llega al corazón. Y ojito, que a muchas también les gusta que la historia destile erotismo con gusto y sentido, como el de los Amores Locos de Laura y Altarriba (Ponent) o que sencillamente lo busque en la lejanía, como La Torre Blanca de Auladell (Ponent) o incluso en la acera que no transitan, divirtiéndose con la acidez de Knig (La Cúpula).
Claro que también están aquellas que se dejan sorprender ante personajes femeninos con fuerza y personalidad, desde las mujeres de Beto Hernández en Palomar o Río Veneno (La Cúpula) a la dulce Peculia (Recerca) pasando por la fuerza vital de los personajes de Julie Doucet (inrevés), sin olvidar a aquellas que optan por contar su vida con sinceridad, como Phoebe Gloeckne en Vida de una niña (La Cúpula) o Debbie Dreschler en La niña de papá (La Cúpula).
Pero si nuestra amada es comprometida, quizás se decante por la odisea de El Fotógrafo (Guibert, Glenat), la actualidad teñida de nostalgia de Persépolis (Satrapi, Norma) o los reportajes periodísticos de Joe Sacco. O ya puestos, que no falte la mala leche con el vitriólico El Amor es el infierno de Groening (Astiberri). Aunque si lo suyo no es la actualidad, sino perderse en los sueños, siempre podemos intentarlo con el señor Gaiman y su Sandman (Norma), que siempre funciona en estos casos y nos deja apañados unos cuantos regalos.
Y esto es sólo un pequeño abanico de posibilidades, porque la realidad es que desde un shojo manga a un tebeo de Mortadelo, todo vale, según quién sea el regalante y la regalada.
Vamos, que ustedes mismos, pero que conste que yo no tengo la culpa.

12 Comentarios en “Ah!…l’amour

  1. Brainiac on 14 febrero 2006 at 1:45 said:

    Y yo que me he enterado ayer de que el día 13 es el "día del soltero", ya no se libra nadie de tener que celebrar algo! xD

  2. Íñigo on 14 febrero 2006 at 2:37 said:

    Muy buena lista en casi su totalidad (no he leído Vida de una niña así que no puedo juzgar), pero yo incluiría sin dudarlo la romántica La prorroga (Gibrat, Norma) o su segunda parte El vuelo del cuervo (del mismo y de la misma), las algo más crueles pero intensas Tangencias o Trazo de tiza (Prado, Norma) No te quiero pero… (Fermín Solís, Astiberri) o El diarío sentimental de julián Pi (Lorenzo Gómez, Astiberri también), Wake up (Javier Rodríguez, Glénat), La hija del profesor (Guibert, Sfar, Astiberri), Romances de andar por casa (Giménez, no sé si Glénat lo ha sacado, yo tengo la edición de Toutain), Sofía, Ana y Victoria (March, Dolmen) y alguna más, pero sin dejarme la que protagonizan los perseguidos amantes de La Gran Patraña (Trillo, Mandrafina, Ikusager) o la estremecedora Bug Jargal (Chomet, De Crecy, Ikusager).

    Y que no tenga a nadie que regalar…

  3. Estela on 14 febrero 2006 at 9:50 said:

    Mi madre llevaba años diciendome que deberia leer más libros y menos historietas de esas… la reté a que se leyera Pildoras Azules y, para mi regocijo, tras leerlo me lo devolvio diciendo que es una obra de arte. Con mi mujer me pasó algo parecido con Barrio Lejano. Osea que una buena historia contada en un tebeo le puede encandilar a cualquiera con poco de afición a leer… en cuanto conseguimos derribar los prejuicios.

  4. Caracrater on 14 febrero 2006 at 10:49 said:

    muy buena la viñeta de BOUCQ del morreo, carcelero. Y hay que joderse con este día……………yo llevo regalando comic a amores y amigas el resto del año.

  5. Cheigdicheig on 14 febrero 2006 at 10:57 said:

    Ese beso de Boucq salió editado en un cimoc de la década de los ochenta; la imagen me ha teletransportado al instituto. Magnífico, de los que marcan, el final de esa historia con la mordida del grano que amanece en el hombro … ¡En fin, imágenes que marcan en la edad primaveral!. :)

  6. Mi mujer lerr un tbo ? ¿Cómo se llama el santo de las causas perdidas?

  7. MANUEL RUIZ on 14 febrero 2006 at 12:08 said:

    Sinceramente, creo que el tbo que más agradecería una mujer por San Valentín sería DEN, de nuestro amado Corben en tamaño gigante…. aunque, claro, luego puede haber trifulcas (y es que las comparaciones, a veces pueden ser odiosas) :)

  8. guacamol on 14 febrero 2006 at 12:32 said:

    Don álvaro, este post no sólo contiene muy buenos consejos para regalar comics a novias y parejas…sino que contiene además perlas absolutamente memorables que definen lo, a veces, absurdo y risible de las relaciones de pareja. Brutal. Ríase usted de la sabiduría de La Parejita (bueno, no, que me gusta un huevo, pero creo que la idea se entiende, vamos).

    Qué hartón de reir. Churrimirri…me veo patéticamente identificado. Cómo mola que me recuerde usted cada poco tiempo por qué lo primero que hago por la mañana es entrar en la carcel de papel…hasta 7 u 8 veces al día. Algún día le cuento además cuanto tengo que agradecerle el descubrirme las obras más alucinantes contribuyendo muy mucho a mi felicidad diaria.

    Un saludo.

  9. Me dice mi chica que Vida de una niña le dio angustia y que prefiere Las guarradas de Kaizo. Cada loco con su tema que dicen.

  10. guacamol on 15 febrero 2006 at 20:16 said:

    Es curioso, creo que tendemos a pensar en "tebeo para chicas" en lugar de "tebeo de calidad contrastada", y aunque estoy de acuerdo en casi todos los títulos, no creo que esta lista esté reñida con otros títulos como los que por mi experiencia gustan a las féminas (palabra que usamos aquellos que nunca probamos cacho). Tengo amigas que prácticamente sólo leen a Miller, yo mismo he viciado a varias amigas (dicho así…) con ese delicioso vodevil que es "Venezia: Triple juego", a mi novia le encanta "Monster" (no me extraña) básicamente por que le pirran los thrillers…y, aunque con este comentario encasillo a las chicas (o cualquiera que se inicie en el tebeo) aún más que los que recomiendan tebeos de amor, diré que lo que de verdad enganch a quienes empiezan (creo que especialmente chicas) son los tebeos con dibujos de alta calidad e impacto. Como ejemplo, los "Blacksad" o cualquiera de Manieri, como "EL Escorpión". También es importante saber qué tipo de libros o películas gustan a la interfecta en cuestión, y empezar regalando ese tipo de tebeo. Si le gusta ya preguntará y le meteremos en obras de otros palos.

    No, no he nombrado el manga femenino, que esa ya nos la sabemos.

  11. Tú lo has dicho álvaro, los enamorados (no las enamoradas) son los que no tienen voluntad, Ah y excelente lista! mi hermana el otro día se emocionaba recordando Rio Veneno…

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