Lecturas superheroicas varias

Al final pasa lo que pasa, que no hay casi novedades y me toca echarme a los superhéroes para mantener mi cuota diaria de soma (o de Soylent Green, que no tengo yo muy claro si este vicio es más de lo primero o de lo otro). Así que me cambio las gafas de pasta por otras al aire y me hago con unos cuantos recopilatorios y conjuntitos de tebeos para leer.
Comienzo con el horror, merecido, todo sea dicho, porque parece mentira que el Sr. Milligan me siga dando gato por liebre. Que bien sabido es que este señor tiene una doble personalidad, capaz de lo mejor cuando quiere (X-Force, Statix, Shade, Enigma…) pero también de conseguir el horror de los horrores cuando se dedica al trabajo alimenticio. Y servidor parece que no aprende y se traga una cosa llamada Toxin: Más vale conocido, guionizado por Mr. Hyde Milligan y perpretado por darick Robertson. Un truño de dimensiones épica, oigan. En resumen, un (0) de buenas dimensiones y de una simetría casi perfecta, me atrevería a decir que el más redondo que he puesto).
Afortunadamente, el siguiente recopilatorio que leo es el segundo volumen que edita Panini de Supreme Power, de J.M. Straczynski y Gary Frank. Una serie que ya había leído en inglés y de la que hablé por aquí en su día, pero aprovechando el big crunch de la base de datos y que la vuelvo a leer en el idioma de Cervantes, pues recupero y actualizo lo que me pareció.
En principio, esta nueva aproximación al Escuadrón Supremo de Marvel (un grupo a imagen y semejanza de la Liga de la Justicia de DC) cuenta con los mínimos indiscutibles de cualquier buen tebeo de entretenimiento: un guión perfectamente orquestado y bien escrito y un dibujo correcto (no es Gary Frank un dibujante de mi gusto, demasiado hierático, pero hay que reconocerle la calidad y solidez), pero choca con lo que podríamos denominar “el efecto Watchmen“. Y es que Straczynski intenta explorar las consecuencias de la existencia de superhéroes en el mundo real, siguiendo fielmente las claves expuestas por Philip Wylie en su novela Gladiator. Un intento loable, realizado con honestidad, pero que queda pobre en todas sus propuestas al seguir el camino marcado por Moore. Los planteamientos de Straczynski son demasiado parecidos a los propuestos por el de Northampton, pero las reflexiones se quedan tan sólo en la superficie, demostrando que Watchmen no sólo es una obra maestra, sino el cierre definitivo de un camino, un nivel tan alto que hace imposible seguir la senda sin caer en la comparación y, por tanto, en la derrota.
Supreme Power queda entonces como una obra correcta, de lectura más que entretenida, pero que tras su lectura nos deja un agridulce déjà vu, un quiero y no puedo en el que la sombra del barbudo revolotea con demasiada insistencia y que termina condenando a esta obra al olvido. (2)
Y por último, leído el primer y segundo volumen (en inglés) de Runaways, de Brian K Vaughan y Adrian Arphona, una serie que nació de la frustrada experiencia de Marvel Tsunami, con la que intentaba atraer a los lectores de manga hacía el género superheroico. No es Vaughan un guionista que me entusiasme especialmente, de hecho me parece en exceso sobrevalorado, pero debo reconocer que en Runaways consigue un honesto tebeo adolescente que recupera en cierta (poca) medida el espíritu inicial que tenía el Spiderman de Lee y Ditko, pero sin conseguir esa capacidad de ser leído desde diferentes perspectivas. Por desgracia no hay más que un nivel de lectura y Vaughan dirige el guión exclusivamente al consumo adolescente, con chistes y guiños claros para lectores y lectoras juveniles de los que poco o nada puede sacar un lector adulto, pero en los que parece estar centrado el éxito de la serie en los USA, habida cuenta del giro de la serie en el segundo volumen. Mientras que en el primero hay una mayor presencia de los contenidos propios del género de superhéroes, rebajados para la calificación de “Todos los públicos”, en el segundo toman protagonismo las relaciones entre los chavales miembros del grupo, desde los problemas de identidad a las relaciones amorosas, siempre vistas con una perspectiva muy simplista y con una exquisita corrección política estilo USA. Destaca, eso sí, el curioso dibujo de Arphona, que parte del trazo del amerimanga para dar efectos de volumen e iluminación con el color que consiguen un resultado bastante sorprendente y agradable a la vista, aunque con una clara evolución en los últimos números a un estilo más naturalista. Un tebeo para pasar un rato sin más ambiciones (ni posibilidades) (1).

Príncipes azules

Agradable sorpresa la lectura de Quiero un príncipe azul, un divertido recopilatorio de gags de Hélène Bruller, más famosa quizás por sus colaboraciones con Zep (se ha encargado de adaptar los álbumes de Titeuf en la Biblioteque Rose y ha colaborado con él en Titeuf et le guide du zizi sexuel) pero que ha desarrollado también carrera con tebeos de humor como este álbum.
Una obra que tiene importantes conexiones con la Maitena, compartiendo esa estructura a medio camino entre el humorismo gráfico y la historieta y una poderosa mala leche (quizás más acentuada que la de la argentina) en el análisis de la “condición femenina”. Siguiendo esa línea, Bruller explora la vida cotidiana de la mujer, desde la imposible relación con los hombres hasta la crueldad de los trajes de baño, con una visión vitriólica no exenta de cierta ternura muy divertida.
Quizás el mayor problema que pueda tener la lectura de este libro es la alargada sombra de Maitena, que provoca una continua sensación de deja vú al leer este “Quiero un príncipe azul“, restando en muchos momentos el necesario factor sorpresa del humorismo gráfico. (2)

Algunas novedades de Planeta más para Marzo

En el listado anterior faltaban algunas cosillas, bastante jugosas, todo sea dicho, como dos nuevas entregas de Muñoz y Sampayo o las más que correcta JSA:La edad de Oro, de Robinson y Smith.

(*)- Iznogud #09, de René Goscinny y Jean Tabary. 48 págs. Color. PVP:7,95 EUROS
(*)- Iznogud #10, de René Goscinny y Jean Tabary. 48 págs. Color. PVP:7,95 EUROS
(**)- Alack Sinner #7 (de 7): Historias privadas, de Carlos Sampayo y José Muñoz.80 págs. BN. PVP: 8,95 EUROS
(**)- Historias del bar #2 (de 3): Historias amistosas, de Carlos Sampayo y José Muñoz.128 págs. BN. PVP: 8,95 EUROS
Lo mejor de Vertigo #2, de Varios autores. 224 págs. Color. PVP:4,95 EUROS
(*)- JSA: La edad de oro, de James Robinson y Paul Smith. 192 págs. Color. PVP:13,00 EUROS
(*)- Dragon Ball (Ultimate Edition) #2 y 3, de Akira Toriyama. 224pgas. BN. PVP: 4,95 EUROS
Dragon Ball (Edició definitiva) #1, de Akira Toriyama. Catalán. 232 págs. BN. PVP: 4,95 EUROS
Dragon Ball (Edició definitiva) #2 y 3, de Akira Toriyama. Catalán. 224 págs. BN. PVP: 4,95 EUROS

Agenda: Pacheco y Larroca en Freaks & Friends

El viernes 24 y el sábado 25 de febrero, Carlos Pacheco y Salvador Larroca firmarán ejempalres de sus obras en la librería FREAKS & FRIENDS de Madrid (C/ Reina, 7). El día 24 firmará CARLOS PACHECO de 18:30 a 20:30, mientras que el día 25 CARLOS PACHECO Y SALVADOR LARROCA firmarán de 12:00 a 14:00 y de 18:30 a 20:30.
El el día 25 se hará también una charla semii profesional y distendida con los autores.