Los números del 2005

Sabéis que, tradicionalmente, los tres últimos años he hecho un análisis de mercado basado en los datos de novedades dados por el Saló del Cómic de Barcelona. Por desgracia este año no he podido sacar el tiempo necesario para hacerlo, pero Antoni Guiral acaba de publicar una aproximación interesantísima en la nueva entrega del boletín Comics Tecla, que os recomiendo como siempre.
Así que me apropio un poco de los datos para analizar un poco cómo ha sido este extraño 2005, que comenzaría con la primera consideración, obvia y esperada: el brutal aumento de novedades, que ha pasado de 1921 en 2004 a 2460 en el 2005, nada más y nada menos que un 27% más.

En el ranking por editoriales, la entrada de Panini en liza ha desbancado completamente el panorama editorial español. Si hasta el 2004 Planeta copaba casi el 50% de novedades aparecidas en el mercado, en el 2005 la pugna entre editoriales es más fuerte que nunca, con tres casi empatadas: Planeta DeAgostini (18,30%), Panini (17,90%) y Norma Editorial (15,50%). Si exceptuamos estas tres, las únicas editoriales que aumentan significativamente su presencia son Ivrea (5%), Ediciones La Cúpula (4,90%) y Mangaline (4,80%). Un dato éste que concuerda perfectamente con el más claro de todos: la imparable pujanza del manga en España. En la distribución por procedencia de los tebeos publicados en España, el manga alcanza ya el 35% de lo editado en este país, un 5% más que el año pasado que lo deja prácticamente empatado con el tebeo americano (que pierde 7 puntos y baja al 41%), quedando el tebeo europeo y español en testimoniales 13.2 y 9.7%, respectivamente, pero manteniendo la tendencia de bajada del español y aumento del europeo.
Un dato que permite profetizar, de seguir esta progresión, una inversión en el 2006 y que el manga pase a ser lo más editado en España, tal y como se ve en la gráfica adjunta.

Enlaces
Análisis del 2003
Análisis del 2004

¡Alan Moore contra el manga!

Tranquilos, tranquilos, no es que el barbudo guionista haya formado frente común con Uderzo para enfrentarse a la invasión nipona (aunque ahora que lo pienso…un Astérix firmado por Moore y dibujado por Uderzo sería la cosa más extraña que he visto nunca), pero casi, porque viendo las cifras de ventas de los USA parece que sólo él es capaz de plantarle batalla al manga.
Estamos demasiado acostumbrados a pensar que las cifras de ventas USA son las que da Diamond, pero tenemos que pensar que eso es sólo la venta en librerías especializadas y a través de una única distribuidora. Unas cifras que poco o nada tienen que ver con la compleja realidad de la distribución USA. Por eso es conveniente darse un paseo de vez en cuando por los tops de Bookscan (cuando se dejan ver) o por el prestigio Top 150 de libros de USA Today, como hace ICV2 hoy. Y el resultado no puede ser má claro: en la semana del 19 de marzo, de los 50 primeros títulos de la sección de novelas gráficas de Bookscan, 47 títulos eran de manga. Los únicos que se colaban en la lista eran el V de Vendetta de Moore, que llegaba al primer puesto gracias a la película y Watchmen, un presencia perenne en la zona media. El tercero en discordia, el House of M de Bendis. De los diez primeros, nueve mangas, con un arrasador Naruto que copa 5 de los diez primeros puestos (siendo el 9 el más vendido ya del 2006 de largo). Algo parecido ocurre en USA Today, con V de Vendetta que se cuela en el puesto 40 y el número 9 de Naruto que lleva ya ¡seis semanas! en esta lista, toda una proeza.
Por cierto, que hablando de manga, el suplemento EP3 de EL PAÍS dedica uno de sus artículos al manga y su influencia en los autores españoles.

El “affaire” Dupuis, problema de estado

Atentos porque la controversia que rodea a Dupuis puede llegar a ser problema de estado. Tras las últimas noticias de dibujantes plantándose ante el editor, ahora ActuaBD informa que el diputado Jean-Claude Van Cauwenberghe ha solicitado que se trate este tema en una sesión del parlamento regional valón, pidiendo que el gobierno intervenga para evitar que la editorial belga se diluya dentro del monstruo multinacional de Media-Participation y mantenga su independencia.
No me imagino yo a un gobierno autónomo español interviniendo para evitar que una editorial perdiese su independencia frente a grupos internacionales, la verdad…

Alfonso Figueras

El paso del tiempo hace maravillas. Permite ver las cosas con una perspectiva global, alejar lo coyuntural o vacuo para poder observar el conjunto sin prejuicios. Hay veces que esa posición privilegiada permite ver que lo que parecía una obra monumental resulte ser apenas un colegial devaneo y otras, las pocas por desgracia, en las que de repente aparece ante nosotros una coherencia que sus partes por separado podían no tener, construyendo un monumento colosal.
Y el mejor ejemplo que se me ocurre es el de Alfonso Figueras. Con sesenta años de tebeos a sus espaldas, poder contemplar en su totalidad su obra descubre un camino del que no se ha apartado en toda su vida profesional. Por separado, parece que estamos ante diferentes pasos de una evolución artística, desde sus primeras obras realistas como Kaor o Mr. Radar a mediados de los 40, deudores de autores americanos tan dispares como Gould, Eisner o Raymond hasta su eclosión en la escuela de humor de Bruguera de los 60 con sus obras maestras como Topolino o Aspirino y Colodión.
Pero vistos conjuntamente, vemos que la obra de Figueras es una ventana hacia su mundo interior, que se ha ido abriendo poco a poco. Primero apenas unas cortinas que dejaban entrever ese mundo personal, después un pequeño resquicio, un agujerito por el que poder atisbar, hasta que poco a poco, la ventana se convirtió en un gran balcón por el que disfrutar de un mundo peculiar y único, el de Alfonso Figueras.
Leídos ahora, descubrimos cómo Aspirino y Colodión, Topolino, Cine Locuras o Don Terrible Buñuelos no son sino los diferentes nombres de una única serie, la que se adentraba en un mundo que venía inspirado directamente por Herriman y Sterret, con leyes físicas propias que escapaban completamente a la realidad del mundo editorial. Por mucho que aparecieran como personajes diferenciados, la realidad es que Colodión acompañaba a Topolino a la vez que Don Terrible Buñuelos se encontraba con Adolfo el gendarme que acababa de salir en Cine Locuras. Este mundo único había sido ya avisado antes con Gummo, Loony o ¡Qué Guerras!, pero sería a partir de su vuelta de Venezuela cuando tomaría coherencia, solidez, convirtiéndose desde entonces en una línea marcada a fuego por la que Figueras discurriría construyendo un discurso único en la historia del tebeo español. Partiendo del folletín clásico, el de entregas de toda la vida que nació en las noveluchas y la radio, derivó poco a poco hacia el absurdo casi surrealista, creando un mundo onírico sin par en el que todo es posible.
Por las páginas de Topolino, Aspirino y Colodión (que originalmente se debían llamar Melitón y Los extraños inventos del Profesor Pastillofsky) y demás series de los 60 pasaron desde los monstruos legendarios del género de terror como la Momia, Frankenstein o Drácula hasta los mitos del cine de espias como un reconvertido Dr. No a siniestro Dr. Sí. Entraban en un mundo de una imaginación visual sin límites, donde la maestría de Figueras imperaba como una dictadura, en la que nada se dejaba al azar. Cada imagen, cada movimiento, cada línea, forma un conjunto que dirige al lector hacia un gag único, en el que el lenguaje de la historieta llega siempre a su máximo exponente.
Muchos pensaron que la gran etapa de Figueras se acabó en los 60 con estas series, pero la realidad es que los 70 fueron igual de fértiles, explotando su vertiente más terrorífica con Mister Hyde, Doctor Mortis o la Nuevas Narraciones Extraordinarias, geniales recreaciones de los mitos cinematográficos y literarios tras los que volvió a su universo de siempre con las nuevas encarnaciones de sus personajes clásicos en El Bon Jan o Don Plácido.

Leer las historietas de Figueras es leer tebeo en estado puro, es acceder a ese nivel del tebeo que sólo está reservado a los grandes como Herriman o Sterret. Astiberri pone hoy en la calle una recopilación de Topolino, no la dejéis pasar porque es una de esas oportunidadades que no se dan dos veces. Y, por supuesto, será uno de esos (5) de La Cárcel que sólo salen de vez en cuando.

Páginas de la edición de Astiberri: 1 2 3 4

Monografías de Alfonso Figueras (de Atlas español de la cultura popular, De la historieta y su uso 1873-2000)
– Don Plácido (Euredit: Humor siglo XX, 1970)
– Aspirino y Colodión y su mundo loco (Bruguera: Ole! Núm. 5, 1971)
– Shock (Toutain 1973)
– Cine Locuras: Guerra Loca (Bruguera: Ole! Núm. 70, 1973)
– El Bon Jan (Del Cotal, 1979)
– Mr Radar (Revival Comics, 1981)
– Alfons Figueras (Classic Cómics, 1985)
– Varias Historieras (Bruguera: Ole! Núm. 323, 1988)
– El Malvado Mr Hyde (B, 1991)
– Don Terrible Buñuelos (Bruguera: Ole! Núm. 392, 1991)
– Topolino (Astiberri, 2006)

Ana Juan en el suplemento Yo Dona

El suplemento Yo Dona del diario EL MUNDO incluye mañana sábado un extenso reportaje de seris páginas dedicadas a Ana Juan. El motivo es la próxima inauguración de una extensa exposición antológica de su obra en el Casal Solleric de Palma de Mallorca. La muestra, que comenzará el proximo 21 de abril, contará con más de 200 originales (cómics, ilustraciones para los dominicales de El País y El Mundo, ilustraciones para The New Yorker y publicaciones extranjeras, Amantes, Frida, Snowwhite, oleos, esculturas…) y un impresionante catálogo
de más de 250 páginas con muchísimo material practimante desconocido e incluso inédito en España.
Por cierto, que el periódico EL MUNDO dedicó el pasado miércoles toda una página a la edición de “El caso del velo” de Petillon.
Granito de arena a granito de arena, esto se está convirtiendo en una montaña… :)