Topolino, una obra maestra

Hablaba hace poco, a raíz de la lectura de Los Domingos, de Mauro Entrialgo, de las jugarretas que nos juega la memoria. De cómo modifica, cambia y reescribe nuestro pasado según le convenga. Sin embargo, hay veces, las pocas, en que la memoria cumple su función de fiel notario de nuestra vida. Quizás no por voluntad propia, sino porque esos recuerdos se grabaron con tal fuerza que ni siquiera el tiempo los ha desvirtuado. No sabemos, por desgracia, cuál es el mecanismo que lleva a esta impronta perenne, pero cuando por la razón que sea, esos recuerdos son removidos, aparecen ante nosotros con una fuerza descomunal.
Algo que me acaba de pasar con la lectura del Topolino de Alfons Figueras editado por Astiberri. Prometo que la lectura iba encaminada a resaltar las excelencias narrativas de Figueras y su virtuosismo, pero nada más leer la primera historia tuve una especie de shock: me acordaba perfectamente de esa historia. La leí con apenas 6 o 7 años, pero me acordaba. Me acordaba de los robots de la guerra de los mundos, de Colodión haciendo de robot para engañar a Topolino, de la mano que aprieta, del Dr. Siniestro, del escéptico Adolfo, del fantasma gigantesco de Khun Zivan, del Frankenstein metálico, de la momia… Más de 30 años después de su lectura, las historias de Topolino seguían frescas en mi memoria, perfectamente recordadas, creo incluso que podría describir a la perfección los horrorosos colores de las ediciones de Bruguera… Recuerdo que, por aquellas épocas, mi preferido era, sin duda, Mortadelo, pero el que se quedó grabado fue Topolino. Leyéndolo ahora, me doy cuenta de la magnitud de la obra de Figueras, no ya en sus aspectos más técnicos, indiscutibles, sino en la capacidad de este autor para explorar el terreno de la imaginación. Con seis años era imposible saberlo, pero hoy puedo ver la inmensa cantidad de referencias con las que jugaba este autor, capaz de mezclar desde los mitos del cine de terror a la novela de ciencia ficción o el cine de aventuras (¡Ay! ¡Esa Úrsula haciendo de Ayesha..!), pero exprimiéndolos y obteniendo de ellos la esencia absoluta, su último sentido. Figueras consiguió plasmar en Topolino los mecanismos de la imaginación, el intrincado y complejo camino que lleva a que abandonemos la realidad para embarcarnos en aventuras ignotas.
Y lo hizo estudiando profundamente los géneros populares, aquellos que han arrebatado siempre al público, analizó cómo los personajes se transformaban en mitos, buscó la piedra filosofal que transmutaba una creación en leyenda.
Y la encontró.
Topolino es mucho más que un simple tebeo de aventuras divertidas. Es un profundo ensayo sobre la cultura popular y sus mecanismos, es el reflejo de cómo las leyendas se fijan en el imaginario colectivo. Supo reflejar en sus personajes el debate entre credulidad y escepticismo, siempre desde una inteligente posición autoparódica, en la que sus personajes son muy conscientes de vivir en un mundo de ficción. Ya no sólo con el genial homenaje a la dimensión desconocida, sino con los propios diálogos (“¿quién me pondría el nombre de Topolino en la editorial?”).
Leído ahora, el mundo de Topolino, ese extenso prado sin fondos por el que deambulan los personajes, se me antoja una especie de metáfora de la imaginación colectiva, en la que aparecen los candidatos a leyendas, luchando contra la credulidad y el escepticismo por igual, buscando su sitio en el mundo ficticio.
Historias magistrales, geniales, para las que Figueras buscó la evidente “guía espiritual” de dos monstruos: Herriman y Sterret. Las conexiones entre la obra de Figueras y los mundos de Krazy Kat y Polly and her pals son tan evidentes como sutiles. Supo sintetizar a la perfección los recursos necesarios de estas dos obras maestras del tebeo para asumirlos en su propio estilo, consiguiendo que la obra que creó estuviese a la altura de ellas, codeándose sin rubor con ellas en el Olimpo del tebeo.
Una obra maestra sin par, extraordinaria, que lleva al lector a otros mundos con la facilidad con la que pasamos una página. Un (5) sin concesiones.
Y no me gustaría acabar sin elogiar hasta la exageración la exquisita edición de Astiberri. Cuidada, elegante, con un soberbio y extenso prólogo de Antoni Guiral (de obligatoria lectura). Una edición que hace justicia a la obra que contiene. ¡Chapeau!

Enlace: Ficha de la obra, con páginas de muestra.

27 Comentarios en “Topolino, una obra maestra

  1. César Alcapon on 7 abril 2006 at 10:04 said:

    Anoche no me dio tiempo a terminar de leerlo y hoy me he depertado a las 5 y media para poder acabarlo! Me ha pasado lo mismo que a álvaro, algunas historias las tenía guardadas en lo más profundo de la memoria y han saltado como si tuvieran un muelle. Una pregunta… ¿esta edición es completa? ¿o se han quedado Topolinos fuera? ¡Quiero más Figueras!

  2. Francis 7 on 7 abril 2006 at 11:14 said:

    "Y lo hizo estudiando profundamente los géneros populares, aquellos que han arrebatado siempre al público, analizó cómo los personajes se transformaban en mitos, buscó la piedra filosofal que transmutaba una creación en leyenda.

    Y la encontró."

    Y para mi, álvaro, y lo digo siendo un total desconocedor de Figueras como persona -q no de su obra, de la q disfrute de nano como vosotros-, para mi q este tipo de personas no han estudiado ni analizado eso q dices de manera consciente, creo q es algo q les sale de dentro y ni ellos mismos lo saben explicar. Plasman mundos, emociones, q luego les toca a los críticos explicar…

    No buscan: Encuentran.

  3. Je, je parece que Topolino nos devuelve a la infancia a todos.Me ha pasado lo mismo.

    Espero que la gente de Astiberri recupere otros clasicos en este formato, una maravilla.

  4. Jesús Cuadrad on 7 abril 2006 at 12:07 said:

    >>creo q es algo q les sale de dentro y ni ellos mismos lo saben explicar>>>

    Acá no es así: es consciencia.

    Incluso fue el primer fanzinista.

    >>

    Figueras (Alfons Figueras i Fontanals). Vila-nova i La Geltrú (Catalunya), 1922. Dibujante / Guionista. Historietista de fecundidad sin límites que se inició como calcador de Tarzán y que pronto se distanció en inventiva

  5. Francis 7 on 7 abril 2006 at 12:19 said:

    joooodeeeerrrrr…

    Aún así, hay q nacer de una pasta especial eh? ;-D (y déjeme tener la última palabra, hombre)

    Esto… calcador de Tarzán? me lo podría desarrollar?

  6. Gus on 7 abril 2006 at 12:21 said:

    Sigo diciendo que el precio echará para atrás a más de uno, empezando por mí.

    Recuerdo haberlo leido de jovencito, aunque naturalmente mis preferencias iban hacia otros personajes. Leidas ahora, las páginas de muestra me han fascinado y me lo compraría si tuviera un precio más razonable, pero estamos ante la eterna disyuntiva. Precio alto y tirada reducida para los pocos que se lo pueden permitir o precio bajo y tirada amplia para intentar llegar al máximo de lectores. Yo elegiría la segunda sin dudarlo, porque sino seguiremos quejándonos de la falta de público nuevo y al mismo tiempo estamos impidiendo que los más jovenes puedan acceder a estas obras.

    Y eligiendo tapa blanda y tamaño inferior de página seguro que podría reducirse significativamente el precio.

  7. Juan Carlos on 7 abril 2006 at 12:30 said:

    Gus, lamentablemente no creo que muchos más lo comprasen con una tirada amplia. Y repito lo de siempre, mejor un precio alto y que esté en el mercado que no tenerlo. Ojalá llegue el día en que estas obras tengan las tiradas millonarias que se merecen. Pero hoy por hoy es imposible.

  8. Ademas la calidad de la edicion es muy buena.El papel crema, rogoso… si es cierto que el precio es algo elevado para un tebeo, pero hombre tambien lleva un excelente articulo introductorio.

    A mi no me ha dolido comprarlo (y no es que me sobre el dinero).

  9. Pedro on 7 abril 2006 at 14:09 said:

    Ningún artículo introductorio justifica 35 euros, por buena que sea la edición. Los SuperHumores eran mucho mejores en relación calidad/precio.

  10. DR on 7 abril 2006 at 14:51 said:

    Pedro, son 25 euros, no 35. Mi opinión: merece la pena la inversión.

  11. asuranceturix2 on 7 abril 2006 at 14:55 said:

    Si el precio es alto o bajo

    No es esa la cuestión

    Interesa saber si pagas por un integral

    O por una simple recopilación

  12. Qué alegría de tebeo, aún no lo pillé, pero … que vengan más, por favor!!!

  13. (más clásicos españoles, sentienda…)

  14. Yorkshire on 7 abril 2006 at 16:05 said:

    No es nada caro para la obra que es… ¿No nos gastamos los 30

  15. Fito on 7 abril 2006 at 16:10 said:

    ¡Bravo! bravo alos chicos de Astiberri. Se están convirtiendo en la editorial más arriesga que ha habido nunca en este país , con una calidad de productos que dejan en ridículo al resto de las editoriales, tanto a las grandes como a las pequeñas. ¡Vaya ediciones! y vaya calidad de obras. Son las cosas así las que dignifican al mundo de la historieta y hace que hasta los políticos nos miren con otros ojos.

  16. Álvaro on 7 abril 2006 at 17:18 said:

    Es una selección hecha por el autor.

  17. Pedro on 7 abril 2006 at 21:18 said:

    Yo es que Watchmen me compre los comic books cuando salieron en los 80 y ahi están.

    Figueras es un genio. Pero los comics son cultura popular, y el precio ha de serlo también.

  18. El arte lejos de l pueblo el comic hoy día igual…Ay Cuadrado, muy muy bueno pese a lo personal…maldito…

  19. Jesús Cuadrad on 8 abril 2006 at 12:40 said:

    Ya ve usted…

    La vida.

  20. Xelo on 9 abril 2006 at 19:47 said:

    Estoy con Gus y Pedro. Los buenos comics deben estar al alcance del mayor número de lectores posible. Y la obra de Figueras es más que buena…no necesita una edición de lujo, solo respecto a un gran autor, para poder disfrutar de ella.

  21. Francis 7 on 10 abril 2006 at 11:07 said:

    Coincido en lo estupendo de gente como Astiberri en la recuperacion de clásicos españoles, pero tambien coincido en q 5 eurillos mas barato hubiera sido mas justo, pero en fin… Aparte, repasando lo del Congreso respecto a la historieta y respecto a defender el TBO hispano, me parece muy bien q mantengan ese nombre" Premio Nacional de Historieta" o en su defecto "del Tebeo", y empecemos por defender un nombre de aquí para el medio, como hacen los fanceses, los italianos, los ingleses, japoneses… Lo del "tebeo" me gusta incluso mas ya q hace referencia a un icono inconfundible en la historieta patria como fue el TBO, pero bueno, al menos historieta y no "comic", empecemos por ahí…

  22. Jesús Cuadrad on 10 abril 2006 at 11:32 said:

    Déjelo: no insista.

    Ni se líe.

    Tebeo es una cosa.

    Historieta, otra.

  23. Francis 7 on 10 abril 2006 at 13:01 said:

    Insisto, Cuadrado, la prueba definitiva: Cuando los chavales puedan escribir TBO en el movil. O ganará KMK? (XD No por Dios!)

  24. Jesús Cuadrad on 11 abril 2006 at 11:49 said:

    Que le digo que tebeo es continente e historieta un contenido, hijo.

  25. Álvaro on 11 abril 2006 at 11:59 said:

    Ya, pero siempre nos queda el derecho a la metonimia… :)

  26. Jesús Cuadrad on 12 abril 2006 at 12:17 said:

    No, profe.

    Y lo sabe.

  27. Martín on 11 mayo 2006 at 1:03 said:

    ¿Pero de verdad os gusta Topolino?En mi caso, por lo que se ve muy alejado de la mayoría, me ha resultado esta obra bastante plomiza, vamos, aburrida.Creo que hay que ponderar más el uso que se hace a la ligera del término obra maestra.Aunque,cierto es,cada uno tenemos nuestro baremo particular.Buena edición De Astiberri, si bien no perfecta por algún fallo en la rotulación en ciertas letras.

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