Lecturas: El Rastreador

Es posible que, en un primer vistazo, se tenga la sensación de que El Rastreador se aparta de la línea argumental de las últimas obras de Jiro Taniguchi, acercándose más a un vibrante thriller en el que un hombre que vive apartado en las montañas debe volver a la ciudad a buscar a una niña desaparecida. Pero es sólo una apariencia, un ardid perfectamente urdido por Taniguchi para contar una historia que se va construyendo como una muñeca rusa, encerrando en su interior tantas historias como queramos descubrir. En primer lugar encontraremos un excelente relato detectivesco, llevado con mano maestra, hilvanando con solidez y ritmo las diferentes partes del puzzle. Pero a poco que rasquemos, encontramos una brutal denuncia de la degeneración de una sociedad en la que la juventud se prostituye para comprar un bolso de marca. Un hecho que es usado por Taniguchi para reflexionar sobre las relaciones familiares en un mundo acelerado, donde la comunicación entre padres e hijos se pierde inexorablemente bajo el volumen del televisor. Pero además, si seguimos buceando en la historia, encontraremos un tema clásico en este autor, que ya trato de forma más abierta en K, el reto como respuesta a los miedos interiores, el lento proceso de superación de las heridas internas reflejado en la metáfora de la montaña y los miedos que genera.
Parece increíble que una historia tan compleja, con tantas lecturas, sea llevada con la aparente sencillez que demuestra Taniguchi, confirmando y redoblando toda opinión que tengamos sobre su genialidad.
Un tebeo recomendabilísimo, que no defraudará ni a aquellos que son habituales de Taniguchi ni a los que no se acercaban a él pensando en que sus tramas eran demasiado íntimas. Como siempre, exquisita edición de Ponent Mon(3)

31 Comentarios en “Lecturas: El Rastreador

  1. WWfan on 10 Mayo 2006 at 9:46 said:

    Que Jiro es un monstruo contando las cosas sí.

    Pero vamos, la historia y sobre todo ese final me ha recordado a una peli cutre de estas típicas de un Jackie Chan, un Stallone o cualquier estrella del cine de acción al uso donde siendo montañero termina escalando un edificio (y si fuera otra profesión, haciendo algo relacionado con dicha profesión), con los traumas de su amigo muerto incluido.

    Eso sí, sin peleas. No sé si se me entiende lo que quiero decir.

    Muy bonito, muy bien contado, pero la historia la verdad no me acaba de convencer mucho, la verdad.

    Sigo recomendando mucho antes El Almanaque de mi padre o Barrio Lejano

  2. Fede on 10 Mayo 2006 at 11:31 said:

    Otra vez que se diga algo del final avisad antes en el post, thx!

  3. Álvaro on 10 Mayo 2006 at 11:44 said:

    Fede… si no he contado nada del final… :(

  4. nol on 10 Mayo 2006 at 11:53 said:

    Si lo de "la juventud se prostituye" es literal y el comment de WWFan también, os habeis cargado la causa de la desaparicion y el final. Espero que no sea así.

  5. eduardo,(yo) on 10 Mayo 2006 at 11:53 said:

    Tipico y topico thriller que Taniguchi adorna y mezclacon su pasion por la montaña.

    Eso si,muy bien dibujado,pero el guion decepcionante en manos de Taniguchi,

    Una historia que hemos leido o visto mil veces.

    Totalmente de acuerdo con WWfan,aunque agregaria El caminante y el olmo del Caucaso.

    Si quereis gastar dinero en manga,compraros el Infierno de Tatsumi.

  6. homie on 10 Mayo 2006 at 11:57 said:

    ¿en qué sentido de lectura está editado?

  7. señor punch on 10 Mayo 2006 at 12:03 said:

    Atención pregunta:

    y si uno del Tani tiene El ALmanaque y Barrio Lejano, ¿cuál o cuales se recomendaría, del japo y de esa altura (celestial, enorme)?

    Porque tengo la sensación de que le empiezo a perder la pista, ayyyy…

  8. Álvaro on 10 Mayo 2006 at 12:09 said:

    punch: El Olmo del Cáucaso

    y lo de la prostitución es sólo una de las partes del puzzle, que es mucho más complejo…

  9. WWfan on 10 Mayo 2006 at 12:10 said:

    Sorry por el spoiler. Si Alvaro quiere quitar o modificar el post, tiene por mi parte vía libre.

  10. WWfan on 10 Mayo 2006 at 12:14 said:

    No sé si me vino la vena "positivista" pero yo como tercero recomendaría El Caminante.

    Simplemente es eso, un nota caminando. Pero que poesía en forma de tebeo.

    Y el Rastreador tiene sentido de lectura oriental. O sea, al revés.

  11. luisdeluis on 10 Mayo 2006 at 12:16 said:

    Yo recomiendo "El caminante".

    Es la quintaesencia de Taniguchi.

  12. Pues yo la he encontrado muy al nivel de Barrio Lejano, K u Hotel Harbour View, aunque quizás le falte un poco de más acción al final. De todas maneras, sigue siendo poesía ilustrada cualquier obra de Taniguchi.

  13. claro claro solo una parte del puzzle, excusas!!!

    jejejejeje

    taniguchi es muy bueno!

    y yo recomendaria el caminante, aunque no pase nada en el tebeo ;)

  14. veo que mientras escribia mi comentario se duplico la recomendacion. lo siento

  15. guacamol on 10 Mayo 2006 at 12:45 said:

    Hombre, sí, es un argumento un tanto tópico (me he descojonado con la comparación con películas y Stallone y compañía, WWfan ha dado en el clavo), pero de verdad creo que sólo hay un número limitado de tipos de historias, y este es el modelo que ha escogido Taniguchi para alejarse de su reputación intimista y acercarse más a una aventura más al uso, más parecida a lo que los jóvenes japoneses (y españoles, y de los EEUU…) consumen compulsivamente. Eso sí, con un toque personal que lo eleva por lo menos un par de puntitos por encima de las producciones chorras que suelen conformar un buen tanto por ciento del total de lo que se publica. Ojo, con esto no digo que no tenga mérito un tebeo/pelicula de aventura pura y dura. Más bien al contrario, a mí me chiflan tanto o más que un comic intimista, y además no creo que ambos conceptos tengan que estar reñidos dentro de una misma obra.

    A lo que voy, que el "El Rastreador" es una aventura, una aventura más pura que otras obras del autor, pero que lleva el sello Taniguchi, lo cual es decir mucho. El género Thriller/aventura tiene excelentes escritores. Ahí está "Monster", por ejemplo, que sin ser tan "tópica" como esta historia a lo Stallone lleva con orgullo y distinción la bandera de "Comic comercial con Cliffhangers llevado hasta el paroxismo", y aún así es una obra genial y absorvente.

    Que sí, yo también me quedo con "El almanaque de mi padre", pero que un guion sea más aventurerillo y más de trama pura y dura no desmerece en nada el resultado final. Más tebeos de género hechos con oficio y calidad harían falta para que este bendito país se entere de una vez de que los tebeos son cultura y además un divertidísimo y disfrutable entretenimiento.

    ¡Ahivá loqué dissho! Perdón por la comida de oreja que os acabo de pegar…

  16. guacamol on 10 Mayo 2006 at 12:49 said:

    Joer, perdón por la parrafada. Está visto que sólo tengo capacidad de síntesis para hacer el amor.

  17. homie on 10 Mayo 2006 at 13:07 said:

    WWFan: "Y el Rastreador tiene sentido de lectura oriental. O sea, al revés."

    mierda

  18. homie on 10 Mayo 2006 at 13:08 said:

    sé que es una batalla perdida, pero es que abomino del sentido de lectura oriental.

  19. eduardo,(yo) on 10 Mayo 2006 at 13:49 said:

    Totalmente de acuerdo con luisdeluis,la esencia de Taniguchi es El caminante.

    Respecto al sentido de lectura es una discusion absurda,si se ocidentaliza se cambia TODO el ritmo,hay paginas de Adolf,que son un verdader desproposito,y todo por adaptarlo a lectura occidental…

    …y que demonios si en la pagina 25 ya te aconstumbras,hombre,que no es para tanto.

  20. homie on 10 Mayo 2006 at 13:52 said:

    a lo sumo, yo pensaba que los diestros se convertían en zurdos y viceversa, algo que personalmente prefiero a tener que leer al revés.

    ¿puedes aclarar eso de que cambia todo el ritmo al occidentalizar?

  21. Jesús Cuadrad on 10 Mayo 2006 at 15:04 said:

    ¿Otra vez con lo mismo?

    ¡Pepito, vuelve!

  22. homie on 10 Mayo 2006 at 15:09 said:

    pues sí, que vuelva y me lo explique

  23. ibai on 10 Mayo 2006 at 16:34 said:

    Hola! Desde mi punto de vista no técnico voy a intentar explicarlo homie. Voy a hacer un símil cinematográfico que en ese medio me siento más cómodo.

    A la hora de hacer una película habrás oido hablar de la composición de plano supongo. En las películas las cosas no están puestas en la pantalla de cualquier forma. La forma en que los personajes, los objetos, etc. se colocan al rodar les pueden dar una importancia o un peso determinado. Por ejemplo la típica escena de una peli de acción en la que el héroe cae en el fondo con un primer plano difuminado y que luego da paso a un primer plano enfocado (y se desenfoca el fondo) donde se ve un cuchillo que va a salvarle la vida y que va a intentar alcanzar. La forma en que la caída del actor está enfocada y la forma en que el arma estará girada desde la óptica de la cámara no es casual. Seguramente dibujará una linea parabólica casi horizontal y muy tenue por ejemplo. Esto se hace asi porque el ojo humano percibe y asimila mucho mejor las cosas de este modo (no entraré en si por educación o por instinto). Le son más agradables. Normalmente todos los planos de una película (sobre todo las que te parezcan impactantes) se podrán dividir en formas geométricas o en distintas áreas diferenciadas. El ojo percibe el espacio, la profundidad o la importancia de lo que se muestra según estos mecanismos. Además, asimila mejor la imagen si puede partir de una combinación de formas geometricas básicas.

    ¿Qué tiene que ver toda esta paranoia con el sentido de lectura oriental y el ritmo? Pues mucho. En el comic a la hora de dibujar una viñeta usa el mismo principio. La diferencia estriba en que mientras que en la pantalla siempre se trabaja con un rectangulo, excepto en raras excepciones como por ejemplo la serie 24, en el comic se pueden hacer viñetas de distintas formas y tamaños. Además de esto, y de cara al ritmo, en la pantalla un plano se relaciona con el anterior y el siguiente de manera que solo se muestra uno a cada instante marcando asi el ritmo mientras que en el comic es el número de viñetas y la relación entre ellas en la misma página la que establece el ritmo. Es decir, la forma y el tamaño de las viñetas y la forma en que están colocadas en la pantalla (que es la página) están hechas de un modo concreto buscando un efecto concreto sobre el espectador/lector. Al cambiar el sentido de lectura esto se quiebra porque ls viñetas que debían ir al centro quedan a las esquinas y al reves asi que la composición que se creó para las dos páginas para ser percibidas por el ojo de un modo determinado se rompe. Y de este modo el ritmo de lo que se desea narrar también se altera ya que el cambiar la posición de las viñetas lo cambia todo.

    A mi tb me parecia una lata al principio la inversión del sentido de lectura y no entendía que sentido pudiera tener para un occidental pero la verdad es que ahora soy mucho más consciente de la importancia de mantener el sentido de lectura para la que el autor concibió su obra. Creo que donde me di cuenta definitivamente del peso de este "detalle" fue en los primeros números del monster de planeta. Había cosas que me chocaban un poco y entonces invertía mentalmente las páginas y me cuadraban mucho mejor.

    Espero que te haya aclarado algo y no te haya liado más. De todas formas (y antes de que gente más docta que yo se me eche al cuello) es una explicación subjetiva e intuitiva. Seguro que por aquí te pueden dar una explicación más técnica y acertada.

    Un saludo

  24. Juan Carlos on 10 Mayo 2006 at 16:58 said:

    Siento enredar más esto, pero no estoy de acuerdo con ibai. Desgraciadamente no he comprado mucho manga hasta ahora y por eso no puedo hablar (todavía) de los casos de Adolf o Monster. Sí quería comentar que tenemos por costumbre leer de izquierda a derecha y los orientales de derecha a izquierda. Uno de los recursos más utilizados por un buen director de fotografía o por un dibujante, es evitar que nuestra mirada se salga de la pantalla. ¿Cómo?. Muy fácilmente, reteniendo nuestra mirada en la parte izquierda, en el caso de los occidentales, o en la parte derecha en el caso de los orientales, de tal forma que nuestra mirada no se vaya a salir del extremo de la pantalla. Por tanto, si miramos la composición de un manga a través de un espejo, tendremos una visión occidental de lo que un oriental ve con su visión. Por tanto la parte central de la página se queda donde está y se cambian los extremos, de ahí que no esté de acuerdo con ibai. Lo que argumentan muchos críticos, y en eso tienen razón, es que al cambiar el sentido de la página, los diestros son zurdos y viceversa. Es decir, a uno no ducho, le daría por pensar que los japoneses circulan igual que los europeos, cuando no es así, o, como ocurre en el caso de Adolf (por lo visto ya que todavía no lo he leído), que se de la paradoja de que los nazis saluden extendiendo el brazo ¡izquierdo!. Es cierto que terminas por acostumbrarte al sentido de lectura oriental. Pero no es menos cierto que nuestro cerebro "se revela" contra esa forma de percibir.

  25. jesus m. on 10 Mayo 2006 at 17:09 said:

    A veces parece que esteis dispuestos a discutir por cualquier cosa.

    La gente confunde los gustos y las opiniones propias con la verdad absoluta.

    Esto pasa en todos y cada uno de los temas aqui tratados,y pasara me temo.

    Mi nombre real es Jesus M.

  26. Juan Carlos on 10 Mayo 2006 at 19:02 said:

    Pues tampoco estoy de acuerdo contigo Jesús, en el caso anterior no lo estaba con Ibai. Pero en ninguno de ambos casos quiero quitarle la razón a nadie, simplemente expongo mis argumentos, pero, evidentemente, si los de otro son mejores, pues le doy la razón y punto. No intento escribir un tratado definitivo sobre ningún tema.

  27. nol on 10 Mayo 2006 at 20:07 said:

    Me ha gustado la explicación de Ibai menos la clave, el asunto del centro. Como muy bien dice Juan Carlos, el centro sigue en el mismo sitio porque son imágenes especulares y la página que tenía que estar a la izquierda estáa la derecha. Si a eso le añades que lees al revés el efecto es exactamente el mismo, sólo que empiezas por la derecha.

    Creo que todos hemos sido reacios al principio, pero a las 10 páginas te has acostmbrado y parece que llevas leyendo así toda la vida. Es más, cuande alguien dice "este libro está al revés" tardas en reaccionar porque para tí es tan normal como "al derecho".

  28. Caracrater on 11 Mayo 2006 at 10:37 said:

    Le voy a estar tan tan agradecido a este hombre por barrio lejano, el olmo, el almanaque y el caminante que nunca me vereis decir nada malo de él……………………….mis ojos y sus viñetas se relacionan con las lagrimas……

  29. Hay una lección interesante que extraer de todo lo dicho y es que, al contrario de lo que pudiera pasar en otros medios, en el cómic las nociones de "fiel reproducción del original" y "fidelidad al concepto original del autor" no representan necesariamente una misma y única cosa. Supongo que es una de las muchas muestras de que en el tebeo las cosas son más sutiles de lo que parecen y de que por ello es un terreno más que interesante para contar historias.

    Por otro lado me gustaría pensar que la aceptación por parte del público del sentido de lectura oriental es una señal de amplitud de miras y de apertura cultural… pero en el "mundillo" en que nos movemos cuando hablamos de historietas no puedo evitar (y me perdonen el pesimismo y el rollo negativo) que responde más bien a la ilusión preadolescente de un sector del público que sueña con que el mundo baila al son de la música que ellos tocan.

    En cualquier caso, supongo que los bandos irreconciliables del "sentido oriental" vs "sentido occidental" estarán, estaremos, de acuerdo en que Taniguchi es un autor al que da gusto leer… de derecha a izquierda o de izquierda a derecha :-)

  30. Jesús Cuadrad on 11 Mayo 2006 at 20:59 said:

    ¿Y Pepito?

  31. Pingback: Jirō Taniguchi, in Memoriam | C

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