Pensamientos sobre el Salón (III). Las exposiciones

Sigo dándole vueltas a esto del Saló, que ya sólo quedan tres días.

Las exposiciones
Sin duda, la gran sorpresa de este Saló, por lo menos para mí. Estábamos ya acostumbrados a una tradición no escrita que restringía las exposiciones del Saló a las dedicadas a los ganadores de los premios del Saló y alguna más que se traía de fuera, pero este año hay una clara apuesta por la producción propia de exposiciones temáticas, destacando de forma especial esa trilogía de exposiciones dedicadas a la Guerra Civil Española, entre las que se ha incluido la de Carlos Giménez. Guerra de Papel, La Jaula de la Memoria y Crónica de una posguerra conforman una apuesta importante y novedosa dentro del Saló, invirtiendo en exposiciones de calidad y rigurosidad que tienen un espíritu itinerante (al igual que las exposiciones de Angouleme, por ejemplo). Una seriedad que viene avalada, en este caso, por el encargo de comisariado a Antonio Martín, uno de los grandes expertos españoles en el tema. Una línea que se ve ampliada con otras exposiciones en las que se ha implicado a editoriales, como la dedicada a Luis Royo o al 50 aniversario del Capitán Trueno. El resultado es que, por primera vez desde hace tiempo el Salón contará con siete grandes exposiciones especialmente producidas para el mismo. Algo que en sí mismo puede dar una justificación a un precio de entrada que muchos consideran excesivo, con una oferta de actividades que vaya más allá de la compra en stands. Al igual que ocurre en salones como Angouleme, donde se paga por la entrada una importante cantidad, pero que se compensa ampliamente por la gran cantidad de exposiciones a las que esa entrada da acceso.
Quizás siete exposiciones sean pocas si las comparamos con la actividad de otras citas como la comentada Angouleme o el siempre excelente Salón de A Coruña, siempre exquisito en este aspecto, pero es evidente que, con el poco tiempo que ha tenido la nueva dirección de Ficomic (recordemos que entró casi en Enero), los resultados en este aspecto son excelentes. Sin embargo, lo más interesante es que dejan muy alto el listón de expectativas para el próximo Salón, generando verdadera ilusión hacia lo que podemos encontrarnos en el 2007.
Siete buenas razones para acercarse este año al Saló.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation