Lecturas saloneras (IX). Dos de Astiberri

Antes de la admirada Pyonyang, Delisle ya había volcado sus experiencias como supervisor de animación en lejanos países en Shenzen, donde relataba su estancia de tres meses en la ciudad china que representa por antonomasia la experiencia capitalista del gigante comunista. Es posible que trastocar el orden de lectura natural de estas dos obras afecte negativamente a Shenzen, ya que se observa todavía cómo el autor está probando recursos y maneras de abordar la narrativa de una obra tan particular como este documental-biográfico. Delisle va encontrando poco a poco el ritmo necesario, centrándose más en los contrastes anecdóticos entre la cultura europea y la oriental, logrando una narración entretenida y que provoca la curiosidad, pero que cristalizaría plenamente en su siguiente obra, no sólo por su mayor pulso, sino también por el evidente interés que tiene una sociedad tan hermética como la norcoreana. Pese a todo, la lectura de la excelente edición que nos trae Astiberru es de lo más recomendable, esperemos que sea la antesala de otras obras de este autor de registros muy alejados a éste, como Aline et les autres.(3-)

La editorial vasca publica también la segunda entrega de la excelente Lupus, de Frederick Peeters, un excelente relato de ciencia-ficción que demuestra que el género no es excusa en sí mismo para crear historias, sino un espléndido andamiaje para contar historias. Peeters aprovecha este segundo volumen para ahondar en la personalidad de Lupus y Saana, trasladándolos a un lejano planeta-asilo, donde los jubilados pasan sus últimos días en una especie de inmeso parque temático para la tercera edad. Y de nuevo, demuestra una capacidad única para narrar historias, para componer a través de silencios y miradas, logrando momentos que se basan únicamente en la expresividad de las miradas de sus personajes. Pero también es un autor que desarrolla personajes con una personalidad compleja y fascinante, diamantes que va tallando y expresan brillos en todas sus facetas, muy alejados del maniqueísmo que el género estaba produciendo en los últimos tiempos.
Un álbum excelente (3).

3 Comentarios en “Lecturas saloneras (IX). Dos de Astiberri

  1. Pues a mi el Pyongyang de Delisle me dejo un poco frio… al leerlo me daba la impresion de que lo escribia desde un punto de vista un tanto fribolo y de superioridad. nose… me dejo muy frio.

    pero estaba bien hecho. a ver este que tal.

    lupus tengo ganas de leerlo!

  2. Gib on 18 junio 2006 at 16:53 said:

    "Shenzen" es un excelente cómic. Inferior, eso si, a "Pyongyang" quizás por el morbo que despierta un país tan desconocido para Occidente como Corea del Norte.

    En "Shenzen" ya se observan los recursos -o tics- que el autor manifiesta en "Pyongyang" a la hora de narrar su contacto con una cultura tan extraña como la china o la norcoreana, pero que distan mucho de la frivolidad que se le ha achacado. El sentido del humor del autor no ataca a la cultura extranjera sino que invita a reflexionar sobre dicha cultura y la nuestra propia, mostrando los inevitables choques culturales entre Oriente y Occidente (impagables todas las escenas de "Shenzen" que tienen com tema la gastronomía) que se resuelven con un empate técnico debido al absurdo imperante en ambas. Quizás con "Pyongyang" el autor se muestra más agresivo en su análisis pero no es por mal, ya que los dirigentes de una dictadura (sin necesidad de escudarse en ideologías) tan hermética como la de Corea del Norte merecen bien poco -o nulo- respeto. A la prensa internacional me remito.

    "Shenzen" muestra la imparable reconversión del socialismo chino a la economía de mercado con todo lo que ello implica. Si la sociedad china en su totalidad (olvidémosnos de HongKong, Pekín y Shangai por un momento) está preparada para el cambio es una incógnita cuya solución se hace patente en cada una de las páginas de "Shenzen", hasta en los detalles más nimios.

    Es una lástima llegar tarde pero La Noche Temática de ayer, dedicada a China y a su particular adopción del sistema capitalista, serviría de perfecto complemento para la lectura de la magnífica "Shenzen" de Deslise, de quien espero editen más obras, por mucha frivolidad y superioridad que destilen :) .

    Saludos.

  3. Ana on 5 agosto 2006 at 12:24 said:

    ¿Nadie se ha dado cuenta de las faltas de ortografía de "Shenzhen"? ¿O es sólo mi ejemplar?

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