Lecturas saloneras (X). ¿Drácula, Dracul, Vlad? ¡Bah!

Pese a las polémicas que se mantuvieron en esta página y en Con C de Arte, la relectura de ¿Drácula, Dracul, Vlad? ¡Bah!, de Alberto Breccia me ha vuelto a parecer una esas experiencias deliciosas que sólo puede dar la historieta.
A través de cinco historietas mudas, Breccia se vale del clásico personaje de Stoker para narrar fábulas modernas sobre el ser humano y la sociedad de los 80, cargadas de ternura e ingenuidad, pero que no dejan de ser críticas con su entorno, como por ejemplo, la durísima situación que se vivía en Argentina en esos momentos, los más duros de la dictadura militar que vivía el país y que se satirizan de forma magistral en esa versión particular del clásico de Matheson, Soy Leyenda. Simultaneada en el tiempo con otra gran obra como Buscavidas, con la que comparte estilo gráfico de dibujo, en ¿Drácula, Dracul, Vlad? Bah!, Breccia experimenta además con dos aspectos que abrirán una importante línea en su trabajo: en primer lugar, el uso del color como vehículo expresivo, soberbio, aportando matices a los personajes que el blanco y negro no alcanzaba y, en segundo lugar, la transposición de los recursos narrativos del cine mudo de los años 20 a la historieta. Breccia quería dar a sus historias el aspecto de un cuento clásico moderno, para lo que buscó un recurso simple pero efectivo: la historieta muda, lo que le obliga a multiplicar la expresividad de sus personajes pero también a jugar con la estructura narrativa, optando por la utilizada en el “slapstick”, gags simples, sencillos e ingenuos, de clara vocación infantil, pero que contrastaban profundamente con un personaje tan oscuro como el conde Drácula.
El resultado es impresionante, cuadrando historias de arrebatadora ingenuidad que consiguen hacer olvidar la crueldad del personaje para rebautizarlo como un icono tierno y por el que nos compadecemos. El amor, la invasión de las costumbres americanas (representadas en Superman) o incluso un dolor de muelas son diferentes excusas para acercarnos a este nuevo personaje de triste figura, con el que simpatizamos a partir de la primera viñeta.
Es curioso como Breccia consigue una obra que sigue fielmente la tradición infantil del cuento clásico, pero a partir de un personaje adulto (a la que, directa o indirectamente, debe mucho Sfar), en contraste con lo que luego haría con las adaptaciones de cuentos clásicos infantiles, esta vez trasladadas al mundo adulto. Una alteración de los usos a la que era muy habitual el maestro argentino.
Y es curioso también como a través de la última historia de este álbum, el encuentro entre el mito del terror y el gran creador de terrores, encontramos una conexión con sus siguientes obras a color: las adaptaciones de relatos de E.A.Poe , también excelentes.
Una obra que, personalmente, encuentro deliciosa, pero con la expresividad y fuerza a la que nos tiene acostumbrados el argentino.
Punto y aparte es la edición de sins entido, espectacular. A la increíble calidad de la reproducción, hay que añadir que se incluyen todos los bocetos que hizo el autor para esta obra, consiguiendo una edición verdaderamente definitiva de esta gran obra de Breccia, posiblemente su mejor obra a color. (4+)

7 Comentarios en “Lecturas saloneras (X). ¿Drácula, Dracul, Vlad? ¡Bah!

  1. nevermore on 18 junio 2006 at 10:40 said:

    La disfruté en el Comix y la compraré próximamente.

    ¿Para cuando Sherlock Time o El Eternauta?

  2. Juan on 18 junio 2006 at 18:28 said:

    Um… veo que todo el mundo se ha comprado ya este libro, como comentaba unos post más abajo…

  3. Pedro on 18 junio 2006 at 19:09 said:

    Caray, la nota es muy alta. En fin, Breccia es un maestro, yo casi nunca lo he visto en color.

  4. A mi me gustó tanto que me compre el álbum publicado en Francia por los Humanoides (por cierto que el símbolo de Superman en esa edición esta borrado) junto con el dedicado a las narraciones cortas de Poe, que debe de ser de las pocas obras que faltan por publicar del maestro en España. Esta edición española si tiene todo el trabajo previo, pues también habrá que comprarla.

  5. Al señor nevermore, le diré que "El eternauta" se publicó en el año 1973 en la revista "El globo" de la editorial Buru-Lan, números 1 a 3, por cierto muy bien editada, nada que ver con la edición posterior de Nueva Frontera, número 4 de la colección Super Totem, "El eternauta y otros cuentos" que "quemo" la obra. De "Sherlock Time" existe una edición Argentina de Ediciones Colihue de 1995, que recopila toda la serie, no creo que sea muy dificil de conseguir en librerías especializadas en material de importación.

  6. manuelruiz on 19 junio 2006 at 12:34 said:

    Pero, carajo! ¿Al final salió? Estuve este sábado hablando con mi librero y me dijo que no se había visto la edición de Dracula en el Saló. Que posiblemente se habría retrasado para julio.

    Sin embargo, leo por aquí que ya se pueden encontrar ejemplares en Barcelona.

    Me da a mí la impresión que vivo en La tierra salvaje. En fin, ya llegará. De todos modos, al ver el sábado que no había llegado, y ante la presepectiva de tener que esperar, me compré "La fuente", que es sin dda uno de los perros más verdes de mi tebeoteca, además de una obra excelente.

    No hay mal que por bien no venga :)

  7. paola on 13 julio 2007 at 23:16 said:

    porfa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation