Lecturas saloneras (XXII). Locas

Qué sorpresa debió suponer en su día la aparición de un tebeo como el Love & Rockets de los Hernandez. Un tebeo fresco, rompedor, que digería sin vergüenza influencias que iban desde el folletín al más rabioso underground, pasando por los tebeos de superhéroes en uno de los cócteles más explosivos que se recuerda en la historia del tebeo.
Aunque 25 años después hayamos perdido esa capacidad de sorpresa, la publicación recopilatoria que está haciendo La Cúpula de la obra de estos autores es una ocasión perfecta para encontrarse/reencontrarse con una de las obras maestras del tebeo americano. Y si hace poco hablaba yo de una de las mitades de Love & Rockets, la que tiene como protagonistas a los habitantes de Palomar, toca ahora la segunda parte, Locas. Una historia radicalmente distinta a la anterior, que se inicia como una alocada mixtura entre argumento de ciencia-ficción y comedia pop-juvenil centrada en la vida de Maggie y Hopey dos amigas que comparten además una intermitente relación sexual. Pese a no tener rumbo definido, los primeros pasos de Locas ya definen una obra fascinante, donde el mestizaje hispanoamericano explota con toda su fuerza y se plasma en historias que beben simultáneamente de la cultura americana de los 50, del rock, del cine de palomitas, pero también de la tradición hispana del culebrón, de los problemas de integración de inmigrantes. Una mezcla que es agitada por Jaime con una vitalidad contagiosa, que atrapa al lector en esa celebración de la vida en la que amor y sexo comparten espacio con cohetes, máquinas, dinosaurios, lucha libre mejicana, el punk y un desfile de personajes absolutamente delirante, pero que retratan a la perfección esa generación americana de los 80, hijos de inmigrantes, que se sentían americanos con la misma fuerza que la sociedad les rechazaba y con la misma intensidad con la que vivían sus raíces.
Y es precisamente ahí donde Jaime se emparenta con su hermano, en el tratamiento de los personajes. Pese a la diferencia radical de estilos y temáticas, los personajes, sobre todo los femeninos, se van alzando con el protagonismo de la obra al igual que en Palomar. Poco a poco, la psicodélica temática fantacientífica-pop de fondo va dejando paso a las dueñas absolutas de Locas: Maggie y Hopey, dos muchachas que pronto se convierten en el centro de un mundo que va alejándose de la fantasía para entrar en la realidad en una lenta y casi imperceptible deriva. Para cuando queremos darnos cuenta, la vida de Maggie, Hopey y todo su grupo de amigos es el centro de la narración, y Locas se ha transformado en un fresco de la vida social de una generación joven que no encuentra su sitio. Como en un gigantesco puzzle sin fin, Jaime va creando personajes complejos, reales, de carne y hueso, que tienen sangre en las venas y que conforman una película sin fin que tiene como protagonista a la vida y, sobre todo, a los sentimientos, contradictorios, apasionados, más humanos que nunca.
Pero además, Locas tiene el añadido de poder disfrutar del impresionante talento gráfico de Jaime Hernández. Al igual que su obra, su elegante estilo en blanco y negro es el resultado de un cóctel de influencias que comienzan aparentemente en Roy Crane, pasan por Bob Montana y Dan de Carlo y terminan en Alex Toth. Pero, en el fondo, Jaime es una esponja absorbente en la que podemos ver trazas de los autores más dispares que se unen para conseguir uno de los estilos más exquisitos que ha dado el cómic USA. Aunque quizás su narrativa sea menos espontánea que la de Beto, más calculada, Locas es un libro de texto de narrativa en el que los recursos se van creando y asimilando a medida que se necesitan, con momentos brillantes donde los diálogos y los silencios han sido dosificados con una maestría apabullante. Algo que en este primer volumen es más evidente que nunca, en un progresión narrativa brillante que comienza en una cierta bisoñez, evoluciona rápidamente al barroquismo de Mechanics y termina con una intelegente síntesis y sencillez.
Palomar y Locas, Love & Rockets en suma, son obras maestras del tebeo de todos los tiempos y, posiblemente, el punto de partida ineludible de una nueva forma de entender el tebeo en los EE.UU.
Un (4+) para este volumen que se convertirá en un (5) en el segundo, aviso.

Enlaces:
Guía de personajes de Locas.
Artículo de valentín Vañó