Lecturas saloneras (XXVI). Héroe al cuadrado

Muchas ganas le tenía yo a la lectura de la nueva creación de esta pareja de guionistas que se ha convertido en la referencia de una forma de entender el género superhéroico basada en el humor y el desenfado. Tenía ciertos prejuicios, debido fundamentalmente a cierta repetición de esquemas que comenzaba ya a ser preocupante en las obras de estas pareja. Si bien las nuevas entregas de la JLA eran divertidas, se detectaba cierto anquilosamiento en una fórmula de éxito a la que los autores parecían aferrarse en demasía, que se demostraba con la exportación del modelo JLA a Los Defensores, una amena lectura, con algunos momentos realmente hilarantes, pero que sólo hacía que prolongar los hallazgos de una serie a otra.
Y aunque las primeras páginas me hacían temer lo peor, con una transposición casi clónica de la pareja Lord Khan/L-Ron de la JLA a Calígine/Sloat de este Héroe al cuadrado, lo cierto es que rápidamente la serie busca nuevos caminos dentro de esa lectura paródica y humorística del superhéroe, jugando con el encuentro del aturullado Milo con su alter ego de una dimensión paralela, el Capitán Valor, lo que permite a Giffen y DeMatteis contrastar el mundo real con el de los superhéroes, enfrentándolos y desplegando un inagotable continuo de referencias a todo tipo de series, tanto de DC como Marvel.
A diferencia de su famosa creación, la introducción del mundo real permite a estos dos guionistas desarrollar un humor más urbano, más alejado del practicado en JLA y claramente entroncado con el cinematográfico de Kevin Smith en películas como Mallrats o Clerks, lo que se traduce en un tebeo que, sin renunciar a las galácticas peleas que son sello de la casa, puede bucear con tranquilidad en otras temáticas más ajenas al género, sobre todo en esa satírica reflexión sobre las diferencias entre el mundo real y el de ficción.
El mayor pero que se le puede poner es, quizás, que ese intento de salir de la fórmula de éxito les lleva a veces a caer en ciertos estereotipos en exceso manidos, aunque en su defensa se puede decir que, pese a todo, no dejan de ser divertidos.
Mención especial para Joe Abraham, un dibujante que sin llegar a las excelencias de Kevin Maguire, consigue realizar un espléndido trabajo y que los gags resulten realmente divertidos. (2+)

3 Comentarios en “Lecturas saloneras (XXVI). Héroe al cuadrado

  1. WWfan! on 5 julio 2006 at 14:32 said:

    Ufff. A mí me parece muy, muy flojito.

    Muy muy inferior a Defensores e infinitamente inferior a la JLA.

    Y el dibujo, del montón, pero del montón y escondido…

  2. ¿Hoy es el día de los Santos Inocentes y nadie me lo ha dicho? WWFan!, pero qué estas diciendo!!? te has olvidado de poner el ;) demostrar que ibas de coña!!

    POR DIOS!! Si hasta el Carcelero le pone buena nota!!! Venga ya!! este comic está MUY bien, como bien dice álvaro huye de la fórmula de volver a darnos lo mismo de JLA/JLE y se meten en algo tan interesante como la llegada de un SH (y su némesis) al mundo real, con problemas reales y un humor sencillamente HILARANTE.

    Vamos, creo que álvaro se ha quedado hasta corto con la nota, no te digo más.

    No se, creo que has debido leer Héroe al cuadrado en un mal día, con gripe, justo después de que te dejase la novia y se fugase con el décimo de lotería en el que te habían tocado 2 millones de

  3. yo no me quede muy contento despues de leerlo, claro que pensaba que era un tomo solo…

    El punto que mas me gusto es el del "triangulo amoroso"

    a ver como sigue, al menos es entretenido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation