Lecturas saloneras (XXVII). Roco Vargas 8: La Balada de Dry Martini

Sinceramente, no me esperaba absolutamente nada de la octava entrega de Roco Vargas: La Balada de Dry Martini. Es más, hago confesión pública de que su lectura se me hacía muy cuesta arriba tras las decepciones continuadas de El juego de los dioses y Paseando con monstruos, dos anécdotas en la obra de Torres en la que la desgana y la desmotivación campaban por todas y cada una de las páginas. Las tramas, alargadas, apenas dejaban vislumbrar la calidad de las primeras historias de Roco pero, además, eran simplonas y sin vida, contrastando con la lección de magisterio narrativo que en su día nos ofreció con La Estrella Lejana.
Pero pese a todo, mi querencia por el autor me llevó a leer el nuevo álbum, aun cuando preveía un naufragio total si se seguía la línea descendente de los anteriores.
¡Y qué sorpresa oigan! ¡Ha vuelto Daniel Torres!
Afortunadamente, y contra todo pronóstico, La Balada de Dry Martini recupera algunos de los mejores momentos de la saga de Roco vargas, con una sólida historia centrada en el misterioso personaje que aparecía en los anteriores álbumes. Con habilidad, Torres cierra la trama y da una coherencia a las dos anteriores entregas que, por sí solas, no tenían, pero sobre todo da una lección soberbia de narrativa, con un arranque espléndido del álbum, en el que se cuenta la historia de Dry Martini. El propio personaje actúa de narrador, contando su historia a un segundo, que suponemos es Roco Vargas. Narrada con una puesta en escena elegante y con una eficacia que no recordaba en sus obras desde El Octavo Día, Torres construye una excepcional revisión del mito del moderno Prometeo, entroncando de nuevo con los clásicos de la literatura ciencia-ficción, pero desarrollando una profunda reflexión sobre un ser humano elevado a la categoría de Dios, pero sin olvidar dar un buen par de tundas a la competitividad salvaje sin sentido. Torres ha sabido sintetizar la tradición literaria del robot en busca de sentimientos humanos para ir un paso más allá y hacer una brillante disertación sobre el derecho a la existencia desde la razón y la inteligencia.
Sin llegar a los mejores momentos de la serie, La Balada de Dry Martini consigue que olvidemos de un plumazo las dos anteriores entregas, con un álbum que no tira por tierra la calidad de una de las mejores series que se han publicado en España, Las aventuras siderales de Roco Vargas. A destacar el excelente trabajo de Paco Cavero a las tintas y color y poner como única pega que, aunque no sea estrictamente necesario, el álbum precisa de la lectura de las dos anteriores entregas para situar personajes y situaciones. (3)

3 Comentarios en “Lecturas saloneras (XXVII). Roco Vargas 8: La Balada de Dry Martini

  1. Caracrater on 5 julio 2006 at 22:15 said:

    aun disfrutando mucho con rocco vargas……..siempre recordar ese gran comic que es el octavo dia.

  2. jaal9000 on 6 julio 2006 at 18:36 said:

    Soy un fan de la serie. Sí que es cierto que este número sube el nivel respecto de los dos anteriores (sobre todo respecto de 'El juego de los dioses') lo cual me ha alegrado bastante. La forma de narrar sí que recuerda al D. Torres del primer ciclo de las aventuras de Roco Vargas. En cualquier caso es curioso que no aparezca en todo el album ninguno de los personajes habituales de la serie ¿estará cansado el autor de ellos?

  3. Genial, esperava que algú em digués aix

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