Novedades varias

Aprovecho un ratito y pongo al día la sección de novedades de la columna de la derecha, incorporando las de Agosto (Astiberri, Ponent, Dolmen y Planeta) y Septiembre (Panini y Norma), que ya conoceréis por muchos blogs de Tebelogs! pero que me llegaron durante mi semanita de vacaciones. Pocas cosas en general, dejando de lado lo ya comentado (reitero mi recomendación de La Perdida, excelente), pero ojito a dos novedades que aparecerán en Septiembre: el Maximortal de Rick Veitch (Norma), una versión de Superman que deja la supuesta mala leche de sujetos como Ellis o Millar en juegos de parvulario y la divertidisima Hulka de Slott y Bobillo (Panini), una serie que se podría definir como un cruce bastardo entre una serie de superhéroes y Ally McBeal o como una de las series más hilarantes y originales que servidor ha leído en este género en los últimos tiempos.
Novedades Agosto
Novedades Septiembre

Recargado

Recargado, supermineralizado y supervitaminizado, siguiendo fielmente las indicaciones del famoso superratón. Que esto de volverse de la France cargado de tebeos (y eso que juré y perjuré que no entraría en una tienda de tebeos…¡ja!), y bien empapadito de cultura universal (Louvre, Orsay, Picasso, Rodin…) le deja a uno en condiciones ideales de volver a la carga. Así que, en breve, aluvión de reseñas, de articulillos y, por supuesto, nuevos tebeos favoritos.
Todo en este mismo cárcel-canal, a la cárcel-hora de siempre :)

En todas partes cuecen habas

Qué bueno es esto de desconectar unos días. Recarga uno las pilas y, si de paso, se pega un garbeo por las galias, comprueba cómo está la situación tebeil allende los pirineos. Y aunque a servidor pasearse por las tiendas de la Rue Dante de Paris le provoque serios problemas de babeo continuo y de temblor en la visa, lo cierto es que no todo es tan bonito como parece. O sí, pero resulta que cada cual, a su modo, tiene sus problemas, lo que traducido al refranero es algo así como que “en todas partes cuecen habas”.
O por lo menos es lo que se deduce de la lectura de la interesante entrevista al librero Jean-Louis Rasquain en la última BoDoi, que expone claramente los serios problemas por los que pasan las librerías especializadas francesas, provocados por un flujo incesante de casi 300 novedades mensuales. Si aquí los libreros se llevaban las manos a la cabeza el año pasado con ese número de novedades para el Salón, multiplíquese por doce y se estará cerca de entender qué es lo que pasa en el país vecino.
Las librerías no pueden, sencillamente, hacer frente al total de novedades mensuales. Empezando por problemas de espacio y terminando con los económicos, las librerías se ven obligadas a una importante selección del material que les obliga a quedarse, en promedio, con un 50% del total de novedades que, además, estarán de promedio un máximo de 4 semanas en los estantes, o incluso menos.
Un problema que ha llevado, además, a que los libreros opten por no tener stock de números atrasados. Lo que debería ser, en principio, una de las grandes bazas de una librería especializada desaparece ahogada por el número de novedades. Los libreros piden lo justo que saben que se va a vender y cuando una serie es famosa aprovechan la salida de un nuevo número para pedir los anteriores. Eso sí, con la seguridad de que serán devueltos en un par de semanas a la editorial si no se han vendido. Se establece entonces un mecanismo continuo de llegada de novedades y devolución de las anteriores que puede llegar, como declara Rasquain a que novedades que han llegado por la mañana sean devueltas por la tarde.
Evidentemente, la situación es crítica para las editoriales, ya que éstas se convierten en el verdadero filtro de cara al lector. Los tebeos no se venden por la elección de los lectores, sino por la de los libreros, lo que limita que muchas editoriales apenas puedan colocar sus productos en las estanterías de novedades, un escenario complicado para un país donde el aficionado se gasta una media de 75EUROS al mes en tebeos y debe seleccionar mucho lo que compra.
Así, se entiende que por un lado las editoriales hayan desarrollado importantes mecanismos de promoción dedicados exclusivamente al librero. Mientras en España al librero le llegan listados de novedades que, con suerte, dedican unas líneas a la descripción del tebeo, en Francia ya se da el “visitador tebeíl”, una persona que se encarga de visitar las librerías armado de portátil con el que poder enseñar al librero varias páginas de la futura novedad para poder dar más opciones de decisión al librero. A lo que se suma la importancia que en Francia tiene la promoción en medios escritos, un factor clave para hacer llegar al lector sus productos y que éste tenga criterios de selección. Si es habitual que muchas revistas de cultura dediquen una sección al tebeo (bien proveída por las editoriales, que se encargan de contactar con estas revistas para pasarles material promocional y disputar su particular lucha por la presencia en medios escritos), durante el verano parece como si hubiese una verdadera fiebre por la BD. Prácticamente todas las revistas incluyen historietas de una u otra forma, desde la prepublicación de álbumes a la presencia de autores famosos (Telerama, una revista muy famosa de televisión, estrenaba esta semana a toda portada una serie de historietas de autores famosos que iniciaban Dupuy y Berberian) hasta la venta de álbumes con periódicos (por ejemplo, Liberation vende todas las semanas un álbum ganador del gran Premio de Angouleme a 6EUROS). Una situación que contrasta espectacularmente con la que vivimos en España, donde muchas novedades parecen casi clandestinas si nos atenemos a la promoción que de ellas hacen las editoriales.