En todas partes cuecen habas
Publicado el 1 Agosto 2006
Qué bueno es esto de desconectar unos días. Recarga uno las pilas y, si de paso, se pega un garbeo por las galias, comprueba cómo está la situación tebeil allende los pirineos. Y aunque a servidor pasearse por las tiendas de la Rue Dante de Paris le provoque serios problemas de babeo continuo y de temblor en la visa, lo cierto es que no todo es tan bonito como parece. O sí, pero resulta que cada cual, a su modo, tiene sus problemas, lo que traducido al refranero es algo así como que “en todas partes cuecen habas”.
O por lo menos es lo que se deduce de la lectura de la interesante entrevista al librero Jean-Louis Rasquain en la última BoDoi, que expone claramente los serios problemas por los que pasan las librerías especializadas francesas, provocados por un flujo incesante de casi 300 novedades mensuales. Si aquí los libreros se llevaban las manos a la cabeza el año pasado con ese número de novedades para el Salón, multiplíquese por doce y se estará cerca de entender qué es lo que pasa en el país vecino.
Las librerías no pueden, sencillamente, hacer frente al total de novedades mensuales. Empezando por problemas de espacio y terminando con los económicos, las librerías se ven obligadas a una importante selección del material que les obliga a quedarse, en promedio, con un 50% del total de novedades que, además, estarán de promedio un máximo de 4 semanas en los estantes, o incluso menos.
Un problema que ha llevado, además, a que los libreros opten por no tener stock de números atrasados. Lo que debería ser, en principio, una de las grandes bazas de una librería especializada desaparece ahogada por el número de novedades. Los libreros piden lo justo que saben que se va a vender y cuando una serie es famosa aprovechan la salida de un nuevo número para pedir los anteriores. Eso sí, con la seguridad de que serán devueltos en un par de semanas a la editorial si no se han vendido. Se establece entonces un mecanismo continuo de llegada de novedades y devolución de las anteriores que puede llegar, como declara Rasquain a que novedades que han llegado por la mañana sean devueltas por la tarde.
Evidentemente, la situación es crítica para las editoriales, ya que éstas se convierten en el verdadero filtro de cara al lector. Los tebeos no se venden por la elección de los lectores, sino por la de los libreros, lo que limita que muchas editoriales apenas puedan colocar sus productos en las estanterías de novedades, un escenario complicado para un país donde el aficionado se gasta una media de 75EUROS al mes en tebeos y debe seleccionar mucho lo que compra.
Así, se entiende que por un lado las editoriales hayan desarrollado importantes mecanismos de promoción dedicados exclusivamente al librero. Mientras en España al librero le llegan listados de novedades que, con suerte, dedican unas líneas a la descripción del tebeo, en Francia ya se da el “visitador tebeíl”, una persona que se encarga de visitar las librerías armado de portátil con el que poder enseñar al librero varias páginas de la futura novedad para poder dar más opciones de decisión al librero. A lo que se suma la importancia que en Francia tiene la promoción en medios escritos, un factor clave para hacer llegar al lector sus productos y que éste tenga criterios de selección. Si es habitual que muchas revistas de cultura dediquen una sección al tebeo (bien proveída por las editoriales, que se encargan de contactar con estas revistas para pasarles material promocional y disputar su particular lucha por la presencia en medios escritos), durante el verano parece como si hubiese una verdadera fiebre por la BD. Prácticamente todas las revistas incluyen historietas de una u otra forma, desde la prepublicación de álbumes a la presencia de autores famosos (Telerama, una revista muy famosa de televisión, estrenaba esta semana a toda portada una serie de historietas de autores famosos que iniciaban Dupuy y Berberian) hasta la venta de álbumes con periódicos (por ejemplo, Liberation vende todas las semanas un álbum ganador del gran Premio de Angouleme a 6EUROS). Una situación que contrasta espectacularmente con la que vivimos en España, donde muchas novedades parecen casi clandestinas si nos atenemos a la promoción que de ellas hacen las editoriales.
Clasificado en General







Supongo que el mercado editorial del comic y de las librerías especializadas en Fracia, más o menos afianzado y estable, debe sufrir problemas similares al mercado editorial generalista en España.
Por cierto, y para comprobar que Francia debe de ser otro mundo en lo que a tebeos se refiere, me encuentro por sorpresa hoy en “El país” que aparece citado Enki Bilal, pero no en la sección cultura ni espectáculos ni simlares, sino en internacional (página 9 de la versión impresa y aquí en la digital: http://www.elpais.es/articulo/internacional/expulsiones/imaginacion/elpporint/20060801elpepiint_15/Tes/).
El artículo “La imaginación contra las expulsiones. 13.000 ciudadanos se movilizan a favor de los niños ‘sin papeles’ que estudian en Francia” incluye el siguiente párrafo:
—
El pasado 13 de julio, el RESF presentó al presidente de la República un texto firmado por 100.000 ciudadanos que se comprometen “a abrir la puerta si nos piden asilo, sin denunciar a nadie”. Entre los firmantes destacan un cantante como Johnny Hallyday, el sindicalista Franois Chérque, la actriz Agns Jaoui, el escritor Jean Rouaud, el atleta Stéphane Diagana, el dibujante Enki Bilal, el filósofo Edgar Morin o el responsable socialista Dominique Strauss-Kahn.
—
Supongo que el ser incluido en la lista que el corresponsal destaca de entre los 100.000 firmantes, da idea de que un dibujante de tebeos puede ser en Francia un representante de la cultura igual de “respetable” y con tanto “tirón popular” como uno de cualquier otro ámbito.
Yo sigo sin entender esa preocupación álvaro. Hace más de veinte años que sé que en Francia se sacan grandes cantidades de cómics al año. Si sigue ocurriendo es que tienen un mercado mucho más estable. Las tiradas de estos cómics, multiplican por diez y por más la edición media española. ¿No será un problema de falta de especialización?.
¿Cuantos libros se publican al mes en Francia o en España?, ¿Cuantas librerías compran absolutamente todo lo que se publica?. ¿No será que cada libro tiene su librería igual que tienen su lector?. En Madrid y supongo que pasará igual en otros lugares, tienes librerías especializadas en manga, en superhéroes o en cómic alternativo. Cada uno de estos tiene su lector y sabe dónde acudir a comprar su ejemplar.
Lo mismo ocurre con los libros, si quieres un libro técnico te vas a una librería especializada, si quieres el último bestseller, te vas a otra. Quizás ese sea el camino, que el librero elija su lector y se especialice en él. Las editoriales no son tontas y no editan por editar, sino que son empresas con una clara visión de negocio. Es cierto que muchas editoriales han cerrado a ambos lados de los Pirineos, pero otras subsisten, a base de saber elegir sus superventas.
Cierto… En todas partes cuecen habas. Pero las habas a la francesa saben mejor.
“Prácticamente todas las revistas incluyen historietas de una u otra forma”
Pienso que nuestros tebeos deberían buscar nuevas tácticas publicitarias. Hoy vivimos una buena coyuntura, los cómics han alcanzado una madurez temática indudable, y muy diversificada. Y poco a poco la prensa olvida los topicazos al hablar de tebeos. Y desde luego hoy se edita más y mejor que hace años. Pero no se sale del “guetto”.
Bien cierto que El Jueves, el manga en general, o artefactos como Witch (¿se escribe así?) arrasan, y me alegro…pero lo hacen, desde luego, desdibujando su esencia: ¿cuantos compradores de EL Jueves, cuantos mangakas defienden su revista como Historieta?Es más fácil que te digan que ni de coña lo suyo es un tebeo. ¿Son conscientes los padres, y los niños y niñas, de que Witch es esencialmente una revista de tebeos?
Igual ese es el camino, convertir al cómic en “el arte invisible”, que diría McCloud, pero en un sentido comercial. Filtrarlo, vamos. Me pregunto si no sería viable que ciertas revistas (esas de historia, o de viajes) prepublicaran tebeos afines a su temática (anda que no hay tebeos históricos editados,por ejemplo), los regalasen como anzuelo del mismo modo que dan libros o DVDs.
O por ejemplo: Torrente arrasa, pero su tebeo ni pa Dios… ¿por? por estar sumergido en el endogámico universo cómic. Si la editorial del asunto plantease otra táctica (regalar el n 1 con Fotogramas, por ejemplo) ¿habría llegado a más público? ¿a otro público, ese que ni sabe que existen librerías de cómics? Lo digo porque es un tebeo, más allá de su calidad, que pide un lector masivo, que se asocia a La peli más taquillera de nuestro cine.
Wow! Todos los problemas de sobredosis de novedades en librerías y lo que querais pero me parece haber leído la crónico sobre otro planeta.
Esto me ha hecho mucha gracia:
“en Francia ya se da el visitador tebeíl, una persona que se encarga de visitar las librerías armado de portátil con el que poder enseñar al librero varias páginas de la futura novedad para poder dar más opciones de decisión al librero”.
¿No tienen e-mail?
“…un país donde el aficionado se gasta una media de 75 al mes en tebeos y debe seleccionar mucho lo que compra.”
Perdon por comentar lo más nimio pero esque esto me ha chocado…
En fin, feliz retorno.
marc: piensa que a 9-12 el álbum, 75 euros dan para poco más de 5 o 6 álbumes (eso sin contar las ediciones de más de 20, que hay bastantes)
Pues todo lo que comentas sobre el exceso de oferta y la dura competencia en las librerías de tebeos en Francia, álvaro, es más o menos lo mismo que sucede en las librerías generales, de libros, aquí en España, al menos por lo que yo he visto en alguna que conozco bien. Incluyendo el tema de los “visitadores”, o comerciales de las editoriales. En otras palabras: en Francia el mercado de tebeos ya tiene parecidos problemas de competencia que el de libros aquí.
Estooo, y hacedme caso que se de lo que me hablo, eso que comentas que está pasando en Francia, ya está pasando aquí. Y no en las librerias generales, sino en las de tebeos, Y atentos porque, si nada lo remedia, y me imagino que no, se va a empezar a cobrar sus primeras víctimas antes de find e año.
La cosa se resume así: cada año se produce un aumento de novedades de, pongamos (y esto es inventado) un 20%. El problema es que el público comprador no crece de esa manera ni mucho menos, por lo tanto, las librerias tienen que invertir más y más, pero no recuperan el dinero.
Queecoste, esto se venía avisando desde hace mucho tiempo, pero las editoriales a su rollo (sacan más novedades pero no invierten en aagrandar el mercado) , y al final, todos saldremos perdiendo.
En más de una librería de Madrid, el librero ha comentado este mismo problema. Hay novedades que a la semana hay que sacar de los expositores para dejar sitio a las nuevas, y otras que ni siquiera pueden exhibirse. Ahora bien, la solución pasa, entre otras cosas, por la especialización, como se ha comentado más arriba. Y Ricardo, eso de que “al final, todos saldremos perdiendo” me lo tienes que explicar mejor. En principio un aumento en la oferta no tiene por qué ser malo. Vamos, digo yo.
Cuando estuve en Francia, hace dos años, en efecto me pareció que era muy difícil encontrar las cosas que me gustan, al no ser novedades. En la librería francesa de Roma es más fácil que en París, al no estar inundada de novedades. En ese sentido, los proyectos más chicos y/o arriesgados de cara al mercado, creo que tienen en España una visibilidad que no tienen en Francia ni en Italia. Lo que no quita que el mercado tenga que crecer.
pepo: en efecto, tienes toda la razón. De hecho, lo que está ocurriendo en Francia es una subespecialización. Hay librerías “generalistas” de tebeo, pero cada vez es msa común encontrar librerías especializadas en cómic USA, manga, merchandising, tebeo antiguo, etc…
supongo que una diferencia es que en Francia las grandes superficies (Fnac, Carrefour…) abastecen bien su sección de tebeos. En España (olvidemos la excepción de la Fnac) las grandes áreas comerciales apenas tienen cuatro tebeos tópicos. Quiero decir que aquí la librería especializada no puede ser realmente especializada, porque es el único lugar en que uno puede, realmente, comprar tebeos (el quiosco ya no es lo que era, tampoco). Por eso lo “necesitan” tener todo y más, porque el actual estatus se lo exige. Y claro, eso es algo imposible al estar hablando de pequeño comercio, empresa unifamiliar. Si el cómic encontrara tercras vías, se podría llegar a esa librería pequeña, especializada (en un género, en manga, en…). Esto supondría, claro, un saneamiento general, si bien muchas librerías pequeñas caerían en una reestructuración del mercado. Ah, capitalismo… pero es a lo que creo que vamos, pues claro, una parejita que mal-alquila un pequeño local de cincuenta metros cuadrados no puede soportar la situación de hoy, comprarlo TODO mes a mes porque “hay que tenerlo” (cuando sabe positivamente que no vende la misa la media). Desde luego, en lo que sé, las librerías (salvo una, la más próspera y asentada, por ciudad) tienden a eso, a seleccionar su stock e ir rechazando mucho material. Lo que falta es encontrar esa “tercera vía” (por ejemplo, en Vigo La casa del libro tiene cuatro cosas contadas… y no será por espacio…
Está claro que el mercado francés es otra cosa… En el mismo n de Bodoi, Morvan se queja de que las ventas de “su” Spirou fueron bajas por falta de promoción: “sólo” unos 120.000 (si no recuerdo mal)…
“Liberation vende todas las semanas un álbum ganador del gran Premio de Angouleme a 6”……..De piedra me he quedado, oigan.
Lo que hace falta en España es abrir el mercado, aumentar las cifras de compradores con la gente que hasta ahora no ha comprado nunca. Lo demás, hasta cierto punto, serán males menores (y coincido en la dolorosa inevitabilidad de la pronosticada caida de las pequeñas editoriales, momento que creo llegará y será ¡¡EL FIN!! para un lector como yo).
¿Por qué Harry Potter o el Código Da Vinci han sido superpelotazos de ventas? Por que lo han comprado los lectores habituales Y ADEMáS gente que no ha leido en su puta vida (o han leido poco y comprado menos aún)…con lo que las ventas se multiplican más allá de las posibilidades de venta de un libro normal. El tebeo necesita eso mismo. Y son las editoriales las que deben hacerlo.
Aunque yo personalmente tengo alguna idea de cosas que podemos hacer los simples lectores o los aficionados, los teóricos, los pequeños editores…incluso las grandes editoriales con publicidad de bajo coste…pero ya lo comentaré cuando esté la idea más madura.
Lo que necesitamos son ideas. Ideas que acerquen el cómic a ese público con potencial para disfrutar la viñeta pero desconocimiento total de su existencia y del enorme placer que reporta. Y lo necesitamos ya. Las editoriales grandes deberían gastar menos pasta en lanzamientos absurdos y más en expertos en Marketing que les ayuden a acercar el comic a la gente. Uno de los problemas: nadie quiere ser el primero en dar un paso que beneficiaría a más editoriales que a la propia. Así de triste…
Sí, ya lo sé, cuando siento cátedra me pongo insoportable. Perdonen las disculpas, pensaba en voz alta.
De cara al usuario, la desaparición del fondo editorial en las librerías especializadas francesas es lo más aparente (y dañino) que se ha producido en estos últimos años. Sencillamente, no se encuentran títulos antiguos, aún en catálogo. Las grandes superficies, culturales (FNAC) o no, suplen en parte esta carencia, pero sólo para las series más clásicas. Ir a “Album” en la calle Dante ya casi no tiene ni gracia, si sólo vas muy de vez en cuando: no vas a encontrar más que las novedades del momento, y difícilmente vas a poder salir de allí llevándote los títulos que te intersan que se hayan publicado a lo largo del último año…
Pero, en fin, es una tendencia general. Como habéis comentado ya varios, hace mucho que la situación de las librerías en España es exactamente ésa. Las novedades entran y salen, no duran nada en los expositores, y en las estanterías no queda sitio ya para fondo. Si tienes un librero amiguete o servicial, puedes encargarle los títulos que te interesan, si no, te queda el recurso a la red.
Pues yo no estoy de acuerdo en absoluto con este alarmismo. Para empezar por mucho que España y Francia estén pegadas, somos de culturas distintas, de formas de pensar distinto y lo que allí pase no tiene por qué pasar aquí (aunque muchas cosas serian deseables que ya me gustaria a mi que en España el comic estuviese tan aceptado como en Francia).
Pero a lo que voy, sobre todo no estoy en absoluto de acuerdo en que las pequeñas editoriales vayan a sucumbir ¿por qué ver el vaso medio vacío? en los últimos años por citar un ejemplo la editorial Aleta ha crecido de ser una editorial minúscula a ser una de las medianas y con potencial de futuro. Norma no era ni mucho menos una de las grandes y ahora sí lo es, Recerca también parece que va creciendo poco a poco. ¿No podría ser que en España efectivamente el mercado crezca con la oferta? pensadlo bien.
Cuando yo hablaba de bajas no me refería a editoriales….
Hombre, yo recuerdo que cuando estuve en Paris me sorprendió mucho ver en todas partes anunciandose la salida del nuevo volumen de Thorgal, no había marquesina de autobus ni boca de metro sin su correspondiente cartelito de gran tamaño. Y luego en unmacdonald cojí una especie de gratuito de cultura con papel de periodico en el que venía una considerable cantidad de información sobre npvedades de comics.