Lecturas. Peculia y los vampiros del bosque siniestro

Peculia se une a un club de niñeras para cuidar a los niños de una extraña familia que se acaba de instalar en el pueblo. ¿Podrán sobrevivir al terrible secreto que esconde la macabra familia?¿Podrá Peculia luchar con el horror insondable que se esconde en la casa de Goon Groves?
Preguntas que veréis respondidas si entráis en el sugerente juego que propone Richard Sala en Peculia y los vampiros del bosque siniestro, la nueva entrega de las aventuras de esta pizpireta y alegre joven que publica Recerca Editorial. Un álbum que comparte las constantes de este autor: el acercamiento al género de terror desde la parodia más respetuosa. Sala plantea sus historias como folletines radiofónicos de los años 30, cuentos ingenuos de frases grandilocuentes y entornos glamourosos, con jóvenes indefensas que esperan que llegue el héroe a rescatarlas en el último momento. Sólo que Sala sabe inteligentemente dar la vuelta a la situación y las cosas no terminan siempre como esperamos, comenzando porque el héroe es una jovenzuela dinámica y valiente, de desconocido pasado, que se enfrenta a los peligros más increíbles sin decir una sola palabra. Un contraste perfecto, que le sirve de perfecto vehículo para ese tono paródico que busca el autor. El caracter descreido de Peculia es siempre el contrapunto adecuado a las macabras situaciones que van ocurriendo, plenas de inteligentes homenajes a la literatura de género.
Quizás no está al nivel de otros álbumes suyos, como The Chuckling Wahtsit o la primera entrega de Peculia, pero sigue siendo una lectura deliciosa y agradable, en la que, de nuevo, es imposible no caer en los brazos de la dulce, pero aguerrida, Peculia. No he podido ver la edición de Recerca todavía (el cambio a Distriforma, por lo menos en Valencia, está dando problemas), pero a poco que sea similar a la anterior entrega, una compra de lo más recomendable. (2)