Lecturas. Morlac

No sé si existen muchas similitudes entre el mundo de las matemáticas y la historieta, todo es cuestión de rebuscar, pero tras leer Morlac, de Leif Tande, la única imagen que se me venía a la cabeza era la de una cinta de Mbius. Si en ese extraño objeto lo que parece tridimensional pierde dimensiones, en la obra de Tande lo que a simple vista es una imagen bidimensional se convierte en el primer tebeo multidimensional que servidor recuerde. Un arriesgadísimo paso adelante en las propuestas radicales del movimiento OuBaPo, jugando con la secuencia de la historieta hasta el límite de sus posibilidades. Tande construye la página con una simple composición de página de 3×4 viñetas, pero cada una de ellas forma una secuencia con la que se encuentra en la misma posición de la página siguiente, creando un sentido de lectura transversal, perpendicular a la página. Sin embargo, en determinados momentos, es posible saltar de una a otra línea de secuencia mediante el simple gesto de seguir la acción de una viñeta a otra de la misma página. A partir de aquí, las combinaciones se multiplican hasta el infinito, pudiendo leer la historia en las tres direcciones del espacio y en cualquier sentido.
A partir de una única viñeta que se va desdoblando, el autor deja en manos del lector el sentido final de la lectura. No hay argumento, sino miles de argumentos, tantos como queramos construir cambiando sencillamente el orden de las páginas, algunos con sentido, otros absurdos, algunos con final, pero es posible que muchos nos lleven también al punto de partida.
Morlac es un tebeo infinito, un experimento narrativo tan osado como sorprendente, que lleva el concepto de secuencia gráfica a una nueva definición, en la que se rompe la tiranía del sentido de lectura. Es una lectura apasionante, que demuestra que todavía hay muchísimo que investigar en el lenguaje de la historieta. Eso sí, atentos porque no es plato de fácil digestión, precisa de un gran esfuerzo por parte del lector y requiere ganas por descubrir nuevos límites para el tebeo. Exquisita, por cierto, la edición de Diábolo, por cierto, cuidada hasta el extremo (3+).

8 Comentarios en “Lecturas. Morlac

  1. Red Star on 21 septiembre 2006 at 9:09 said:

    La lectura de este libro nos muestra como las posibilidades de experimentar con el lenguaje gráfico son muchas, estando la mayoría nexploradas. Una grata sorpresa.

  2. Jesús Cuadrad on 21 septiembre 2006 at 11:09 said:

    Es urgente que se pase por acá el Poyeyo y nos deje sus análisis.

  3. Una muy buena lectura. Si queréis ver mi opinión un poco más en extenso, os invito a mi Iconotropía: http://iconotropia.blogspot.com/

  4. roorschach on 21 septiembre 2006 at 12:02 said:

    Vale, muy atrevido, valiente, nuevo…etc.. etc… pero no sólo importa el como se cuenta, lo que importa en muchas ocasiones es EL QUÉ, y en eso…no nos aclaras si sus contenidos son buenos, interesantes, sorprendentes…etc… (la historia más vulgar del mundo, contada de la forma más extraña, amena y original, puede dar paso a una pieza indispensable, pero no por ello magna).

  5. Lo tengo. No me atrevo a empezar. Me da una pereza enorme volcar los cinco sentidos en su contenido. Muy buena edición pero un follón tremendo. Hay otras historias suyas en Sputnik (Ed. La Pasteque de Canadá), en grises y cortas mucho más entretenidas y atrevidas.

  6. Andresillo on 21 septiembre 2006 at 23:25 said:

    Pues la pasta que no me voy a gastar en la edición-aborto de Agujero Negro se la va a llevar este comic, que últimamente ando algo valiente. En mi opinión, supongo que manteniendo el lógico espacio para las más variadas excepciones, lo importantes es cómo se cuenta una cosa… no la cosa en sí. Intuyo que en este caso el argumento va a importar bien poco, mera excusa para filigranas narrativas. Aunque a estas alturas todavía no me he leído Rayuela, que lleva desde hace años mirándome desde la estantería, suplicando ser leído.

  7. Diego López on 21 septiembre 2006 at 23:48 said:

    Estoy de acuerdo con Andresillo y en desacuerdo con roorschach. A veces es más importante como se cuentan las cosas que lo que se cuenta. Las historias se repiten una y otra vez con ligeras diferencias, en el cine, en la literatura…por lo que lo único que nos queda a veces es que nos deslumbren con el medio. Sé que es un tema en el que nos vamos a poner de acuerdo, pero hay películas que no tenían mucho fondo y sin embargo su fotografía me ha emocionado, por citar un ejemplo.

    Acostumbrados a leer tebeos en que la secuencia narrativa es lineal, se agradece algo que rompa con esto y que nos haga percibir el noveno arte de otra manera.

    Me gusta que me cuenten cosas, pero también me gusta experimentar nuevas sensaciones artísticas.

    De todas formas, por lo que he podido leer de MORLAC en la red es una gran obra y una reflexión sobre la circularidad de la vida y las repeticiones.

  8. orestes carson on 22 septiembre 2006 at 14:54 said:

    La edición es sencillamente preciosa. Así da gusto. El autor, por lo que le he leído en antologías por ahí, un poco ambicioso. ¡Es un mal de nuestra época!

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