Lecturas. World Trade Angels

Cinco años han pasado ya desde la masacre del World Trade Center. Un atentado que cambió el mundo, que nos obligó a ver la realidad de una forma diferente y que, en los EEUU supuso un golpetazo de alcance inconcebible. Por primera vez en más de un siglo de supremacía total, la gran potencia veía como se atacaba en su corazón neurálgico, en su ciudad más simbólica, con una matanza como nunca antes se había visto. Excepción hecha de las primeras manifestaciones de dolor y rabia (como por ejemplo las que se vieron en las obras homenaje que se publicaron en historieta, de las primeras y únicas que se vieron, o las de Shalman Rushdie en Fury) el shock fue tan grande que ha sido necesario casi un lustro para que, tímidamente, los autores y artistas comiencen a explorar qué sentimientos y reflexiones les motivó el terrible suceso. Desde hace un año estamos viendo en el cine que, poco a poco, comienzan a aparecer películas que tratan el tema; en literatura es ahora cuando también se empieza a reflejar en diferentes obras literarias y, en cómic, también llegan ahora obras que miran el suceso son la cólera de los primeros momentos, con una reflexión profunda en la que el hueco dejado por las dos torres se transforma en todo un símbolo del vacío que sufren las víctimas. Primero fue Art Spiegelman con In the Shadow of no towers el que plasmó sus sentimientos personales sobre la situación, mezclándolo con una ácida visión de la política USA. Hace poco comentaba la catártica visión de Rick Veitch en Cant Get No o la versión del informe sobre el 9/11 que ha ilustrado Ernie Colon y sin sentido acaba de publicar World Trade Angels, una obra en la que la línea nos lleva a la propia experiencia, al impacto personal que supuso el desastre. Los autores Fabrice Colin y Laurent Cilluffo, cuentan el impacto sobre una persona anónima, Stanley Middle, un joven ejecutivo agresivo que ve como su vida cambia radicalmente cuando desde su ventana contempló el derrumbe de las torres. Colin transmite con efectividad la sensación de pérdida de rumbo, de laberinto personal del que no se puede salir, aunque cae en una trama excesivamente predecible que resta efectividad a la obra. Sin embargo, la sorpresa viene desde la parte gráfica, con la labor gráfica de Cilluffo, minimalista, sintética, con un estilo de dibujo más propio del llamado píxel-art y que se plasma en las páginas de esta obra en multitud de pequeñas viñetas, donde los hombres apenas son hormigas, como vistas precisamente desde la altura de esas torres ahora fantasmas. Un estilo, a priori, frío (acentuado por la rotulación casi mecánica) y poco adecuado para una historia tan íntima como la planteada por Colin, pero que aporta facetas completamente distintas y muy sugerentes, añadiendo una atmósfera impersonal y lejana que hace que veamos en Stanley a cada uno de los miles de afectados por el atentado. Si bien se ha relacionado a este autor con Ever Meulen o Joost Swarte, personalmente creo que va un paso más allá, con una síntesis brutal en la que una fina línea recta es protagonista absoluta, lo que hace todavía más complejo lograr transmitir sentimientos y sensaciones con la eficacia con la que lo hace Cilluffo. Un álbum interesante, editado con una calidad y un mimo espectacular por sins entido, que se apunta una edición sencillamente preciosa. (2)

4 Comentarios en “Lecturas. World Trade Angels

  1. DonnieDarko on 22 septiembre 2006 at 23:50 said:

    Para cuando las reseñas de GANGES e INTERIORAE?

    Ganges me parece absolutamente maravilloso,de lo mejorcito de

  2. guacamol on 25 septiembre 2006 at 9:09 said:

    Ya que estamos de preguntas…¿Se sabe si alguien se animará a publicar el Can

  3. guacamol on 28 septiembre 2006 at 11:07 said:

    A veces me siento taaan solo.

  4. Pingback: Cmics i pau » Blog Archive »

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation