Lecturas. Mitologías

La verdad es que fue toda una sorpresa el anuncio de la publicación en nuestro país de Mitologías, de Anders Nilsen. Un joven autor, con muy poca obra, centrada básicamente en su comic-book Big Questions y algunas historias cortas en recopilatorios y antologías como Mome o Kramers Ergot, pero que recibía sistemáticamente nominaciones a los premios Ignatz hasta que en 2005 lo ganó con la historia Dogs & Waters, posteriormente editada en formato álbum por Drawn & Quaterly.
Por eso resulta más pasmoso que sea una editorial debutante como Fulgencio Pimentel la que tenga el atrevimiento (¿inconsciencia?) de editar una cuidada antología de este autor, que incluye la citada obra así como una completa selección de historias cortas.
Y la verdad es que la fama de “outsider” de este autor se ve completamente justificada nada más leer la extensa Perros y agua, una compleja y arriesgada historia donde Nilsen nos acerca a un joven que deambula sin razón ni destino aparente por un paraje desierto, sin horizonte. Una parábola que algunos críticos han entendido como la dificultad del proceso creativo y que otros han identificado como una denuncia de los sinsentidos de la guerra, aludiendo a uno de los episodios que vive el joven caminante. Una diversidad de opiniones que demuestra que Nilsen ha sabido provocar al lector con su historia, que lo absorbe en espacios vacíos infinitos, perfectamente expresadas por unas viñetas sin fondo ni recuadro, sólo con una lejana línea de horizonte que refuerza la idea de soledad, obligándonos a reflexionar sobre la soledad de este joven. Y es ahí donde el autor gana la partida, porque a partir de ese momento nos obliga a cuestionar las razones y a interpretar lo que estamos leyendo. Un riesgo importante, quizás en exceso ambicioso, pero que demuestra las ganas de este autor de explorar nuevos caminos expresivos y que todavía resulta más increíble si añadimos que el autor, según confiesa, no aboceta, dibuja directamente a rotulador, con lo que demuestra una facilidad y naturalidad para el dibujo casi ofensiva.
A esta historia le acompañan varias historias cortas, tendentes más al humor, aunque siempre con un punto reflexivo bastante negro, del que destaca la divertida y ácida visión del mito clásico de Sísifo, que lleva al extremo el absurdo de su trabajo sin fin y conecta, paradójicamente, con la historia que abre el álbum.
Es indudable que Nilsen peca a veces de ese pecado tan común a los jóvenes autores, una excesiva avidez por contar cosas de manera distinta que muchas veces rompe el saco y supera sus posibilidades, cayendo en la confusión. Pero es precisamente esa insaciable aspiración a romper moldes lo que le permite innovar y lograr momentos realmente logrados, lo que, al final, siempre se agradace.
Un interesante tebeo, con una edición espectacular por parte de Fulgencio Pimentel (2).
El tebeo se puede comprar directamente en la web de la editorial.
Enlace:
Entrevista a Anders Nilsen (en inglés).