Lecturas. Death Note

“Light Yagami es un empollón. Pero su vida da un vuelco cuando encuentra una libreta con el misterioso título Death Note en la portada y recibe la vista de un shinigami, quien le explica que la libreta sirve para matar a todo aquel cuyo nombre sea escrito en ella. A partir de entonces, Light utilizará la libreta para dar cuenta de cuanto criminal o espíritu maligno le pase por delante. Pero pronto sus actividades comenzarán a llamar la atención de la policía y otros investigadores.”
Esta pequeña nota introductoria es el argumento de Death Note, el esperado manga de Takeshi Obata y Tsugumi Ohba que acaba de publicar Glenat. Un argumento como otros mil en el manga, con incluso alguna conexión lejana con el archivendido Bleach, pero en el que hay que reconocer que Ohba (es un pseudónimo y se desconoce quién es realmente) demuestra un excelente pulso a la hora de enfocar la historia. El guionista plantea la obra como un enfrentamiento de intelectos deductivos, de dos mentes privilegiadas, el joven Light Yagami por un lado, enfrascado en su misión de eliminar delincuentes gracias a la ayuda del shinigami y, por otro, el enigmático “L”, que apoya la investigación policial sobre las extrañas muertes de criminales. Todos los aspectos fantásticos quedan relegados a un segundo plano y la historia discurre, esencialmente, a través de este enfrentamiento, en el que el ritmo llega en algunos momentos a ser desenfrenado y las tramas se dirigen con endemoniada habilidad para engañar al lector y sorprenderle a cada paso. Y lo hace con una opción compleja: el lector sabe quién es el asesino desde el primer momento, por lo que toda la intriga se vuelca sobre la investigación, sóbre cómo una método analítico al mejor estilo Sherlock Holmes puede lidiar con algo que escapa a la realidad, con la fantasía de un shinigami, con una representación de la muerte.
El estilo clásico (dentro de estas obras, jóvenes estilizados, cierta androginia, etc…) de Obata es un complemente perfecto, que se pliega como un guante a las necesidades narrativas de la tensión planteada por el guionista, convirtiendo al enfrentamiento entre L y Yagami en un tour de force realmente adictivo. Por lo menos en los cuatro primeros volúmenes, hay que reconocer que la serie avanza con brillantez y ofrece un excelente entretenimiento, con giros inesperados que hacen la trama más y más interesante. Por desgracia, a partir de ese volumen, parece quedar claro que la serie no da más de sí y, en lugar de cerrarla, se alargó innecesariamente repitiendo de forma calcada los esquemas. Sólo he leído los cinco primeros volúmenes (y no, no me preguntéis cómo lo he hecho, pero os lo podéis imaginar…), pero parece ser quem a partir del séptimo, la trama cambia radicalmente y vuelve a tomar interés.
Ya veremos, de momento, lo que si os puedo asegurar es que los cuatro primeros volúmenes de Death Note son una entretenidísima lectura. (2)

4 Comentarios en “Lecturas. Death Note

  1. Pues me pareció bastante infantiloide y previsible… pero bueno. A Little Fish también le gusta…

  2. sufridordeportivista on 26 Octubre 2006 at 21:54 said:

    Tal y como apunta álvaro, la cosa pinta muy bien al principio pero finalmente el autor se enreda tanto (pero mucho, mucho) que llega a un callejón sin salida. Es más, hay un clímax importantísimo en un momento de la serie a partir del cual su continuación ya resulta casi un absurdo. Eso sí, si la empiezas a leer ya no paras, porque enganchar engancha de lo lindo. Y, finalmente, rezuma ese aire gótico aderezado con lolitas que puede que a más de uno le haga afilar el colmillo.

  3. Pues yo he leido el primer numero en "pitinglish" junto a Bleach y he de reconocer que me gusta mucho mas que este último. Habra que ver si cumple lo de que decae, pero me pillare los primeros numeros seguro.

  4. Jesús Cuadrad on 30 Octubre 2006 at 12:36 said:

    Es usted muy suyo…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation