Lecturas. Sobre las cosas de cada día

“Lonchas de vida”. Así definió el gran Lauzier sus historias cotidianas sobre la vida, unos tebeos espléndidos, que reivindicaron un género poco transitado en el tebeo francés adulto de la época, focalizado más en la ciencia-ficción, la fantasía y el erotismo como claves definitorias. Frente a la exuberancia de un Moebius o un Forest, las “tranches de vie” de Lauzier representaban un golpetazo contra el duro cemento del suelo, pero también la reivindicación de un género que prácticamente es consustancial a la historieta desde sus orígenes. Porque pese a que muchos puedan pensar que los “slice of life” nacen como una exportación del término francés a los USA durante los 80, lo cierto es que el primer gran tebeo costumbrista es nada más y nada menos que el padre espiritual de toda la historieta moderna: el Yellow Kid de R.F.Outcault.
Aunque, como todas las etiquetas, “sliceoflife/tranchesdevie/lonchasdevida” (o costumbrismo, que es un término más propio) se queda absolutamente corto a la hora de describir todo lo que en el mundo del tebeo se ha hecho al amparo de esa clasificación, pero me atrevería a decir que uno de los tebeos que mejor se aplica a la definición con diccionario en mano sería Caida de Bici, de Etienne Davodeau (Ponent Mon). Y lo es estrictamente, porque Davodeau transforma las páginas del tebeo en un agujero en la ventana por la que vemos la vida de una familia que se desplaza al campo a arreglar una antigua casa familiar para su venta. Como verdaderos “voyeurs” vemos el día a día, los problemas cotidianos, los juegos de los niños, las rencillas familiares que dan lugar a la venta, la enfermedad de la abuela…, siempre agazapados tras el protector anonimato de las páginas de un tebeo (existe un curioso juego de espejos en el tebeo, con unos críos que miran a través del agujero de una ventana mientras el lector hace lo propio a través de la viñeta). Sin embargo, lo cotidiano siempre esconde secretos, tras la normalidad aparente, existen universos personales, experiencias vitales que a veces ocultan grandes testimonios que siempre pueden ser interesantes. Con la pericia y la exactitud de un relojero, Davodeau va desgranando esas historias, permitiéndonos conocer a esas personas que viven, comen, ríen y comparten espacio durante unos días. Y lo hace con tal naturalidad que no podemos menos que reconocer que Davodeau ha conseguido plasmar en las páginas de su tebeo algo tan complejo como la vida. Con sus incoherencias, sus felicidades y sus penas, con las ilusiones y las decepciones, las risas y las lágrimas. No se me ocurre otro adjetivo que mejor pueda definir este álbum: vital. Una vitalidad que se esconde tras una labor hercúlea de narración, tremendamente cinematográfica, sí, pero exquisitamente planificada para lograr lo más difícil en el arte secuencial: que pase desapercibida a la vez que nos guía con mano de hierro por la lectura. Un estupendo álbum (3)

Aunque hay otras maneras de abordar estas “lonchas de vida“, como por ejemplo, la escogida por Kiyohiko Azuma en ¡Yotsuba! (Norma). La quinta entrega de esta serie, última de momento hasta que haya nuevo material, supone un parón que me sienta como un mazazo allá donde más duele. Que además me enerva y altera, porque no sé si podré aguantar sin nuevas dosis de las aventuras de esta niña de pelo verde que es capaz de derretir con su inocencia e ingenuidad las más altas torres. La sencillez con la que la niña aborda las pequeñas cosas de cada día es desarmante, es imposible no sentirse contagiado por el desbordante sentido de la maravilla de la pequeña, que descubre en un disfraz con cajas de cartón o en una lavadora mundos increíbles, aventuras repletas de emoción. Abrir las páginas de Youtsuba es teletransportarse a la infancia instantáneamente, pero no con la inteligencia y raciocinio del adulto como planteaba Taniguchi, sino con toda la carga de ingenuidad de un niño de cinco años. Un regreso al pasado que obliga a la reflexión sobre nuestras vidas: ¿por qué hemos perdido esa capacidad de maravilla? Es como si la imaginación fuera anquilosándose a cada año que pasa, quedando relegada a una mera capacidad mnemotécnica, apenas esbozada, casi reprendida, enterrada bajo toneladas de prejuicios, sentidos del ridículo, responsabilidades y madurez. Afortunadamente, sigue quedándonos Yotsuba para recordarnos que no pasa nada por quedarnos pasmados al ver girar el plato del microondas o por maravillarnos por la maravilla de la naturaleza.
El mejor remedio para el rejuvenecimiento que pueda existir. (3)

Y para acabar, hay una tercera vía que entra dentro de esta descripción: la autobiografía. Un género que se puede abordar desde diferentes perspectivas, pero en el que siempre es agradable la sinceridad. Como la que demuestra Sandra Uve en Los Juncos (Astiberri), contándonos una parte de su vida, aquella que tiene que ver con el amor y el afecto. Y lo hace, a mi entender, con exquisita sensibilidad, desde la reflexión del tiempo como una especie de exorcismo particular. No hay apasionamiento en el relato de Sandra Uve, hay una mirada pausada, que me atrevería a calificar de resignada ante la realidad de que todo eso pasó. Sandra nos transmite unos sentimientos que recuerdan a los que podemos tener cuando abrimos un cajón y encontramos una foto olvidada. Es esa sonrisa a la que la distancia ha curado el dolor, aunque también ha hecho olvidar la felicidad, nostalgia pura que nos hace rememorar otras épocas sabiendo que ya pasó y no volverán. Es como si la autora nos acompañase de la mano a una exposición de fotos de su vida y nos las fuera explicando, en una conversación amigable, en la que lector y autora establecen un diálogo sobre sus propias vidas en una comparación inevitable. Una sensación que se ve amplificada por la elección de un formato narrativo más propio del relato ilustrado, donde las ilustraciones toman protagonismo narrativo. Un sacrificio de la secuencia narrativa por la fuerza de unos dibujos sencillos a lápiz, de un estilo naif, infantil, que reafirma esa conexión básica con nuestros recuerdos pasados. Un bonito álbum (2-).

20 Comentarios en “Lecturas. Sobre las cosas de cada día

  1. Yo también soy un apasionado de Davodeau y de Yotsuba.

  2. Jesús Cuadrad on 1 noviembre 2006 at 11:56 said:

    Caminemos todos -en orden y con fervor- por la senda desbrozada de Yoshishiro Tatsumi.

    (Algo hizo bien Berenguer).

  3. ¿Alguien sabe si alguna editorial tiene en proyecto volver a editar a Lauzier?

  4. La Mala gente despunta en sus "herbores" de humanidad, ese plasmar verdad en sus dibujos,maravillosamente humanizados, más que en el interesante retrato periodístico. Puede por tanto que esta acída de bici, plenamente enraizada, por lo que dices, en ese costumbrismo humanista, me guste más (aún) que el periplo sindicalista de los Mauges :)

  5. Amén a lo dicho en Yotsuba. La mejor serie manga de Norma con diferencia en estos momentos, en mi opinión muy por encima de Full Metal Alchemist.

  6. luchino on 2 noviembre 2006 at 12:26 said:

    Me uno a lo que comenta OBO, yo también quiero más Lauzier, hace ya mucho que no sé nada de él , y era uno de mis favoritos.

    Por cierto, Alvaro, cuando hablas de sus lonchas de vida, ¿ te refieres sus "Cosas de la vida", en 5 tomos si no recuerdo mal, editados aquí hace ya unos años ? Entonces no sé porqué dices lo de la ciencia ficción y fantasía , yo no lo recuerdo así, para mí eran unos tebeos de temática social-política , unos análisis de la sociedad moderna tremendamente lúcidos y también, todo hay que decirlo, muy sarcásticos … ¿ hablamos de lo mismo ? vuelveles a hechar un vistazo, please …

  7. luchino on 2 noviembre 2006 at 12:30 said:

    Pido humildes disculpas al carcelero, acabo de darme cuenta de que, en realidad lo que dices es que el tebeo francés en aquella época era más de c. ficción y fantasía , de ahí el constraste con el gran Lauzier … mil perdones, he leído demasiado rápido …

  8. Ratonero on 2 noviembre 2006 at 13:57 said:

    Yotsuba! es cojonudo. No hay más que decir. Da alegría de vivir el leerlo.

    Pero Los Juncos, señores míos, es una tomadura de pelo. Vistámoslo de "sinceridad" o de pura y dura gafapastez, o de que todo lo que hace Astiberri es chachi piruli. La autora no sabe dibujar, no sabe escribir… y lo que es más terrible: no sabe usar los recursos del cómic. Sí, es una artista "polivalente" o como quieran llamarlo. Que si cine, que si fanzine. Pero, por favor… a timar al lector a otra parte. Que hacer de Satrapi no es fácil.

    Eso sí, preveo múltiples entrevistas y una portada en las Tontaciones.

    Y, dentro de lo ofuscado que pueda parecer, no se me lo tomen como cosa personal. Lo mismo la autora es una bellísima persona y son mis estrecheces de miras las que me impiden ver la hermosura inherente de Los Juncos.

  9. Álvaro on 2 noviembre 2006 at 14:31 said:

    ratonero: fíjate que dejo claro que no es un cómic, que es un relato ilustrado… Es decir, está claro que no usa los recursos del cómic, quizás porque no los busca institivamente. Respecto a que no sabe dibujar… bueno, esto es lo de siempre, es un dibujo naif, eso es que no sabe dibujar o que ha decidido usar ese estilo para este relato. El problema, creo no es si sabe o no, sino si la elección de estilo es adecuada para lo que cuenta, que yo creo que sí.

    Ahora, ya sobre gustos… pues eso. A mí no me solía gustar lo que hacía Sandra Uve, pero este álbum sí me ha gustado, me ha parecido muy interesante el tono que tiene. pero sí, coincido en que no es un tebeo. Si lo calificamos como tebeo… pues se hunde, sí, porque no usa los recursos como tal.

  10. sufridordeportivista on 2 noviembre 2006 at 16:05 said:

    ¡Y pensar que estuve a punto de no leer Yotsuba por que por sus portadas me parecía un "Hello Kitty" camuflado"! Cada vez que leo un tomo me pongo de buen humor, es inevitable. Y ya los he releído varias veces. Prozac del bueno, oiga. Lástima que hayan pillado a la edición japonesa y ya no vayamos a tener material nuevo en no se sabe cuánto tiempo.

  11. spendius on 2 noviembre 2006 at 17:05 said:

    (Algo hizo bien Berenguer).

    No sucumbir al lado oscuro de su fuerza…

  12. Iván on 2 noviembre 2006 at 18:47 said:

    >bueno, esto es lo de siempre, es un dibujo naif, eso es que >no sabe dibujar o que ha decidido usar ese estilo para este >relato.

    Puedes hacer un dibujo "naif" sabiendo dibujar.

    Pero yo tapo el texto y pregunto "que es esto" y 10 de cada 10 dicen "una piscina"…. y es un arenero… ¿y que es esto? ¡¡¡una seta gigante!!!! que no, que una estación de servicio…

    Eso se llama, en mi pueblo, no saber dibujar…

  13. Jesús Cuadrad on 3 noviembre 2006 at 13:08 said:

    >>>¿…alguna editorial tiene en proyecto volver a editar a Lauzier?>>>

    Mondadori lo haría bien: todas las historias juntitas y apelmazadas.

    Con un dividí de regalo y grabado por las dos faces con los dos filmes… y aquellas dos lindas actrices…

  14. Pues yo del de Sandra Uve, espero mucho, sus historietas cortas leídas aquí y allá a mi si me gustaron, y Alvaro le pone un 2, que no está nada mal (En un periodico gratuito nomacuerdo el nombre lo ponían bastaqnte bien)

    y sí, de lo poco que la pude conocer, es una persona de puta madre, encantadora a la par que atractiva, tuve la suerte de departir con ella y con otros compas suyos momentos de risas en un Saló de Cómic y más adelante en un festival de Sitges, (El año que se estrenó la simpatiquilla Dragonheart, con doblaje del Dragón a cargo de Paco Rabal, la gafapasta Dead Man de Jarmuchss y Tarantino pataleaba en el patio de butacas ante una proyección de la tortuga nipona Gamera y las tontuneces y cachondeo de delirio fílmico que soltabamos un grupillo selecto de muñecajos humanos entre los que se encontraba la simpar Sandra Uve.)

    Ella ya ni se acordara de quien soy, (En parte por lo poco que me muevo ya por ese tipo de certamenes, y no por falta de ganas ) pero la deseo la mejor de las suertes en todas sus facetas de la vida.

  15. Manuel Repila on 4 noviembre 2006 at 1:58 said:

    Dejo mi opinion tarde, pero los juncos es una de las mayores tomaduras de pelo que haya tenido la desgracia de sufrir, me arrepiento del dinero gastado, y me da pena que talen arboles para hacer semejantes cosas.

    Un saludo

  16. Pues me lo acabo de leer hace un tris, y de tomadura de pelo nada, un tebeo sincero y honesto como pocos, al menos eso me ha parecido por parte de la autora, otra cosa es que el dibujo no guste (que a mi tampoco me gusta, pero tampoco me disgusta) y que no te mole como cuenta la historia o lo que cuenta. (Que a mi mire usted por donde y aunque reconozco algunos momentos el sentido narativo flaquea, si que me moló)

    No es una obra maestra, pero tampoco una tomadura de pelo, el 2 que le puso Alvaro creo que es más que acertado.

  17. Molina on 4 noviembre 2006 at 19:09 said:

    "Pero yo tapo el texto y pregunto

  18. Compañeros lectores,

    Totalmente de acuerdo con Ratonero y Molina. Hay que tener en cuenta sus opiniones pues este "cuento" de esta "cuentacuentos" tiene muuucha trampa, así que ojito, que un caramelo bien envuelto no siempre sabe bien. Personalmente considero que a los amantes de Walt Disney les chiflará, pero que desde luego hay que saber leer entre linias. Esta mujer ha hecho un circo de su vida y además muuuy sensacionalista.Es como leer un folletón o teleserie de sobremesa, llorar es sano pero no cuando te sientes manipulado. Considero que se le da demasiado bombo cuando no hay texto, ni historia ni "tan autobiografica". directamente son comentarios justificativos de decisiones tomadas antaño, acertadas o no, acompañados de ilustraciones de las suyas que, a quien conozca su historia personal tal como comenta "miuscipitusi" explica caprichosamente y a su antojo. El tema de intentar pues analizar este librito es complicado, pues lo autobiografico es como el término real.¿Qué es o no real?Todo depende del color del cristal con que se mire…y eso es peligroso…pues las críticas irán por encima de la calidad del dibujo y de la historieta que se cuente. Así pues parece una petición de redención de pecados sin un alito de sentimiento de culpabilidad o de responsabilidad de sus actos como persona madura.

    No hay nada más caradura que justificarse públicamente de, por lo visto y leido, sus razones personales para terminar sus relaciones con todas sus ex-parejas sin aceptar responsabilidades de nada, tira la piedra y esconde la mano y encima con lagrimilla para que no sufrir mala imagen. Los niños pequeños hacen eso con sus padres para no recibir la reprimenda, pero a los 40 años una persona cabal no hace eso. Creo que a lo hecho pecho y no imagino qué deben opinar sus ex-parejas leyendo sus nombres y apellidos en esta historia.Eso creo es otra gran falta de respeto, ¿qué pretende que la gente les señale con el dedo por la calle? Imagino que ella se sentirá orgullosa de haber podido editar esto con Astiberri, bueno unos comercian con su vida en el Hola y otros mediante otras plataformas, depende del círculo al que se quiera llegar de lectores….en fin para acabar de rizar el rizo.Hoy Jordi Costa la entrevista en el mismo programa en el que ella trabaja..sobran los comentarios…¿les faltan contenidos? será por que no hay Comics de calidad por ahi…

    Boicot a este tipo de actitudes y gentuza, purria chunga que ahora parecen van de "cools" "Fashions" e incluso se tildan de freaks! pero…francamente no se si por eso toodo vale..por lo visto para algunos si…

  19. the Jackal on 10 noviembre 2006 at 17:00 said:

    Pues yo creo que los que critican el librito que ha hecho Sandra Uve es porque le guardan algun tipo de rencor o quizás envidia de que alguien pueda expresarse libremente sobre su vida como mejor le parece. Al ver como intentan boicotear esta obra sin pretensiones, modesta y sincera que, al margen de que te guste su estética o el modo en que presenta la historia, es un pequeño ejercicio narrativo totalmente respetable, llego a la conclusión de que esta polémica absurda se fundamenta principalmente en la envidia, y eso que no conozco personalmente a la autora ni los resortes creativos que la llevaron a dibujar "Los Juncos". A mí me parece un trabajo muy respetable, al margen del posible autobombo que puedan darle o de que se sientan incomodamente aludidas ciertas personas que la autora retrata en el libro. Me lo he pasado muy bien leyéndolo y es el reflejo de experiencias humanas que como he dicho antes, son totalmente respetables. Creo que la buena crítica es la constructiva, y no la destructiva.

    ¡Saludos!

  20. Iñaki on 9 agosto 2010 at 5:54 said:

    A colación de CAIDA DE BICI:

    http://mundosenparalelo.blogspot.com/

    Saludos.

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