Lecturas. Saigon-Hanoi/Zeke cuenta historias

Recuerdo que Jonathan, la serie más famosa de Bernard Cosey no me entusiasmó especialmente. Los dos álbumes que se publicaron en España mostraban una serie que participaba plenamente de la fascinación mística que ejercía en los 70 la filosofía oriental, mezclada (supongo que por imperativo editorial) con ingredientes de aventura clásica francobelga que difícilmente conseguían diluirse en proporción adecuada. Entretenida, sí, pero poco más. Una razón más que sobrada para que viese con muchos prejuicios la edición que posteriormente haría Grijalbo de dos obras de este autor en la colección Trazo Libre: El Viaje a Italia y Saigón-Hanoi. La referencia asiática en el segundo me hizo pensar, ingenuo (e inútil) de mí, que Cosey volvía a la temática filobudista de su famosa serie, lo que me impidió gozar de esta serie nada más aparecer.
Afortunadamente, poco tiempo después de su aparición la serie fue saldada y, como buen comprador compulsivo, cualquier cosa con aspecto de tebeo que ponga cerca la palabra “saldo” atrae mi interés, con lo que volví de mi tradicional paseo tenderil sabatino con los álbumes en la bolsa.
Ya en la tranquilidad de casa, el primero que leí fue Saigón-Hanoi
¡Qué ciego había estado!¡Qué estúpido! Mi cerrazón había provocado que, durante meses, viviese ajeno a una obra bellísima, un portento del noveno arte. Lo que había leído no tenía nada que ver con la obra anterior que conocía de Cosey (¡ay! que atrevida es la ignorancia, qué poco sabía yo entonces de la evolución de Johnathan) y fue elevada, automáticamente, a la categoría de obra maestra.
Casi quince años después de esa lectura, la edición de Planeta me permite releer por enésima vez uno de esos tebeos a los que es muy difícil, sino imposible, encontrarles un fallo. Cosey despliega uno de los magisterios narrativos más aplastantes que se puedan haber visto para contar una historia tan aparentemente sencilla como brillante: en la noche de fin de año, un veterano de Vietnam, sólo en su casa mientras ve un documental sobre la guerra en la que desgraciadamente participó, recibe la llamada de una niña de once años. Unos cimientos sobre los que el autor comienza a construir un edificio fascinante, una estructura cristalina de miles de facetas que brillan por igual, superponiendo historias que se van contando en paralelo. Mientras asistimos a la conversación entre hombre y niña, la televisión sigue emitiendo ese documental, sin voz ahora, un testimonio mudo, sólo visual, en el que la película va alternándose con la historia real del protagonista, esbozada en silencio, sólo con flashes visuales, mientras la conversación, ingenua a simple vista, va dejando pistas y claves que permiten ir desmenuzando los sentimientos del interlocutor. A medida que el álbum avanza, la imbricación entre imagen y texto, desplazados en su inicio en dos historias paralelas, se hace indisoluble, indistinguible, en una pirueta sin red de dificultad extrema para contar una historia sobre la soledad, pero también sobre la amistad. Una reflexión que tras pasar la última página del álbum nos obliga a quedarnos en silencio durante un rato, dubitativos, asimilando sobre nosotros mismos lo que acabamos de leer.
Una obra maestra absolutamente indispensable (5).
La edición en álbum de Planeta se complementa con un segundo álbum, más moderno, Zeke cuenta historias (no entiendo muy bien la elección, más teniendo en cuenta que ambas obras son muy distintas y sólo comparten, ocasionalmente, referencias orientales). Una obra que contrasta con la anterior, con la que comparte riesgo narrativo pero que, a diferencia de aquella, lo muestra claramente al lector. Cosey nos traslada la búsqueda por Asia del desaparecido escritor Zeke por parte de su madre y su editora, un hombre que vaga por aldeas perdidas de Laos contando historias con un proyector de diapositivas. Unas filminas que se convierten en protagonistas de la narración, alzándose en determinados momentos en el motor de la historia, centrando la atención del lector y obligando a cambiar radicalmente las normas de la narración secuencial, ahora en manos de imágenes que pueden parecer inconexas a simple vista, pero que adquieren sentido al unirlas a la oratoria del narrador. La imagen deja de ser secuencial, pero carga con el peso de la narración en una complicada apuesta por parte del autor, deudora de la ilustración simbólica, pero también en una modificación del concepto propio de narrativa secuencial gráfica, que se amplia para contener formas no específicamente impresas.
El intento es loable, pero no se puede decir que el resultado sea totalmente redondo. Cosey abusa en exceso del recurso a la diapositiva, que lastra en exceso la lectura y aleja en ciertos momentos al lector de la historia, no tanto por el esfuerzo que le requiere, sino por una pérdida evidente del ritmo.
Una bonita historia, quizás demasiado previsible, en la que se demuestra la inquietud de Cosey no sólo hacia el medio, sino hacia el concepto mismo de la necesidad de narrar, de imaginar nuevos cuentos. Lástima que no cuaje de una forma tan perfecta como la anterior. (2)
La edición de Planeta es correcta, quizás con una rotulación poco adecuada y con la incompresible opción de unir los dos álbumes en uno, poco importante habida cuenta del excelente precio del álbum. !Ah! y, por supuesto, con la horrorosa portada de turno a la que nos tiene acostumbrados ya la colección Trazado.
No estaría de más que la editorial siguiese publicando la obra de este autor, absolutamente fundamental.

27 Comentarios en “Lecturas. Saigon-Hanoi/Zeke cuenta historias

  1. Muchas gracias por la entusiasta recomendación, lo compraré

  2. manuelruiz on 10 diciembre 2006 at 14:10 said:

    Felicidades atrasadas, Alvaro. Espero que tu señora te haya regalado por tu cumpleaños algo como minimo tan bueno como "Vuelo a la fantasia". Gracias por la reseña de Sunday y por esta de Cosey. Lo compraré.

    Por cierto ¿ Sabes si la pagina en negro (la 111) de Louis Riel se trata de un error generalizado de la tirada, o es solo que he tenido mala pata al coger un ejemplar?

    Un saludo.

  3. Compré L. Riel ayer, y efectivamente mi ejemplar tiene esa página en negro, pero no sé la causa, claro (por lo obvio…lo tengo desde hade 20 horas, ni lo ojeé, casi).

  4. De Cosey guardo un recuerdo más que bueno de Viaje a Italia (¡comprado en un saldo, jaja…!), no me atrevería a decir que es una obra maestra ni nada, que hace mucho de su lectura, pero sí que es, en una línea de Bd clásica, de los ochenta, una de las buenas de verdad.

    Por cierto, me alegro de que Trazado no se muera en el Sacco de turno, dado el excelente nivel de su catálogo. A Planeta, adelante con ella, por favor.

  5. manuelruiz on 10 diciembre 2006 at 15:25 said:

    Oh, oh… Sr. punch. me temo que confirma Vd mis mas horribles temores. "Tropecé varias veces con la misma piedraaa"- en voz de Julio Iglesias.

    Una buenísima noticia, para contrarrestar lo que pareceser otra metedura de pata ¿Hay por ahí algún fanático de Frank Frazetta? Vaya, veo muchas manos levantadas. ¿Y de Ralph Bakshi? Bueno, ahora veo muchas menos, no entiendo que manía se le tiene a este genio, para el que suscribe el mejor director dela historia.

    Pero a lo que vamos: Tygra, hielo y fuego. Edición Especial de 2 discos, por manga films, para fines de enero 2007.

    Hala, álvaro. Ya tienes regalo de San Valentín que pedir a tu señora.

  6. Álvaro on 10 diciembre 2006 at 15:39 said:

    Gran noticia Manuel (la de Tygra).

    Lo de Louis Riel… pues tengo la edición americana, dejadme comprobar la española, que no he podido verla todavía…

  7. Felicidades cumpleañeras atrasadas y felicidades por la fantástica idea de las cabeceras… Acabo de ver la de ALBERTO VáZQUEZ y ahora la de RUBÍN, es maravilloso ver distintas versiones de tan queridos personajes…

  8. Borja García on 10 diciembre 2006 at 17:38 said:

    Yo también compré las obras de Cosey de saldo. Y recuerdo que fueron un gran descubrimiento.

    Pena que planeta obligue a comprarnos el Sanghai-Hanoi a los que ya lo tenemos, pero bueno, el tomo tampoco es demasiado caro.

    Por cierto, de Jonathan yo creo que llegaron a salir al menos tres albumes, ¿no?

    Es que ahora no los tengo a mano, pero creo recordar que tenía tres diferentes.

  9. Anónimo on 10 diciembre 2006 at 18:15 said:

    ¿Una página en negro? Uy… uy… uy

    No me lo he comprado…. Vamos a ver que es lo que realmente ha ocurrido…. Pero me huele a chamusquina. Algo me dice que este va a ser el peor cierre posible de un año nefasto para cierta editorial.

  10. Yo leí ayer "Saigon-Hanoi" y lo que me llevé fue una tremenda decepción. Vamos a ver, malo no es, en absoluto (además Cosey dibuja que es una delicia), pero la anécdota del desdoblamiento conversación-documental me parece estirada en extremo. Como una parte del álbum hubiera quedado excelente, como todo él entero… Y, por cierto, esa niña de 11 años hablando como un adulto suena falsa a más no poder (incluso la idea de llamar al azar a los "vecinos" esa noche me parece muy forzada). En definitiva, buen dibujo, mal guión.

    Espero que lo que me cuente Zeke sea mejor.

    Saludos,

    Ferre

  11. laplaya on 10 diciembre 2006 at 21:50 said:

    Bueno….mi Louis Riel,tambien tiene la pag 111 en negro.

    Y mi "Estafados",tenia 6 pag en blanco,ya esta cambiado,y el nuevo esta perfecto.

    De los 10 ultimos comics que he comprado,3 tenian "fallos" .A ver este del Cheste Brown que le pasa….

  12. BORJA GARCÍA: de Jonathan salieron aquí 4 álbumes: 2 de Distrinovel, uno de R.O. y otro en los Jet de Bruguera. Probablemente haya más en los Mortadelos Extra o en los Zipi y Zape extra.

    Puestos a recuperar a Cosey se podía haber empezado por algo inédito: p.e. A la Búsqueda de Peter Pan…

  13. Mi "Louis Riel" también tiene la página 111 en negro. No me lo he leido aún, pero creo que ahí debería haber viñetas y no un fondo negro. Como diseñador gráfico con eminente currículum, me ofrezco a cualquier editorial para subsanar posibles errores futuros ;P, porque lo cierto es que llevamos una racha que paqué

  14. aunque me sabe mal tratar este tema en este post, que se merece su propio desarrollo (Cosey…), el tema ya acapara otros espacios.

    El tema Riel, claro. Os lo enlazo:

    http://concdearte.blogspot.com/2006/12/louis-riel

  15. Efectivamente, lo de la página en negro en el Louis Riel es un error de La Cúpula.

    En la edición americana ahí hay una página más.

    Vaya racha que llevan.

  16. César on 11 diciembre 2006 at 1:09 said:

    Alguien quiere mal a La Cupula, definitivamente…. estan totalmente gafados…. Y es una pena, por que la edicion del Louis Riel es impecable…

    A ver que ocurre con esta nueva desgracia para ellos….

  17. Caracrater on 11 diciembre 2006 at 1:22 said:

    Yo del viaje a italia de Cosey, aunque por la mitad se me hizo, quizas, un poco aburrido, ,merece la pena llegar al final, porque se me pusieron los pelos como escarpias con las ultimas viñetas de la mujer llamandole por telefono….en donde estaba…….Momento comiquero tremendo…

  18. Bernardo Vergara on 11 diciembre 2006 at 1:23 said:

    ¿Qué gilipollez es esa de que la edición de Louis Riel es impecable, César? ¡Que le falta una página! No, si aún habrá que felicitarles…

  19. salvador on 11 diciembre 2006 at 11:29 said:

    Hablando de saldos.

    Por Barcelona se encuentra un monton de obras de Toutain a precio de risa (2,5 euros). Torpedos, Ferry, Beroy, Altuna, Jimenez, etc. Los de Corben, eso sí, ni de lejos.

    Aprovechad.

  20. Miguel on 11 diciembre 2006 at 11:30 said:

    Aprovecho también la oportunidad de felicitar al carcelero y pedirle que no se aburra nunca de compartir sus aventuras en el comic con el resto de la humanidad. Respecto a Cosey, lo compre sin haber leído nada al respecto, por lo atractivo del dibujo y sencillamente me ha parecido genial, sobretodo la primera historia. Esta claro que la niña es algo sabionda y que pegas pueden existir en todas las historias, pero bienvenidas sean las historias tan bien dibujadas, estructuradas y emocionantes.

  21. César on 11 diciembre 2006 at 21:03 said:

    "¡Que le falta una página! No, si aún habrá que felicitarles

  22. manuelruiz on 11 diciembre 2006 at 21:37 said:

    Estoy de acuerdo en que no hay que arremeter contra los de La Cupula. Incluso como consumidor me daría por plenamente satisfecho si pusieran la página que falta en su web, para que nos la pudieramos descargar.

    No me interesa que La Cúpula quiebre por otro error en una tirada. Tiene aún muchas alegrías que darnos.

    Sr. Berenguer, si está leyendo ésto: ánimo y adelante! Muchas gracias por tan buenos ratos… y tened un poco más cuidado. Annus horribilis los ha tenido hasta la Reina de Inglaterra :)

  23. jajaja que risas de verdad, y que mas da por una pagina…sois un poco obsesivos, no? el tebeo se disfruta igual y hay que agradecer a la cupula que publique los comics de chester brown a un precio asequible.

  24. uno que no duerme on 12 diciembre 2006 at 3:07 said:

    miraaa veis que bien, ya tenemos la pagina en el enlace de con c de arte, ale, a dormir tranquilitos, si quereis hasta la podeis recortar y pegar y dependiendo de vuestro talento a lo mejor ni se nota!

  25. La Cúpula y el bricolaje…HUm

  26. Jesús Cuadrad on 13 diciembre 2006 at 14:09 said:

    >>>a precio de risa >>>

    Menuda risa que les da a los autores…

  27. quien se mete en el mundo del comic no creo que lo haga para hacerse rico

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