Lecturas. El largo viaje de Lena

En El largo viaje de Lena el guionista Pierre Christin une su pasión por los libros de viajes con su interés por la política ficción, volviendo a un género prácticamente abandonado desde sus colaboraciones con Bilal. Con la ayuda del siempre exquisito Andre Juillard, el escritor de Valerian construye una historia de venganzas maquiavélicas a modo de relato de intriga de espionaje, en el que ni la propia protagonista es consciente de cuál será su papel en una trama que la lleva de Berlín a los países árabes pasando por los países del este. Una especie de travesía por el conflicto político que nos obliga a ir especulando sobre las razones que unen a los diferentes actores que se van presentando ante Lena, atando cabos a partir de pequeñas pistas incompletas.
Un argumento que sirve a Christin como tapadera para hacer una especie de catálogo de la situación actual política del mundo, una especie de respuesta desencantada a su magistral Partida de Caza, repasando ahora a través de los ojos de Lena cuál es la situación en aquellos países, ampliando el análisis al centro del conflicto actual que supone el Oriente Medio. Pero a diferencia de entonces, la mirada es distante, estableciendo una lejanía insalvable que se transmite al tebeo. Una frialdad que hace que el resultado final sea excesivamente aséptico, tanto que es difícil para el lector llegar a implicarse con la historia lo suficiente como que para al menos la trama de intriga le enganche.
Queda, eso sí, el impresionante trabajo de Juillard. Sólo por admirarlo vale la pena echarle un vistazo al álbum (1).

5 Comentarios en “Lecturas. El largo viaje de Lena

  1. EMPi on 13 enero 2007 at 13:42 said:

    Desde luego, toda la razón. Sólo con Julliard la narración habría sido más intima y sincera. Parece un enjuague de Christin. Tras leer Lena leí el Diario azul y su secuela Después de la lluvia y confirma en mi opinión el razonamiento que he expuesto. Sobre todo Diario Azul que es magistral.

  2. Completamente de acuerdo, álvaro, un álbum muy frío y con un guión muy obvio (esos baños tras cada encuentro, ¡ay!). Y Lena cae gorda desde el principio.

  3. A mi también me parecio un poco impersonal, en ningún momento consigues implicarte con ella y el aire de distanciamiento de Lena de todo lo que va pasando en la mayor parte de la historia pega poco con el objetivo real que le lleva a hacer el viaje.

    Me ha decepcionado.

  4. Antonio on 15 enero 2007 at 11:23 said:

    La frialdad y distanciamiento en el enfoque que comentáis es voluntaria por parte de Christin. A mí me parece que resulta eficaz, porque lo fundamental es la historia de Lena, no tanto el trasfondo político que, la verdad, y más para Christin, resulta un tanto simplista (el desenlace de la historia sólo puede considerarse tontorrón). Esa mirada distante, como en un sueño, es la de la protagonista, que se mueve en un mundo irreal. No es, de todos modos, el mejor trabajo de Christin, qué duda cabe.

    (Por cierto, precisamente porque es un guión de Christin, y no de Juillard, no viene muy a cuento compararlo con "Cahier bleu", etc., ¿no?)

    Saludos

  5. luchino on 15 enero 2007 at 13:17 said:

    Estoy de acuerdo con Antonio, a mí no me ha disgustado, aun siendo cierto lo de la frialdad y distanciamiento. Creo que, aunque sólo sea por el dibujo merece la pena leerlo. Y sobre todo, lo peor es el desenlace, ese final me parece forzado y falso .

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