Crónica de un salón raro (II)

Jueves por la mañana. El despertador supuestamente ha sonado, pero servidor ni lo ha oído. Creo que mis orejas se están empezando a contagiar de mi cansancio generalizado. Eso sí, afortunadamente tengo un mecanismo joputesco pauloviano que me despierta invariablemente a las 7 de la mañana. Se ha retrasado a las 7:30, también es humano, menos mal. Me espera Paco Camarasa para que vayamos a la reunión sobre la fundación de la Academia. Comentamos la situación ante unas tostadas y nos vamos corriendo hacia el salón. Lo de salir por piernas con el último bocado se convierte en una peligrosa costumbre, me temo. Aprovecho que falta nada más y nada menos que una hora para la reunión para arreglar el mundo, uséase, me paso por prensa, compruebo que las horas de las entrevistas del sábado son las correctas, me pido un ordenador para por la tarde enviarle al diario un articulillo, y salgo para la expo, a ver si está todavía. Por el camino me paro un instante en la de Género Negro. Ventajas de ir agobiado: a las 9:30 no hay nadie dentro del recinto y la puedo ver tranquilamente. Babeo con los originales de Eisner y Muñoz, mientras por un momento la frase “Estoy sólo y no me ve nadie” retumba insistentemente en mi cabeza. Incomprensiblemente, no le hago caso a tan acertada reflexión. El cansancio ya me empieza a afectar seriamente, porque en lugar de seguir babeando con los originales me largo corriendo a la expo. ¡Coño! Parón y frenazo con chirrido de suelas.¡Eso son originales de Coll! Babeo más todavía y la frase de marras me empieza a circular sostenida por angelotes alrededor de mi cabeza. Les pego un par de manotadas y sigo mi camino, pensando que soy gilipollas. Pedro y Guillermo ya están al pie del cañón, preparados para todo. Respiro, creo que por primera vez en lo que va de mañana, aunque no puedo asegurarlo. Paco llega escopetado, como siempre, y nos largamos hacia el salón de actos para la reunión de la Academia. Me da tiempo a la entrada de pegarle un abrazo a Adolfo Usero, hombre maravilloso donde los haya. Si en el mundo hubiese más Useros, la cosa nos iría mejor. Me meto en la reunión. No está muy claro lo que se persigue y es evidente que se respira tensión en el ambiente. Eso sí, hay mucha gente y eso es bueno. Carlos Giménez (apunte mental, tengo que hablar con él) es el primero en intervenir y sienta cátedra: la academia debe ser de la Historieta Española y formada por autores y editores. Portela está a mi lado y los dos asentimos. Es lo lógico, los demás sobramos. Sigue interviniendo más gente y se dan varias ideas. Mierda me llaman al móvil, me tengo que ir corriendo al stand porque han venido los de no sé qué televisión y hay que soltar algo. Voy corriendo, digo algunas chorradas y me vuelvo. La cosa sigue y parece claro que lo primero es decidir qué es la Academia y quienes las componen. A todo esto se hacen las 12:30 y yo había quedado con más gente de prensa en el stand. Me voy y le encomendo a Portela que luego me cuente qué tal todo. Carrera otra vez al stand, empiezo a pensar que debería haber venido con un chándal y no con unos vaqueros. Llego a tiempo, están los de prensa y hablo con ellos, me encuentro también con absence, que me hace una entrevista para la radio. Santamaría me llama, está Carme Chacón y hay que enseñarle la expo. Aviso a Paco, que ejerza también de comisario. Le explicamos la expo entre los dos y le agradecemos lo del premio nacional. La mujer es amable y se la ve con ganas de hacer cosas. Le damos ideas y nos despedimos amigablemente, con promesa de enviar mails. Se han hecho las 14:15 y yo había quedado a comer con la gente de sins entido. A correr se ha dicho. Mientras corro me fijo que paso por delante de la casa donde viví mis años mozos, pero no recordaba yo lo de las cuestas. Claro que era mi madre la que empujaba el cochecito. Consigo enrollarme la lengua en el cuello y llego al restaurante. Allí esperan Jesús Moreno, Heloise, Christophe Blain, Altuna, Ángel de la Calle y Sonia Pulido. Me excuso y me zampo una comilona exquisita. La comida, lógicamente, deriva por lo de la Academia con opiniones para todo. Se hacen las cuatro y Sonia tiene que firmar, la acompaño porque tengo que escribir lo del diario. Llego a prensa y me dan, previo juramento de confidencialidad por la integridad de mis gónadas, la lista los premios, ¡joder con el Max! ¡Toni Guiral se lleva el premio a la divulgación! ¡Genial! Me dan ganas de salir corriendo a decírselo, pero la mirada de Tomás es lo suficientemente clara como para pensar sobre el futuro de mis gónadas, así que me siento delante de un ordenata y escribo. Termino de hacerlo y justo en ese momento aparece Guiral, me da tiempo de esconder el papel, cambiar lo que había en la pantalla y poner una sonrisa angelical. Impresionante, oigan. Tengo ganas darle un abrazo cojonudo, pero tiempo tendré. Me calló, hablamos de intranscendencias y me voy a la presentación del libro de Viñetas a la Luna de Valencia. Eso sí, antes paro a recoger las invitaciones para la fiesta de entrega de premios. Como era de esperar, sólo los amiguetes. Y Pere Olivé, que con eso ya vale todo. Se dicen cuatro cosas para quedar bien y dejamos la sala para otros menesteres, que llegan los de BDBanda. Confirmo con Kiko DaSilva que tenemos una partida de futbolín pendiente.
Vuelvo al stand y me siento. Creo que es la primera vez en dos días. Arreglamos un par de problemas con lo de las firmas en el recinto de la expo y decidimos poner a mesa en el stand de Futurama. Me quedan dos horas para la entrega de premios, así que me paso por algunos stands a saludar. Salgo con un montón de tebeos, así que me voy para el hotel a dejarlos. Me desparramo en la cama y mi cuerpo intenta convencerme que lo de los premios es una tontería, que ya me los sé y que la comodidad del colchón es mil veces más interesante. Incomprensiblemente, decido ir a la entrega.
Una vez en el hotel donde se darán los premios, la escena de todos los años: lucha cruenta por los platos de jamón. Joder con los dibujantes estos, les pones un plato de jamón delante y se convierten en salvajes guerreros que ya los quisiera para sí el Leónidas. Algunos parece que no comen en semanas. Bueno, de hecho, es posible que no hayan comido en semanas… Consigo enganchar un plato de jamón y un vaso de Coca-Cola y me pongo en el primer corrillo que encuentro, donde se habla ya de rumores y quinielas. Me miran y me preguntan “¿tú los sabes, no?” A lo que pongo cara de inocente angelillo y respondo…”¿yooooo?¡qué va!”. No me creen y me voy para otro corrillo. Me quedo al lado de Toni que me mira con la misma cara de “tú los sabes, ¿no?”. Y yo, claro callo. Comienza la entrega con los populares. Primera sorpresa, Stuck Rubber Baby se lleva el de mejor obra extranjera. No me lo esperaba (Nota del traductor mental: no me habían dado los populares), pero me alegro. Kenny Ruiz sale dos veces y da un espectáculo como sólo él sabe darlo. Me alegro por él, que es un tipo majísimo. Después premio para Bernal, merecido, que los de Malavida están haciendo maravillas. Y luego, premio de la divulgación. Yo pensaba que sería para Dolmen o David Hernando o Zona Negativa, pero mientras están leyéndolo Santamaría me lanza una mirada como diciendo “prepárate, nen”. Y me lo dan. Joder, qué alegría. Subo y digo un par de cosas inconexas. Lo malo de no tener preparado nada, mierda. Creo que se lo dedico a Toni y a Darias. Bajo y me felicitan y dan besos. Sigue la entrega. Sensación de Deja vú continuada con Max que, llega un momento que parece que se los lleva todos. No, queda el de Toni. Salen imágenes de los nominados en la gran pantalla y por fin dicen su nombre. Premio a la divulgación del Cómic, ¡Toni Guiral! Aplaudimos a rabiar y Toni se azora un poco. Al bajar, le pego un abrazo de oso pardo king size y nos hacemos fotos con los premios. El lo tiene más grande, el premio, pero se lo merece muchísimo más que yo.
Tras los premios, corrillos varios. Arreglamos el mundo y me quedo un rato con los de Malavida, expresándoles mi admiración por lo que hacen por tierras aragonesas. Tras una hora de charreta, se plantea lo de seguir la fiesta, pero servidor está ya para el arrastre, así que me vuelvo al hotel. Pongo el automático y lo siguiente que recuerdo ya es el despertador sonando.

9 Comentarios en “Crónica de un salón raro (II)

  1. jaime asensi on 1 Mayo 2007 at 16:21 said:

    Eres un mounstruo, álvaro, y entre tu y mis colegas de galicia que estuvieron ahí me seguís poniendo los dientes largos. Como siempre sin poder haber ido. Saludos.

  2. Tomás Pardo on 1 Mayo 2007 at 17:19 said:

    No entiendo como se me pudo 'olvidar' darte el listado de los Premios Populares…

  3. Jordi Bodera on 1 Mayo 2007 at 17:53 said:

    Genial la matizacion en esta frase:

    "El lo tiene más grande, EL PREMIO, pero se lo merece muchísimo más que yo."

    Y no te quejes que tanto que lo has pasao pipa! Lo que te reiras recordandolo!!!

  4. Álvaro on 1 Mayo 2007 at 19:13 said:

    Ya veo, Tomás, ya veo… ;)

  5. Syverson on 1 Mayo 2007 at 19:25 said:

    ¿Una exposición de originales de Coll? ¿Quien tuvo la "osadia" de hacer algo semejante? ¡Qué envidia!

  6. muy denso el resumen! prefiero tu artículo del BD banda

  7. JODER áLVARO COMO LOCHES HACES PARA ACORDARTE DE TODO????

    Empiezo a creer que tengo memoria de pez, en comparación con la tuya… eso sí tienes una partida al futbolín pendiente y eso no se me olvida!!!

    :P

  8. Niña on 2 Mayo 2007 at 13:59 said:

    Y yo que me quejaba de cómo había sido mi Salón. Igual es que nos hacemos todos un poco mayores para estos trotes.

    Me alegro que te hayas recuperado (y felicidades por el premio. Supongo que habrá sido aún más cansado de lo que nos cuentas, pero ya se sabe que como decía una gran peli "La fama cuesta…"). Ahora, a relajarte y a leer el carretón de novedades de todo el mundo.

  9. "Dibujantes y Editores, los demás fuera." Admiro profundamente a Carlos Giménez como dibuajante pero creo ha errado el tiro.

    Lo de dibujantes es comprensible, lo de editores dentro y críticos o investigadores, entiendo, fuera un auténtico disparate.

    Si se trata de editores comprometidos con el comic y su promoción estoy de acuerdo, pero me temo que esos editores son minoría. Y dejar fuera a la gente que está promocionando el comic de una manera u otra con sus artículos, sus libros o sus blogs es un absurdo. Conocemos más y mejor el comic gracias a estos chupatintas intelectualoides y si hemos aprendido a apreciarlo a sido a ellos. También gracias a ellos, o por su culpa, unos dibujantes triunfan y otros no, una tendencias gozan de la popularidad y otras se hunden en la miseria. Y también gracias, me repito, a ellos se habla del comic fuera de su propio ámbito y penetra en otras áreas culturales. Por otra parte son los grandes interlocutores con otros sectores de la investicgación artística. Dejar fuera a este colectivo es condenar al comic a la marginalidad.

    Yo empecé a valorar el trabajo de muchos dibujantes gracias a la obra de Javier Coma y otros críticos, aunque no estuviese en consonacia con sus criterios. Pero bueno, allá ustedes, álvaro, si asienten con la cabeza y pierden la oportunidad de estar donde les corresponde.

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