Gatófilos

Imaginad por un momento que vuestro mejor amigo/a, ese/a con quien lleváis una amistad de décadas profunda, rompe uno de vuestros tebeos. La reacción lógica de cualquier adicto a los tebeos es matarlo, torturarlo sádicamente, pisarle las gónadas con botas de buzo y colgarlo de los pulgares y/o de las gónadas. El orden de los factores es cuestión de elección personal, así que sobre eso no opino.
Pero, y aquí viene uno de los misterios insondables de la naturaleza, si es nuestro amado gatito/a el que muerde hasta dejar irreconocible esa edición que tanto nos costó encontrar buscando durante años por tiendas de viejo, ¿cuál es nuestra reacción? La lógica, de nuevo, nos dicta que el peludo felino pasaría a formar parte de una paella o guiso autóctono al uso tras haber sido convenientemente machacado. Pero no, no es así. Nos acercamos al candidato a relleno de macburger con santa ira y a poco que nos lance una de esas miraditas candorosas y suelte un ronroneo, lo máximo que decimos es…”gato malo, gato malo” mientras movemos la mano amenazante segundos antes de darle un achuchón de besitos.
Pero bueno ¿qué coño pasa aquí? Los veterinarios y biológos deben empezar a la voz de ya a estudiar esos extraños mecanismos bioquímicos y genéticos, capaces de manipular la voluntad de aquellos que tenemos la desgracia de sufrir la gatofilia, terrible enfermedad que, injustamente, no reconoce la seguridad social.
Digo todo esto porque acabo de encontrar una comunión de sentimientos con Jeffrey Brown, que con Cat getting out of a bag and othe observations, me acaba de confirmar que él también pertence a ese selecto club de afectados por la espantosa enfermedad. Con la misma sencillez que habla de sus relaciones personales, Brown se dedica a plasmar todas esas cosas que hacen que nos quedemos babeando con sonrisa tonta delante de esos felpudos andantes a los que servimos, desde aquellas que odiamos a las que nos dejan henchidos de orgullo de ser padres de prole felina. No es un libro de chistes sobre gatos, es un testimonio fiel de lo que es la vida con un gato (o varios) que, seguramente, no entenderán aquellos que no convivan sean serviles esclavos de estas pequeños generadores de pelo.

El libro ha sido editado por Top Shelf Comix y supongo que se puede comprar en tiendas de importación (servidor se lo agenció en el espacio sins entido de Madrid) o vía Amazon. Aunque está en inglés, la práctica mayoría de las historias son mudas (pinchad para agrandar).

Os dejo tres planchas / hechos de la vida real.