Más de cincuenta años, no (aunque, el años que viene, sí)

En el foro de ArtBox saltaba la denuncia (que me envía Álex) hace unos días: en las entrevistas con editores extranjeros, el Salón del Cómic de Barcelona no permitía que los autores de más de 50 años solicitasen entrevistas. Una situación bastante anómala que José Luis Munuera denunciaba en este foro por primera vez, aunque la situación no es nueva: desde hace un par de años, esta condición es exigida en las entrevistas con editores por parte la organización, lo que ha sido repetida y duramente reprochado por Carlos Giménez, como bien recordarán los que acudieran a la reunión sobre la constitución de la Academia de la Historieta que se realizó en Barcelona.
Si bien es cierto que puede tener una explicación, en tanto en cuanto es una medida que se establece para favorecer a los jóvenes autores que buscan una primera oportunidad, la realidad es que no puede ser más desafortunada e injusta. Podría aplicarse esa explicación si la edad límite fuese de 30 años, por ejemplo, pero ponerlo en 50 establece una frontera que, más que dividir entre la juventud del que empieza y los ya establecidos, se confunde con una separación entre “viejos para esto” y los demás. Una línea divisoria que, como entidad privada que es, FICOMIC puede establecer, pero que no deja de resultar en una falta de respeto a los autores más veteranos.
Lo que sorprende es que, tras tres años aplicándose la restricción, sea José Luis Munuera el que haya tenido que mover a la profesión en contra de la medida, cuando lo lógico es que desde el primer momento de aplicación hubiese recibido la crítica inmediata de la asociaciones de autores como FADIP o AACE. Cosas de los gremios.
En cualquier caso, puesto en contacto con la dirección del Salón, Carles Santamaría me informa que el objetivo de la limitación de edad era, como ya se ha dicho, favorecer a los autores más jóvenes y, en modo alguno, despreciar a nadie. Según me comenta, en estos tres años sólo se habían recibido un par de quejas aisladas pero, vista la petición que se hacen los autores desde diversos foros, llevará a la próxima Junta Directiva de FICOMIC que desaparezca la limitación de edad para las entrevistas de autores.
Más vale tarde que nunca: recuperar lo que en su día era la “Zona Internacional” mediante las entrevistas con editores (a los que se invita directamente desde FICOMIC, no vienen por su cuenta) ha sido uno de las grandes aciertos del salón y sería triste que se desvirtuara una iniciativa tan interesante por una absurda condición.