150.000$ por degollarlo

La locura integrista continúa afectando al humor gráfico: si este verano se reactivaba la polémica de las caricaturas de Mahoma a partir de un dibujo de Lars Vilk en el diario sueco Nerikes Allehanda, con peticiones de gobiernos como el egipcio de que se pidiesen disculpas públicas, ahora la cosa adquiere tintes dramáticos: Al Qaeda ofrece 150.000$ a quien “degolle como un cordero” al dibujante, y 50.000$ a quien asesine al editor del diario.
El debate sobre el respeto hacia las creencias de las personas puede ser más o menos justificado. Mi naturaleza atea me hace estar, ideologicamente, en contra de las religiones, pero respeto que cada cual crea en lo que le apetezca, llámese Dios, Alá o el monstruo volador de spaghettis, que una cosa son las ideas y otras las personas. Pero instigar al asesinato ritual sólo cabe en las mentes delirantes de asesinos mesiánicos y tiene, por desgracia, el perverso efecto de alentar a los extremistas y aplastar a los moderados.
El humorismo se está convirtiendo en una profesión de alto riesgo.

Tintín y el secreto de la literatura

La editorial El tercer Nombre publica en España Tintin y el secreto de la literatura, de Tom McCarthy, un interesante estudio sobre la adscripción literaria de la obra de Hergé. Argumentaciones que van de lo curioso a lo polémico, pero siempre sugerentes y razonadas. Para aquellos que siguen periódicamente atacando a Hergé de racista, fascista, etc, les recomiendo que se lean el interesante capítulo En Borduria le echan de menos: fascismo y amistad, donde se hace un acertado repaso a la deriva ideológica de la serie, desde la ultraderecha de inspiración católica hasta el liberalismo de izquierdas.