Promocionando la historieta (o Galicia forever, again)

¿Cómo se debe promocionar la historieta?

La pregunta es tan sencilla como tramposa. O por lo menos lo parece habida cuenta de las faringitis crónicas que ha provocado en los múltiples debates en los que se ha hablado del tema. Desde que el año pasado se anunciara en el congreso de los diputados la intención de realizar acciones de promoción de la historieta, el mundo del tebeo se ha desgañitado discutiendo cuáles son las dichosas acciones que pueden hacer salir al tebeo de su famoso ghetto. Ríos, océanos de tinta para intentar centrar cuáles eran las acciones más necesarias. Reuniones maratonianas. Propuestas de Academias, de asociaciones, de gremios y de mafias si se venía al caso. De todo se ha hablado y, casi siempre, terminando con una cantinela única: que San Estado nos acoja en su seno. “Hay que pedir subvenciones”, braman unos. “Sí, pero para tí, no, para mí”, responden acalorados los otros…
Soy de los que creen necesaria la intervención del estado en defensa de la cultura. Me parece una de sus obvias funciones. Sin embargo, también soy de los que tienen muy claro los terribles efectos secundarios que tienen las políticas de apoyo cuando no han sido diseñadas correctamente: clientelismos, borreguismos y aprovechamiento viciado de las ubres de Papá Presupuestos Generales, una especie de Papá Piernas Largas indeterminado maravilloso que da de comer sin pedir nada a cambio.
No tengo la receta perfecta para evitar estos problemas, pero por lo menos me parece evidente que hay dos campos donde los que hay que actuar: la promoción del tejido industrial, que permita a los autores vivir de su obra y, por otro lado, la promoción de la creatividad de los nuevos autores. La primera, como obvio sustrato de sostenimiento de la actividad del medio: la dicotomía ya conocida entre cultura y entretenimiento del arte actual obliga necesariamente a que la creación artística tenga que sobrevivir sostenida por la estructura del entretenimiento. Es evidente que esta relación puede llevar efectos indeseados, la famosa suprevivencia única de “lo que vende” (¡ay! cuántos artistas serían hoy desconocidos si sólo se hubiesen valorado aquellos que en su tiempo “vendieron”), en una especie de sosias darwinista biológico que no debería ser de aplicación en la cultura. Pero ya que existe, el estado debería entonces actuar de forma apaciguadora de los excesos consumistas para intentar que el propio mercado sea el que apoye y potencie obras novedosas, avalando nuevos autores o corrientes más experimentales. En ese sentido, ayudas a la publicación de obras de nueva creación pueden ser perfectos complementos de las anteriores. Se apoya la industria, pero también la creación, trasladando a la acción institucional la propia dialéctica de los medios artísticos y favoreciendo, en cierta medida, que ese monstruo de dos caras se siga manteniendo en su psicótica dualidad: la creatividad necesita de una industria sobre la que sobrevivir y la industria necesita de una creatividad que la saque de los ciclos infinitos adocenantes. Buen ejemplo de esa sana convivencia puede ser el caso francés: L’Association se aprovecha de un circuito de ventas y distribución creado por las grandes editoriales comerciales, genera autores y tendencias diferenciadas que son rápidamente engullidas por las grandes editoriales. Pese a que J.C.Menu abomine de esta relación y lance todo tipo de exorcismos y maldiciones, la realidad es que el mecanismo ha funcionado y el mercado se ha modificado, ha admitido nuevas tendencias estéticas que jamás se hubiesen pensado factibles hace apenas unos años (Sfar, Blain, etc), permitiendo que la rueda siga funcionando.
El problema que tiene todo esto que digo es que precisa de consenso e iniciativas conjuntas entre todos los implicados. Autores, editores, libreros, distribuidores, etc, tienen que dejar de lado sus diferencias y hacer camino conjunto a sabiendas de que todos ganan en esa empresa común. Pero si cada uno hace la batalla por su cuenta… ni de coña.
Un buen ejemplo viene, de nuevo, desde Galicia. La consellería de Cultura gallega ha anunciado diferentes acciones de promoción de la historieta gallega, que pasan por el apoyo a la asistencia a salones como Angouleme, Barcelona o la Feria del Libro de la Habana, así como la puesta en marcha de un programa de becas de apoyo a la creación. De momento, tres becas dotadas con 6000EUROS cada una con el fin de impulsar y apoyar el trabajo de los creadores gallegos. Sin duda, una iniciativa que hubiera sido imposible sin la connivencia y apoyo de todas las partes implicadas, pero que demuestra clarísimamente que el camino es posible.
Sólo hay que empezar a andar. Pero juntos.

21 Comentarios en “Promocionando la historieta (o Galicia forever, again)

  1. El problema de la historieta, Alvaro, no es más que una de las consecuencias de la gestion cultural que sufre nuestro pais. Y nosotros vemos el campo de la historieta, claro, porque nos toca directamente, pero tambien lo sufre el cine, la literatura, el teatro…

    Como he comentado antes, creo que España es un pais donde la cultura en general no importa demasiado, eso afecta directamente al comic, y sobretodo, al concepto que tiene la gente del comic como medio artistico, narrativo… Esto seguramente suene mal a alguno, pero el comic empezará a ir bien cuando se ponga de moda. Y entended moda como algo bueno o algo malo. Empezará a ir bien cuando sea algo moderno, algo que este asociado mas a lo novedoso que a mortadelo (que me perdonen los fans de Ibañez). Pero es que aun se mete todo es ese cajón de sastre que es EL TEBEO, y que nos apasiona a los aficionados, pero que tira para atras a muchos compradores. Es marketing, es asqueroso, pero es asi.

    Por otro lado creo que es muy importante lo que señalas, y que mucha gente suele olvidar, y es la atencion dirigida a los autores, a generar cantera, cuidar a los que ya estan, a los veteranos…

    De todos modos creo que, como he comentado antes, hay que ser realista con la condicion y el lugar en el que se vive. Vivimos en España y es practicamente imposible vivir del comic (si eres autor), pero como lo es vivir del cine, de la musica o del teatro o de la literatura. Pero si es verdad que aunque sea dificil al menos que a nivel institucional se iguale el comic con el resto de artes, que me parecería un logro tremendo.

    Por ultimo me vas a permitir una ultima reivindicacion como creador y que, personalmente, me hace siempre defender a los creadores antes que a los editores, distribuidores o libreros, y es el hecho de que, sigamos llevandonos el trozo mas pequeño del pastel. Eso es un hecho, se que es así (en todas las disciplinas artisticas) y ni siquiera voy a juzgarlo, pero si es cierto que para mi, personalmente siempre hará dificil que esto sea un camino que se anda en igualdad.

  2. El problema de la historieta, Alvaro, no es más que una de las consecuencias de la gestion cultural que sufre nuestro pais. Y nosotros vemos el campo de la historieta, claro, porque nos toca directamente, pero tambien lo sufre el cine, la literatura, el teatro…

    Como he comentado antes, creo que España es un pais donde la cultura en general no importa demasiado, eso afecta directamente al comic, y sobretodo, al concepto que tiene la gente del comic como medio artistico, narrativo… Esto seguramente suene mal a alguno, pero el comic empezará a ir bien cuando se ponga de moda. Y entended moda como algo bueno o algo malo. Empezará a ir bien cuando sea algo moderno, algo que este asociado mas a lo novedoso que a mortadelo (que me perdonen los fans de Ibañez). Pero es que aun se mete todo es ese cajón de sastre que es EL TEBEO, y que nos apasiona a los aficionados, pero que tira para atras a muchos compradores. Es marketing, es asqueroso, pero es asi.

    Por otro lado creo que es muy importante lo que señalas, y que mucha gente suele olvidar, y es la atencion dirigida a los autores, a generar cantera, cuidar a los que ya estan, a los veteranos…

    De todos modos creo que, como he comentado antes, hay que ser realista con la condicion y el lugar en el que se vive. Vivimos en España y es practicamente imposible vivir del comic (si eres autor), pero como lo es vivir del cine, de la musica o del teatro o de la literatura. Pero si es verdad que aunque sea dificil al menos que a nivel institucional se iguale el comic con el resto de artes, que me parecería un logro tremendo.

    Por ultimo me vas a permitir una ultima reivindicacion como creador y que, personalmente, me hace siempre defender a los creadores antes que a los editores, distribuidores o libreros, y es el hecho de que, sigamos llevandonos el trozo mas pequeño del pastel. Eso es un hecho, se que es así (en todas las disciplinas artisticas) y ni siquiera voy a juzgarlo, pero si es cierto que para mi, personalmente siempre hará dificil que esto sea un camino que se anda en igualdad.

  3. ¿Por qué siempre leo las palabras arte y negocio o industria cómo parte de un todo cuando se habla de tebeos en este pais? ¿Queremos arte o queremos industria? ¿Lo queremos todo o no queremos nada? ¿Queremos llegar a fin de mes o queremos trascender?…

    Los problemas del tebeo en este pais, son los de siempre y los de todo: el ombliguismo, el provincianismo y la envidia.

  4. Estoy con Carlos, que interpreto está con álvaro: las bases sólidas pasan por el acabar con cierta concepción muy enraizada. La de le tebeito, la de Mortadelo (gran tebeo, infantil), la que asocia viñetas y aventuras tipo Trueno o cochinadas como esas portadas de voluptuosas valkirias y guarradas machistas varias (escrito en tono irónico). O violentos relatos hormonados(idem).

    No creo que se pueda recuperar lectores de, pongamos, cincuenta años o más, su cultura es otra (aunque de todo habrá, claro… yo generalizo). Pero habría que analizar qué ha pasado con esa quinta que , con veinte, devoraba el Zona, el Totem, el Rambla, el Cairo o el Cimoc. Porque esa SÍ que tiene las bases asentadas para reengancharse. No con fotocopias del boom ochentero, sino haciéndole ver el EXCELENTE momento que vive la historieta en tiempo presente. Creo que es una generación importante, la que hoy es económicamente independiente, también padre reciente y por tanto transmisor de determinadas culturas a próximas generaciones.

    Tampoco se debe descuidar el tebeo infantil, claro. Creo que son los dos objetivos primordiales, los niños de hoy y sus padres, para crear un tejido consistente, un público real que trascienda el actual (cuatro coleccionistas compulsivos) como lo tiene el cine, por ejemplo.

    Y eso, volver a captar al lector, se consigue con marketing, también con apoyos institucionales…pero no sólo con el ojo puesto en los chavales, que también: si es un medio universal, también es diverso su público potencial. Lo contrario devuelve al medio al gueto, o a otro gueto nuevo.

    Ah, sobre la dicotomía: creo que si hay industria, el arte se cuela por sus muchos respiraderos. Pero si no la hay, por muy excelentes tebeos que se hagan, tienen pies de barro.

    Así es el mundo en que vivimos (y además, cuántos tebeos puedes ser ambas cosas, comerciales y excelentes… a patadas, claro)

  5. PapáCairo on 13 Noviembre 2007 at 10:58 said:

    Agudas reflexiones amigo JoséTomás: el blanco o el negro, sin matices, algo tan español como todo lo anterior ;-)

  6. el tonto on 13 Noviembre 2007 at 12:19 said:

    Para mi el hecho de que se den becas no hace sino constatar que hay un problema : la falta de industria.

    ¿Nos alegramos porque la Xunta de unas becas a todas luces insuficientes para poder dar tranquilidad a un creador durante el tiempo de realización de una obra ?

    Yo personalmente veo esta situación como el canto del cisne de algo que pudo ser y nunca fue.

    ¿ Algún autor echa de menos la época de mediados los 80 ? Uno no se forraba, pero podía vivir del tebeo.

    Tres becas, nada de trabajo.

  7. Javier Trujillo on 13 Noviembre 2007 at 12:43 said:

    ¡Yo!

    ¿los 80…?, ¡Yo…!

    Yo soy otro tonto que está con "el tonto".

  8. Excelente reflexión álvaro. Y los comentarios también me han parecido muy interesantes. Tengo la opinión que el Estado debe favorecer el desarrollo de la cultura y hasta cierto punto protegerla y promocionarla. Pero eso a nivel teórico es muy bonita, buenas intenciones, todo de color de rosa. A la hora de soltar el dinero ¿quién se beneficia de las ayudas? ¿Qué criterios se usan para discriminar a un autor sí y a otro no? Tienes razón, álvaro, si no hubiera promoción estatal muchos autores que no han sido éxitos de ventas mientras creaban hubieran pasado al olvido. Bien. Pero el problema de fondo es la industria y como se ha dicho hasta la saciedad España carece de esa industria fuerte que permite a un autor como Carlos Vermut, vivir de su trabajo. Por cierto me parece de lo más acertado lo que dice. La cultura del tebeo, al escuela Bruguera, etc, ha sido vital para España durante muchos años, pero en la actualidad, esa rica historia comiquera se ha convertido en un lastre (¡lanzad los dardos, estoy listo! ¡Ahhh!) porque mucha gente asocia la historieta con esa parte de la historia del cómic en España. No es renegar de la propia historia, eso sería una estupidez, disparatado, el cómic español tiene una importancia a nivel internacional por su historia precisamente. Pero en el momento actual, para que pudiera existir una mejor situación para los autores de hoy en día, creo necesario distanciarse de esa tradición, con la herejía que eso suponga, pero está en juego que toda una generación se asiente, sobretodo económicamente, porque el cómic es parte de una industria y sus autores además de crear quieren vivir de su trabajo.

    Lo que dice JOSE TOMAS hunde el dedo en la llaga. ¿Qué se quiere conseguir? ¿Arte o industria? Desde un punto de vista realista, conseguir arte sin industria es harto difícil. ¿A quién llegaría ese arte si no existe industria? Puede parecer demasiado materialista, pero la importancia del dinero esfundamental. Que los autores reciban su dinero, que los editores ganen su dinero, que los libreros hagan caja a fin de mes y que los lectores tengamos suficiente dinero para gastar en arte. Al final, lamentablemente todo se reduce al dinero.

  9. Javier Trujillo on 13 Noviembre 2007 at 13:39 said:

    ¿Bruguera…????

    ¡Qué desastre…!

    ¡Toutain, hombre, Toutain!!!

  10. Hay que ser realistas: la cultura no es lo que vende. No vende Kim Ki-Duk, no vende Sebald, ni vende David B (relativamente, entendedme). Venden Spielberg, el premio Planeta de turno, y, si miramos el mercado galo, vende Bilal. ¿Digo que Sielberg, Bilal o Millás sean malos? No, digo que hay una industria fuerte que los pone en primer plano (Bilal digo, en Francia, claro), hasta arrasar en sus respectivos medios, mover a un público GENERALISTA, y esa es la base sólida para que también, como musgo pegado a un roble, florezcan los "auteurs" minoritarios y que gustarán a pocos (o a menos)… y que a lo mejor realmente son peores que Millás o Bilal o Spielberg, mira… pero significan, todos en conjunto, un ciclo saneado para una industria, no un panorama débil y enfermizo.

    Bueno ,es una opinión, nada más.

  11. Javier Trujillo on 13 Noviembre 2007 at 14:59 said:

    Toutain desarrolló una industria a partír del un cómic de género comercial y realizado con oficio, que dió dinero y difusión. Con esa corriente industrial generada fue con la que El Víbora, por ejemplo, pudo salir adelante.

    Eso en una España ya democrática y de libre mercado, no como con Bruguera, que no es un buen ejemplo a tomar en consideración.

    Cuando un camino ya ha funcionado en un país, como España, con las misma idiosincracia y sistema politico-económico, tomar ejemplos de otros lugares, como Francia, podría ser erroneo.

  12. El problema de las ayudas a la creación en historieta es que con frecuencia aparecen integradas en políticas de juventud, razón por lo cual si no eres "joven" no tienes ayuda.

    Por otro lado, en algunas convocatorias viene ya decidida la editorial desde las mismas bases. Sería preferible usar el modelo del INJUVE (tan denostado en aquel momento) según la cual el autor presentaba un proyecto amparado por una editorial.

  13. carlos vermut on 13 Noviembre 2007 at 16:38 said:

    El problema de las subvenciones es que rara vez van a parar directamente a los autores.

    De todos modos, un mercado no se puede basar su salud en el numero de subvenciones que tenga. Las subvenciones deberian ser una ayuda para recorrer el camino, pero no la meta de ese camino.

  14. Javier Trujillo on 13 Noviembre 2007 at 17:18 said:

    La subvención es como librar al yonki de la heroína para engancharlo a la metadona, que es otra droga.

    El hecho de planteárse algo así demuestra el estado patético y enfermizo que sufre el cómic español desde finales de los 80.

    Lo sorprendente es que aún siga medio agonizando… y no haya claudicado en tantos años de enfermedad.

  15. Creo que no me he explicado bien antes y tienes razón, Javier, en que Bruguera no es un modelo a seguir. Yo decía antes que Bruguera cumplió una labor en la historia del cómic, pero claro, a costa de comerse los derechos de todas las obras, con sus prácticas abusivas, etc, etc. Pero es que era OTRA España, con el Tío Paco, el sindicato vertical, negación de derechos mínimos y todo lo que ya sabemos. Yo hablaba de distanciarse de ese tipo de historieta, de esa forma de hacer historietas. De todas maneras, proponer Toutain como un modelo editorial es un poco arriesgado, creo yo. Toutain supo ver lo que quería la gente que salía del franquismo y lo trajo al mercado. Y triunfó. Y con esa propuesta muchos artistas pudieron ver sus obras publicadas. Vale, perfecto. Sin embargo el

  16. Javier Trujillo on 13 Noviembre 2007 at 21:03 said:

    No, si estaba de acuerdo contigo desde el principio. Lo que pasa es que tenía que haberlo escrito previamente… que estaba de acuerdo, digo. Es que como me dicen que escribo rollos poco concisos, estaba probando conel fugaz estilo "internet descompresing storytelling". Es decir, apostillar en breves comentarios secuenciados sin profundizar prácticamente nada.

    Pero no sé que tal se me da. Ya me diréis. :-D

  17. Nos pongamos como nos pongamos los dibujantes no pueden convertirse en funcionarios. Es jodido, pero es que es así. El mundo del arte nunca ha sido un camino de rosas, salvo para algunos, pero muy pocos.

    Posible solución? Elaborar un producto atractivo, comercial y competitivo. Olvidarse de convertirse en figura o artista. Este es un oficio de currantes.

  18. Javier Trujillo on 13 Noviembre 2007 at 21:22 said:

    Y en lo de Toutain, Jorge, también estoy de acuerdo, la continuidad se gestionó fatal.

    Sin embargo, fue capaz de aprovechar, ni siquiera una idea muy propia, sino el empuje de Warren en USA para crear una alternativa al mainstraem de los superhéroes. No creas que fue un impulso sólo español, el empuje de Warren fue vital. En esa época se creó un cómic de género, de fantaciencia y terror, que captó ventas masivas en todo el mundo. Y había mucha calidad, no todo la tenía, claro.

    Por cierto Sr. Punch, que tuvieron mucha importancia las portadas de glorioso erotismo, como las de Corben. Un maestro.

    Sólo digo, que los fans del fantaterror son un grupo muy extenso y muy fiel. Sea de terror gótico, de zombies o de fantasía surrealista al estilo Kafka, donde se pueden tejer historias con fondo social, y que si ese modelo funcionó en España una vez, es suceptible, adaptado a esta época, de ser revitalizado.

    Fíjate en el fenómeno de Victoria Francés, con su iconografía gótica, (al mergen de que nos gurse o no, que a mi me encanta, pero no es a lo que voy). Ese ha sido un fenómeno…¿espontaneo…? sí, pero también creo que hay un montón de gente enamorada de ese género que es suceptible de dejarse maravillar por él en el cómic, como está pasando en el cine. ¡Pues no hay cine costumbrista subvencionado…!, pero las salas las llena Los Otros, El orfanato, 28 días después. A mi ese género me encanta, y creo en ello. Esa es mi apuesta y mi visión del tema.

    ¿Ves?, ya me he pasado, por abandonar en "descompresing",

    :-D

  19. mariano on 13 Noviembre 2007 at 21:32 said:

    Yo soy bastante reacio a esto de las subvenciones. Entiendo con reservas que las subvenciones puedan aplicarse al cine, por ejemplo, que tiene unas estructuras consolidadas de difusión, como las salas, la tele o los dvds, y además hacer una película es costoso.

    Pero incluso en un ámbito como el cine, hay que ponerle muchos peros a esto. El cine español, por ejemplo, causa un cierto rechazo entre su propio público por el hecho de considerarlo "protegido" por subvenciones y no autosuficiente.

    No me gustaría que al comic le pasase lo mismo, que las administraciones colaborasen en la edición de comics, (porque estos se pongan de moda y se convierta en un rédito político electoralista, no por otra cosa), y eso se volviera en contra de los autores, que sí, tendríamos el plato en la mesa, pero los mismos lectores O MENOS aún.

    Además, aunque cueste reconocerlo, esta cultura de la subvención crea un ARTE OFICIAL dócil para el poder y políticamente correcto. Eso ocurre, por ejemplo, a mi entender, en el mundo audiovisual gallego, donde la administración está dando muchas ayudas y no se ve que eso esté creando el tejido industrial que se pretendía o se decía pretender.

    Estoy un poco de acuerdo con todas las opiniones aquí recogidas, pero especialmente con la del Juan Perez.

    Cuando se habla de que "hay que profesionalizar el sector" y que "los dibujantes deben vivir de lo que hacen", debemos tener claro que esa noble expectativa no debería de pesar exclusivamente sobre los hombros de una administración.

    En todo caso debería ser el público el que, legítimamente, decida quiénes pueden vivir de este trabajo.

    La decisión del público no siempre será la más justa artística, técnica o industrialmente, pero la decisión de las administraciones seguro que tampoco.

    En todo caso la labor de la administración puede ser muy útil y efectiva en lo que respecta a promoción y divulgación, pero siempre desde unas premisas de igualdad y objetividad que yo sinceramente en este país creo que es imposible que existan.

  20. Sí, es cierto, Toutain solo trasladó lo que hacía la Warren a España. Pero el tío tuvo vista para hacerlo, vaya que sí!

    Hombre, Javier, el género de terror tiene una legión ultrafiel de seguidores y eso se podría aprovechar como ocurrió en los 80. El ejemplo del cine es claro y los intentos de revival también llenan salas (más o menos) como lo que han hecho Tarantino y Rodríguez con su homenaje al cine de serie B. Yo me lo pasaba cojonudamente con las pelis de serie B que ponían en Antena 3 hace 15 años en aquel programa mítico "Noche de lobos"!! ;)

    Lo de Victoria Francés es una pasada. ¿¿Será porque ha conectado con una tribu urbana y eso ha creado una legión de seguidores?? Aparte de que sus ilustraciones son increíbles.

    Totalmente de acuerdo con mariano, casi siempre que hay subvención en el arte se crea un arte oficial y por ende políticamente correcto. En Cuba por ejemplo, muchos caricaturistas alucinantes como, como Prohías, que luego trabajó en Mad con la serie Spy vs Spy tuvo que salir de la isla porque su trabajo de crítica al poder no tenía cabida, dentro de la Cuba revolucionaria. Y sí, si tiene que decidir alguien, que decida el público. Al final, la historieta es un arte popular.

  21. Javier Trujillo on 13 Noviembre 2007 at 23:52 said:

    Jorge, por lo menos somos dos que pensamos así.

    Pero me da que hay muchos más. Bastantes más.

    Yo creo que no es que se pueda aprovechar, sino que es un terreno fertil y que está deseando ser sembrado, pero que por alguna extraña razón (bueno, no tan extraña, pero sería muy largo y tedioso analizarla ahora), por alguna desafortunada razón, dejémoslo así, se ha ignorado torpemente. Quiero decir, que creo que hay unos aficionados al género de terror que están deseando que les abastezcan de obras. Pero bien realizadas (esperate, que este adjetivo me va a costar caro), al igual que no van a aceptar una película sin un buen guión de género y un arte visual impactante.

    Es mi visión y es en lo que creo, quizá este errado, pero en todo caso si es así lo sufriré en mis propias carnes, y me convertiré en un Zombi artístico.

    :-D

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