Por motivos ajenas a nuestra voluntad…

…esta web puede dar muchos problemas. Al final ya tengo nuevo servidor (español, ya os diré que tal) y durante el fin de semana aprovecharé para hacer la migración de ficheros y bases de datos. Si todo va bien, no hay problemas en el traspaso y los DNS se propagan como Santa Tecla manda, el lunes la web estará otra vez al 100%.

A vueltas con el Capitán América

capitanamerica.jpgCuando comencé a leer la etapa de Brubaker en Capitán América, mi primer pensamiento fue de cierta decepción. Tras la exitosa carrera del guionista y el excelente sabor de boca dejado por series como Sleeper, tenía la esperanza de encontrar ideas novedosas y diferentes en esta serie. Sin embargo, el arco argumental Otro tiempo me pareció que no era más que una correcta revisión del personaje. Una puesta en común de ideas que conseguía retornar al personaje a su estado en la Silver Age con un profundo lavado de cara. La trama recuperaba las constantes básicas de la serie con la que Kirby retomara su creación en los 60, desde personajes (con sorpresas, pero sin olvidar a toda la corte de brillantes organizaciones enemigas) a ese tono de película de James Bond que tan bien le fue a la serie durante los 60. Pero, simultáneamente, hay un inteligente homenaje a su pasado en la Golden Age, combinando ambas trayectorias como pocos han sabido hacer. En cierta medida, Brubaker estaba depositando ya ahí el hilo argumental que luego desarrollaría y que, debo reconocer, en ese momento no fui capaz de ver: la necesaria transformación del personaje en un icono.
Durante años, el Capitán América ha sido uno de los grandes personajes de la Marvel, paradójicamente lastrado por su papel de heredero de la tradición de la Timely. Desde el principio de su renacimiento en los 60, el personaje tuvo que lidiar con un pasado que lo definía como un símbolo patriótico. Creados en plena Segunda Guerra Mundial, los tebeos de este perfecto soldado eran claros instrumentos ideológicos que buscaban elevar el sentimiento patriótico de los lectores. Las historias que crearon Simon y Kyrby eran tan simples y maniqueas como efectivas, consiguiendo que el personaje pronto se convirtiese en una especie de cohesionador frente a la amenaza nazi. Todo un excelente ejemplo de hasta qué punto los tebeos tuvieron influencia en la sociedad durante los años 40 y 50.
Sin embargo, en su recuperación nace directamente inmerso en una dicotomía total: en el momento más crítico de la guerra fría, su símbolo patriótico puede tener más sentido que nunca, pero la sociedad de finales de los 60 estaba cambiando rápidamente sus consideraciones hacia el concepto de patriotismo, sobre todo tras la intervención en Vietnam. Una división que afectaba lógicamente al propio personaje, un Steve Rogers despierto tras décadas en el hielo y que seguía pensando con los esquemas mentales de un soldado de los años 40 en la incipiente y compleja sociedad mediática de los 60. El símbolo de la libertad de los 40 ahora tenía que cambiar su mentalidad para adaptarse a los ataques contra ella en los 60. Una contradicción que debía haber dado un juego increíble a los guionistas y que, pese a estar en la base de muchas de las sagas del personaje (sobre todo en las de Englehart en los 70 y Gruenwald a finales de los 80), no llegaban a explorar totalmente, ya sea porque los editores no les dejaban llegar hasta donde querían, temerosos de perder a su franquicia, o porque los mismos autores no se atrevían. Al final, quedaba siempre como el mejor momento del personaje la brillante recreación Bondiana de finales de los 60 a cargo de Kirby y Steranko.
Tras leer la primera saga de Brubaker, esa decepción que comentaba al principio se trasladaba precisamente a entender que, pese a todo, no se había atrevido a dar el paso que no dieron Englehart y Gruenwald y que se resignaba a una acomodaticia vuelta a la época Steranko.
Y estaba equivocado, muy equivocado. Porque Brubaker había planificado milimétricamente el cambio definitivo que necesitaba el personaje, la única conclusión posible para que la serie pudiese terminar: elevarlo a los altares de la iconografía. Desde el principio, el guionista comprendió que el Capitán América no es Steve Rogers, sino que Steve Rogers es el Capitán América. Una diferencia sutil, pero que marca la frontera entre el icono simbólico y el personaje enmascarado y que, una vez establecida, deja abierto el futuro. Brubaker deslizó al personaje hacia el género en el que se encontraba más a gusto, el policiaco y de espías, para poder desarrollar lentamente esta transmutación alquímica del personaje, que debía abandonar la encarnación mortal para transfigurarse en el icono que es desde la segunda guerra mundial. El primer arco, en ese contraste continuado entre el símbolo (con esos flashbacks que borda un inspirado Michael Lark) y la realidad, no está recuperando el personaje de los 60 como pensé, sino que está potenciando la dicotomía, la contradicción perenne de un personaje que no puede vivir como tal fuera de su época. Steve Rogers es un desclasado temporal, un elemento aislado que ya no tiene sentido en un mundo que le ha superado y que no comprende. El ideal por el que lucha no está encarnado por el humano, sino por el disfraz. Una lucha de símbolos donde Brubaker define claramente que el icono este por encima de los que lo usan. Quiere liberar al Capitán América de su envoltorio mortal para darle el estatus de mito. La máscara es ahora el protagonista y debe superar, por tanto, a todos sus colegas superpoderosos, anclados obligatoriamente en un nombre y apellidos. Peter Parker es Spiderman, a nadie más le picó una araña, Superman es Kal-El/Clark Kent, nadie más vino de Krypton, pero el Capitán América es una leyenda como lo es el Hombre Enmascarado. Un concepto puro, un arquetipo ideal.
Las diferentes sagas tienen un orden claro, que llevará a esa saga final denominada lógicamente “La muerte de un sueño”. Una conclusión malinterpretada por como la de “la muerte del Capitán América”, cuando la única realidad es que estamos ante la muerte de Steve Rogers y su sueño, el de ser el ideal de libertad. Un sueño utópico, una quimera que le ha superado. El sueño sólo puede seguir si está por encima de los hombres. Y Steve Rogers, supersoldado, mejorado químicamente y perfecto atleta, no deja de ser un hombre.
OJO EN LO QUE SIGUE PUEDE HABER ALGÚN SPOILER
En los episodios siguientes, Brubaker consigue cerrar perfectamente el círculo con el esperado renacimiento de un Capitán América (creo que no desvelo nada si digo esto… ¿o acaso pensabais que una serie que se llama “Capitán América” seguiría sin el Capitán América?), con una elección perfecta para él y para cualquiera que tome el personaje tras él. Ya no habrá límites ni deudas con el pasado, sino un concepto con el que jugar. Brubaker parece haber elegido el género en el que se siente más cómodo, con historias sólidas y entretenidas, pero el futuro no puede ser más alentador para este icono.
Eso sí, el traje que ha diseñado Ross para el nuevo Capitán no puede ser más horrible…

Novedades de Planeta DeAgostini de Marzo

La editorial Planeta DeAgostini renueva su página web (mucho más bonita y eficaz, todo sea dicho) y cuelga ya el listado de novedades del mes de Marzo. Un mes anodino, en espera del brutal desembarco de Abril (Salón del Cómic habemus) y del que se pueden destacar pocas cosas: el Solo dedicado a Teddy Kristiansen, el indispensable nuevo volumen de Krazy & Ignatz de George Herriman, las nuevas entregas de Tarzán, ya en la etapa de Hogarth, la cuarta entrega de la eficaz Spaghetti Bros de Carlos Trillo y Mandrafina y la conclusión de la entretenida La conjura de cada miércoles de Sergio Bleda. Además, este mes editan la novela de Alan Moore El lagarto hipotético.

Exposición y ciclo de conferencias en la CAM de Alicante

El próximo 14 de febrero se inaugura en la Sala de Exposiciones CAM de Alicante (Avda. Ramón y Cajal, 5) La exposición KING, de Ho Che Anderson. A través de la obra de Ho Che Anderson se recorre la vida de Martin L. King desde su niñez en Atlanta hasta el trágico momento del 4 de abril de 1968 cuando fue abatido a tiros en Memphis.

En paralelo a esta exposición, que se mantendrá abierta hasta el 30 de Marzo, se ha programado un ciclo de conferencias en el Aula CAM de Alicante (Avda. Doctor Gadea, 1):
– Martes 19 de febrero a las 20 h: “La novela gráfica”., por Álvaro Pons
– Miércoles 20 a las 20 h.: “La ética del cómic” , por Felipe Hernández Cava
– Jueves 21 a las 20h: “Cómic y pedagogía”, por Antoni Guiral.

Enlaces luneros tardíos

Seamos claros: un martes no deja de ser el día después de un lunes, así que una de enlaces luneros tardís.
ComiCat! és un bloc sobre còmics en català realitzat per un grup de blocaires amants del còmic. Entre els autors, Jaume Salvà (Nou Llunari) i Marc Pastor (Per Tutatis!).
Tetebeos, un completo blog sobre tebeos. Les gusta la Catwoman de Brubaker (a mí también) y les ha sorprendido Ángel callejero, de Jim Rugg y Brian Maruca (a mí también).
Migoya está embalado en su nueva aventura bloguera y deja caer una joya en forma de enlace genial: una larga entrevista de Dave Sim a Chester Brown. En dos partes: 1 2
Comme quoi, el blog de Bastien Vives. Hacedme caso y seguid sus fascinantes historietas. Me lo agradeceréis (en francés).
– The Believer entrevista a Charles Burns
– Atentos a la preciosa página que estrenaFuturopolis, una editorial que está demostrando un espectacular catálogo y un indudable ojo en la selección de obras y autores, reviviendo viejos tiempos (lo siento, ean-Christophe). De momento, en portada avance de Carlos Gardel, la nueva (y esperada) obra de Muñoz y Sampayo, aunque también se da información de sus obras previstas (qué bonita la de Blutch) o ya editadas (es que nadie va a editar lo último de Guibert) . Y ojito a su blog también.
– Gracias a Entrecomics llego a la web del grupo israelí Dimona Comix. la de cosas que nos perdemos por estos lares…
When Fangirls attacks, una completa recopilación de artículos sobre mujeres en el cómic.
Ye olde Comic Booke Blogge toda una sorpresa, con pensadas y razonadas opiniones.
– Aprovechando el reciente premio de Angoulême, ActuaBD entrevista a la mitad del dúo, Phillipe Dupuy.
– Curioso descubrimiento de Journalista: uno de los grandes clásicos del tebeo americano, Jay Disbrow, está serializando desde hace meses una tebeo en internet: Aroc of Zenith
El Apocalipsis según Basil Wolverton (Vía Journalista)

Novedades de Panini para marzo

El mes de marzo para Panini sigue siendo época del megacrossover La iniciativa, pero ojito que hay novedades interesantes, como el volumen dedicado a la divertida Los vengadores de los grandes lagos, de Dan Slott; Marvel Zombies: Orígenes, de Kirkman y Philips, no tan divertida como la original pero igualmente recomendable. Además, nuevo volumen de Next Wave, la gamberrada particular de Ellos e Immonen y el siempre indispensable Daredevil de Brubaker y Lark.
Además de los tebeos Marvel, este mes Panini estrena además la publicación de los tebeos de Matrix, con colaboraciones de Larry y Andy Wachoski, Geof Darrow, Bill Sienkiewicz, Neil Gaiman, Ted McKeever, John Van Fleet, Dave Gibbons, David Lapham, Kaare Andrews, Peter Bagge, Paul Chadwick, Troy Nixey, Dave McCaig, Gregory Ruth, Steve Skroce, Ryder Windham y Kilian Plunkett. Irregular, pero con algunas historias interesantes.
Aquí os podéis bajar el PDF completo de novedades.

AEIOU

aeiou.jpgLa Cúpula cierra con Cualquier sencilla intimidad la conocida como “trilogía de las novias” de Jeffrey Brown. Tras Torpe e Inverosímil, Brown sigue profundizando en su vida a la vez que perfecciona un estilo basado en la síntesis narrativa y la eficacia. Su tosco grafismo, perfecto reflejo de la espontaneidad que el autor quiere transmitir, esconde un cuidado trabajo de ritmo, composición y puesta en escena, claramente deudor de las enseñanzas de tocayo Chester Brown y su Nunca me has gustado, pero que son digeridos hábilmente para conseguir ese aspecto de minimalismo tan adecuado para sus historias. Si en las anteriores entregas Brown se dedicaba a la plasmación fidedigna de sus relaciones personales, centrándose en los pequeños detalles que conforman lo que llamamos el “día a día”, en la última de las entregas se interroga sobre hasta qué punto los detalles son los verdaderos constitutivos de una relación amorosa. Una pregunta compleja que responde con una atrevida propuesta: una recopilación de escenas ínfimas, de momentos aislados. A lo largo del libro, Brown nos abre una mirilla a su vida durante apenas unos segundos, cada dos páginas componen un retazo que puede ir de una conversación a un sentimiento, un momento de rutina, de felicidad o de tristeza. Flashes breves que parecen no tener sentido y que, además, se nos presentan sin orden, en una especie de avalancha azarosa donde es imposible saber con claridad qué está pasando. Sin embargo, a medida que vamos leyendo, una figura indefinida va tomando forma. Como si estuviéramos viendo un cuadro inmensamente pixelado, a medida que nos vamos alejando de él, los gruesos puntos sin sentido van conformando sombras, líneas y contrastes, hasta que a cierta distancia, aquellos puntos forman una clara y definida fotografía. De la misma manera, las escenas que Brown propone se antojan como unidades que no tienen sentido excluidas de la totalidad. Pero juntas, van conformando uno de los retratos más sugerentes de ese concepto tan indefinible que es el amor. De sus incoherencias, virtudes, defectos, miedos y anhelos, todo relatado con una espontaneidad y proximidad al lector de la que es imposible sustraerse.
Un gran tebeo de un autor que está demostrando una progresión extraordinaria. Esperemos que sea la base de la futura edición de otras obras suyas, como la excelente I am going to be small, la deliciosa Cat getting out of a bag o la corrosiva Bighead. En la edición de La Cúpula, sólo dos efectos perceptibles: por un lado la incompresible elección del título, que se queda en el subtítulo de la obra original (AEIOU or any easy intimacy), aunque se pierda el juego de palabras, el título original tiene todo sus sentido, con esas vocales que conforman la base del lenguaje. Por otro, un inoportuno cambio de la calidad de papel, bastante inferior al de anteriores entregas. En cualquier caso, un tebeo recomendabilísimo. (3)

El palmarés de Angoulême

Angoulême ha dado ha conocer su palmarés de este año, y la ganadora del premio a la mejor obra del año, galardonada con el primer Fauve D’Or ha sido para la recomendabilísima Emigrantes, de Shaun Tan, una obra que ha publicado ya en España Barbara Fiore (reseña aquí).

emigrantes.jpg

El resto de esenciales de este año:
Metralla, de Rutu Modan (editado en España por sins entido, reseña aquí).
La Marie en plastique, de Pascal Rabaté y David Prudhomme (Futuropolis).
Mi mamá está en América y conoce a Búffalo Bill, de Jean Regnaud y Emile Bravo (editado en España por Ponen Mon, reseña aquí)
R.G., de Frédéric Peeters y Pierre Dragon, (editado en España por Astiberri, reseña aquí).
Trois Ombres, de Cyril Pedrosa (Delcourt).

Premio esencial revelación
LElephant, de Isabelle Pralong (Vertige Graphic).

Premio esencial del Patrimonio
Moomin, de Tove Jansson (Le Petit Lézard)

Premio del público/FNAC
Kiki de Montparnasse, de Catel y José-Louis Bocquet (editado en España por sins entido).

Premio Esencial Juventud
Estela, de Morvan y Bouchet (editado en España por Norma)

Un palmarés más que interesante. Emigrantes es una obra extraordinaria, merecedora del premio, aunque personalmente apostaba más por Domenique Goblet y su soberbio Faire semblant c’est mentir, posiblemente el mejor tebeo que he leído este año pasado y que me sorprende que ni siquiera esté entre los seleccionados (ojo al dato, no hay ningún tebeo de L’Association, y eso que también estaba el interesante Le vie secrete des jeunes de Riad Sattouf). Justo reconocimiento a Metralla y R.G., dos tebeos bien conocidos en España, a la divertidísima Marié en plastique de Rabaté y Proudhomme (mira que te lo dije… -chiste privado-) y a Mi mamá…, espléndido tebeo del que hablaba hace poco y que podría también haber sido un justísimo ganador al premio a la mejor obra.
Y ojo al premio del Patrimonio, que se va a la deliciosa Moomin de la finesa Tove Jansson, un tebeo delicioso casi desconocido por estos lares.

Recomendaciones de hosting

Llevo un año queriendo cambiar de hosting. El actual (Yahoo!) es una patata que falla como una escopeta de feria en cuanto el número de visitas se dispara. Durante el año pasado, la división entre DDT y La Cárcel y la sobrecarga de trabajo que me hizo casi abandonar la web, el número de visitas bajó drásticamente y desaparecieron los problemas. Pero la revitalización de la web ha hecho que vuelvan las visitas y los problemas de acceso.
Así que ahora que tengo un poquito más de tiempo (ahora el trabajo lo tienen los estudiantes, no yo…), aprovecho para cambiar de hosting. He estado buscando y rebuscando y, al final, la cosa se reduce a los dos de siempre: bluehost o dreamhost. De los dos he leído maravillas y horrores y sus planes son similares tanto en precio como prestaciones, así que me pongo en vuestras manos: ¿qué me recomendáis? ¿hay mejores opciones?

El fin de la infancia

Nada mejor para hacer penitencia de la lectura de las obras de Sopena y Vidal que dejarse abrazar por la nueva obra de Emile Bravo que acaba de editar Ponent Mon. Pese a ser uno de los fundadores del famoso Atelier Nawak (y, posteriormente, del Atelier des Vosges) que gestó las bases de la renovación formal de la BD francesa durante los 90, nunca ha recibido el reconocimiento que sus homólogos han tenido. Mientras que Trondheim, Blain, David B., Sfar, Boilet o Satrapi copan todos los beneplácitos de la crítica, parece como si la obra de Bravo quedase reducida siempre a un segundo plano, más discreto, que por desgracia la hace muchas veces invisible al ojo del lector. Es posible que Bravo no participe de la ambición de sus ex-compañeros y que sus obras, dirigidas a un público siempre joven, nos hagan pensar en un nivel inferior de los trabajos, pero la simple lectura de cualquiera de los volúmenes de Las epatantes aventuras de Julien debería hacernos reflexionar sobre el profundo horror que estaríamos cometiendo. En apariencia, Bravo no parece tan rupturista como sus colegas, pero sus obras esconden siempre una profundísima reflexión sobre la narración, con una brillante e inteligente dosificación de los niveles de lectura. Bravo estudia cada detalle de sus obras para conseguir verdaderas joyas de la historieta.
mimama.jpgY buen ejemplo de esta tendencia es Mi mamá está en América y ha conocido a Buffalo Bill, realizado sobre guión de Jean Regnaud (ojito a la errata continuada que hay en el libro, que lo renombra a Renaud). Bravo parte de un argumento muy sencillo, tan simple como la pregunta que hace repetidamente un niño de 6 años: ¿dónde está mamá? Un punto de partida tan nimio que permite hacer a los autores uno de los más bellos retratos que servidor ha podido leer sobre la infancia. Los autores sitúan a su protagonista, el pequeño Jean, en esa edad donde todavía no sabe leer ni escribir, en los comienzos de la edad escolar. Un momento indeterminado que les permitirá desarrollar todo un ejercicio de comunicación. Sin la ayuda de la escritura, el niño transforma su entorno en mensajes visuales puros, sintetizando su entorno en ideas sencillas pero profundamente efectivas. Es justo el momento del aprendizaje donde el niño debe transformar su universo icónico particular en el de las convenciones sociales que marca el aprendizaje de la escritura. Es el momento en el que la imaginación infantil pierde su batalla frente a la unificación conceptual de las palabras. Un caballo ya no será más el animal con el soñamos e imaginamos infinitas aventuras. Será, simplemente, un “caballo”. Es la frontera entre un mundo creado para explicar nuestras percepciones y la explicación definitiva de las mismas. Es, en el fondo, el comienzo de la pérdida de la niñez. Y Jean, más que nadie, tendrá que enfrentarse a esos momentos, perfecta y maravillosamente expresados por Reganud y Bravo. Con sensibilidad exquisita, saben ponerse en la piel del niño, consiguen la regresión perfecta hasta ese niño que tenía miedo de la bruja que había debajo de la cama y siguen paso a paso ese proceso inconsciente que nos lleva a olvidar nuestros miedos, sustituyéndolos por la realidad. El mito de Papá Noel se convierte por tanto en una especie de recuerdo de la pérdida definitiva del Peter Pan interior, que en el caso de Jean llevará, definitivamente al entendimiento, ese duro entendimiento que le dará la respuesta a las preguntas.
Cada uno de los capítulos expresa uno de esos pasos, pequeños saltos en el tiempo, elipsis perfectas de la maduración que avanza, pero en los que Regnaud y Bravo demuestran una capacidad insultante para estratificar niveles de lectura. Cualquiera que lea la obra encontrará una lectura propia y, sobre todo, se verá reflejado de forma inexcusable en los sentimientos de ese niño, ese Jean que consigue representar al niño universal, un espejo perfecto de todas las infancias que han sido. Y, sobre todo, encontrará un tratamiento que es capaz de unir la ternura con una reflexión demoledora sobre el fin de la infancia.
Mi mamá está en América y ha conocido a Buffalo Bill es un libro de lectura obligatoria, una lúcida y brillante plasmación de la infancia y del aprendizaje de la vida. Toda una joya. (4)
Esperemos que este álbum abra la puerta a la edición de nuevas obras de Bravo (recordemos que Brosquil comenzó a publicar la serie de Julen, pero se quedó en el primer número).
Podéis ver unas páginas en la web de Ponent Mon (en Próximamente)

Adaptando al cine

Ahora que están de moda las adaptaciones de tebeos al cine (que si hoy se estrena la nueva entrega de Mortadelo y Filemón -uichs!-, que si Besson se atreve con Adéle Blanc-Sec -reuichs!-) encuentro vía Arflovers una adaptación que desconocía del genial Barney Google (no, no tiene nada que ver con el buscador) de Billy DeBeck al cine. Ojo que las caracterizaciones son perfectas.

El resto del vídeo: Parte 2Parte 3Parte 4

Vidaleando

Bueno, pues ya me he leído La Ezpaña de ZP.
Y me he tomado ración quíntuple de antihistamínicos, todo sea dicho.
Mare de Deu Senyor. Allá vamos.
ezpana.jpgLo de Sopena era un panegírico a ZP, pero por lo menos Rajoy aparece en todas las páginas. Aquí el Sr. Vidal se dedica única y exclusivamente a resumir las ideas básicas que repite en su discurso libertinodigital: la teoría de la conspiración del 11-M (de hecho, abre el libro reivindicándola), la ruptura de España y la venta de la sociedad civil a rojos republicanos, terroristas, islamistas y maricones. De hecho, de ZP habla relativamente poco, haciendo un largo repaso a todos sus ministros… En cualquier caso, me abstendré de hacer valoraciones ideológicas porque bien es sabido que este señor está en las antípodas de mis opiniones y no es la idea de este post hacer un debate ideológico.
Sin embargo (y mira que me duele decir esto), hay que reconocerle al señor Vidal que su entrega funciona mucho mejor como tebeo que la del Sr. Sopena. Hay más agilidad en los textos, hay más intento de generar escenas y secuencias, de usar realmente el lenguaje de la historieta. No existe esa obsesión por la cita del dato (¡Claro!,¡Se los inventa! uichs, perdón, se mha escapao-) y más por cierta ironía, muy sui géneris y para inconcionales, pero ironía al fin y al cabo. Según explica el guionista en el prólogo, una de sus grandes ilusiones era haber hecho guiones de historieta y parece que ese anhelo juvenil se ha traducido en ese mejor uso de los recursos de la narración gráfica. No es que sean para echar cohetes, pero el resultado es más digerible, desde el punto de vista de la fluidez de lectura, que la plúmbea reiteración de su contrapartida marianista. Franfer puede dedicarse un poco más a desarrollar la narrativa y solventa la papeleta con indudable oficio.
En cualquier caso, confirmo que es una excelente iniciativa del Grup 62, que espero se repita en el futuro… pero con una mejor elección de guionistas, por favor (o contratando a estos señores como argumentistas, pero que el guión lo desarrolle un profesional).
Me voy a lavar los ojos con Ajax Pino un rato…

El Rajoy de Enric Sopena

Tenía yo curiosidad por leer las versiones españolas de La cara oculta de Sarkozyque edita Grup 62, dedicadas, en decisión salomónica, tanto a Zapatero como a Rajoy. La primera escrita por César Vidal y la segunda por Enric Sopena. Como hay que comenzar la lectura por alguna de las dos, aplico la coherencia ideológica y comienzo por leer La Esppaña de Rajoy, por aquello de que supuestamente está dirigido a los lectores de izquierdas para poner en solfa la figura del líder popular. Una razón que en mi caso se puede aplicar, pero a la que añado dos de cosecha propia, a saber, que el Sr. César Vidal me produce una molestia alergia y mi filia por el dibujante David Ramírez.
Zanjada la elección de la primera de las lecturas.
Ahora bien, una vez leído…¿Cómo enfocar el juicio que me merecen? Las especiales características de los libros hacen necesarias, a mi entender, dos reflexiones.
esppana.jpgLa primera, digamos sociológica, sobre la evidente necesidad de este tipo de iniciativas. Que la historieta adquiera entidad suficiente como para ser elegida como medio de debate en unas elecciones generales es una prueba más de hasta qué punto ha sobrepasado largamente el tratamiento peyorativo de otras épocas. Pese al lamentable prólogo de Enric Sopena, en el que poco más o menos intenta justificar el uso de la historieta en términos de quien cree que se ha degradado, lo cierto es que este tebeo y su contrapartida pueden tener una importante repercusión social, permitiendo que la historieta obtenga ya de forma plena esa imagen de normalidad que siempre hemos reivindicado. Los resultados pueden ser más o menos afortunados, pero lo importante en este caso es el efecto de arrastre de la iniciativa y la extrapolación de a historieta como medio más allá de la ficción. Ver tebeos tratando temas como éste demuestran la potencialidad del medio como transmisor de ideas, que permite el uso de unos recursos impensables en el ensayo literario, potenciando la comunicación aprovechando la indudable capacidad pedagógica del medio.
Desde ese punto de vista, la evaluación de los resultados del libro dependerán, obviamente, de la capacidad de transmisión del mensaje y de la realización de los objetivos buscados con el tebeo. Dejando de lado las cuestiones ideológicas, en las que se estará más o menos de acuerdo según la ideología del lector (aunque, sinceramente, presentar a ZP como Dios y a Azanar como el diablo me parece bastante simplón), La Esppaña de Rajoy, tiene dos problemas fundamentales: en primer lugar, y el más importante, el desconocimiento profundo del lenguaje de la historieta que demuestra Sopena. Ha intentado realizar un exhaustivo retrato del líder popular, evidenciando todas sus incoherencias mediante catalogación pormenorizada de todas sus intervenciones, lo que se traduce en un exceso de secuencias recargadas de datos y textos que sobrecargan las viñetas, enterrando y dejando casi atado de pies y manos al dibujante. El segundo problema deriva precisamente de ahí: siendo Ramírez un dibujante reconocible como pocos, aquí es prácticamente una sombra de sí mismo. Sepultado bajo interminables bocadillos y limitado gráficamente por la necesidad de hacer reconocibles a los personajes públicos, Ramírez se diluye por completo en un trabajo donde apenas puede expresar su oficio. El dibujante que siempre ha destacado por la expresividad de sus dibujos y su facilidad para el gag parece arrastrado por una corriente que le es ajena y que le obliga a encorsetarse en esquemas donde no está a gusto. Hay un impresionante trabajo para conseguir caricaturizar a toda la plana política española, pero que naufraga en su globalidad. Si Sopena hubiese dado más libertad al dibujante, centrándose en algunos temas nada más y no queriendo demostrar una enciclopédica lista de agravios de Rajoy, el resultado hubiese sido mucho más interesante. De hecho, sólo debería haberse fijado en la experiencia de La cara oculta de Sarkozy para saber qué camino seguir.
El resultado se hace, al final, pesado de leer, excesivamente monopolizado por los datos y textos, olvidando el ejercicio de la sátira que tan buen resultado da siempre en el debate político. Un pecado mayor teniendo a los lápices a uno de nuestros mejores dibujantes satíricos.
Ahora, a por el de César Vidal… (¿dónde he puesto los antihistamínicos?):P

Gary Panter…¿en Marvel?

Si hay un autor que jamás hubiese imaginado que publicaría en Marvel, ése es Gary Panter. Iconoclasta como pocos, provocador nato y siempre sugerente, las obras de Panter se basan precisamente en la demolición sistemática de lo establecido, por lo que ver una portada suya es Marvel es algo así como un sacrilegio. De todas formas, la cosa tiene su explicación, porque la portada es para el extraño relanzamiento de una de las creaciones de Steve Gerber, Omega the unkonwn, un sorprendente proyecto que cuenta con guiones de Jonathan Lethem y Karl Rusnak y arte de Farel Dalrymple y Paul Hornschemeier. Panter colabora tanto con la portada como en el interior del séptimo número de la miniserie.

omega.jpg

Llegan los tebeos a los móviles

No es noticia nueva, en Japón ya es un boyante negocio y en occidente comienzan las primeras iniciativas para poder descargar directamente tebeos para leer en la pantalla del móvil. De momento, en España se estrana comicphone.com, que ha colgado una encuesta en su web (con premio incluido) para conocer los gustos de los futuros usuarios del servicio.

comicphone.jpg

Visto como van las cosas, yo de vosotros el próximo móvil me lo compraría con pantalla grandecita…

Las 24 horas de la bande dessinée. Llega Angoulême

24heures.jpgEl Festival de Angoulême está a la vuelta de la esquina y se estrena con una maratón de historietas organizada por la Maison des Auteurs en la que 203 autores (78 profeisonales, 68 estudiantes de arte y 57 amateurs) han realizado tebeos de 24 páginas en 24 horas, con un única condición :”La página 12 debe mostrar un escena de reunión familiar“.
Entre los inscritos: Lucie Albon, Daniel Blancou, Boulet, Patrice Cablat, Frantico, Thomas Gosselin, Jonvon, Etienne Lécroart, Sandrine Martin, Jean-Christophe Menu, Amruta Patil, Vincent Perriot, Natacha Sicaud, Anne Simon, Erwan Surcouf, Sylvain-Moizie, Zviane…

Y los resultados, aquí.

Por cierto, que el portal Bedeo.fr tiene previsto retransmitir en directo el Festival de Angoulême

Shintaro Kago

Shintaro Kago es, sin duda, uno de los autores más hipnóticos que se pueden encontrar hoy en el manga. Sus historias juegan con las convenciones espaciales y temporales para lograr experiencias de lectura únicas y desconcertantes.
Same hat! Same hat! ha presentado ya varias historias de este autor, algunas simplemente geniales, y cuelga hoy una nueva historieta escaneada y traducida al inglés, con un bucle espacial tan absurdo como delirantemente subyugante: Drunkard Condo Syndrome. O de cómo un error cotidiano se convierte en una especie de paréntesis en el continuo espaciotemporal de la lógica.
No os lo perdáis. (Y a ver si algún editor se anima a publicar por aquí alguna antología de este autor)

kago.jpg

(Vía Journalista)

ACTUALIZACIÓN:
Atentos al enlace que deja Dr. Hago en los comentarios…

El Evangelio de Judas

judas.jpgEl título del más famoso de los evangelios apócrifos es el elegido por Albert Vázquez para una obra que marca un punto y aparte en su evolución personal. Al igual que los cainitas buscaban en el texto sagrado la reivindicación del traidor, parece como si el gallego necesitase buscar sentido a su propia creación en una obra extraña para la evolución del autor. Su comienzo sigue estrictamente las normas extrañas del universo psiconauta que marca sus últimas creaciones. Reflexiones trágicas sobre aquellos que deciden salirse del camino y buscar su lugar en esta particular versión de un mundo de cuentos mórbido, infectado de una melancolía autodestructiva que hace su lectura desasosegante y árida. Nada nuevo hasta ahí, los mismos argumentos que se pudieran mantener en su anterior obra se podrían repetir ahora, quizás sin el elemento sorpresa y perdiendo el factor de riesgo que impregnaba su estreno. Sin embargo, a mitad de libro, Vázquez cambia de rumbo radicalmente y entra en una violenta y agresiva reflexión sobre la industria de la edición y la relación editor-autor. El universo enfermo es sustituido por el reflejo de una realidad que para el autor todavía es más viciada, la de las dificultades del creador para ser publicado. El discurso de Vázquez no puede ser más provocador: el editor se aprovecha de su posición para presentarse ante el autor como un salvador que lo obliga a prostituirse en sus planteamientos. ¿Dónde está el límite de la libertad creativa?¿Se sigue siendo autor cuando se aceptan las normas del juego externas? A partir de ese momento, Vázquez entra en una compleja espiral de reflexiones casi sincopadas, que van alterando su estilo y ritmo transmitiendo la inseguridad que mina al autor ante la dicotomía que se le plantea, ante la primacía de su interior, la pulsión por crear, o de la necesidad de encontrar alguien a quien le interese su discurso.
Un análisis discutible, pero interesante en tanto en cuanto que el autor se moja claramente en una posición definida. El problema es que la diferencia entre las dos partes, pese a la lógica coherencia estilística, chirría en cierta manera. El universo psiconauta no admite coexistencia con la realidad y los dos planteamientos que Vázquez aborda en la obra nacen desde dos extremos radicalmente distintos, generando un contraste ajeno que desconcierta al lector y llegando a restarse fuerza mutuamente, disminuyendo la potencia del discurso del autor.
Pese a todo, en El Evangelio de Judas siguen existiendo ideas lanzadas sobre la mesa suficientemente interesantes como para que su lectura sea estimulante. La edición de Astiberri, impecable. (2)

Novedades sins entido para febrero

- Mujeres encontradas, de Fernando Beltrán. 100 págs. Bitono. Rústica. 24×17 cm. P.V.P.:15EUROS
(*)- CARL BARKS. Un viento ácrata, de Alfons Moliné. 68 páginas. Blanco y negro. Rústica. P.V.P.:10EUROS
(*)- EL HOMBRE ENMASCARADO. En el sendero, de Ángel De la calle. 108 págs. BN. Rústica. P.V.P.: 10EUROS
(*)- OESTERHELD. Rey de reyes. , de Judith Gociol / Diego Rosemberg. 68 págs. BN. Rústica. P.V.P.: 10EUROS
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Persépolis, nominada como mejor película de animación

La adaptación del tebeo de Marjane Satrapi no fue nominada a mejor película extranjera pero sí a mejor película animada. De donde se deduce que la habitual equiparación cine de animación = cine infantil, lo sigue siendo también para la academia hollywoodiense. Y es que, sin desmerecer para nada a la estupendísima Ratatouille (una de las películas del año), la categoría de Mejor película de animación de los premios de la academia se sigue entendiendo como la de mejor película infantil. Una lástima, porque el cine de animación merece ya dejar de ser tratado como medio únicamente infantil y el cine infantil dejar de ser considerado como una tontería para niños.

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Más luneros

Que no se diga:

Impresionante entrevista a Paco Roca en El Kiosco de Dolan.
– ¡Qué bonita es la página de Barry Windsor Smith!.
-Impresionantes ilustraciones de Jeff Jones en Golden Age Comic Books (Vía Journalista)
-Entrevista a Charles Berberian en ActuaBD (en francés)
-Homenajes a Mortadelo y Filemón en soitu.es
Galería de portadas y páginas del Zarpa de Acero de Jesús Blasco en Comics en extinción. Ay! Uno de mis tebeos preferidos de niño, aunque yo recuerdo más las portadas de las ediciones de Vértice. (Vía Entrecomics)

Plan editorial de Astiberri para el 2008

Astiberria caba de publicar su catálogo para el 2008, indicando algunas de las novedades que verán la luz durante este año. Atentos porque hay varias imprescindibles, como el Signal to Noise de Gaiman y McKean, el Omaha the Cat dancer, de Worley y Waller, The Three paradoxes de Hornschenmeier y la estupendísima incorporación de Ben Katchor. Comienzan con El judio de Nueva York, a ver si hay suerte y vemos por aquí publicadas las indispensables aventuras de Julius Knipl. Obligatorio para los amantes del portugués Jose Carlos Fernandes quien, por cierto, también se incorpora al catálogo de la editorial vasca. Y ojito que se anuncia la mejor obra de Jason: Yo maté a Adolf Hitler.
El PDF aquí.

¡A por el kiosco!

Lo dije hace ya años: la posible recuperación del kiosco sólo podría pasar por el manga. Un formato ideal, con un precio adecuado para el quiosquero, que puede ver una rentabilidad importante al espacio ocupado por esos tebeos. Y, obviamente, la editorial que tenía la opción más clra es Glénat. Si hace un tiempo lanzaba Naruto, ahora despliega toda su poderosa armada de las más populares series manga. En breve le acompañarán en los kioscos Bleach, Saint Seiya (Los Caballeros del Zodíaco) y Captain Tsubasa (Campeones: Las aventuras de Oliver y Benji), lógicas elecciones por el impacto de las series de televisión, mientras se estudia como siguiente opción Cardcaptor Sakura.
Quién sabe, a lo mejor sí que se recupera el kiosco, pero no como pensaban algunos, con comic-books, sino con manga.
Larga vida al manga señores, larga vida al manga, porque algo me dice que el futuro pasa por ahí.
La nota de prensa, completa, aquí.

Enlaces luneros

Día de puente para los valencianos. Razón de más para una ración de enlaces luneros:

Entrevista a Jorge González, ganador del premio FNAC/Sinsentido de Novela Gráfica.
Rubén Garrido recupera la figura de Cuyás, uno de los dibujantes clásicos de Bruguera, autor de Cristina y sus amigas.
Cool Universe un interesante proyecto para crear un nuevo universo superheroico a partir de fanfics.
– Los chicos de Cretino han lanzado un nuevo reto: dar versiones de Supermaño, la genial creación de Calvo. De momento, las primeras colaboraciones son geniales.
Carlos Azagra estrena blog.
La canción de Tristan:Blog sobre comics, serie negra y rock. Y con buen gusto, además.
– Gracias al blog de La pequeña delirio descubro a Marcos Chin
– Iván sarnago Quiere una chica de serie B
Arte secuencial: reseñas de Marvel y DC
– Vía tirafrutas me entero que Comipress está traduciendo on-line el indispensable Manga Zombie de Udagawa Takeo.
Jose Antonio Serrano opina en Entrecomics. Y lo hce bien, como siempre.
Plunk, el genial webcomic de Cromheecke & Letzer
Meeting McCay, el homenaje del pueblo natal de Winsor McCay a su ciudadano más ilustre.
Frunoflickr ha colgado su colección de Mondobrutto para bajar. Ojo que hay joyas.
Aventuras bizarras: comics, dibujos y otras aficiones de Milo.
– Atentos al proyecto de DC Zuda Comics, que ya comienza a funcionar y tiene muchas cosas interesantes.
Tebeotopia: la reflexión sobre el noveno arte. Me atrevo a añadir que la reflexión inteligente.
Moneiots: reseñas de todo tipo de tebeos.
– No me cansaré de recomendar la web de Javier Rodríguez, lo que me recuerda que tengo que colgar reseña de Lolita HR.
Steve Gerber, uno de los grandes guionistas del mainstream, sufre una grave enfermedad que le obliga a un transplante de pulmon. Su blog se ha convertido en un duro diario de su lucha.

Lecturas bárbaras: The last musketeer

4041.jpgReto para guionista: ¿Conseguiría usted crear una historia en la que se mezclasen Los Tres Mosqueteros de Dumas, La guerra de los mundos de Wells, el Flash Gordon de Raymond… y a Catherine Deneuve?
Lo reconozco, más que un reto parece una trampa mortal para conseguir que algún psiquiatra amplíe definitivamente su lista de pacientes, pero conozco al menos a alguien que resultaría ganador en este casting maléfico: el noruego Jason. Un autor que suele jugar al mestizaje y travestismo de géneros que con The last Musketeer (Fantagraphics) logra salir victorioso de un tour de force casi quimérico, mezclando géneros y tendencias sin rubor alguno, enfrentando a Athos con Ming con la misma facilidad con la que aceptamos que un Marte a medio camino entre el que surcó John Carter y Mongo es el escenario perfecto para una historia de aventuras de espíritu decimonónico. Un laberinto de referencias continuadas que no tiene como objeto confundir al lector, sino llevarlo pausadamente por un universo de homenajes donde, en el fondo, se habla de la coherencia del discurso clásico del héroe a lo largo de la historia, de las conexiones infinitas de la cultura popular y, sobre todo, de la necesidad imperiosa de la evasión por parte del hombre. En un final simplemente perfecto, Jason nos recuerda que la aventura es parte fundamental de nuestras vidas y que nunca deberá ser olvidada.
Un excelente tebeo, que esperemos tenga pronta edición en castellano. (3)
¡Ah!¡Y sale Catherine Deneuve!