Dossier Negro

Nada mejor que empezar el año hablando de Don Alan Moore, por aquello de dar ejemplo e intentar que el resto de lecturas de los 365 días que nos quedan (bisiesto, recuerden) sean de nivel insuperable. Eso sí, en versión bárbara, porque su última entrega de La liga de los extraordinarios caballeros todavía no ha aparecido en castellano. Y no creo que la cosa sea rápida, como ya comentaré más adelante.
Pero metámonos en tarea con una clara advertencia: aquellos que esperen en la última obra de Moore una nueva entrega de las aventuras de su espectacular grupo de héroes decimonónicos, absténgase de acercarse a este tebeo, que sólo les proporcionará decepciones profundas. Eso sí, si son de aquellos que disfrutan con las disquisiciones filosóficas del barbudo sobre la cultura popular y la ficción al estilo de Promethea, láncense sin dudarlo a sus brazos, porque el Sr. Moore firma en Black Dossier un apasionante metaensayo sobre la cultura popular y la imaginación como motor de la vida misma.
Abandona a sus extraordinarios caballeros y avanza en el tiempo, dejando atrás su particular visión de la Inglaterra victoriana para entrar en un mundo demacrado por una segunda guerra mundial… ligeramente distinto al que conocemos. Aplicando las mismas normas que le llevaron a crear un universo e historia propia a partir de la literatura decimonónica de aventuras, Moore adelanta el reloj de la historia según las reglas de ficción y su mundo de los años 40 está relacionado con las novelas de Huxley y Orwell, un mundo en guerra (nada más y nada menos que contra el terrible Adenoid Hynkel, la versión chapliana de Hitler en El Gran Dictador) donde cambian las reglas formales que marcaron sus creaciones anteriores. Si en los dos volúmenes anteriores el estilo narrativo de O’Neill tenía mucho que ver con el barroquismo de Verne, Stevenson, Wells o Burroughs, ahora se acerca más a la concisión y formas del cómic de prensa de los años 40, con claras reminiscencias a autores británicos de la época. Un cambio que afecta también al apartado gráfico, que se ven transformado para tomar como influencia directa el Jane de Norman Pett. De hecho, Mina Murray y Allan Quarterman, los protagonistas de esta entrega, son directamente un remedo de los Jane y Fritz que protagonizaban aquellas tiras, con homenajes explícitos a las típicas escenas picantes de la serie – las famosas secuencias de baño – y con la protagonista terminando desnuda siempre de forma inexplicable.
Un cambio divertido, pero que no es más que una excusa para entrar realmente en materia. Perdida la capacidad de sorpresa (que afectó claramente a la segunda entrega de la serie, muchas veces denostada pese a marcar el mismo ritmo que la primera entrega), Moore deja de lado por completo a la liga y lleva a sus dos supervivientes a la búsqueda de un extraño informe que las tiránicas autoridades luchan por ocultar y cuyo encuentro dará paso al verdadero objetivo del guionista: mientras Mina lee el informe, el lector participa del mismo con copias “facsímiles” (impresionante la edición de DC, pese a las pegas que han puesto los autores) de los documentos encontrados. Páginas perdidas de manuscritos de Shakespeare, biblias de Tijuana (oportunamente “britanizadas”, por supuesto), capítulos perdidos de Fanny Hill o reversiones de Kerouac que conforman un recorrido por las bases de la cultura popular. Moore eleva a la categoría de motor verdadero de la historia a la ficción: la magia de la imaginación es el alimento de la vida, es lo que verdaderamente nos hace avanzar. Y reivindica la necesidad de la creación, de la libertad de imaginar y de su necesidad, con mensajes claros y meridianos contra aquellos que se emperran en encerrar la ficción entre las celdas de la producción industrializada. Las diferentes ligas de extraordinarios caballeros son en este mundo alternativo mucho más que afortunados y divertidos grupos de superhéroes “diferentes”, son los defensores de una forma de entender la libertad a través de la creación y la cultura, que son perseguidos y ocultados por la cultura “oficial” que emana de una política orwelliana.
Un mensaje que, como en toda obra de Moore, se esconde tras un complejo e inmenso edificio formal: no sólo es que cada documento haya sido reproducido según los estándares de la época (cambiando tipo de papel, formato, etc), es que además Moore y O’Neill vuelven a demostrar su maestría con cambios de estilo radicales. Moore se traviste de Woodehouse, de Shakespeare o de Kerouac, en un aparente disloque que esconde una lógica incontestable, que le lleva por todas aquellas expresiones de creatividad libre, desde el teatro renacentista a la generación beat. Un camino en el que no olvida aquellas que han nacido desde el propio pueblo, con guiños a aquellas que llevan inexorablemente a la pujanza del tebeo como forma fundamental de cultura popular, como las biblias de Tijuana. El largo viaje terminará en una auténtica explosión de referencias culturales en el que los autores, en un delirio camp de anaglifos tridimensionales (gafitas incluidas) reclaman la existencia de la imaginación como reino propio inmortal, como esa pulsión vital que el ser humano necesita para existir.
Tras la fascinante Lost Girls, en Black Dossier Moore vuelve a crear una obra hipnótica y poliédrica, que invita al lector a sumergirse en un universo propio donde la única regla es la libertad para imaginar. Lástima que la experiencia no haya podido extenderse totalmente a lo planificado por los autores, que querían incluir un vinilo con temas musicales que ampliaría la experiencia visual e intelectiva a una inmersión sensorial completa en el universo de Moore. Parece ser que se deja esa opción a la futura edición Absolute.
Es de prever que la edición en castellano tardará en publicarse: en primer lugar, por la propia dificultad técnica de la edición y, en segundo, por la complejísima y tortuosa labor de traducción, que no desearía ni al peor de mis enemigos.

26 Comentarios en “Dossier Negro

  1. libreriamoebius on 2 enero 2008 at 3:21 said:

    ya me extrañaba a mí que Moore se rebajara a hacer tebeos divertidos y legibles por todo tipo de chusma y populacho a estas alturas….

    Apuesto que la edicion Absolute incluirá una bolsita con peyote y algún pedazo de dios pagano fosilizado…

  2. Álvaro on 2 enero 2008 at 3:37 said:

    Son dos maneras diferentes de abordar el mismo tema, cada una con su público (que no tiene porqué ser excluyente).

    Y las dos geniales. Tan bueno es el Moore de la primera liga como éste.

  3. carlospanz on 2 enero 2008 at 11:55 said:

    Acabo de teminarlo y he disfrutado como un niño. No sé como definirlo pero es mucho más de lo que esperaba y ha hecho que ponerme gafas 3D sea tan natural para mi como el café del desayuno. Viva la liga y viva Moore. Impresionante Orlando y su visión del mundo tras siglos de existencia!

  4. manuelruiz on 2 enero 2008 at 17:17 said:

    ¿Nadie piensa que el Sr. Moore está abultadamente sobrevalorado? ¡¿Nadie?!

  5. Ismael, el Tit&iacut on 2 enero 2008 at 18:14 said:

    "¿Nadie piensa que el Sr. Moore está abultadamente sobrevalorado? ¡¿Nadie?!"

    Efectivamente, ni sus riñones ni su corazón se cotizan igual que lo hacían hace doce años. Sin embargo, el valor actual de sus dos ojos vidriosos se calcula en tropecientos millones de libras. Son insuperables como abalorios para las damas de la Corte inglesa.

    En cuanto al abultamiento del guionista… ¡Umh! Sí, efectivamente, aún se hincha para entera disponibilidad de nuestros jóvenes caballeros de la Corte inglesa.

  6. Álvaro on 2 enero 2008 at 18:31 said:

    Yo creo que Moore no está sobrevalorado, es uno de los mejores (sino el mejor) guionistas del siglo XX y principios del XXI.

    A lo mejor, lo que está sobrevalorada es alguna obra de forma aislada, pero en su conjunto, ni de coña… :)

  7. Ismael, el Tit&iacut on 2 enero 2008 at 20:17 said:

    Efectivamente, yo tampoco creo (no sé pensar ni conozco esta palabra) que Alan Moore esté sobrevalorado. Sobre todo porque cada vez que lo escucho nunca se delimitan los términos y los aspectos que razonan la sobrevalorización o el declive de sus nuevas historias.

    Y yo creo (es mi ceguera, mi elección o la porción del pastel que alcanzo a oler, que no a masticar) que Moore es cada vez mucho más digestivo. Avanza más linealmente reduciendo una multitud de conociemtos que, a su vez, abrazan cada uno otros muchos saberes. Como una tulipa, una sencilla galleta que podemos rellenar con cualquier crema o helado pero a cuya composición también se le puede añadir canela, ajónjoli, anisetes…

    Y es que sucede que cuando alguien se ha dejado las uñas rascando en el fondo del MATRAZ, como viene contando Moore a cada nueva ocasión que se le ofrece, termina por encontrar que la simplicidad es la forma de mayor fijación de un espíritu (no pienso en cristiano) o de unos conocimientos que conserven sus virtudes (diría poderes pero alguno me tomaría por bosquimano) durante más tiempo.

    Y ahora, pedimos la limosna:

    – Bloguero pordiosero: Si alguien desea donar su Black Dossier a alguna biblioteca coruñesa puede hacerlo.

    – Donador: ¿De que serviría, buen hombre? Acaso no sería aplastado entre Ultimates y Sandmanes como cualquier otro tebeo.

    – Bloguero pordiosero: Sí, pero yo podría leerlo en marzo. Tal y como el Glycom que sacan en ADLO me encomendó luego de que me pegara con una marquesina publicitaria de Gallardón cuando alzaba la vista para mirar a una señora que estaba tendiendo la ropa.

    – Donador: ¡Ah!, comprendo. Con la limosna de mi Black Dosier me libraría yo de la muerte y me purificaría yo de todo pecado.

    – Bloguero pordiosero: Sí, como en el Cántico de Tobit. ¡CLINC-CLINC-CLINC!

  8. Juan Carlos on 2 enero 2008 at 21:04 said:

    Y que pasa con Lost Girls, tampoco se va a editar?. Es extraño, tiene todos los ingredientes (Alan Moore, erotismo, etc) para ser un superventas y llevamos más de un año de retraso

  9. Álvaro on 2 enero 2008 at 21:38 said:

    Lost Girls no se podía editar en Europa hasta hoy, que caducaban los derechos de Peter Pan. Top Shelf ya vende la edición para Reino Unido y Sulaco y Norma ya han anunciado la edición española.

  10. Pingback: Dosier Negro, lo nuevo de Alan Moore « El Retorno de Sandman

  11. rodrigo on 3 enero 2008 at 0:07 said:

    Se anuncia para Junio la edición Absolute. Habrá muchas diferencias con respecto a esta edicion? Aparentemente solo el vinilo con la canción cantada por Moore. El desplegable del Nautilus viene en la edición normal? Qué tal es el papel y la encuadernacón de esta edición? No se si podré esperar hasta junio…

  12. Álvaro on 3 enero 2008 at 0:12 said:

    No lleva el desplegable y el papel es aceptable (cambia para la biblia de tijuana y el capítulo de Fanny Hill). Se supone que la edición Absolute, además del vinilo, incluirá bastantes "extras"…

  13. ralphrecords on 3 enero 2008 at 0:19 said:

    Pues yo veo que algo de razón sí tiene manuelruiz.

    No se si alguien se acuerda de una entrevista suya que publicó Zinco años ha, donde se veía un Moore mucho más modesto que el que conocimos a partir de Watchmen.

    ¿Os acordais cuando promocionaba Big Numbers con declaraciones ultrapedantes, diciendo algo así que quería que su comic tratase sobre la vida misma? ¿Os acordais el grn petardo pedante que fue esa serie? Un bodrio de tales proporciones que todos los que babeaban al oir el nombre de Moore le dieron la espalda y propiciaron el cierre de su editorial Mad Love?

    A mi entender al Sr. Moore, tomando su obra en conjunto, le puede el gusto por la quincalla cultural .

    Puestos a elegir me quedo, por ejemplo, con Francois Bourgeon, por tomar un ejemplo de guionista literario. Watchemn, con todas sus pretensiones no podrá igualar nunca la perfección de "El último canto de los Malaterre", tal vez el mejor comic de los 80.

    Y quien dice Bourgeon, puede decir cualquier otro. Por ejemplo: George Herrimann.

    La diferencia entre estos y Moore, es que Moore juega con un género como el

    de los superhéroes, donde las innovaciones suelen ser rara avis. De ahí lo de "en el país de los tuertos…".

    Un saludo, álvaro. Y ánimo tras lo del DDT

  14. Álvaro on 3 enero 2008 at 0:24 said:

    Puestos a elegir algo de Bourgeon, me quedo con Los pasajeros del viento, un tebeo del que estoy enamorado. Yo creo que deberíamos siempre diferenciar el personaje de la obra, me explico: hay autores que, por sus declaraciones, merecerían que nunca fueran leídos… pero eso no quita que sus obras sean interesantes. De todas formas, siempre he considerado las declaraciones de Moore como muy interesantes, todo sea dicho. Y, evidentemente, ahy obra mejores que las de Moore, no hace falta que me toques un fetiche particular :). Pero eso no quita que sea uno de los grandes guionistas de las últimas dos décadas, con obras apasionantes. No creo que sea un problema de jugar en el género de sh, porque Moore es de esos poquísimos autores que sabe usar el género para expresar ideas propias e inconfundibles.

  15. yo voy por la mitad…hay que reconocer que el trabajo de Moore es impresionante…Mezclar todos las referencias literarias, asi como clasicos infantiles y otros clasicos de la ciencia ficcion con la naturalidad del señor Moore es increible.

    Como bien dice Alvaro, o los de la pagina de Newsarama, este es uno de los libros mas densos publicado en mucho tiempo. La cantidad de referencias, hace casi obligatoria alguna relectura. La lectura no sera del agrado de muchos, por la cantidad de material, pero aquellos que se pongan a ello, disfrutaran de una gran obra. Estoy deseando acabar cada capitulo para ver que otras historias y que otras referencias utiliza (Ahora veo un dibujo con la robot de METROPOLIS…je je je)

    Tengo la sensacion de que sera una obra polemica cuando se publique por aqui ( Yo pense lo mismo Sr Alvaro sobre el trabajo del pobre traductor…el uso del ingles que utiliza es trabajoso para muchos…el capitulo de Shakespeare por poner un ejemplo).

    Ahora toca meterse en la cama y seguir disfrutando de el…Buenas noches!!

    Fletcher!!

  16. por cierto, aqui os dejo un link con anotaciones y referencias del tomo en cuestion:

    http://www.enjolrasworld.com/Jess%20Nevins/Black%

    Fletcher!!

  17. Siento molestar con un tercer post, pero una ultima cosa, segun he leido en NEWSARAMA, este tercer volumen no se va a publicar por aqui…cosas de derechos de autor. No se si la informacion es veraz o no, aqui dejo el link:

    http://forum.newsarama.com/showthread.php?t=12438

    la noticia es de hace unos meses, asi que no se como estara el tema de los derechos…

    ahora si…buenas noches!!

    Fletcher!!

  18. libreriamoebius on 3 enero 2008 at 5:14 said:

    Alan Moore es un genio, y su V de Vendetta sigue siendo mi tebeo preferido, si, ya sé que los habrá mejores, su problema es que se ha convertido en una especie de testigo de Jehová que solo predica lo que le interesa , está en su derecho de escribir solo sobre aquello que le gusta, pero a mí, despues del Aminios Vital, los tomos finales de Promethea, Serpientes y escaleras, La Voz del fuego y muchos más ya estoy cansado de lo mismo y el hombre se me repite…y es que entre lo metafísica del lenguaje y los tropecientos homenajes a los tebeos del superhéroes de los años 50 a lo Supreme, Glory y demás el hombre se me hace algo cansino…..

    al menos no se ha convertido en una parodia de si mismo com Frank Miller, aún hay esperanza…

  19. Pingback: meneame.net

  20. Espero impaciente esta obra del inefable Sir Moore y el caballero O

  21. RoyHobbs on 4 enero 2008 at 23:57 said:

    álvaro cuando dices "impresionante la edición de DC, pese a las pegas que han puesto los autores", ¿qué pegas han puesto?.

    Gracias

  22. Álvaro on 5 enero 2008 at 1:05 said:

    Falta un vinilo, parece ser que los tipos de papel y formatos no son los adecuados…

  23. Pedro on 16 enero 2008 at 15:43 said:

    No viene a cuento, pero el otro día compré el comic de Liz Prince, origialmente editato por TopShelf, en la versión castellana. Una nueva editorial muy indie y modesta lo ha editado. La rotulación está toda hecha a mano y es genial. También parece que Apa Apa nos depara grandes sorpresas. Hechad un vistaz0 :P

    http://www.apaapacomics.com

  24. Pingback: Zona Negativa » La Otra América: Va de autores

  25. Mr Moore, para mi, es un grandísimo guionista del que intento no perderme nada de lo que publica. Ahora bien, tampoco ha publicado lo que se dice mucho. Quizá la clave (aparte de un innegable talento) sea esa, que ha podido publicar prácticamente todo lo que ha querido cuando ha querido, y excepto algún Spawn y alguna otra cosa en lo que no se mató demasiado, se lo ha podido currar a gusto. Un apunte, el método de recuperar superhéroes en Supreme ( en éxtasis por el tratante de álmas), ¿no es prácticamente el mismo que usó para los de Terra obscura en Tom Strong? Los he releído estos días y me pareció un autoplagio del copón.

  26. pipopul on 28 abril 2008 at 2:05 said:

    Sobrevalorado, nunca.

    Es un genio, los genios no abundan y no hay que tirarles piedras, si no tienes la capacidad de disfrutarlo es otro cantar. Lo siento por ti.

    Yo todavía recuerdo las paranoias metafísicas que se monto hace 20 años con La Cosa del pantano como lo más impresionante que he leído nunca y mi colección son 1700 volúmenes.

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