Masoquista un día más

LAS AUTORIDADES SANITARIAS AVISAN QUE ESTA ENTRADA DESVELA TODO LO QUE PASA EN LA SAGA ONE MORE DAY DE SPIDERMAN

Masoquista, soy masoquista. Me animan a leerme esa cosa llamada One More Day y yo, como me leo cualquier cosa que lleve letras y dibujitos, al final pico y me lo leo. Y mira que tenía que ir ya prevenido: primero porque no soy un gran fan de Spiderman. Abro paréntesis nostálgico: Me pilló en un momento inadecuado, en plena preadolescencia, justo tras leer los maravillosos tebeos de la Fleetway y claro, después de personajes tan sugerentes y ambiguos como Zarpa de Acero o Spider, como que las tonterías de la nenaza ésta de Peter Parker, me parecían la mayor chorrada de la historia. Eso sí, si lo leía era por adoración temprana a Steve Ditko.
Cierro paréntesis nostálgico.
4029.jpgEl caso es que, tanto dime y direte de la dichosa serie, me pica la curiosidad y caigo en la lectura de un bodrio de cuatro números absolutamente intragable. Primero porque es un mal tebeo: una historia llena de frases grandilocuentes que quieren pasar a la historia, continuamente cayendo en el ridículo, que además está pésimamente dibujado y narrado. Aquél dibujante con proyección que me interesaba en The Ray, X-O Manowar o en Ninjak, es ahora una caricatura de dibujante que juega a poses de anatomía imposible, cambiando en cada viñeta la puesta en escena, sin ningún sentido en una especie de rotación alocada de cámara que ya quisiera Michael Bay.
Pero es que, además, es un tebeo que expresa lo peor de una industria que ya no sabe qué hacer con sus personajes. En lugar de permitir que sus personajes evolucionen, cambien y vivan, demuestran que lo único que les interesa es exprimir la ya famélica gallina de los huevos de oro hasta la extenuación. Retornar a Spiderman al pasado es, simplemente, poner la caja a cero. Intentar que la misma historia siga dando pingües beneficios en una alocada carrera donde sólo importan los derechos de merchandising y las franquicias cinematográficas. Asustados ante la posibilidad de que millones de figuritas que presentaban a un joven Spiderman se quedaran en los almacenes de los grandes almacenes, deciden cortar de raíz la maduración del personaje, su matrimonio y la liberación que supondría la muerte de la sempiterna Tia May para volver al primer día de la serie. De nuevo, casi cincuenta años por delante para volver a contar las mismas historias, aprovechando que hay generaciones que ya no se acuerdan de las sagas del traje alienígenina o del clon. Negocio redondo.
El famoso Universo Marvel se ha convertido en una especie de fósil recidivo, eternamente condenado a un continuo bucle temporal del que no puede salir. Absortos contando los beneficios, los dirigentes de la Marvel no se están dando cuenta que ellos mismos se están hundiendo en esa espiral que ya tiene categoría de agujero negro. La trampa de la continuidad les está pasando una factura de muy alto precio: lo que en principio daba vida a su universo, se revela como una espada de Damocles terrible. Los nuevos lectores se sienten ajenos a ese bucle infinito. Los lectores que entraron en él no entienden su obligada vuelta a los orígenes.

Uno, que no es mitómano y no entiende la pasión por los personajes, le cuesta entender que alguien siga enganchado a una serie en la que se cuenta mil y una veces la misma historia. En la que un interesante atisbo de cambio en el que el personaje podía evolucionar (con la muerte de May y el desenmascaramiento de Spiderman se abrían infinidad de posibilidades argumentales) les es fulminantemente cercenado. Y lo entiendo menos cuando existen estupendas series de superhéroes cuyo único delito es que el personaje no pertenece a la dichosa continuidad marveliana. Series como Sleeper, Invencible, Godland, The Authority o Brit (por no citar la línea ABC) atesoran en sus pocos números más calidad e ideas que la última década de publicaciones de Marvel.
Y luego me preguntan por qué no me gustan los superhéroes actuales…

Lo mejor del 2007

Complicado, muy complicado ha sido elegir una lista de “Lo mejor del 2007”, aunque repasada la lista de novedades, dos puntos destacan claramente: por un lado, la impresionante producción española de este año, muy superior a la de otros años y, en general, con obras de calidad excelente, por encima de las foráneas. El segundo, la importancia de las reediciones y ediciones de clásicos. Sin duda, este año las mejores obras editadas han sido El Eternauta, el Popeye de Segar y el Freddy Lombard de Chaland, pero hacerlos competir en igualdad de condiciones con las demás me parece injusto, así que las dejo en un apartado especial para ellas.
Dejando estas series de lado, una lista de los mejor del año, será encabezada, sin duda, por esa maravilla que es Nunca me has gustado, de Chester Brown, uno de los tebeos más brillantes que dio la década de los 90 y que por fin se ha editado en España. Brown da un recital narrativo (¡qué uso de las elipsis espaciales!) para contar una historia compleja, en la que consigue transmitir perfectamente las ambigüedades e incoherencias del fin de la juventud, pero con la suficiente maestría como para plantear lúcidas cuestiones que obligan al lector a reflexionar y analizar lo que está leyendo. Seguido muy de cerca de Arrugas, un tebeo emotivo y brillante como pocos. No hay muchas sorpresas en la lista de los diez primeros, más o menos organizados por orden de preferencia:
1. NUNCA ME HAS GUSTADO, de Chester Brown
2. ARRUGAS, de Paco Roca
3. EL BULEVAR DE LOS SUEÑOS ROTOS, de Kim Deitch
5. S., de Gipi
4. 36-39 MALOS TIEMPOS 1, de Carlos Giménez
6. VOLÁTIL, de Luis Durán
7. PEREZA, de Gilbert Hernandez
8. EL GABINETE DEL DOCTOR SALGARI, de Santiago Valenzuela
9. LA VOLUPTUOSIDAD, de Blutch
10. SÓCRATES EL SEMI-PERRO 2: ULISES, de Joann Sfar y Christophe Blain

Y, tras ellos, muchos tebeos muy destacables, sobre todo los españoles, con obras tan excepcionales como LAS CRÓNICAS DE ONO Y HOP, de Javier Olivares, EL MARTÍN PESCADOR, de Luis Durán, LA PAREJITA: CAZADORES DE OFERTAS, de Manel Fontdevila, BIENVENIDO AL MUNDO: ENCICLOPEDIA UNIVERSAL CLISMÓN, de Miguel Brieva, AUTOBIOGRAFÍA NO AUTORIZADA, de Nacho Casanova, HACERSE NADIE, de Jorge García y Fidel Martínez y OCURRIÓ CERCA DE TU CASA: SABE DIOS, de Carls. Una lista a la que hay que añadir muchos tebeos extranjeros de gran calidad, como GUS 1: NATHALIE, de Christophe Blain, el poético EMIGRANTES, de Shaun Tan, la sensacional vuelta de Tardi con EL SECRETO DEL ESTRANGULADOR de la mano de Pierre Siniac, la vuelta del Corben de Warren, con LA GUARIDA DEL HORROR, los maravillosos finales de tres obras maestras que he sacado de la lista principal por aquello de no repetir, EL FOTÓGRAFO, LUPUS y LA ASCENSIÓN DEL GRAN MAL (posiblemente, la mejor obra europea de los últimos años), obras tan interesantes como MALDICIONES de Kevin Huizenga, el genial DIARIO DE UN FANTASMA, de Nicolas de Crécy, el divertidísimo BLOTCH de Blutch o la apasionante KIKI DE MONTPARNASSE de José-Louis Bocquet y Catel Muller. Sin olvidar, por supuesto, ese prometedor comienzo de RG 1: RIYAD-SUR-REINE, de Pierre Dragon, Frederik Peeters o el demoledor final de ¿CUATRO?, de Enki Bilal o la tierna ingenuidad de YOTSUBA!, de Kiyohiko Azuma. Y ojo, que ha sido un excelente año para los superhéroes, con series tan interesante como las vibrantes SLEEPER y DAREDEVIL de Ed Brubaker, el siempre interesante INVENCIBLE de Kirkman, la vitriólica DEAD GIRL, de Milligan y Dragotta, la divertidisísma HULKA de Slott y Bobillo, los delirantes MARVEL ZOMBIES, de Kirkman y PhIlips o la genial NIÑATOS de Rick Veitch.

Pero, como decía, este ha sido el año de las reediciones y de la llegada de clásicos indiscutibles, comenzando por EL ETERNAUTA, la obra maestra de Héctor G. Oesterheld y Francisco Solano López y siguiendo por el POPEYE de Segar y FREDDY LOMBARD de Chaland. Tres épocas distintas y tres obras maestras, a las que hay que añadir la excelsa edición de PRÍNCIPE VALIENTE de Manuel Caldas, la recuperación de los CUENTOS VIVOS de Apeles Mestres, la posibilidad, por fin de leer completos el CONCRETE de Chadwick o el NEXUS de Baron y Rude. Citar, por supuesto las edicions recopilatorias de Will Eisner (que incluyen algunas obras inéditas, pero que meteré en este apartado) y no olvidar las series que han seguido o se han completado como la necesaria edición de VALERIAN de Christin y Mezieres, TOMÁS EL GAFE, TARZÁN, KRAZY KAT, SPIRIT, SNOOPY Y CARLITOS, BLACK JACK o los tebeos de la línea ABC de Alan Moore.

También ha sido un buen año para las revistas. Pese al mazazo de la desaparición de NSLM y HUMO, el año ha visto la aparición de proyectos tan interesantes y sugerentes como EL MANGLAR, BDBANDA, ARGH!, la revitalización de DOS VECES BREVE y la importación de la brillante antología MOME.

Y no me gustaría acabar este repaso sin un punto de atención: el importante aumento de publicaciones teóricas. La recuperación de la HISTORIA SOCIAL DEL CÓMIC, de Terenci Moix, abrió la puerta para el monumental proyecto de Toni Guiral DEL TEBEO AL MANGA: UNA HISTORIA DE LOS CÓMICS, al que hay que añadir su indispensable TEBEOS DE NUESTRA INFANCIA. No son los únicos, porque año el número de publicaciones teóricas se ha multiplicado, con aportaciones de Dolmen, Sinsentido, Ponent, Astiberri, etc.

Un año interesante

Hugo Wertham

Lo veo en ADLO y no lo creo.

Otro que no se entera. Señor Chávez, que los tebeos sólo muestran la sociedad de su época. Y Mandrake, Flash Gordon (Roldán), Tintín y demás, lo único que hacen es mostrar la ideología de una sociedad… de los años 30.
Qué fácil es demonizar el pasado para hacer demagogia.
Y eso que no se ha pasado por el blog de Jotacé. :)

Feliz cumpleaños, maestro

Uno es ya, por desgracia, de la vieja escuela, más que nada porque a la escuela a la que fue ya es vieja, pero le quedan manias y costumbres que son difíciles de superar. En esa época, a los maestros, les teníamos que hablar con un sonoro Don delante. Tratamiento obligado en unos casos y merecido en otros, pero que me ha llevado a seguir pensando en que a los maestros hay que hablarles con Don. Por eso, cuando pienso en Manuel Darias, me sale con naturalidad eso de Don Manuel Darias, porque este señor cumple este mes nada más y nada menos que treinta y cinco años de magisterio continuado para todos aquellos que queremos hablar de tebeos. Desde su página dominical del Diario de Avisos (que, por fin, se puede leer en internet), allí, en la lejanía insular canaria, ha venido dictando lecciones de sabiduría tebeística, traducida en amenos artículos que transmiten amor a los tebeos por cada una de sus palabras.
Pero, sobre todo, ha reflejado como pocos que trasladar el tebeo al gran público es una labor anónima, donde el protagonismo personal debe ser dejado en segunda fila para dar importancia a lo único que la tiene: los autores y sus obras. Darias se ha ganado el respeto de la profesión continuadamente porque siempre ha dejado claro que lo primero era y es el tebeo.
Y ese espíritu es el que nos debe guiar siempre cuando escribimos sobre tebeos.
Feliz cumpleaños, maestro
. Que cumplas muchos más y que lo celebremos todos leyéndote. Y leyendo tebeos, claro. :)
(Y a ver si este año se lleva el merecidísimo Premio a la Divulgación del Salón – si Toni Guiral le deja, que menudo par de monstruos tenemos, por fortuna, en esto de la divulgación del tebeo-).

Tebeos en prensa

Algunos enlaces de artículos sobre tebeos en prensa:
Jordi Bayarri escribe sobre cómic erótico en la revista Man .
Borja Crespo habla sobre el nuevo tebeo de Mauro Entrialgo para los diarios del grupo Vocento.
Últimas aportaciones de autoría española, en el Diario Montañés.
Manuel Darias hace resumen del 2007 en el Diario de Avisos.
La viñeta indiscreta, nueva columna quincenal dedicada a los tebeos en EL PAÍS.