Sensaciones

fuga01.jpgA simple vista, La Fuga es un apresurado resumen de la vida. Un retrato de la brevedad de la existencia a través de las vivencias de un músico de jazz.
A simple vista.
Pero veamos este libro de otra forma. Nada más abrir la primera página, detengámonos en lo que vemos, hagamos que nuestra vista se comporte como la aguja de un antiguo gramófono y sigamos las elegantes líneas de Pascal Blanchet, convertidas en surcos en la página. ¿Lo oyen? Poco a poco lo vamos oyendo, ese rítmico compás de la batería Art Blakey que nos va marcando el paso de una línea a otra cuando, de repente, el piano de Oscar Peterson comienza a sonar y la voz de Sarah Vaughan se escucha de fondo, envolviéndolo todo y llevándonos por la página. Y a partir de aquí, dejémonos llevar por esa música que nos llega en forma de imágenes, que hablan de amor a la música y de amor a la vida, de los momentos que forman el álbum de fotos de nuestra vida. En poco más de un centenar de páginas, Blanchet logra una extraña unión de imposibles: imágenes que evocan música, ilustraciones que se animan y conforman secuencias de dinámica propia, bitonos que explotan en un arcoiris. Una especie de eclosión sinestésica donde los sentidos se confunden y entrelazan para conseguir una experiencia única. Lo que debería ser una seguido de ilustraciones a toda página, estáticas, toma vida y movimiento, quizás avivadas por el aliento del gran Al Hirschfeld, omnipresente, inspirador claro de esa línea refinada y delicada, que nos lleva entre algodones. La ausencia de palabras confirma tan sólo lo que estábamos viviendo: que La Fuga no es un libro para leer. Es un libro que se siente.
La preciosa y cuidada edición de Barbara Fiore sólo hace que acrecentar la experiencia sensitiva, incorporando a todo lo –cortamente-expresado el gozo del libro-fetiche.
Una maravilla (4).

Un pequeño avance:
fuga02.jpgfuga03.jpg

Y no os perdáis la página web de Pascal Blanchet. Una preciosidad

13 Comentarios en “Sensaciones

  1. Libro inconmensurable. Calidad y sentimientos sin paliativos. Ir a comprarlo YA.

  2. luisdeluis on 5 febrero 2008 at 23:01 said:

    Es un libro maravilloso,

    maravilloso.

  3. Ah, y maravillosa reseña, Álvaro, lo has clavado. En tan pocas palabras no se puede decir más.

  4. El dibujo de Blanchet es todo un prodigio de las formas sin utilizar la línea negra, sólo volúmenes de color, conjuntadas como un tetris.

  5. Una preciosidad de libro, una pequeña delicia.

    Un saludo

  6. González on 6 febrero 2008 at 1:28 said:

    El problema de Blanchet, como el de tantos ilustradores "cool" en su linea, es que no llega casi nunca ni lejanamente al nivel de los maestros en los que se inspira, yo diría más Jim Flora que Hirschfeld, creo. Con todos los respetos, Álvaro, pero poniendo un 4 a esto que (como ilustraciones)está más visto que el TBO, me sorprendes.

  7. álvaro on 6 febrero 2008 at 1:42 said:

    Es que la gracia es que no son ilustraciones sólo, sino una secuencia que tiene ritmo propio. Yo creo que de Jim Flora, que evidentemente también tiene influencia, toma más el uso de masas de color, pero hay más de Hirschfield en el estilo.

    Y sobre gustos… :)

  8. manuelruiz on 6 febrero 2008 at 2:16 said:

    Sras y Sres: Valentina de Crepax por Norma editorial.

    Nuff said!

  9. Tiene gracia, es bonito. Poco más.

  10. Yo le admiro desde hace bastante.Delicado y elegante.

    Shibumi que dicen los japoneses

  11. olalla on 6 febrero 2008 at 18:04 said:

    Es muy hermoso y sugiere, como las cosas buenas, varias lecturas e interpretaciones a pesar de su silencio.

  12. Muy bonito y estupenda reseña.

    Dan ganas de leerlo. :-D

  13. Pingback: Zona Negativa » Canadienses

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