Pequeñito

lizprince.jpgIgual que hay tebeos que sólo buscan entretener con una buena historia de género, que no busca intricadas reflexiones ni complejas metáforas, hay otros cuya única intención es conseguir que el lector dibuje una sonrisa amable, acudiendo a algo tan simple como provocar sensaciones placenteras a través de recuerdos agradables. ¿Me seguirás queriendo si mojo la cama?, de Liz Prince, pertenece a esta segunda especie.  Es un tebeo pequeñito. Muy pequeñito. Que habla de historias pequeñas, diminutas. De esos momentos ínfimos de la vida en pareja que, muchas veces, componen el difícil rompecabezas de la felicidad. No es la intención de Liz Prince hacer una reflexión sobre la vida ni lanzar mensajes complicados. Sólo busca que el lector, por un instante, deje de lado sus problemas y reviva esos episodios de la vida en pareja que siempre recordamos con ternura.  Momentos que van de lo entrañable a lo abiertamente cursi, pero que todos hemos vivido alguna vez y que, indefectiblemente, catalogamos siempre como parte inseparable de la felicidad.
Pese a que la comparación con la obra de Jeffrey Brown parece inevitable,  que no nos engañen las apariencias:  es evidente que existen indudables puntos de contacto formales, pero los objetivos de los dos autores son profundamente distantes. Brown busca lanzar reflexiones sobre la vida a través de sus propias vivencias. Liz Prince hace un tebeo de ambición tan pequeña como su formato: que el lector sonría. Aunque quizás esa nimiedad, que Liz Prince consigue ampliamente, sea a veces más importante que todos los tratados de filosofía. Un acertado debut en la edición de Apa-Apa (2-)

Enlaces:
Avance (en inglés) en la web de Top Shelf.