Nuevos títulos de La Colección El Jueves

Tres recomendabilísimas recopilaciones, pero me permitiréis cierta debilidad por las historias del Tato, con un Monteys que se sale.
(**)- ¡Díos Mío!, de J.L. Martín. 64 págs. color. Cartoné. PVP:11€
(**)- Genaro… La brasa en casa. Fotos de familia, de Mel. 64 págs. color. Cartoné. PVP:11€
(**)- Tato. Fracasando a lo grande, de Monteys. 64 págs. color. Cartoné. PVP:11€

Novedades de mayo-junio de Astiberri

¡Por fin! ¡Ben Katchor en castellano! Atentos a los amantes de José Carlos Fernandes, proque Katchor es un autor sorprendente y genial. lástima que no se empiece por su indispensable Julios Knipl, que (atención, fanfarrias) también anuncia Astiberri, pero El judio de Nueva York es extraordinaria.
(**)- El judío de Nueva York, de Ben Katchor Blanco y negro. Cartoné. 112 páginas. Tamaño 24 x 24 cm. 21 euros
(*)- Café Budapest, de Alfonso Zapico. Blanco y negro. Rústica con solapas 168 páginas. Tamaño 17 x 24 cm. 16 euros
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Blogs profesionales

Poco a poco, parece que los blogs sobre tebeos comienzan a “profesionalizarse”. Primero, a través de los blogs en periódicos, donde todos esperamos que J.A.Serrano consiga con Viñeta 20 (20minutos) la estabilidad que no han logrado ni el DDT (EL PAÍS) ni Bocadillos en su tinta (Público). Segundo, a través de los blogs de las editoriales, con Norma y Glénat como máximos exponentes a la hora de aprovechar este formato. Y, tercero, quizás con más lógica desde el punto de vista blogosférico, desde las redes de blogs. Si hasta ahora se habían animado Actualidad Cómic (Actualidad Blog), Comixaría (Weblogs temáticos) y Nuestros Cómics (Generación Net), ahora se le une Zona Fandom en la red de blogs más famosa en castellano, Weblogs SL. Aunque su contenido no es expresamente de tebeos (ya que incluye ciencia-ficción, rol, manga y anime, denominados como “cultura alternativa”, una definición que, debo reconocer, me enerva bastante), sus primeros posts tienen en el cómic un importante protagonista, que también se pasaba, de forma esporádica, por otro web de la red, Papel en blanco.
Blogs que, poco a poco, deben ir sustituyendo a los actuales (en tanto en cuanto no decidan dar el paso de la profesionalización, todavía lejana y complicada, creo, pese a la gran calidad de blogs como Zona Negativa o Entrecomics) en las tareas de información al aficionado, dejando a los blogs actuales una labor más centrada en la opinión.

Enlaces luneros

- Atentos, porque está llamado a ser un blog de referencia: 20 minutos estrena Viñeta 20, blog sobre cómics cuyo responsable será José Antonio Serrano. No se me ocurre mejor persona (tanto como persona como por conocimientos) para llevarlo. ¡Que haya suerte!
– Los lectores de El Mundo chatearon con Paco Roca.
Citas y Cómics Un curiosísimo blog de citas de autores de cómic.
Estudios y crítica de la historieta argentina. Excelente web de un proyecto de estudio de la historieta argentina. De visita obligada.
The watcher and the tower: blog sobre cómics, música y lo que se le ocurra al autor.
El cuarto verde. Series, TV, cine, gadgets y, por supuesto tebeos.
Delirios de un comiquero. El nombre lo dice todo.
Shushi online es la revista en PDF con las (preciosas) ilustraciones de FHNavarro.
Ediciones Glénat cuelga ahora avances de casi todas sus novedades en su web, una excelente pista para decidirnos en la compra de tebeos.
Reseñas de (casi) todos los fanzines que se pudieron ver en el Salón del Cómic de Barcelona. Cortesía de los Rantifusos.
– Desde México: El blog de Perro Jaus.
Jiro Taniguchi: cómic y emociones. Un blog sobre el genial autor japonés.
– Cualquier gafapasta que se precie debe tener el blog Gafapastas en su lista de favoritos.
Colección completa de PS Magazine, the Preventive Maintenance Monthly Collection, la revista militar de la Will Eisner fue director artístico. (Vía Con C de Arte)
– Una de las mejores webs sobre manga y anime: Ramen para dos.
– El Blog de Fierro. Gracias a él he llegado hasta esta historieta de El Eternauta de Sasturain y Solano López.
– Ya os podéis descargar los dos primeros números de La Duendes, auténtica historieta patagónica.
El Rincón de ninguno: Promoción de autores de las Islas Canarias.
Elmyra Duff, el blog de las bonitas historietas de Ana Galvañ
– Las historietas de Abel García suelen ser muy interesantes, ¡pero sus tiras de niño caja son geniales!
Me creo importante El blog de Rubén Fernández.
El Blog de Evan G.B. No os perdáis su serie “Gnomos”.
Garrido Barroso . Excelente dibujante. Inquietantes obras.
– Aprovecho las fanzineradas para recomendar webs de autores de fanzines como Gus Blus, Palabrita de Péube,Cuidado con los niños, el impresionante blog de MolgH, Camisetas para todos, el Bartublog, Ahora estoy despierto, el blog de Nacho García, Gina Marie Thorstensen, Clara-Tanit Arqué (¡precioso!), la genial página de Gerard Armengol oMartín Romero dibuja (sí, ya sé que ya lo he recomendado…pero es que me encanta!).

Mundo mendelevio, con los divertidas tiras de Joao carlos
Bastonazos de ciego, historiretas de andrezzinho.
The Art of the Title Sequence. No tiene nada que ver con tebeos, pero es una gozada: recopilación de títulos de crédito de series y películas.
Shoyu, la tira semanal de UPL.
– Las inclasificables tiras de Zebril.
Las saetiritas de Saeta. Contundente filosofía (o sentido común) infantil.
Polo Sur Cómics, aventuras en el Polo Sur…

Fanzinerada

Dos fanzines interesantísimos que recomiendo encarecidamente:
En primer lugar, Lunettes, con colaboraciones de Alto, Bert, Brecht Evens, Clara-Tanit, Coqué Azcona, Elisasmile, Enriqueta Llorca, Gerard Armengol, Gina Marie Thorstensen, Marc Torrent, Marketa Michalkova, Martin Romero, Mirjana Farkas, Pepon Meneses y Valerio Vidali. Un fanzine que puede estar llamado a recoger la llama del Fanzine Enfermo. Atentos porque las colaboraciones de Clara-Tanit Arqué y Gerard Armengol son excepcionales, pero dentro de un nivel altísimo. Cuesta 3€ y tiene 60 págs. en blanco y negro.

El segundo, El sueñero ilustración, de Pablo Soto, un fanzine más dedicado a la ilustración, pero rebosante de ideas. Las influencias de Javier Olivares, entre otros autores, son evidentes, pero Pablo Soto demuestra asimilarlas para conseguir un lenguaje propio. Muy interesante. también 3€

Y, para acabar, recomendar la interesante publicación que salió como resultado del Encuentro de publicaciones independientes ZINK!, un completo catálogo en PDF con lo mejor y más granado del panorama fanzinero nacional. Os lo podeís bajar desde la págian de Gráficas Valiente.

(Continuará, que tengo muchos fanzines por leer…)

En reseñando

¡Ah! O sea que esa columna de ahí no es la columna maestra de la casa, es la pila de tebeos que me quedan por leer…

RG 2, de Pierre Dragon y Frederick Peeters (Astiberri). Segunda entrega de la serie y reseña en la que no puedo más que repetir todos los argumentos que expuse en la primera. Una obra de género policíaco, milimetradamente orquestada, sólida como pocas… Peeters y Dragon siguen exponiendo el día a día del agente de operaciones especiales, muy alejado del pomposo y espectacular retrato hollywoodiense y más próximo a un trabajo más, lleno de rutinas y con muchas dependencias. Peeters narra con pulcra eficacia, sin aspavientos ni excentricidades, manejando los recursos con el único objetivo de conseguir una historia perfectamente fluida, donde la historia lo es todo. Consigue esa genialidad sólo reservada a los maestros, que su trabajo pase inadvertido: leemos RG de un tirón, centrándonos en la historia y metiéndonos en ella y, sólo cuando acabamos y volvemos a mirar las páginas, nos damos cuenta del inmenso trabajo del dibujante. Composiciones y ritmos minuciosamente medidas, elipsis perfectas, un extraordinario uso del color, un riguroso trabajo para conseguir una mayor expresividad de los personajes, una ambientación cuidadísima… Un trabajo soberbio, que me recuerda en cierta medida al de los grandes directores de cine de los 50, completamente al servicio de una historia. Extraordinaria (3+).

- El reductor de velocidad, de Cristophe Blain (Norma). Cuando uno sigue la trayectoria de un autor, gusta de ver su evolución, sus cambios, cómo va incorporando influencias… Cómo se forja un autor, en suma. Sin embargo, en este país cuando intentamos seguir a un autor extranjero, ocurre un extraño suceso: a medida que se publican nuevas obras, vemos cómo el autor sufre una evolución inversa, su estilo se va simplificando y vuelve a sus orígenes. Cosas del mercado editorial hispano, que suele publicar primero las últimas obras para luego recuperar las primeras. Lo curioso es este efecto a priori perverso permite un análisis completamente distinto al habitual, ya que permite reconocer las constantes y fijaciones de un autor.
En el caso de Christophe Blain, la publicación de El reductor de velocidad, una de sus primeras obras y la que le abrió el mercado francés gracias al Alpha Art coup de coeur de Angouleme, nos permite encontrar precisamente las fijaciones que luego desarrollará posteriormente en sus obras. Pese a que éste álbum es, posiblemente, el de mayor componente autobiográfico de toda su obra, Blain demuestra ya su pasión por los géneros, por la aventura en estado puro. El relato de las vivencias de tres marinos dentro de un gigantesco destructor deja pronto el componente biográfico (el autor hizo el servicio militar en un barco de guerra) para adentrarse en una aventura casi ingenua, que recupera ese concepto tan olvidado hoy que es “sentido de la maravilla”. El barco se transforma en un gigantesco escenario, inacabable e inmenso, donde cada elemento es un misterio y el sistema de reducción de velocidad del barco actúa como una especie de Eldorado. Y el mar, siempre el mar como el espacio absoluto, el lugar de la aventura por antonomasia.
Una historia que Blain aborda con frescura y el punto de descaro obligado del debutante, jugando con la narración y los recursos, todavía sin dominarlos, pero demostrando ya una solvencia sorprendente, apostando por la fuerza del color como elemento vehicular (siempre eficazmente acompañado por Walter) y por un expresionismo descarnado que casa perfectamente con esas largas secuencias mudas, donde lo importante no es qué pasa sino qué sientes.
De por sí, El reductor de velocidad es un álbum entretenido y visualmente poderoso, pero situado en su contexto, es una obra que permite explicar casi en su totalidad la obra posterior de Christophe Blain. (2)

Sigo con los franceses y, en particular, con otro de los grandes: David B. El Jardín Armado (sins entido) es un perfecto compendio de la increíble capacidad de este autor para la fabulación, con tres cuentos bien diferenciados. El primero entronca con la saga de Los buscadores de tesoros recuperando al personaje del profeta velado para desarrollar un maravilloso cuento de las mil y una noches, donde el autor puede desplegar su espectacular imaginería gráfica. El segundo y tercero de los relatos, El Jardín Armado y El tambor enamorado se entretejen para trasladarse al siglo XV y contar un historia que nace de las herejías de los adamitas y los taboritas (recuperando, en cierta medida, lugares comunes con Lenora, una preciosa historia realizada junto a Pauline Martin. David B. vuelve a narrar un cuento clásico, en el que cambia su estilo para adaptarse a esta época, tanto en el aspecto literario como gráfico. Las curvas sinuosas de las mil y una noches son sustituidas por figuras más hieráticas, por ilustraciones que recuerdan a las de los incunables que narran historias bíblicas, a la iconografía del románico. Pese a las aparentes diferencias entre los tres cuentos, David B. articula con su grafismo lazos entre ellos, consiguiendo que la parte más legendaria, más espiritual se conecte a través de esa explosión simbólica que es el dibujo de este autor, caleidoscópico, siempre lleno de connotaciones alegóricas, sugerentes, que obligan al lector a multiplicar su imaginación. Una obra tan preciosa desde el punto de vista gráfico como hipnótica en su fondo.(4)

Y otro álbum del que me tocaría repetir reseña: El síndrome del prisionero (sins entido), segunda entrega de la serie Las pequeñeces de Lewis Tronhdeim. Un diario del creador de La Mazmorra en el que va contando su día a día. Anécdotas intrascendentes, pensamientos cogidos al vuelo… La rutina diaria pasada por el tamiz de uno de los mejores autores franceses de la última década, que da lugar a una visión completamente distinta y, sobre todo, entretenidísima. No es la mejor obra de Trondheim, pero entre tanta novedad es un pequeño oasis de tranquilidad. (2-)

Estudiar el tebeo

Dos ejemplos perfectos de cómo el tebeo está siendo ya objeto de estudio desde diferentes ámbitos. En primer lugar, el especial de la revista literaria Quimera coordinado por Breixo Harguindey, con colaboraciones de Antonio Altarriba (la historieta como medio mutante), Eloy Fernández Porta (sobre Miguel Ángel Martín), y una entrevista a Max a cargo de Pau González, incluyendo además páginas inéditas del “Mr. Okada” del propio Max.
Por otra parte, la revista del Institut d’Estudis Baleàrics, Ooohéee, dedicada al estudio de la edición y creación infantil y juvenil, se centra en su último número en Max y en la historieta balear. Esta revista se puede descargar gratuitamente en formato PDF desde la web
del IEB.

Novedades de Ponent Mon Mayo

(*)- La Cumbre de los Dioses vol. 4, de  Jiro Taniguchi y Baku Yumemakura.  336 paginas.  150 x  210 rústica PVP: 18,00 €
(**)- BOKKO vol. 7, de  Kenichi Sakemi y Sentaro Kubota .  216 paginas  B/N Rústica con sobre cubierta PVP: 11 €
(*)- Ebichu, el Hamster Ama de Casa vol. 4, de  Risa Ito. 136 paginas.  150 x  210 mm. Rústica con sobre cubierta.  PVP: 9,00 €
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Hambre

Hay quien dice que la visión de la guerra civil de Carlos Giménez es maniquea y partidaria. Que es una aproximación sesgada por su ideología y que no tiene en cuenta todas las versiones. Es una opinión, respetable desde luego, pero que creo equivoca totalmente lo que es 36-39 Malos tiempos. Cuando Carlos Giménez habla de la guerra no está haciendo historia. Los dos álbumes aparecidos hasta el momento no son un reflejo riguroso e historicista de lo acontecido en esa terrible guerra. Ni siquiera es, si se me apura, un ajuste de cuentas con aquellos que lanzaron a media España contra la otra media.
No, no estamos ante lo que Carlos piensa de la Guerra Civil. Eso lo tiene muy claro, sabe quiénes fueron los hijos de puta que comenzaron la guerra, los verdaderos culpables, pero no tiene ningún interés en demostrarlo ni en discutir sobre ello.
No, Carlos no está haciendo nada de eso. Carlos está hablando de lo que no sale en los libros de historia. Nos está contando una historia de dolor, de hambre y de muerte. De cómo viven la guerra los que la sufren, los que corren bajo las bombas. Bombas que caían sobre personas, que no sabían de ideologías, que destrozaban igual a unos y a otros. Es una visión inmisericorde hacia la guerra, que sólo admite una lectura: el horror de la puta guerra.
Y es un objetivo que, quizás, queda todavía más claro en este segundo volumen, que se centra ya en esa familia que sufre la guerra en un Madrid sitiado. Es un álbum que habla de miedo y de hambre. De hombres, mujeres y niños a los que les importaba ya muy poco cuál era la razón por la que les lanzaban bombas o morían sus padres, hijos o hermanos, porque sólo tenían un pensamiento: el hambre. Omnipresente en todas las páginas, dolorosa.
Siempre ha sido difícil mantener la mirada a los niños que dibuja Carlos. Pero ahora es directamente imposible. Sus ojos ya no esconden sufrimiento, son un espejo de desesperación y de dolor. Niños raquíticos que cogen hierbas del campo para poder llevarse algo a la boca. Madres que ya no saben con qué alimentar a sus hijos, como Lucía, que aunque apenas sabe escribir su nombre, tiene claro que el discurso político que lanza su marido no le sirve para que sus niños no tengan hambre. Que por mucho que las ideas sean importantes, ella sabe que valen más hijos sin honra que honra sin hijos.
Carlos dibuja con rabia, con indignación hacia la guerra y sus secuelas, trasladando al lector esa rabia en forma de puñetazos en el estómago. Directos, sin concesiones. No deja espacio a la respuesta, como esa magistral página donde muestra el efecto de un bombardeo, donde es capaz de trasladar al lector el dolor, el miedo, la desesperación con un realismo tan terrible que nos quita la respiración. Su argumentación es tan contundente que nos quita las palabras de la boca. Tenemos que bajar la cabeza y asentir con él que no hay historia que valga. Que la guerra, la puta guerra, es siempre una mierda.
Y, por si fuera poco, por si no tuviéramos suficiente ya, termina su álbum con la historia de Sito. Unas pocas páginas que nos hablan de una familia de derechas, de toda la vida, que también sufrió la guerra. Que nos cuentan, de nuevo, que el dolor fue para todos, pero que irá poco a poco cambiando hasta llegar a un dramático final visceral, violento, que nos deja congelados, ateridos de un frío que nos sube por la columna como una espada. Algunos dirán que Sito es una exageración melodramática y sensiblera.
Mentira.
Lo que ha ocurrido es que Carlos nos ha dado una bofetada y nos ha dolido, nos ha dolido mucho, lo suficiente como para llorar de rabia e impotencia.
Y nos da miedo reconocer nuestra debilidad. La escondemos echándole la culpa al autor, poniéndonos altivos e inventando mil teorías: que este hombre ya está mayor, que si es muy lacrimógeno…
Pero es mentira.
Carlos nos ha hecho daño porque nos ha descarnado la guerra. Nos ha hecho sentir por un momento lo mismo que sintieron aquellos que pasaban hambre y miserias.
Y eso jode. Mucho.
Una obra magistral, que vuelve a recordarnos porqué Carlos Gimenez es el mejor autor de historieta de este país. (5)

10 años en La Mazmorra

Mazmorra, que no Cárcel, que este sitio apenas cumple cinco añitos mientras que La Mazmorra, la serie creada por Trondheim y Sfar cumple nada más y nada menos que diez añitos. Una serie que sorprendió a muchos en ese momento (recordemos que hace diez años -¡cómo pasa el tiempo!- tanto Sfar como Trondheim eran ilustres desconocidos por estos lares), pero que ya marcaba claramente el espíritu de su obra posterior, marcada tanto por una recuperación remozada y moderna de los géneros como por  una vocación renovadora tanto en la estética como en las formas, siempre buscando nuevos caminos para la historieta. La Mazmorra, que según sus autores nacía como una especie de mezcla entre los teleñecos y Conan, no sólo es un perfecto ejemplo de la labor de esta generación, sino toda una ambiciosa declaración de intenciones: Sfar y Trondheim planearon nada más y nada menos que una serie de 300 álbumes, que contaría pasado, presente y futuro del universo de La Mazmorra.
Sin embargo, diez años después, el impetuoso arranque de la serie ha ido perdiendo fuelle. El espectacular despliegue que sus autores han realizado a lo largo de editoriales y medios, marcado siempre por la compulsión creadora, ha pasado como inevitable factura la ralentización del proyecto. Afortunadamente, la incorporación de Blain al ciclo Amanecer (posiblemente el mejor de la serie), así como la de toda una generación de artistas en el ciclo Monstruos, ha permitido que la serie se mantuviese activa, aunque a un ritmo muy inferior al inicial. (Aunque siempre nos quedará la versión “pirata”: Donjon Pirate, en sus múltiples versiones.)
En cualquier caso, un aniversario que se debe celebrar de la mejor manera posible: releyendo La mazmorra.

Lecturas Saloneras (II)

Pupurrí de lecturas saloneras:
- Mouse Guard, de David Petersen (Norma), era uno de esos tebeos que habían conseguido colarse entre la lista de tebeos que me interesaba leer, gracias tanto a las muchas recomendaciones que de él se han dado como a un nutrido currículum plagado de premios, entre los que se incluye el Eisner a autor revelación. Petersen ha construido una historia clásica de aventuras, con claras inspiraciones en el ciclo artúrico o las historias de caballerías: cortes de aguerridos hombres que deben guardar con sus vidas la paz y sosiego de los demás. Con una pequeña diferencia, eso sí: los protagonistas de Mouse Guard son ratoncillos.
En teoría, un punto de partida original que permitiría desarrollar todo un despliegue imaginativo que, por desgracia, apenas explora. Si bien Petersen podría haber desarrollado ese mundo de ratoncillos siguiendo la excelsa línea de “furry animals” del tebeo americano, opta por utilizarlo únicamente como una opción estética –con apenas algunos apuntes más relacionados con el tamaño-. Se centra en la historia heroica, con un entretenido argumento de traiciones seculares y valientes caballeros, que si bien tiene momentos confusos y baches de ritmo, quedan compensados por el impresionante trabajo gráfico del autor. Petersen brilla especialmente en este apartado: un grafismo elegante y muy adecuado a la historia, un interesante uso del color y una indudable solidez narrativa se conjugan acertadamente, consiguiendo que, al final, se pase un agradable momento de lectura. (1)
- Koma 4. El Hotel, de Wazeem y Peeters (dibbuks). A estas alturas, recomendar encarecidamente la lectura de esta obra de Peeters debería sobrar. Encontraremos exactamente lo mismo que en los tres anteriores: un guión sólido, perfectamente orquestado por los dos autores, que va enredándose y abriendo nuevos y sugerentes caminos en cada álbum; personajes atractivos y perfectamente definidos, como la deliciosa Addidas o el intrigante monstruo; un dibujo extraordinario, con un dominio de la narrativa al mismo nivel…Y la única pega, la misma que en los anteriores: que las 48 páginas del álbum se quedan en nada. Siguiendo la tónica de los últimos años en el tebeo francobelga, cada álbum de Koma es apenas un suspiro que obliga a esperar ansioso la siguiente entrega…dentro de un año. Por desgracia, el modelo de álbum anual tan propio del tebeo francés casa con mucha dificultad con un estilo narrativo basado en pocas viñetas por página y una mayor dilatación de la acción. Una lástima, porque con una serie como Koma, la espera se hace insufrible. (3)
- Aya de Yopougon 2, de Marguerite Abouet y Clément Oubreríe (Norma). Poco puedo decir que no repita lo ya dicho para el primer volumen de la serie. Un entretenidísimo tebeo, que si bien podría encasillarse dentro de la moda “Persépolis”, tiene suficientes méritos propios como para destacarse. Abouet y Oubrerie crean un retrato costumbrista que nos habla de la vida en Costa de Marfil sin caer en la anécdota fácil o en la visión habitualmente reduccionista del extranjero, equilibrando con acierto la historia de las tres amigas Aya, Adjoua y Bintou con el relato de las particularidades de la vida y sociedad marfileña, siempre con humor y frescura. Un cóctel de National Geographic, Sfar y “slice of life” de lo más atractivo. (2)

¡Buenas noticias! Carlos Giménez a casa

Según me comenta Antonio Martín, Carlos Giménez ha sido ya dado de alta en el Hospital Clínico de Barcelona. El diagnóstico final ha sido una angina de pecho, que ha obligado a una pequeña intervención. Afortunadamente, el susto ha pasado y Carlos puede volver a casa. Eso sí, su reincorporación al trabajo deberá observar las lógicas cautelas después de este tipo de episodios. La tercera entrega de 36-39, de la que casi está dibujada la mitad, deberá retrasarsehasta que esté recuperado (aunque podría salir para la Expocómic de Madrid).
A cambio, lo que ya está muy avanzado es el segundo libro de la serie de novelas gráficas de Alatriste, que es de nuevo dibujada por Joan Mundet sobre guiones de Carlos.
Una excelente noticia para todos los amantes del tebeo.

El antídoto para Arrugas

Arrugas es un tebeo magistral, ya lo he comentado por algún sitio. Con sobrados méritos y virtudes para ganar el premio del Salón y los que se pongan por delante, pero que no puede evitar que su lectura nos lleve a un estado que no me atrevería calificar de depresivo, pero si de “preocupado”. Cuando uno pasa la última página de este álbum, no puede evitar darse cuenta de que el reloj es inasequible al desaliento y, lo peor, que lo llevamos puesto.
Pero, afortunadamente, tenemos Río Abajo, de Pascal Rabaté (Norma). Un creador visceralmente ecléctico, que es capaz de pasar de adaptar una obra de Alexis Tolstoi, interpretar un tema costumbrista en África del Sur, adaptar una novela infantil de Dick King-Smith o reemprender el viaje que Antón Chéjov hizo por Rusia en 1930 para acto seguido ponerse en el pellejo del viejo Emile, un anciano que pasa sus días pescando tranquilamente en un pequeño arroyo, en compañía de su amigo Edmond. La discusión con los amigos del bar, la exageración ante el pescatero sobre el tamaño de las capturas… La vida de Émile es feliz. Rutinaria y sin emociones, quizás, pero para quien ya las ha vivido todas, lo único necesario para pasar un buen día es poder levantarse al día siguiente.
Hasta que Edmond desapareció. Justo después, eso sí, de descubrirle a su compañero algunos pequeños secretos. Detallitos picarones, quizás, sin mayor importancia, pero que abrieron los ojos a Emile. ¿Podría volver a vivir o la vida ya se había acabado definitivamente?
Rabaté nos va enganchando en así la aventura de Émile, que comenzará un largo viaje (con no pocas conexiones con la maravillosa Una historia verdadera) que le dará las respuestas que andaba buscando. Lo hace sin prisas, que Émile es ya mayor, pero sin pausas, que no es cosa de perder el poco tiempo que queda. Transmitiendo al lector ese redescubrimiento de la vida, contagiándolo de las ganas de vivir y descubriendo que ese dicho que nos anuncia, cual publicidad de gran almacén, que “la vida comienza a los setenta” es mentira. Que la vida se acaba, jodidas cosas de la naturaleza, pero las ganas de vivirla no se acaban nunca.
Un mensaje vital, rebosante de contagioso optimismo, de esos que dejan como efecto secundario una sonrisa de felicidad de oreja a oreja que permanece durante horas.
Arrugas y Río Abajo. Dueto perfecto. Con el primero reflexionaremos, nos emocionaremos y pensaremos sobre nuestro futuro. Con el segundo nos reconciliaremos con ese futuro. (3+)

A ver si alguien se anima a publicar en España el resto de la obra de este autor, comenzando por la corrosiva La Marie en Plastique.

Más cosas del Salón

- Uno de los correveidiles más importantes de este Salón fue, sin duda, la nueva línea de autores españoles que Planeta ha activado, dirigida por Ricardo Estaban. Si bien muchos recordaban el triste destino de Laberinto, lo cierto es que todo parece indicar que esta vez los tiros van por otros caminos, con una apuesta clara por el autor español con cimientos muy distintos a los que dieron lugar a Laberinto. Las primeras obras ya encargadas son de indudable calidad, por lo que esperemos que esta línea dé muchas agradables sorpresas.
– ¡Cómo está el patio de revuelto en el mundo editorial, señores!. La indudable activación del mercado español del tebeo se ha convertido en una especie de disparo de salida que ha lanzado a las editoriales como locas a la edición. Ya comienzan a existir problemas para encontrar obras de calidad que publicar y la situación es delicada. Pese a que no creo que estemos ante un “Big Crunch”, es cierto que esta expansión, junto con la crisis que nos invade debe hacer reflexionar a las editoriales. Mientras que algunas apuestan por su expansión internacional (como Planeta , que comenzará a editar DC en Francia), o su unión a grandes grupos internacional, otras están estudiando fusiones (la primera se conocerá en breve) para poder afrontar un futuro cada vez más extraño. Lo bueno es que, ante el agotamiento de las licencias, las editoriales comienzan a ver con buenos ojos apostar de nuevo por la producción patria. Eso sí, entre editoriales tradicionales de libros que preparan su entrada en el mundo del tebeo, cambios en las editoriales actuales y demás, en dos años esto no lo conoce ni su padre.
– Muy comentada (y agradecida) por los libreros fue la apuesta de Panini y Glénat por sólo hacer promoción en sus stands. Tanto una como otra editorial regalaron tebeos a tutiplén y sus stands se convirtieron en hervideros de reuniones. Fue, sin duda, uno de esos cambios a mejor del Salón que puede favorecer que el número de librerías que se apunte el año que viene crezca de forma importante.
– Cayó “la maldición Astiberri”. Tras años acaparando nominaciones, por fin Astiberri consigue un reconocimiento a su excelente labor como editora. El premio al Arrugas de Paco Roca es merecidísimo.
– El Gran Premio del Salón a Pasqual Ferry rompe una secular tradición que decía que la “élite” del Salón estaba apartada de la realidad del mercado. Premiar al dibujante catalán supone reconocer la importancia del tebeo de superhéroes en nuestro país, con autores que han triunfado de forma brillante en los USA. Aunque no olvidemos que cuando Ferry llega al género de superhéroes, tenía detrás una impresionante carrera ya en el tebeo español. Un merecidísimo premio, sin duda.

Islas

Otras de las grandes sorpresas del salón ha sido la publicación que acompañaba a la excelente exposición organizada para mostrar la obra de los autores de las Islas Baleares. Cada dibujante es una isla recoge la experiencia de siete autores (Alex Fito, Canizales, Guillem March, Gabi Beltrán, Tomeu Seguí, Pere Joan y Max) en su tránsito desde las islas al continente o en su camino inverso, del continente a las islas. Historietas que, inicialmente, podían ser simplemente una especie de catálogo de anécdotas, pero que en manos de estos autores se convierte en una sorpresa continuada. Si Seguí hace un perfecto y entretenido relato costumbrista de su llegada a Barcelona, otros autores, como Max, Guillem March o Gabi Beltrán optan por una deriva más instrospectiva, que les lleva a buscar en su interior respuestas a muchas preguntas. Así, mientras que para Max el aislamiento geográfico se convierte en una interesante reflexión sobre la universalidad de la creación, en Gabi Beltrán es uan excusa para desnudar sentimientos sobre la historieta, mientras que Alex Fito remeda a Ware en una experimentación brutal. Fuentes y referentes comunes que demuestran la plasticidad, variedad y calidad de estos autores. Un libro, publicado por  el institut d’Estudis Baleàrics e Inrevés, que recomiendo efusivamente.

Una joya

Hay autores que a uno le desarman definitivamente, como Fernando de Vicente. Por eso, la impresionante publicación que ha salido de la exposición Literatura Ilustrada que se realizó en Sevilla es algo así como un sueño hecho realidad. Paco Cerrejón, comisario de la exposición, ha bordado uan selección a la que ponen broche de oro los textos de Peio H. Riaño y Fernando Iwasaki. La edición de la diputación de Sevilla y sins entido, simplemente perfecta:

No se la pierdan, háganme el favor.

Fanzinerada

Uno de los mayores placeres que uno se puede dar en el Salón del Cómic de Barcelona es darse una vuelta por la zona de fanzines. Primero, porque es el lugar más alegre de todo el salón, con gente que realmente se lo pasa bien con los tebeos. Segundo, porque entre esas publicaciones muchas veces fotocopiadas, otras editadas con cuidado casi profesional, se encuentra el futuro del tebeo. Bucear por las páginas de los fanzines es todo un ejercicio de futuro, encontrando autores nuevos que, con suerte, marcarán el mañana de esto que llamamos tebeo.
Hago un repaso a algunos de los fanzines del Salón:

Lunático llega a su tercer número y se consolida como uno de los fanzines más interesantes del panorama nacional, recogiendo testigo de otros grandes fanzines como Arruequen. La extraordinaria portada de Sequeiros da paso a una gran diversidad estilística y temática, con colaboraciones de Nicolai Troshinsky, Ken Niimura, Gerard Armegol, Alto, Brais Rodríguez, Sien, Daniel Seijas, Abraham Pérez o Alto, entre otros muchos. Edición cuidada para un fanzine de calidad, en el que la variedad, que apriori podría hacerle perder personalidad propia, se convierte en su mejor tarjeta de presentación.

También llega a su tercer número Gato Negro, un especial Héroes que recoge colaboraciones de José Antonio Ávila, Javier Soriano, Carlos Salgado, Carlos Bribián, Juan Ignacio Nicolás, Guillermo Capacés, Víctor Pascual, Sergio Monguiló e Iratí Fernández. Buenas historias, buenos dibujos (atentos a Carlos salgado y José Antonio Ávila, en dos registros muy diferenciados pero demostrando gran solidez) y una excelente coherencia interna. Un gran fanzine.

Satelite 1, días de destrucción entra en el terreno del cómic book de P. Alex con un planteamiento atrevido: una portada que homenajea claramente al Akira de Otomo y un interior que sigue fielmente el estilo de Fernando de Felipe, con una historia violenta y gamberra. Muchos problemas todavía, pero uan ambición que promete. Fanzine a seguir.

El sexto número de Rantifuso confirma lo que todos ya sabíamos: que es uno de los fanzines de compra obligada siempre. Una presenatción completamente profesional con un espíritu claro de ir dando cancha a nuevos autores, a la par que los clásicos del fanzine evolucionan a ojos vista. A destacar las colaboraciones del tándem Alberto-Budo y de Mol, excelentes.

Sin duda, una de las sorpresas más agradables del salón ha sido Adobo. Descubrimiento que debo a los amigos de Malavida, que con toda razón me lo recomendaron. Caludio Buenafuente, El otro Samu, Elenilla, Fresús, Joaquín Aldeguer, Joseba Glorieta, Kwijibo, Molg H, Nacho García, Nestor Fernández y Pablo Muñoz bordan una publicación que conjuga mala leche y calidad a partes iguales. Atentos a las historietas de MolgH, geniales, y a la delirante versión rusa recuperada del fanzine. No se lo pierdan.

El veterano El Pelailla celebra décimo número con cambio de formato, pero manteniendo intactas todas sus virtudes. Manolilli y Kaesar consiguen perfectamente lo que buscan: divertir al personal durante un rato con un humor gamberro y universal. 32 páginas que se quedan siempre cortas.

El mítico OjodePez, versión impresa de uno de los fanzines on-line más veteranos de la red, ganó con merecimiento el premio al mejor fanzine por votación popular. Su séptimo número ejemplifica perfectamente la filosofía de la publicación, que da salida a chavales jovencísimos con ilusión desbordante por hacer tebeos, junto a otros que ya van demostrando un interesante progreso. A destacar las contribuciones de NéstorF., JDan,Xusta, Péube y Roberto González.
Y, para acabar este primer repaso, no hay que olvidar nunca el Weezine, que recopila algunos de los mejores webcomics de WEE. Aunque a primera vista publicar en papel hsitorietas que están pensadas para su visualización en pantalla pueda parecer una especie de alta traición, lo cierto es que los que todavía vivimos anclados en el antiguo papel agradecemos poder echarle un vistazo más “tradicional” a series como Clickina, take over the world, El listo, made in the moon o Geek in love.

Nueva editorial: IMHO Editions

Pasa el Salón y nueva editorial que se apunta al carro: IMHO Editions. Una editorial francesa que abre sucursal en España y, atentos, porque despega nada más y nada menos que con Tori Miki, un interesantísimo autor japonés, al que se une Otto Nückel.


(**)- INTERMEZZO 1, de Tori Miki. 96 pág. PVP: 10,95 €
Encuentro explosivo entre los Monthy Python y el sentido del humor que bascula entre lo absurdo y lo delirante de un Gary Larson (The Far Side), Intermezzo nos traslada la vida caótica y surrealista de un librero que se pasa el día perdiéndose por universos paralelos. Extraterrestres locos, realidades alternativas, alteraciones del espacio o de las leyes de la gravedad… Estas tiras sin palabras juegan con humor e inteligencia con los convencionalismos de la vida diaria. Intermezzo está compuesto de diferentes tiras independientes entre sí y forma parte de un ciclo de cuatro álbumes (cada uno de los cuales puede ser leído por separado).


(*)- Destin, de Otto Nuckel. 216 págs. BN. PVP: 25€
Novela gráfica sin palabras, Destin es un cuento negro y realista, un encuentro improbable entre el arte expresionista en esos tiempos muy desarrollado (Otto Dix), la sátira política y los primeros cómics (Frans Masereel). Este libro sigue el trabajo empezado por su autor Otto Nückel en la revista de extrema izquierda de Munich, Simplizissimus, y nos habla de la vida y muerte de una joven alemana en los años 30, con la ayuda de casi 200 grabados sobre plomo. Una obra fina y moderna para este precursor de un arte aún en plena creación.

Premis ComicCat2008

Des de ComiCat ja s’han donat a conèixer el resultat dels Premis ComiCat 2008, els quals guardonen per votació popular el bo i millor de les edicions en llengua catalana. Aquests són els resultats:

Premi ComiCat 2008 al Millor Dibuixant: Jordi Bernet, per Torpedo

Premi ComiCat 2008 al Millor Guionista: Alan Moore, per Watchmen

Premi ComiCat 2008 a la Millor Editorial: Edicions Glénat

Premi ComiCat 2008 al Millor Còmic: Watchmen

Premi Especial ComiCat 2008: Quim Bou

Chicas Perdidas

Recupero el post que escribí hace casi un par de años con motivo de la aparición de Lost Girls en el mercado americano. Y sigo suscribiendo punto por punto todo lo que escribí:

Principios de siglo XX, un hotel de lujo es el escenario del encuentro casual entre tres mujeres Dorothy, Wendy y Alice. Tres mujeres que esconden un secreto: sus vidas cambiaron durante la infancia por sucesos extraordinarios.
Un punto de partida sugestivo de por sí, pero que en manos de Alan Moore se convierte en una fascinante aproximación a la sexualidad más descarnada. Desde el sexo como elemento decisivo en el proceso de maduración a su papel en las relaciones humanas, Lost Girls es un recorrido cautivador por el ser humano, que permite al lector transitar desde una lectura en la que el sexo es tratado con alegría festiva, espontánea y pornográfica, hasta profundos niveles de reflexión sobre la mente humana. Es una obra caleidoscópica, en la que se hacen transiciones por la literatura, por la pintura, la ilustración, mostrando cómo el sexo se ha ido representando y juzgando. Referencias que se pueden encontrar en casi todas las viñetas de la obra, en las que Melinda Gebbie ha tenido que esforzar su técnica hasta el límite para poder llevar al papel las exigencias de una obra donde, de nuevo, los recursos narrativos son llevados a un extremo espectacular.
Moore vuelve a ser el transgresor de la narrativa gráfica, volviendo a jugar con la composición, ritmo y cadencias como hacía tiempo que no la hacía, entroncando directamente con Promethea, una obra que comparte con ésta inquietudes estéticas y argumentales. Sólo ya el primer capítulo es un ejemplo de hasta dónde es capaz de llegar este hombre, con una introducción contada sólo desde el reflejo de un espejo, una pirueta narrativa que tiene además una intención clara, introduciendo al lector en la narración a sabiendas de que va a ver sólo reflejos, sólo invenciones. El espejo se transforma en una extraña caverna de Platón, donde la ficción, el relato imaginado se transforma en real.
Un inicio que da pie a un trayecto en el que las obras de L. Frank Baum, James Barrie y Lewis Carroll son reescritas en términos mundanos, interpretando la magia como ritos de paso en el camino de la maduración del ser humano. Moore conoce bien la interpretación freudiana de los cuentos infantiles, pero consigue hacer lo imposible, reenunciando el mito, hacerlo real pero transfigurarlo de nuevo hacia lo mágico y sobrenatural. Lo que se ocultaba bajo el peso de metáforas y eufemismos es elevado por Moore a la categoría de leyenda en sí mismo, el sexo deja de lado su aspecto oscuro y pecaminoso para alzarse como una celebración de la humanidad.
Es impresionante como cada capítulo juega con la composición, con la puesta en escena, retomando la obsesión palindrómica de Watchmen en algunos momentos, pero también dotando a la obra de estilos gráficos que van cambiando desde el cuento infantil decimonónico a la ilustración y pintura erótica de autores como Beardsley, Klimt o Ingres pero navegando también por diferentes estilos literarios, entre los que sobresale especialmente la influencia de Pierre Louïs. En Lost Girls hay mucho del atrevimiento y descaro del escritor francés, con referencias explícitas a algunos de sus poemas y obras, llevando a la imagen y diálogos mucha de la filosofía de este autor, tachado como aberrante y amoral en su época.
De nuevo, Moore demuestra que no hay género menor, sino autores sin ideas, demostrando que la pornografía es tan válida para transmitir un mensaje como cualquier otro género. Una apuesta muy atrevida, más sabiendo (y es evidente que hay ganas de provocar) que se edita en un país de puritanismo galopante, donde en muchos estados la edición estará directamente prohibida.
Pero no hay que olvidar la labor de Melinda Gebbie. Pese a que no sea una autora que me entusiasme especialmente (me hubiera encantado ver qué versión hubiese hecho de esta obra Laura o Annie Goetzinger), hay que reconocer que Moore se acopla como un guante a sus posibilidades y que ella da un do de pecho espectacular, con cambios constantes de estilo y un trabajo titánico ante la demanda de su guionista.
Lo mejor que he leído de Moore tras Promethea. Una obra excitante…en todos los sentidos. (4+)

Cacauequi

¿Sabía usted que los gatos en el siglo XVII andaban sobre dos patas y vestían elegantemente como los hombres?¿Conoce usted de las delicias del puré de cabra con granjero?¿Tiene explicación al porqué los colegios tienen aulas individuales?…
Si no sabe la respuesta a estas preguntas o los nombres de los gemelos Lurdi y Jurdi o Monsieur Doncastrón y la bruja Maldita Bestiva le son completamente desconocidos, es que nunc a ha visitado el mundo de las Aventuras de Cacauequi. Un mundo extraño, en el que sólo rigen las leyes de la imaginación más desbordada, tan cambiantes como tradicionales. Un mundo que parece existir sólo en la mente de Jacobo Fernández pero que a medida que lo vamos descubriendo nos va trayendo ecos de memorias pasadas. Nos sorprende recordar que, quizás, la intrigante Casuarina sí que nos visitó alguna vez en sueños y que alguna vez quisimos estudiar navegación y naufragio. Es difícil de explicar, pero una sensación de familiaridad nos invade cuando leemos las páginas de este álbum. Sin saberlo, Cacauequi ya formaba parte de nosotros, ahí escondido en alguna parte de nuestra memoria, esperando que alguien lo despertara de su letargo y pudiera otra vez contarnos sus historias al oído.
Es muy difícil explicar que es Cacauequi . Quizás podría racionalizarse como una especie de surrealismo ingenuo, de onirismo infantil desatado, que recuerda en cierta medida a una especie de versión inocente de los mundos borgianos del portugués Jose Carlos Fernandes o Ben Katchor, con toques de McCay. Pero quizás, lo único válido ante Cacauequi es dejarse llevar por él. Disfrutar de su aventura con Casuarina y permitir que su mundo nos invada, como una especie de nuevo Slumberland donde sólo tenemos que cerrar los ojos. Y después, al despertar, descubrir en las notas del álbum una mitología nueva, una especie de inmenso criadero de nuevos cuentos infantiles, ideas que dejan a nuestra imaginación romper todos los límites.
Un libro delicioso, que confirma a Jacobo Fernández como uno de los autores más sugerentes y personales de los últimos años. (3+)

Llega La Massana Cómic

Del 25 de abril al 7 de Mayo se celebra una nueva edición del Salón del Cómic de Andorra, La Massana Cómic. Este año, la veterana cita andorrana dirigida por Joan Pieras tiene como invitados a Francisco Ibáñez, Miguelanxo Prado, Victoria Francés, Martín Saurí, Pérez Navarro, Antonio Bernal, Mariel Soria, Rubén del Rincón, Paco Roca, David López, Jesús Saíz, Javi Pina, Carlos Cruz y Pilarín Bayés, que protagonizan un nutrido grupo de exposiciones. Tenéis todo el programa de actividades en la web de La Massana.

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Lecturas Saloneras (I)

¿Por dónde empiezo? Uno de los grandes problemas con las que uno se encuentra tras el Saló es la terrible sensación de agobio y estrés que produce la gigantesca columna de novedades que ha crecido tras la compra compulsiva de estos días. Difícil, muy difícil, comenzar por algún sitio en particular, así que decido optar por la sabiduría del azar, que me lleva nada más y nada menos que a Tezuka, Don Osamu, y su Bajo el aire (Dolmen). Un voluminoso libro de relatos cortos que esconde tras una portada blandita, que parece adelantar historias más propias de figuritas de Lladró, una de las reflexiones más contundentes y despiadadas que recuerde sobre el ser humano. En la línea de las magistrales Ayako o MW, Tezuka se adentra en el lado más oscuro de la mente humana desde una perspectiva aparentemente moralizante, en las que el autor contrapone siempre opuestos, la maldad con la bondad, la honestidad con la corrupción, buscando un contraste del que uno podría esperar un mensaje conciliador, incluso humanista si se quiere. Sin embargo, Tezuka se aparta radicalmente de la filosofía de obras como Astroboy para radicalizarse en el pesimismo sobre el hombre, en un descreimiento absoluto, decepcionado, sobre lo bueno que pueda salir de él. No hay clemencia ni compasión en el mensaje de Tezuka, ni siquiera se permite el beneficio de la duda: el hombre es un animal para el hombre, un depredador que no entiende las convenciones del bien y del mal, sólo las de la supervivencia y de la competencia. Hay, es cierto, una cierta idea de justicia poética en las historias de este volumen, pero alejada y apenas esbozada, dejada caer más como la esperanza de su existencia que como el convencimiento de su realidad.
Una obra demoledora, cuya dureza a veces nos hace olvidar la magistralidad narrativa de Tezuka, con una puesta en escena y composición de una fuerza inigualables. Lectura obligada (4).
Y sigo con el manga y con Dolmen, que me vuelve a sorprender con Jacarandá, de Shiriagari Kotobuki. Una obra completamente distinta, inesperada, que podría calificarse inicialmente como una obra de ciencia-ficción apocalíptica, narrando la destrucción que causa la aparición de un gigantesco árbol en el centro de Tokyo. Sin embargo, ya desde las primeras páginas es evidente que estamos ante una obra diferente: Kotobuki evita conscientemente tener protagonistas en los que el lector se pueda apoyar, para introducirnos rápidamente en una espiral de destrucción y caos. A medida que pasan las páginas, la muerte se va alzando como único protagonista de la historia, los pocos diálogos desaparecen para entrar únicamente en la narración del desastre, de la catástrofe. Un Apocalipsis que va en crescendo continuo, haciéndose cada vez más y más crudo y descarnado. El dibujo va rompiéndose, simplificándose hasta quedar apenas en unos trazos de una expresividad brutal, como si nos introdujéramos en una versión desgarrada y exagerada de la famosa pintura de Munch. La violencia y el miedo son los únicos vehículos de la acción, el drama de los muertos y heridos deja de tener importancia . No hay más argumento: sólo dolor y brutalidad, barbarie y destrucción. Toda la capacidad tecnológica del ser humano se ve reducida a un montón de restos humeantes por un simple árbol. Es evidente que este planteamiento de enfrentamiento entre la naturaleza y el hombre no es nuevo, ni mucho menos (de hecho, está en la base de toda una parte de la cultura popular japonesa, con Godzilla a la cabeza), pero creo que lo que plantea Jacarandá va mucho más allá de la reflexión ecologíca: es una especie de reivindicación poética de la destrucción, una obra donde sólo hay sensaciones y sentimientos. No hay tiempo a la reflexión, sólo se puede escapar y huir de la destrucción. Una obra muy interesante. (3-)

Primeras impresiones del Salón

La verdad es que necesitaba un Salón como éste. Tras los estreses variados del año pasado, en esta edición me he podido permitir el lujazo de ir a algunas charlas, ver las exposiciones tranquilamente, hablar con los amigos… Hacer de turista, en resumen, y poder gozar del placer de ser un aficionado más a los tebeos. Y, como simple fan de base, hay que reconocer el profundo cambio que ha tenido el salón en los últimos años. Primero, porque compruebo ya que esa mezcla de entretenimiento e industria está llegando a un equilibrio interesante: ver las salas de entrevistas de autores a rebosar es algo que ya empieza a recordar aquella Zona Internacional de hace ya tres lustros. Pero, por otra parte, la apuesta por el entretenimiento va mucho más allá de la simple compra, del gran kiosco que era el Salón. El visitante, que paga un entrada importante, tiene una oferta realmente variada que puede hacer rentabilizar esa entrada, sea cual sea su interés. Es evidente que el buscador de firmas o de tebeos imposibles de encontrar en otro sitio siempre verá recompensada siempre esa entrada, pero el salón debe aspirar a atraer precisamente al lector no habitual a esa persona que le suena lo de los tebeos y que quiere encontrar en el Salón una buena opción para pasar el día. Y lo encontrará, porque se ha sabido aumentar la oferta para conseguir anclajes con otras aficiones que puedan servir de puerta de entrada en los tebeos. Los espectaculares stands de las productoras cinematográficas, con avances de las próximas películas basadas en tebeos son un perfecto ejemplo de ese tipo de iniciativas, a lo que hay que añadir las zonas de videojouegos, las zonas de comiteca y talleres, etc, conformando una estupenda oferta de ocio para los chavales (y no tan chavales).
Las exposiciones.
Se mantiene el gran acierto de colocar algunas de las exposiciones a la entrada (en este caso la espectacular dedicada a David Rubín, con una reproducción de la tetería del oso malayo, y la dedicada al 50 aniversario de Mortadelo), dando la mejor bienvenida posible para el visitante. A lo que hay que sumar la excelente calidad de alguna de ellas, tanto en el apartado escenográfico como de contenidos. Sirva de ejemplo la exposición de David Rubín, con una inmensa tetería que escondía la posibilidad de ver en directo el trabajo de este hombre, comprobando hasta qué límite lo de “inmensa calidad de este autor” se queda muy, pero que muy corto. También es un placer dejarse llevar por la exposición de Max, que olvida todos los artificios escenográficos para centrarse única y exclusivamente en la obra del creador de Bardín. Aunque, por cuestiones personales, debo reconocer que con la exposición que más he disfrutado es la de Viñetas censuradas, comisariada por Vicent Sanchís. Un recorrido por la historia de la censura en nuestro país, en la que se puede encontrar desde las absurdas masacres que se hicieron a los tebeos de prensa americanos a la persecución sistemática que se dio en la dictadura. El único pero es que se me quedó corta.
El susto
Sin duda, la mala noticia del salón ha sido el terrible susto que nos ha dado Carlos Giménez, al que se le ha diagnosticado durante el Salón una angina de pecho. Afortunadamente, durante el desayuno compartió mesa con Koldo Azpitarte, cuyo buen ojo de médico permitió poner en aviso a todos de la enfermedad de Carlos. El viernes fue un día de nervios para todos, hasta que por fin las noticias tranquilizadoras comenzaron a llegar: pese a la gravedad de la enfermedad, Carlos estaba en perfecto estado y bien vigilado en el hospital. Unos días de cuidados allí y después a casita. Así que, desde aquí Carlos, todos los ánimos del mundo… ¡y a cuidarse, que nos tienes que dar muchas obras maestras todavía!

Los premios del Saló

Mejor tebeo extranjero: S., de Gipi (sins entido)
Mejor tebeo español: Arrugas, de Paco Roca (Astiberri)
Mejor dibujo: Jazz Maynard, de Raúle y Roger Ibáñez (Diábolo)
Mejor guión: Arrugas, de Paco Roca (Astiberri)
Autor revelación: Carlös
Mejor fanzine: Fanzine Enfermo
Mejor revista: El Manglar
Mejor labor de divulgación: Manuel Darias
Gran premio del Salón: Pasqual Ferry

Premios por votación popular:

Mejor tebeo extranjero: S., de Gipi (sins entido)
Mejor tebeo español: Guerreros urbanos:tormenta de ostias, de Pere Pérez (Dolmen)
Mejor dibujo: El evangelio de Judas, de Alberto Vázquez (Astiberri)
Mejor guión: Un hombre feliz, de Antonio Seijas (Ponent)
Autor revelación: pere Pérez
Mejor fanzine: Ojo de Pez
Mejor revista: Retranca
Mejor labor de divulgación: Yexus

¡Enhorabuena a todos!

Cosas del Salón

Mañana comienza la vigésimosexta edición del Salón de Barcelona. Se van haciendo las maletas, calentando los motores y preparando los últimos detalles. Ayer por ejemplo, se hizo público en la rueda de prensa de presentación del Salón que hay que añadir una interesantísima exposición más “Viñetas Censuradas“, que según su comisario, Vicent Sanchís, “recoge un recorrido por la “represión” sufrida por la prensa satírica -desde el semanario “Cu-Cut!” en 1905, pasando por la bomba contra El Papus o el “secuestro” judicial de El Jueves por su portada dedicada los príncipes de Asturias- y también la que padecieron superhéroes, como Flash Gordon”. Sin duda, una sorpresa muy agradable que se ha convertido rápidamente en la exposición que más me interesa del Salón (y eso que este año el nivel está altísimo).
Para los que van, nada mejor que ir bien preparado. Si lo que queréis es sacar firma de vuestro autor preferido, lo primero es acudir a la completísima agenda de autores que se currado Tirafrutas. Un completo listado alfabético que informa sobre los horarios de firmas de todos los autores.
Si lo que necesitáis es una lista completa y exhaustiva de todas las novedades, vuestro hombre es Javier, que mantiene en Comix v2 el mejor y más completo listado de novedades todos los meses. Una lista interminable a la que os pueden ayudar las diferentes selecciones y recomendaciones que se han hecho por ahí, desde la que os propongo aquí en La Cárcel (con sus versiones de 150, 100 y 50€), las de los colaboradores de Zona Negativa(1 2 3 4 5 6 7 8), la de Werewolfie, la librería, Abandonad toda esperanza, Un tebeo con otro nombre (I y II), Doctor Gorrión, El lector impaciente, Aquí huele a azufre, El francotirador, PabloG, El blog de Randy (que también recomienda qué no comprar), …
Por si os falta algo, en Zona Negativa tenéis un resumen de consejos prácticos para los que vayan a Barcelona (sin olvidar una fundamental que recuerdan los de +que cómics: ¿dónde comer? y los 26 consejos de Randy).

Y sin olvidar, por supuesto, la web de FICOMIC.

Spielberg+Masamune Shirow

Dice Ain’t it cool news que dice Variety que dice Spielberg que quiere llevar al cine el Ghost in the shell the Masamune Shirow. Parece ser que el director quiere rodarla con las últimas tecnologías 3D. Una noticia a priori de lo más interesante, porque la interesante idea de partida del confuso manga de Shirow ganó muchísimos enteros al pasar a la gran pantalla en versión anime. Si se mantiene la coherencia del guión del anime y se le añade la brillantez de Spielberg en la dirección, la verdad es que puede salir una película de lo más interesante… Tiempo al tiempo.

El Weezine, en Barcelona

Aunque en el Salón del Cómic de Zaragoza se agotara por completo el Weezine, el fanzine montado por los chicos de Wee, una segunda y lustrosa edición está esperando para inundar el salón de Barcelona. Sesenta páginas con colaboraciones de lo más granado del webcomic hispano. Estarán en el stand F-8 dispuestos a dar guerra, y ellos mismos animan al personal: “Pasen a vernos, salúdennos, comprenos algo, pídanos autógrafos, traiganos cervezas o lo que le pida a usted el cuerpo, que en el fondo estamos ahí para servirle a usted, a dios y a su señora.
Allí estaremos :)

¡Por fin! Llega Bizarro Comics

Sólo hemos tenido que esperar seis añitos para que por fin se publique en España la antología Bizarro Comics, una curiosa experiencia donde DC dejó en manos de algunos de los autores más reconocidos del movimiento independiente USA a sus queridos personajes. Y el resultado no puede ser más sorprendente y sugerente. Las firmas son de auténtico lujo: Jessica Abel, Kyle Baker (con la genial Superman’s baby sitter), Ivan Brunetti, Eddie Campbell, Dave Cooper, Evan Dorkin, Dylan Horrocks, James Kochalka, Tony Millionaire, Paul Pope, Craig Thompson, Andi Watson, Gilbert Hernandez, Peter Bagge, Derek Kirk o Paul Grist figuran entre la extensísima nómina de autoes que dieron si visión de los superhéroes más clásicos. Planeta acaba de anunciar su plan editorial de DC para el segundo cuatrimestre del año e incluye en él un recopilatorio que reúne los dos volúmenes editados en USA en 2002 y 2005.
Un tebeo divertido y original, que permite descubrir cómo muchos de los autores “indies” siguen siendo grandes aficionados a los superhéroes y, simultáneamente, cómo la ibertad creativa siempre genera buenas ideas.

Galaxy Boy Troop

Curiosísima la historia que cita Heidi McDonald en The Beat: parece ser que Stanley Kubrick quería que Osamu Tezuka fuera el director artístico de 2001: una odisea del espacio, pero que el japonés declinó la oferta al estar embarcado en la producción de la serie Galaxy Boy Troop, una producción de marionetas con el inconfundible estilo del gran genio y que sería coetánea de las maravillosas creaciones de Gerry Anderson.

OjodePez 7

Coincidiendo con el Salón, aparece el séptimo número del fanzine OjodePez, con colaboraciones de Peúbe, Marneus, Roberto González, El Otro Samu, Fresús, Pablo Muñoz, Néstor F., Rain, Xusta, Perrillo, Aza, UPL, Fernando Muñoz, Óscar+AB, Joaquín Aldeguer, Choko, Ollupac, Captain Juster, Nathan, Miguelhan, Tanoka y J.Dan. 56 páginas en BN por 2.50€
Más información en http://ojodepez-fanzine.blogspot.com

Luneros

Sin ton ni son:

– Estamos de Salón: entrevista a Carles Santamaría, director de FICOMIC, en Zona Negativa (que hace poco ha publicado también un largo artículo sobre La Muerte de Superman, con concurso incluido)
13 millones de naves cumple un año (¡felicidades!) y estrena una sección tan extraña como hipnótica: canciones sobre cómics.
Entrevista Adrian Tomine en The Believer.
Entrevista a Marjane Satrapi, en The Guardian.
– Una genialidad: anuncios en formato cómic de los años 50 (atentos porque hay verdaderas genialidades): 1 2 3 4 5

– Hacía tiempo que no me pasaba por Tierra de héroes, y me sorprende con un importante (y acertado) cambio de imagen.
– Albert Díaz mantiene Empujando elefantes un blog muy centrado en hablar de (buenos) tebeos.
– Palabras mayores: el blog de Alfonso Tamayo
– Un blogs sobre cómics diferente: Beaucoup Kevin
La tira de Matt Bors. Historieta política con mala leche.
– No os perdáis el blog de David Morancho, donde podéis ver un avance de su obra sobre Elvis que publicará Discmedi.
-El blog de Jorge González en Club Cultura.
– Inclasificable, the Unh! Project (Vía Entrecómics)
– La página de humor de J.R. Mora es todo un referente en la web, pero ahora ofrece además servicio de alojamiento de blogs y una red social para humoristas gráficos.
Fermín Solís ha reestructurado con elegancia toda su web.
Hablemos de mí, el genial blog de Paco Alcázar.
– El blog de Fabrice Tarrin. No os perdáis su divertidísima serie Le Journal intime d’un Lemurien.
El blog de Víctor Ibáñez, donde se pueden ver sus trabajos para USA:
-Rinconc-ethe, el blog de Lydia Sánchez donde podemos ver sus elegantes ilustraciones.
Los cómics de Will Dinski.
– Es conveniente tener siempre en favoritos la web Historietas reales, donde sus colabroaciones van creciendo continuamente en calidad y cantidad.
Max Vento estrena blog.