La pasión por los libros: Fun Home
Publicado el 7 Abril 2008
Se pueden decir muchas cosas de Fun Home. Como gran obra que es, las lecturas son múltiples y algunos se centrarán en el descubrimiento de la propia sexualidad de la autora. Otros, en la relación entre ella y su padre. Los habrá que destacarán la particular relación entre ellos dos y cómo la homosexualidad tiende lazos que le permiten entender a la autora las actitudes de su padre. También es posible que muchos lectores se queden con la parte autobiográfica, con la lúcida y pausada reflexión que hace Bechdel sobre su infancia y juventud…
Como digo, es una obra con gran cantidad de facetas, pero a mí me ha impresionado otra cosa de Fun Home: la pasión por la lectura. Desde que abrimos el libro, desde la primera viñeta, hay un personaje con un libro abierto. Prácticamente en cada página encontraremos a alguien leyendo. En primer plano, en segundo plano; participando de la acción o no, pero siempre con un libro en las manos. Y, a medida que vamos leyendo, vamos comprendiendo que es algo más que una pose o la reivindicación de la lectura. El propio espíritu de lo que vamos leyendo es la literatura. A medida que avanzamos, Bechdel nos va descubriendo su mayor y mayor dependencia de la literatura y, a la vez, descubrimos que esos libros empiezan a tomar protagonismo, hasta que, casi sin darnos cuenta, son los vehículos de los pensamientos de la autora. En un momento dado, la autora comienza a reescribir su vida en referencia a libros que marcaron su vida, y va entendiendo que su influencia ha sido algo más que filosófica, que forman parte de su vida. Scott Fitzgerald, Colette, Camus, incluso Tolkien, van convirtiéndose en los verdaderos escritores de la vida de Bechdel y, entonces, aparece la verdadera idea que sobrevuela el libro: como en aquella entrañable canción de Vainica Doble, con la que comenzaba un antiguo programa literario de televisión, “todo, todo, todo está en los libros”. Para la autora, nuestras vidas no dejan de ser un rompecabezas de párrafos que ya han sido escritos. Como si de un volumen de la Biblioteca de Babel se tratara, nuestro destino ya está marcado. No escrito en único libro, sino en los miles de libros que en el mundo han sido. Y así, vemos como el suicidio del padre de Bechdel no es más que leer a Camus, que el descubrimiento de la sexualidad de la autora está en las páginas de Colette o que la relación entre sus padres no deja de ser una versión actualizada de El marido ideal de Wilde.
Su diario, que nos acompaña por toda la historia como una voz en off que permite reflexionar a la autora, no es más entonces que el resultado de un cúmulo de referencias literarias.
La literatura no imita a la vida: la literatura es la vida.
Una empresa compleja, casi un desafío, que la autora resuelve brillantemente, pero añadiendo un ingrediente que consigue hacer todavía más importante y difícil su empeño: la honestidad. En Fun Home no hay análisis freudianos sobre familias disfuncionales ni melodramas exagerados sobre infancias tristes. Hay reflexión y sinceridad. Toneladas que contagian al lector y que le acompañan en este viaje en el que la autora intenta entenderse a sí misma y nos descubre, en ese camino, su vida, su padre y la literatura.
Una obra extraordinaria que sólo tiene un problema: la espantosa portada elegida por la editorial para la edición española. Y me quedo corto, porque semejante atentado contra la vista puede echar atrás a muchísimos potenciales lectores.
Afortunadamente, no hay nada que una buena hoja de periódico no pueda envolver… (4)
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discrepo sobre la cubierta. es cierto que si todo el libro es a 2 tintas y una de ellas es verde, lo logico (y normal) seria mantener cierta continuidad en la cubierta, como las otras ediciones. pero el uso de este naranja fosforito lo encuentro extrañamente atractivo. la ilustracion de la cubierta es sensacional y, no me negara nadie, el libro se deja ver.
creo que de lo muy chillon que es, la gente puede acercarse a verlo, aunque sea por curiosidad.
La entrañable canción de Vainica Doble no es de Vainica Doble y era más bien cursi. No hay que hacer tanto caso de google, oh master.
Bonita reseña, y muy interesante.. al menos a mí me has despertado el interés por encontrarlo y leerlo, que no lo conocía.
Un saludo!
Excelente reseña, ya lo tengo encima de toda la pila de pendientes para ponerme con él de inmediato.
Y estoy de acuerdo con Lilori. A mí la cubierta naranja no me desagrada. Me resulta atractiva y el libro como objeto resulta atractivo y sugerente.
Impacientes Saludos.
Caramelo: era entrañable…y cursi, como casi todas las cosas entrañables. No me extrañó ver en Google que se le adjudicara a Vainica Doble, porque recordaba aquella canción de “con las manos en la masa” y me pareció lógico. ¿sabes tú quien la cantaba?
Reconozco que ese tipo de cancíones eran puro chicle, pero a ver quien se resistía a un
“cine, cine, cine /
mas cine, por favor /
que toda la vida es cine /
que toda la vida es cine/
y los cuentos,/
cine son.
Saludos nostálgicos!
Me ha despertado la curiosidad, le daré una oportunidad al libro, a pesar de su portada (las otras dos opciones me parecen mucho más atractivas y también llaman la atención)
Y sí, es de Vainica, siempre ha sido de suya.
El señor Caramelo yerra.
Saludos.
En cambio, yo no pude con este cómic. La narración se me hizo pesadísima, y los personajes muy inexpresivos (aunque no me ocurre lo mismo con Satrapi, vaya usté a saber por qué).
Pues a mí me pareció una lectura interesante y que lo trata todo desde una perspectiva muy personal, sin caer en sensiblerías ni demonizaciones…
Os dejo aquí lo que yo opino de este cómic, de lo mejor que he leído este año, sin duda alguna. Muy oportuna tu reseña Álvaro
http://blogs.lavozdegalicia.es/comic/files/2008/04/recomendaciones.pdf
Otro detalle que me encanta (spoiler): como la autora va descubriendo que los momentos importantes de su vida no están relatados en su diario.
Gracias por la reseña, no lo conocía y parece una lectura apetitosa. Me apunto a los detractores de la portada patria, que más bien parece de un manual para montar una red wifi casera. ¿Qué programa de libros era ese? Aquí hay una lista de colaboraciones televisivas de Vainica Doble:
http://www.geocities.com/SunsetStrip/Plaza/3288/
Una obra de arte. La pedí a Mr. Amazon hace tiempo y, jo, que felicidad…
Yo estoy con John Space. El libro me pareció, sobre todo, bastante banal. Pero para gustos, ya se sabe…
¿Aquello de “todo está en los libros” no era del pésimo Aute?
Un cómic enorme, el mejor que he leído este año. Con el último capítulo, se me hizo un nudo en la garganta que me duró todo el día. La última viñeta, por cierto, es igualita que la última de Metralla, una obra escrita y dibujada también por una mujer. ¿Casualidad? ¿Coincidencia? ¿Idéntica sensibilidad?
Pues a mi se me atraganto bastante, me resulta un poco pesado y noto como que va metiendo las similitudes literarias con calzador ….
Tengo oído que “Todo está en los libros” es una letra de Jesús Munárriz, poeta y editor, musicada por L.E.Aute, y que desde luego era un tema mucho más largo de lo que podía oírse en la sintonía de Dragó. Pero no la cantaron las Vainica. Las voces no suenan a ellas en absoluto, pero es que una de las dos me lo dijo personalmente, no recuerdo si Carmen o Gloria.
He disfrutado mucho con la primera lectura, y es que lo he devorado y evidentemente pide más.
Un milhojas en todos los sentidos (lecturas y alta reposteria)
Gracias por recomendarlo, seguro que se me habria escapado (esa portada, mi ignorancia)
A mí me tienen sorprendida las magníficas críticas de los blogs españoles. Cogí este cómic con mucha ilusión y motivada por tan buenas críticas y éxitos de ventas y sin embargo ha sido un fiasco. Las reflexiones tan intelectualizadas y el montonazo de comentarios vinculados a libros tan sesudos como En busca del tiempo perdido de Proust y Ulises de Joyce han hecho que me aburriera mortalmente y que me sintiera una inculta total. Me gustan bastante más sus tiras de “Unas bollos de cuidado”, y eso que el personaje de Mo (alter ego de Alison Bechdel) es también un rato pesada con sus discursos políticos, pero al menos hay más personajes.
Crisisvisible: contra gustos…