Ed y Robert

Si tuviera que señalar acusadoramente a los dos mejores escritores de género superheroico de la actualidad, no me temblaría el dedo ni una fracción de segundo: Ed Brubaker y Robert Kirkman. Dos autores que demuestran reiteradamente que género no está reñido con calidad y que comparten varias características: la primera y obvia, un dominio del oficio. Cuando se lee una obra de cualquiera de estos dos escritores, es un placer encontrarse con guiones elaborados, que saben desarrollar historias y personajes, que tienen diálogos brillantes y que van mucho más allá de la estructura simplona que repite el 90% de los tebeos industriales. La segunda, quizás menos evidente, el profundísimo conocimiento de la historia del género, que se plasma en detalles aparentemente insustanciales, pero que permiten que sus historias muestren un respeto al género que no se había visto antes. La tercera, aparentemente contradictoria con la anterior, su clara vocación de renovación constante del género. Y recalco lo de “aparentemente”, porque sus propuestas de cambio, si bien siguen caminos diferenciados, parten de ese respeto reverencial a los personajes que he comentado.
Hablemos de cada uno por separado:
Robert Kirkman, el escritor de obras tan obligadas como Los Muertos Vivientes o Invencible, es uno de los pocos autores que ha entendido perfectamente el mensaje de Stan Lee. En los años 60, Lee tuvo una perspicacia única al entender que el género, constreñido por las limitaciones del Comics Code, estaba en una agónica vía sin salida, y planteó un inteligente viraje: humanizó a los superhéroes. Los personajes, convertidos en dioses ridículos, bajaban a la calle y se enfrentaban a problemas mundanos, consiguiendo un automático reconocimiento de los lectores. Hoy, ya casi a punto de cumplir la primera década del siglo XXI, Kirkman ha usado exactamente la misma estrategia. Sin embargo, mientras otros autores han usado esa estrategia intentado hacer el género adulto a base de confundir de nuevo madurez con sexo y violencia, Kirkman ha renovado el género volviendo a ese lector más joven y buscando cuáles son sus inquietudes. Humaniza de nuevo al superhéroe, pero lo hace en los términos actuales. Sirva como perfecto ejemplo Invencible, una revisión casi perfecta de Spiderman en términos modernos, donde la moraleja de la responsabilidad que otorga el poder, ese concepto casi militar nacido de la guerra fría, es visto con distancia por los jóvenes y cambia radicalmente: el poder es ahora un don que se vive con alegría no con amargura. Es algo con lo que jugar y divertirse, como una especie de agraciada lotería, en un planteamiento más superficial, si se quiere, pero que es hábilmente dirigido por Kirkman para ir desgranando el desarrollo de la madurez de su personaje. Otro excelente ejemplo es El incorregible Hombre Hormiga, recientemente publicado por Panini y que muestra un héroe que repite en cierta medida el esquema de Invencible: no hay una atormentada asunción del poder (en este caso, el de volverse pequeño), sino un viaje de descubrimiento, en el que las ventajas del poder, más que para poder defender la verdad y a los débiles, están dirigidas a poder ligar con las chicas o poder infiltrarse en un vestuario femenino. A diferencia de Invencible, Kirkman opta aquí por un tono desenfadado que tiene muchos puntos de conexión con los tebeos de Giffen y DeMatteis, con largos (y divertidos) diálogos que van definiendo al personaje poco a poco. Y, como buen conocedor del Universo Marvel, lo hace con multitud de guiños y referencias al lector más veterano, pero sin perder un ápice de frescura. Phil Hester no es Ryan Ottley, pero cumple sobradamente. No es una obra maestra, no es un tebeo para los altares, pero está a años luz de lo que se está publicando actualmente y, tras leer el primer volumen de la serie, uno se queda con ganas de más, lo que no se puede decir de muchas series actuales. (2)

Ed Brubaker, por su parte, entiende la renovación del género desde la fusión. Al igual que Moore hace veinte años, el guionista de Sleeper o Capitán América ha sabido ver que el género no es una finca cerrada y vallada, sino un medio para contar historias que no tiene reglas fijas o marcadas. Que puede contaminarse, mezclarse, fundirse o mutar sin que pierda calidad ni sentido. Y lo demuestra con hechos, desde su clara predilección por el género negro y policiaco, que da lugar a obras tan estimables como Gotham Central o Catwoman, hasta su vibrante apuesta por el género de espías con inevitables tintes negros, como ha demostrado en Capitán América o Sleeper. Sin olvidar, por supuesto, el drama carcelario que borda en el primer arco argumental de Daredevil, consiguiendo sacar lo mejor del personaje desde que Miller lo dejara, superando incluso la interesante etapa de Ann Nocenti.

Y, para el salón, Norma publica en un único volumen su paso por The Authority, por debajo de las anteriormente citadas, pero que no deja de mostrar elementos interesantes. Mientras que su antecesor, Robbie Morrison, intentó en vano desarrollar la teoría del superhéroe-dios del Miracleman de Alan Moore que iniciara Mark Millar, Brubaker plantea un giro muchísimo más interesante, en el que el supergrupo descubre que las utopías son simplemente utopías y que debe volver a su postura inicial. Una opción lógica ya no desde la coherencia argumental, sino desde la propia comercial: se quiere desarrollar una serie de este tipo, el planteamiento de Moore es un callejón sin salida a corto plazo. Y, con oficio y buen hacer, deshace todo lo hecho hasta ahora en una historia entretenida, bien llevada, vibrante y con ideas. Los personajes dejan de ser estereotipos, el guión es complejo y bien estructurado, con sorpresas, giros inesperados y un ritmo envidiable. Brubaker sabe que no está haciendo su obra personal, sino un tebeo de encargo, pero eso no le resta un gramo de profesionalidad, creando una historia que cumple los mínimos exigibles a cualquier medio de evasión: que nos haga pasar un buen rato. ¿Qué más se puede pedir? (1+)
Dos autores extraordinarios, que incluso en horas bajas consiguen tebeos recomendabilísimos.

21 Comentarios en “Ed y Robert

  1. Maguila on 13 Abril 2008 at 11:00 said:

    Ejem, comparar a Kirkman con Giffen/DeMatteis es ir demasiaaaado lejos (se te fue la pinza, vamos). En todo caso un Gerard Jones con un par de cervezas de más. O no sé, comparar a Micki Nadal con Ben Elton, tío.
    Es un autor sobrevalorado. Sus personajes femeninos yo no los distingo, o mejor dicho, son todas Sarah Michele Gellar. Lo grave es que ni siquiera es capaz de hilar subtramas, la primera vez que se lo vi hacer fue en Los muertos vivientes, hacia la parte de cuando todos llegan a una prisión abandonada (los 10-15 primeros números son ridículos y simplones a mas no poder), aunque ni de coña se merece tanto bombo. ¿Seguro que este tío no es un chaval de 10 años de Iowa que se hace pasar adulto? No sé, no sé…

  2. álvaro on 13 Abril 2008 at 13:26 said:

    Que existan puntos de conexión no signfiica que sean comparables. Kirkman está muy lejos todavía de las primeras obras de pareja…

  3. ¿Qué tal está este volumen de The Authority?

  4. otro Brub para el saló, aunque compartido, es el Puño de Hierro con dibujoas del español Aja. Que puede ser entretenido, y lo visto del dibujo, promete

  5. No estoy nada de acuerdo. No soporto a Kirkman. Tanto leer de Invencible y cuando me lei la primera saga me parecio entretenido y que no me contaba nada nuevo. Con el Hombre Hormiga me paso algo parecido. No me hizo gracia. La mejor comedia marvel de los ultimos años es sin duda alguna Los Vengadores de los Grandes Lagos

  6. dejotabe on 13 Abril 2008 at 17:15 said:

    Me uno a la pregunta:que tal el volumen de authority? por que el volumen dos era para cogerlo con pinzas, que cosa más mala, este esta mejor?

  7. álvaro on 13 Abril 2008 at 18:45 said:

    Slott es un guionista muy divertido (su Hulka es genial), pero Kirkman me parece más completo.

    Prognais y dejotabe: es un tebeo entretenido sin ser ninguna maravilla. Muchísimo mejor que el volumen de Robbie Morrison anterior, que era pésimo, pero sin llegar a la unión de Ellis y Hitch o Millar y Quitely. Un 1+, es decir un aprobado holgado.

  8. Maguila on 13 Abril 2008 at 19:19 said:

    Genial Slott no sé, a mi su Hulka me deja frío (tiene un humor demasiado ochentero, como de What if: especial coñas), si exceptuamos a la tríada capitolina del humor-supes, Peter David- Steve Gerber- (que en gloria esté) -Keith Giffen, yo me quedo con Matt Fraction, combina humor, acción y entretenimiento de mucha calidad.

    Por otro lado, en el Authority de Robbie Morrison discrepo, a mi me encantó. Lo pésimo era el dibujante, Dwayne Turner, un verdadero manta, que se cargó el comic. La etapa de Morrison destila mala baba, inventiva, sátira social, religiosa… A mi me gustó más que la de Ellis. Poned a Turner dibujando la etapa de Ellis y a Hych en la de Morrison. La de Ellis parece un arco de JSA Classified con anfetas. Fijo.

  9. álvaro on 13 Abril 2008 at 19:36 said:

    Hombre, ochentero… Tiene una influencia clara de las serie de TV más paródicas de finales de siglo, como Ally McBeal, pero tomando el referente claro de gerber, a mi entender.

    De Matt Fraction poco te puedo decir porque sólo he leído unos números de Casanova, divertidos sí, pero no puedo juzgar sin haber leído todo el arco argumental.

    Y de Morrison… Buf, yo lo veo a años luz de su homónimo. Sus planteamientos son básicamente seguir lka estela de los de Moore en Miracleman (muy de lejos), pero sin saber desarrollarlos. Sus puyas pueden ser en USA muy provocadoras, pero aquí se quedan muy pobres… No sé, yo debo reconocer que no me gustó su trama, a lo que hay que añadir que su desarrollo de personajes y de tramas me parece muy flojito.

    Pero contra gustos… :)

  10. Sinceramente, cuando compré y leí el "incorregible hombre hormiga" me entristeció mucho tirar el dinero de esa manera.

    Lo encuentro demasiado idiota, la verdad, nada comparable a Gifen/DeMateis

  11. Pakito on 13 Abril 2008 at 23:37 said:

    Invencible, Muertos vivientes, Sleeper y Criminal por un lado de la moneda.

    Por el otro, Hombre Hormiga, Ultimate X-Men, Patrulla-X y Authority.

    Ni todo lo que hicieron Giffen y DeMatteis(fan nº1 de sus diversas LJ), por poner un ejemplo referido en los comentarios, es la leche.

  12. dejotabe on 14 Abril 2008 at 0:10 said:

    excelente, bueno saberlo, aunque imaginaba que siendo de brubaker sería, como mínimo, legible.

    Es que el anterior volumen llegué a un punto de leer por leer, por acabarlo, no me interesaba nada de lo que pasaba.

  13. Catman on 14 Abril 2008 at 3:53 said:

    The Autorithy de Brubaker estaba bastante bien a mi parecer, aunque sin llegar a cosas como Criminal.

    El incorregible hombre hormiga me hizo gracia en algunas escenas muy concretas, pero muy pocas. De Kirkman se dice que de su Ultimate X-Men y cosas como Reaper hay que huir velozmente.

    En cambio, estoy totalmente emocionado con Muertos Vivientes.

    La Hulka de Dan Slott la empecé a seguir pero lo dejé en el tercer volumen porque iba en declive. Creo que es un guionista sobrevalorado, como (desde mi ignorancia, ya que he leído pocas cosas suyas) Matt Fraction. Esperaré a ver Iron Fist.

    Lo que he leído de Dan Slott no me ha parecido nada del otro mundo, y el Punisher de Fraction se hace bastante cansino.

  14. álvaro on 14 Abril 2008 at 9:31 said:

    El problema de Hulka es el cambio de dibujante. Un humor como el de Slott precisa de un dibujante que sepa hacer expersivos a sus personajes. Bobillo es un gran dibujante, pero Pelletier es excesivamente hierático.

  15. John Space on 14 Abril 2008 at 9:44 said:

    Brubaker le da un millón de vueltas al Kirkman. En mi opinión, al menos.

  16. álvaro on 14 Abril 2008 at 10:17 said:

    Hombre, Brubaker es muuuy superior a Kirkman, desde luego, pero no le quita mérito a éste.

  17. A mi los Muertos Vivientos de Kirkman me gustan, cierto es que no es una obra maestra, pero me parece entretenida de sobra, y además siento una predilección especial por los zombis. Por cierto, sus Ultimate X-men nefastos, desastrosos, horribles.

    Brubaker me parece un genio, tiene cosas geniales, aunque todo el mundo la pifia de vez en cuando.

  18. Bleyer on 14 Abril 2008 at 17:23 said:

    Para mí, Kirkman es un One Hit Wonder. Su Invincible está bien, pero el resto de cosas que le he leído están bien, entrenidillas, pero sin llegar más lejos. En general, intenta tomar puntos de partida originales que es incapaz de desarrollar convenientemente en poco tiempo.

    Brubaker es otro cantar, aunque yo encuentro sus tebeos superheroicos de lectura algo farragosa y me da en la nariz que su labor en Marvel está siendo muy sobrevalorada. Su DD en la cárcel no está mal, pero tampoco es maravilloso (¿el mejor desde Nocenti?; no sé, a mí me hace mucha más gracia el DD de Karl Kesel, sesentero y cachondo, que cualesquiera de los DD millerianos-no-hechos-por-Miller con que nos sigue castigando la Marvel), y el siguiente arco argumental (el Diablo se va de viaje) es normalucho por no decir malote. Eso sí, Michael Lark dibuja como Dios aunque el guión no sea gran cosa. El Capi me pasa igual: no está mal, pero lo encuentro pesado, cansino de leer y falto de emoción. Tan falto de emoción que soy incapaz de recordar lo que pasaba en el número anterior cuando me pongo a leerlo. Vamos, que es un poco comida china: lo lees, está bien mientras lo lees, pero a los 5 minutos lo has procesado y olvidado. Y de su Patrulla X no hablemos, que pocas cosas me he leído tan aburridas, mal estructuradas y sincopadas como la saga de Vulcano.

    Me temo, Álvaro, que al hacer la selección has buscado más a gente que "innovara" porque eso hace que te interese más que lo que está haciendo cierta gente recuperando los elementos típicos del género como eje de sus historias. Para mí, el mejor guionista de superhéroes del momento es Geoff Johns, quien no necesita hacer fusión de géneros para hacer un tebeo de supertipos, sino que sólo necesita superhéroes haciendo de superhéroes. Y encima escribe con la sabiduría suficiente para marcar el ritmo en base a los números de la serie regular, que es como los lee el lector "de género", y no según los arcos que saldrán en el TPB, que es como cobra los royalties el autor.

    Sinceramente, me da que a larga ni Kirkman ni Brubaker serán recordados por sus tebeos de superhéroes, mientras que si Geoff Johns aguanta unos añitos más a este nivel será tratado como un nuevo Stan Lee o un Roy Thomas…

  19. Bleyer on 14 Abril 2008 at 17:48 said:

    Bueno, con lo de Stan Lee me he pasado (aunque yo siempre he dicho que Stan Lee era un guionista lamentable, pero ha sido el mejor editor de la historia del cómic con diferencia). Johns nunca tendrá la influencia en la historia del cómic americano que tuvo Stan, pero sí creo que en el futuro (insisto, si aguanta a este nivel) le compararán con guionistas de la talla de Roy Thomas.

  20. álvaro on 14 Abril 2008 at 18:52 said:

    Geoff Johns me parece un guionista de oficio, pero que no aporta más. Sus tebeos son entretenidos y cumplen siempre el mínimo inexcusable que tiene que tener un tebeo de superhéroes, pero no me parece que sea especialmente desatcabale. Yo lo compararía a un sólido escritor de best-sellers: obras entretenidas pero que repiten constantemente estructuras y tópicos. Tanto JSA, como lo que ha hecho en Green Lantern y, en especial en Sinestro War, no deja de ser un ejercicio de oficio, pero con estructuras muy repetitivas. Será un Busiek, un autor que en su día fue comparado con Alan Moore y del que hoy nadie parece acordarse.

  21. Entiendo tu punto de vista, pero precisamente lo que a mí me gusta de Johns es cómo hace tebeos de género usando… los resortes del propio género. No me entiendas mal, que valoro la introducción de la fusión de géneros, o el incorporar elementos nuevos tanto en la narrativa como en la estructura, como el que más. Lo que pasa es que a veces estas innovaciones no consiguen hacer que el tebeo sea mejor. Para mí lo peor que le ha pasado al género es la intruducción de esa cosa llamada "deconstructivismo narrativo" que a lo mejor le va bien a otro tipo de cómics, pero que en un cómic de supertipos es como una patada a los güitos.

    Esto me recuerda a hace unos añitos, cuando todo el mundo destacaba dos tebeos de superhéroes que habían salido al mismo tiempo y que sobresalían sobre los demás: el Authority de Ellis y el ClanDestine de Davis. Los dos son realmente buenos, pero mientras que el de Ellis destacaba por lo que tenía de revolucionario dentro del género (luchas apocalípticas, metalecturas sobre el género, etcétera), el de Davis destacaba por lo bien que jugaba con los elementos propios del género.

    A mí me pasa un poco eso con Johns: me gusta porque demuestra que el género en sí no está muerto ni agotado, que no hace falta que venga nadie a reinventarlo.

    Que no te pienses que no valoro los yiyos de Brubaker y Kirkman, sencillamente no creo que sean tebeos tan redondos como aparentan. Y creo que en una lista de "mejores guionistas de tebeos de superhéroes" debe estar el guionista que está escribiendo los mejores tebeos de superhéroes desde hace años.

    A no ser, claro, que en realidad de lo que se trata es de destacar a estos dos autores como los dos guionistas que hacen los mejores tebeos de superhéroes para lectores a los que no les gustan los tebeos de superhéroes. Entonces, sí, a día de hoy estos dos son los mejores en ello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation