Primeras impresiones del Salón

La verdad es que necesitaba un Salón como éste. Tras los estreses variados del año pasado, en esta edición me he podido permitir el lujazo de ir a algunas charlas, ver las exposiciones tranquilamente, hablar con los amigos… Hacer de turista, en resumen, y poder gozar del placer de ser un aficionado más a los tebeos. Y, como simple fan de base, hay que reconocer el profundo cambio que ha tenido el salón en los últimos años. Primero, porque compruebo ya que esa mezcla de entretenimiento e industria está llegando a un equilibrio interesante: ver las salas de entrevistas de autores a rebosar es algo que ya empieza a recordar aquella Zona Internacional de hace ya tres lustros. Pero, por otra parte, la apuesta por el entretenimiento va mucho más allá de la simple compra, del gran kiosco que era el Salón. El visitante, que paga un entrada importante, tiene una oferta realmente variada que puede hacer rentabilizar esa entrada, sea cual sea su interés. Es evidente que el buscador de firmas o de tebeos imposibles de encontrar en otro sitio siempre verá recompensada siempre esa entrada, pero el salón debe aspirar a atraer precisamente al lector no habitual a esa persona que le suena lo de los tebeos y que quiere encontrar en el Salón una buena opción para pasar el día. Y lo encontrará, porque se ha sabido aumentar la oferta para conseguir anclajes con otras aficiones que puedan servir de puerta de entrada en los tebeos. Los espectaculares stands de las productoras cinematográficas, con avances de las próximas películas basadas en tebeos son un perfecto ejemplo de ese tipo de iniciativas, a lo que hay que añadir las zonas de videojouegos, las zonas de comiteca y talleres, etc, conformando una estupenda oferta de ocio para los chavales (y no tan chavales).
Las exposiciones.
Se mantiene el gran acierto de colocar algunas de las exposiciones a la entrada (en este caso la espectacular dedicada a David Rubín, con una reproducción de la tetería del oso malayo, y la dedicada al 50 aniversario de Mortadelo), dando la mejor bienvenida posible para el visitante. A lo que hay que sumar la excelente calidad de alguna de ellas, tanto en el apartado escenográfico como de contenidos. Sirva de ejemplo la exposición de David Rubín, con una inmensa tetería que escondía la posibilidad de ver en directo el trabajo de este hombre, comprobando hasta qué límite lo de “inmensa calidad de este autor” se queda muy, pero que muy corto. También es un placer dejarse llevar por la exposición de Max, que olvida todos los artificios escenográficos para centrarse única y exclusivamente en la obra del creador de Bardín. Aunque, por cuestiones personales, debo reconocer que con la exposición que más he disfrutado es la de Viñetas censuradas, comisariada por Vicent Sanchís. Un recorrido por la historia de la censura en nuestro país, en la que se puede encontrar desde las absurdas masacres que se hicieron a los tebeos de prensa americanos a la persecución sistemática que se dio en la dictadura. El único pero es que se me quedó corta.
El susto
Sin duda, la mala noticia del salón ha sido el terrible susto que nos ha dado Carlos Giménez, al que se le ha diagnosticado durante el Salón una angina de pecho. Afortunadamente, durante el desayuno compartió mesa con Koldo Azpitarte, cuyo buen ojo de médico permitió poner en aviso a todos de la enfermedad de Carlos. El viernes fue un día de nervios para todos, hasta que por fin las noticias tranquilizadoras comenzaron a llegar: pese a la gravedad de la enfermedad, Carlos estaba en perfecto estado y bien vigilado en el hospital. Unos días de cuidados allí y después a casita. Así que, desde aquí Carlos, todos los ánimos del mundo… ¡y a cuidarse, que nos tienes que dar muchas obras maestras todavía!

6 Comentarios en “Primeras impresiones del Salón

  1. Esperemos que no sea nada y se quede en un susto.

  2. Jesús Cuadrad on 21 abril 2008 at 12:24 said:

    Desastre.

  3. Zutto el que me llevé cuando me lo dijeron por teléfono. En fin, que no sea nada maestro!

  4. No se me olvida la visita que el maestro Giménez hizo a México en los noventas. En esa ocasión tuve oportunidad de comprobar su extraordinaria calidad humana que dejó un grato recuerdo entre sus amigos y admiradores de este lado del mar.

    Los mejores deseos para que su recuperación sea total.

  5. Menudo susto me has dado, me pensaba que le había llegado a dar, uf. Esperemos que se mejore, para mi el mayor genio de el tebeo.

  6. No estoy de acuerdo con lo referente a la exposición de Viñetas Censuradas, me pareció escasa y con ausencia total de originales. Nada que ver con la que organizó Antonio Martín sobre la Guerra Civil hace un par de años.

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