La crítica

Maldita la crítica que no sea subjetiva, porque no será crítica: será, en todo caso, descripción. Un crítico tiene que tener filias, fobias y prejuicios, porque esa será la salsa de su estilo. Y un crítico sin estilo no es nada. También creo que un buen crítico debería tener un baremo flexible: no sirve el patrón Dreyer para hablar de una comedia de Will Ferrell.

Jordi Costa en Blogdecine.

[Aplausos]
Una frase inspirada y que suscribo al 100%. El resto de la entrevista no es menos jugosa. Lógico cuando el que habla dice las cosas claras y siempre con inteligencia.

27 Comentarios en “La crítica

  1. Antonio J on 25 junio 2008 at 23:16 said:

    No puedo estar de acuerdo. Cuando los prejuicios de un crítico son muchos y muy claros, inhabilitan sus críticas, y éstas pueden resultar perjudiciales y confundir a aquellos lectores que no estén al cabo de la calle en cuanto a las filias y fobias de un crítico determinado. Daré un ejemplo histórico de nuestro ámbito predilecto: Javier Coma y todo lo que no fuera comic clásico norteamericano. Pero bueno, hay gustos pa tó.

  2. John Space on 25 junio 2008 at 23:22 said:

    A mí este crítico nunca me pareció gran cosa; creo que tiene unas tragaderas demasiado grandes. Así que, en cierto modo, le doy la razón.

  3. álvaro on 25 junio 2008 at 23:41 said:

    "Cuando los prejuicios de un crítico son muchos y muy claros, inhabilitan sus críticas,"

    ¿Por qué? No deja de ser una opinión más.

    "que no estén al cabo de la calle en cuanto a las filias y fobias de un crítico determinado."

    Claro, pero es que es lo fundamental en la crítica: conocer al crítico. Coincido con Jordi. Una "crítica" aséptica, "objetiva", que no entra en consideraciones subjetivas no es una "crítica", es una promoción, una descripción, pero no una crítica. Si lo que queremos es saber de qué va, no estamos buscando una crítica, necesitamos una nota de prensa. Si lo que queremos es una opinión, una crítica, debemos asumir que es subjetiva.

    "Javier Coma y todo lo que no fuera comic clásico norteamericano. "

    Precisamente. Cmo conocíamos a Coma, sus críticas eran muchísimo más valiosas, porque sabíamos cuando coincidía o no con nuestrs gustos.

  4. Alberto Morán on 26 junio 2008 at 1:28 said:

    Suscribo la opinión del citado y de Álvaro.

    Toda la concepción de "crítico" se vería con mucha más claridad si en vez de considerarse su opinión como un baremo de calidad se considerase como algo orientativo, siempre en la medida en la que uno coincide o suele coincidir con dicho crítico. Para mí el crítico de mayor validez es aquel con el que comparto filias, fobias, manías, gustos, preferencias, etc.

    Por poner un ejemplo. En cuanto a mainstream americano y superhéroes, prefiero leer una crítica de Peter "Dr. Comic" Garcia que de Álvaro. No porque considere que Peter tiene una visión más clara de la realidad o porque tiene "mejor criterio" o "mejor gusto", sino porque mi visión de lo que es un buen tebeo de superhéroes casa bien con la suya. Se que la posibilidad de equivocarme si leo lo que recomienda y eludo lo que denosta es baja.

    Y por supuesto, huelga decir que una crítica objetiva no es una crítica, es un artículo, o un repaso, u otra cosa, pero no una crítica. Quien escribe una reseña valora la obra bajo su personalísima y particular opinión, a partir de la cual establece si lo analizado es bueno o malo, pero siempre bajo su prisma.

    >>> Claro, pero es que es lo fundamental en la crítica: conocer al crítico.

    Claro. Personalmente, decido seguir la opinión de un crítico y dejar que influya en mis prioridades de compra después de haber mascado sus escritos (no literalmente, ¡puaj!).

  5. Como en muchas ocasiones es fácil que el debate derive en una cuestión terminológica. En esos casos solemos estar mucho más cerca de lo que parece…

    ¿Qué entendemos por una crítica objetiva? Sin lugar a dudas no una sinopsis, que dista de ser una crítica. Tampoco que se oculten los las opiniones de la persona que escribe (la crítica y la opinión van de la mano). Lo que comúnmente se entiende como crítica objetiva es aquella que juzga la obra no tanto en función de la personalidad, la concepción estética o los gustos del crítico, sino más bien en función de su calidad artística (con todos los debidos matices cuando se habla de arte), situándola en su contexto, comparándola con otras obras de su género, analizando los distintos aspectos que la componen y, de forma argumentada, resaltando aquellos que funcionan y aquellos que no. Cuanto mejor sea la argumentación más gente podrá suscribirla, por tanto, más objetiva será la crítica.

    Por criterios artísticos universalmente aceptados, podemos decir que los Beatles son artísticamente superiores a David Bisbal, Cervantes a Michael Chrichton, Picasso a Jordi Lavanda etc… Habrá quién prefiera a estos últimos por razones subjetivas: le cae mal John Lennon, le aburren los libros con poco diálogo, no le gusta cómo suena el inglés, le repelen las novelas antiguas, el color de Lavanda le seduce más que el de Picasso… qué se yo. Criterios subjetivos hay tantos como individuos. Sin embargo, cuando leo una reseña, pretendo conocer una obra y no a un crítico. Quiero saber, por parte de alguien supuestamente erudito en la materia, las razones que tiene para alabar o censurar la obra.

    El colmo del subjetivismo es cuando Robert Crumb dice que todo lo que se ha hecho musicalmente en la segunda mitad del siglo veinte es basura. No creo que nadie pueda tomarse en serio estas opiniones. Y a un crítico hay que poder tomárselo en serio.

    En cualquier caso, un tema interesante.

  6. David on 26 junio 2008 at 3:20 said:

    El problema viene cuando la opinión del crítico es aceptada como objetiva.

    Cuando la gente cree que los prejuicios de una persona, y sus gustos concretos son cátedra y son axiomas irrefutables. Cuando esos gustos subjetivos sirven para determinar quién vale y quién no. Cuando la opinión no objetiva de alguien se utiliza para rechazar a ciertos autores o estilos y para exaltar a otros.

    Ese es el fallo en la crítica, no que el crítico sea subjetivo, sino que los demás piensen que no lo es.

    No puedo evitar pensar en eso cuando veo a Álvaro dar una opinión subjetiva (como es obligado en un crítico) y muchos intervienen para adularlo, compartir con el su opinión y para criticar a quién pueda discrepar. Para tomarla como axioma irrefutable en definitiva.

    Un crítico debe ser subjetivo, pero lanzo otra pregunta que se me ocurre ¿Un juez o jurado debe ser subjetivo también? ¿O debe aparcar sus prejuicios y gustos personales en favor de un punto de vista global que favorezca la elección de la mejor de las obras presentadas?

  7. Antonio J on 26 junio 2008 at 9:20 said:

    Suscribo lo que dice Max Vento. Será también una cuestión terminológica, Álvaro, pero está claro que un crítico cargado de prejuicios nunca podrá hacer crítica válida. Me permito recordar que un prejuicio es, según la RAE, "una opinión previa y tenaz, en general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal". Así pues, yo, sin leer nada de los mendas de L'Association, por poner un ejemplo,decido que eso no es tebeo, y que son todos unos mantas. O que el manga es una basura estética narrativamente incompetente. O que los comics de super héroes son para débiles mentales. Lo proclamo en todas mis reseñas. ¿De qué sirve tal crítica? ¿Le vale al lector? No, y peor aún: si acaso, lo induce a error, y lo aparta de tebeos, películas o libros de forma infundada y falaz. ¿Por qué he de tener yo como lector, la obligación de estar al tanto de las manías de los críticos? Está claro: si te pasas años leyendo reseñas (y tebeos), acabas por ver por dónde van los tiros. Pero y el lector bisoño, que empieza a leer críticas y son de ese jaez, ¿cómo va a poder separar el grano de la paja? Y la solución no es, siento llevarle la contraria a Alberto Morán, "seguir" la obra de críticos por los que sentimos afinidad. Es cómodo, pero limita. Yo reclamo de la crítica que informe objetivamente, y que valore luego como le dé la gana, pero con conocimiento de causa. Javier Coma, por ejemplo, no tenía ni idea de la mitad de lo que criticaba, le aplicaba sin más su particular vara de medir, y a correr. Por dar un ejemplo de otro ámbito, yo ya sé de antemano lo que va a decir Diego A. Manrique de un disco determinado, y no le leo. Pero, ¿es eso solución?

  8. objetivo del todo nunca se puede ser, por lo que un plus de subjetividad es inevitable y también deseable. Pero lo subjetivo, el YO por encima de conceptos externos, es peligroso: hace más importante al propio crítico, lo convierte en Pumares: "¿Memorias de África? Ooooobra Maeeeeestraaaa". ¿Por?, ¡hombre, cause I said So!,¡Porque lo dice el gran gran famoso Pumares.

    Y así al final se habla más del Ego que de las obras criticadas.

    Así, si fuera un crítico musical, por poco que me guste el hip hop tendría que defender un disco de la rotundidad e importancia hiostórica como el segundo de Public Enemy. Del mismo modo, si no me fuera el humor grueso, no debería ello ser obstáculo para alabar una obra de Rabo si esta es buena (no respecto a mis gustos personales, sino a la obra en sí respecto a determinados referentes universales -nunca del todo fijos-).

    Pero ¿y qué es algo "bueno" y qué no lo es? ¿Existen realmente esos "referentes universales"? Es tema para otro día, y en él siempre, inevitablemente, actúa lo subjetivo… en su justa proporción (Mozart, Da Vinci, Gropius o Griffith no son cuestionables, así que algún canon más o menos "blando" sí que hay).

  9. PapáCairo on 26 junio 2008 at 10:18 said:

    Estáis poniendo el acento en la parte menos jugosa del extracto que ha colgado Álvaro. Lo verdaderamente interesante es cuando dice que “También creo que un buen crítico debería tener un baremo flexible: no sirve el patrón Dreyer para hablar de una comedia de Will Ferrell”.

    Lo del subjetivismo es obvio, lo otro, no tanto.

  10. PapáCairo on 26 junio 2008 at 10:25 said:

    Matizo lo anterior, lo que dice Punch del canon me parece interesante aún cuando creo que se ha quedado corto: El Canon existe y pesa como una losa de tropecientas mil toneladas.

  11. Antonio J on 26 junio 2008 at 11:40 said:

    No mencionamos, creo, lo del baremo flexible porque estamos de acuerdo todos. Vamos, me parece. Ahora bien, lo de que un crítico ha de tener prejuicios es una sandez, con perdón. Hay que procurar ir por la vida libre de prejuicios, en todos los ámbitos. Otra cosa es lograrlo, claro. Filias y fobias se le pueden pasar a cualquiera, sobre todo si son explícitas. Lo que no sirve es que el crítico de turno opine que tal autor es abominable porque sí, porque a él no le gusta, y que se dedique a descalificar sistemáticamente su obra sin razonarlo.

  12. John Space on 26 junio 2008 at 11:57 said:

    Mi opinión. Algo de prejuicios sí hay que tener. De lo contrario, se termina por pensar que no existen las obras malas, lo cual es un gran error. Las obras malas, definitivamente, existen (si no existieran, no existirían tampoco las obras buenas, ?no?); el canon, definitivamente, existe. Poner eso en duda no es más que una excusa que muchos mediocres se han inventado en el caso de que alguien dé una crítica negativa (sobre todo en estos tiempos, donde te leen cuatro gatos en un foro y ya te crees la salvación de la literatura o el cómic o el cine o etc.).

  13. PapáCairo on 26 junio 2008 at 12:23 said:

    Es que esa subjetividad exacerbada (o no tanto) es la que lleva a la anulación del deseable criterio flexible y a la habitual confusión entre lo que se ha leído y lo que a uno le hubiera gustado leer que suelen padecer multitud de críticos (y que en la mayoría de los casos no pasan de ser meros reseñistas). Respecto a los límites de la subjetividad en el ámbito de la crítica no me parece que haya falta de consenso más allá de las típicas rencillas interneteras que de enquistarse nos llevarían a las cada vez más habituales 200 entradas.

  14. en la crítica de algo como el cómic o el cine (o la poesía, o todo aquello que se sujeta en algún modo a los gustos) hay un debate inacabable. El criterio nunca es inamovible, y el Canon no puede grabarse a fuego. La historia provoca nuevas perspectivas, gracias al cielo; el historiador del arte "recupera" y reivindica autores o movimientos que estaban desconsiderados, y al revés, lo que en los ochenta es canon hoy no lo es.

    Pero por otro lado es evidente que hay autores y movimientos que sí son inamovibles. No puedes soltar "el renacimiento florentino es un bodrio" amparado en elementos puramente subjetivos y olvidar otros factores muchísimo más importantes. Porque hay factores que no son opinables o estimativos: el hecho histórico da un canon (Da Vinci es un maestro del arte, históricamente su aportación es innegable). Hasta conceptos de índole matemática pueden justificar el hecho de lo canónico (el Partenón puede verse desde solucciones de geometría que señalan su perfección). ¿que el renacimiento a tí personalmente no te transmite? de acuerdo, pero a partir de eso no pretendas sentar cátedra.

    Sigo pensando pues que sí, debe haber un baremo flexible. Pero baremo objetivo, independientemente de filias o fobias personales. Lo subjetivo es la especia que enriquece el plato (hay buenos, malos y excelentes críticos, y supongo que por ese "toque especial" de cada cual), pero tiene que haber una materia prima. Lo que jode a muchos es que antes, claro, hay que conocerla (o en otras palabras, mucho estudio y conocimiento previo antes de ponerse a criticar, bien en la red, bien en un periódico, bien en una revista o en la barra del bar de tu barrio). Es más sencillo repetir el esquema Pumares al que hacía referencia atrás, sin atender bases o fundamentos objetivos: es bueno porque me gusta. Pues no.

  15. Mostrenco on 26 junio 2008 at 13:20 said:

    Aquí Costa, compañeros. Lamento no haber podido incluir todos los matices en mis respuestas. Siempre acaba faltando algo. Esencialmente, estoy muy de acuerdo con lo que dice el señor Punch de Pumares (como paradigma): habría mucho que hablar de lo que yo llamo la crítica del Ombligo o la crítica del Me. También llamada Crítica del Culo, en la que el crítico cree que todo empieza y termina en su culo y lo mucho (o poco) que se ha emocionado o aburrido se convierte en única medida para valorar algo.

    Por otro lado, sigo creyendo en que está bien que un crítico entre en la sala con su carga de prejuicios y manías: es maravilloso cuando, de repente, la película que ves te obliga a revisarlos. Lo que ocurre es que hay pocos críticos capaces de reconocer que estaban equivocados y que determinado trabajo ha pulverizado sus prejuicios. Por poner un ejemplo mayúsculo y otro minúsculo: a Roger Ebert le pasó con "El Bueno, el Feo y el Malo" y a un servidor con "Hable con ella" (con perdón). Abrazos a todos y agradecimientos al Maestro Pons por haber linkado esto.

  16. Sacaluga on 26 junio 2008 at 14:10 said:

    Respecto a lo de la subjetividad, estando de acuerdo, me parece necesario matizarlo con otra frase del Sr. Mostrenco en la misma entrevista: "todo el mundo tiene una opinión, pero no toda opinión es relevante". Eso es algo que se olvida muy a menudo, especialmente en el planeta blog.

  17. Interesante esto último.

    La referencia al planeta blog como alojamiento para la crítica…

    La cuestión es que el "planeta blog" es la comprobación de lo complicado que se está poniendo esto de la Era de la Comunicación.

    Ahora cualquiera publica sus comentarios (si le escuchan o no es otra cuestión). Democratizado el acceso a un medio de difusión (antes "alguien con poder" decidía quien criticaba y quien no, en un medio u otro)

    Ahora seguirá siendo así. La opiniones están ahí… pero encontrarlas será lo dificil, para aquel no iniciado. El bloguero masivo será el que tenga el apoyo del poder, de los medios y la capacidad de convocatoria. Este será quien "EXISTE"

    Pero no entremos en polémicas internéticas…

    La cuestión es que "las opiniones relevantes" escasean en el bitacoreo… O son dificiles de encontrar

  18. Es que, Costa (¿Mostrenco/Costa?), una cosa es renunciar a un bagaje personal y otra ponerlo en primer plano. Quien lee asiduamente a ciertos críticos conocen, más o menos, sus debilidades genéricas, su acierto en los análisis, etc. Yo cuando compro un libro de Costa sé que habrá determinada querencia personal por cierto cine, y eso es bueno, hace de primerísimo filtro. Pero si no hay también aplomo para ver miga en la paja, estamos ante ese síndrome del blog de fans (del manga, de los SH, del indie, del cine chino o del de Vin Diesel o como se llame…) que al que no está muy en ese fandom le parece de una benevolencia subida. Uno es uno, con sus gustos, pero también debería serlo con un conocimiento más global y objetivo que le permite discernir el grano entre lo que es paja (por mucho que subjetivamente comulgue con sus particulares filias). Ahí quería llegar yo :)

  19. Antonio J on 26 junio 2008 at 15:30 said:

    Estamos todos de acuerdo, en el fondo. Lo primero, antes de criticar, es conocer. Y luego ya puedes poner tu granito de arena. La escuela Coma-Pumares sólo hace daño.

  20. Javi on 26 junio 2008 at 16:08 said:

    Yo estoy de acuerdo en destacar la importancia del estilo. Será lo único que haga que uno se lea una crítica hasta el final de algo que en principio o no le interesa o desconoce. Plus: será, el estilo, lo que haga que una crítica se relea por si misma, ya independientemente de que, una vez vista la obra referenciada, uno esté de acuerdo o piense exactamente lo contrario que el crítico en cuestión.

    Un saludo.

  21. El comienzo de la entrevista también es para destacarlo:

    "¿Te gusta la palabra “crítico” o crees como muchos que tiene connotaciones negativas?

    No es que me guste ni me deje de gustar: es la palabra que define el trabajo que hago y tiene las connotaciones que cada uno quiera ver en ella. Para mí, la misma palabra define profesionalmente a mucha gente a la que leo con gran placer y a otra mucha gente a la que leo con menos placer y, a veces, con profundo aburrimiento. Decir que la palabra crítico tiene connotaciones negativas es como decir que subsecretario es una palabra malsonante: resulta tan peregrino como buscar un término menos ofensivo que taxista para decir, precisamente, taxista."

  22. Spendius on 27 junio 2008 at 16:15 said:

    La navaja, la crítica que raja

  23. Spendius on 27 junio 2008 at 16:17 said:

    Tampoco es manco el problema del prescriptor que se vende o se deja vender como crítico…o el del crítico que se vende, y se transforma en un prescriptor.

  24. WWfan! on 27 junio 2008 at 17:03 said:

    Tener prejucios es tener estilo propio.

    Jopé.

  25. daniel on 30 junio 2008 at 13:26 said:

    Sí y no.

  26. Estoy muy de acuerdo con la segunda parte.

    Sobre lo otro, pues eso, hasta cierto punto. Aparte de los prejuicios cinematográficos están, por ejemplo, los prejuicios morales que están casi siempre fuera de lugar.

    La mala recepción de cierta parte de la crítica de la película Tideland de Terry Gilliam (una de los filmes más interesantes que he visto en años) me pareció, una vez visto el filme, bastante lamentable.

    Un crítico de cine no debería censurar una película como esta porque ciertos temas presentados le resulten un escándalo, debería juzgar sus valores estéticos, sus interpretaciones, la credibilidad de los personajes…además la película de Gilliam no defiende nada censurable, simplemente muestra personajes que se mueven en circunstancias adversas. En casos como estos parece que esa gente no haya hecho un esfuerzo en entender la película, directamente la han puesto a parir porque les ha provocado rechazo la temática de alguna escena.

    Reconozco que a mi me podría pasar con gran parte del cine de terror actual, pero creo que aún así intentaría ser más "objetivo"…

  27. Llego tarde al debate, así que esto igual no lo lee ni Pons, pero bueno…

    No creo que una crítica objetiva sea una descripción. Más bien, soy de los que piensan que una crítica subjetiva es una opinión. Y todos tenemos opiniones, pero no todos estamos capacitados para ser críticos (aunque eso no impide que muchos lo sean). Sobre todo porque, como alguien ha apuntado muy bien más arriba, la crítica no debe servir para conocer al crítico, sino al objeto criticado. No quiero saber si te ha gustado, quiero saber si crees que me va a gustar.

    Y lo del baremo flexible, pues voy a poner la nota discordante: si un día Will Ferrell hace una comedia que alcanza el nivel de Dreyer, ¿es mejor que cualquier película de Dreyer? Si usamos un baremo flexible, sí. Hmmm…

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