Novedades de Julio de Astiberri

(**) – Crónicas birmanas, de Guy Delisle Blanco y negro. Rústica con solapas 272 páginas. 17 x 24 cms. 20 euros
(*)- El hombre que vino del cielo, de Infame & Co. Blanco y negro. Rústica con solapas 64 páginas. 21 x 21 cms. 12 euros
(*)- Mal dadas, de Leandro Alzate. Blanco y negro. Rústica con solapas. 64 páginas. 21 x 21 cms. 12 euros

Mal dadas, de Leandro Alzate. Blanco y negro. Rústica con solapas. 64 páginas. 21 x 21 cms. 12 euros

Una huida hacia adelante
Un grupo de adolescentes se dan cita para asistir a un duelo con pistolas, pero Jessica, una de las dos duelistas,
decide no presentarse y escapar del barrio. Los demás se niegan a dar por zanjado el enfrentamiento,
y buscarán a Jessica para conseguir que la confrontación se produzca finalmente. Este es el primero de una
serie de desencuentros y alianzas efímeras, que van marcando el rumbo de una historia en forma de continua
huida hacia delante.
Mal dadas es una historia de incertidumbre, una ficción en chándal que sucede en barrios dormitorio, estaciones
de tren y polígonos industriales. Sus protagonistas se describen mediante posturas y gestos, rara vez en función
de lo que dicen. Los jóvenes actores de este relato mantienen en secreto su objetivo frente a los adultos que
les rodean. Ellos forman una especie de sociedad secreta de conveniencia, orquestada en torno a la celebración
de un duelo cuyas causas desconocemos.
Leandro Alzate nació en Barakaldo en 1974. Estudió Bellas Artes. A finales de los 90, participó en muestras
colectivas de arte como Situaciones, Usted está aquí, y en talleres como Arte y electricidad. A partir de
2004 empezó a colaborar habitualmente para revistas como ETECE, El balanzín y HUMO. Mal dadas es su
primer álbum de cómic.


El hombre que vino del cielo
, de Infame & Co. Blanco y negro. Rústica con solapas 64 páginas. 21 x 21 cms. 12 euros

El hijo de las estrellas
“La primera vez que volé levanté una pierna y luego otra. Y con el viento quedé suspendido a un metro
del suelo. ¿A cuánta gente le conté que aquel día volé? ‘Sería un sueño’, me decían. Toda la vida
llevo intentando volver a volar. Sólo yo sé que fue real, y si fue un sueño… ¿Acaso no hemos vivido lo
que hemos soñado?”. – Yuri Snoble, protagonista de El hombre que vino del cielo
El hombre que vino del cielo es una obra en tres actos sobre un astronauta que a la vuelta a su hogar
descubre que éste ya no existe. Su patria ha quedado dividida en siete estados, los siete estados capitales.
El protagonista recorrerá cada uno de ellos buscando dónde se halla su autentico hogar.
El hombre… es también una historia de amor, de amor a las estrellas, de ilusiones compartidas y del
espacio que ocupan los sueños en la vida (y del despertar posterior). Nos aproxima también a una reflexión
sobre la sociedad en la que vivimos a través de una fábula sin moraleja, sin buenos ni malos, de
personas enfrentadas al día a día.
“La historia nació hace muchos años –apunta Infame & Co.– cuando en un recorte de periódico vi la
historia de un astronauta ruso que a su vuelta a la tierra descubre que la URSS ya no existe. Durante
años la he tenido presente, pero creo que era éste el momento adecuado para contar la historia de
qué pasaría con ese hombre”.
Tal y como añade su autor, esta obra “tiene mucho de cuento, pero a la vez tenía la intención de recuperar
una sensación de realidad. En muchos momentos el cómic parece totalmente ajeno al mundo
en que vivimos, preocupado por la evasión sin más. En los personajes intento trasladar el modo en
que afrontamos los problemas, intentamos escapar de ellos o les hacemos frente hasta sus últimas
consecuencias”.
Infame & Co. llegó a la Tierra en 1975 (Bilbao). Cuando era niño descubrió el mundo de los tebeos, que
muy pronto le enamoró. Tras publicar en numerosos fanzines participa en el cómic colectivo Historias
del olvido y realiza el monográfico Quatroccento, ambos para la editorial Dolmen. El hombre que vino
del cielo es su primera historia larga.


Crónicas birmanas
, de Guy Delisle Blanco y negro. Rústica con solapas 272 páginas. 17 x 24 cms. 20 euros

La dictadura cotidiana
“Delisle se convierte en el espectador irónico de un país extraño e inesperado, entremezclando la trivialidad
de la vida cotidiana de un expatriado y la realidad de un régimen de hierro”. Libération
Tras Shenzhen y Pyongyang, Guy Delisle cuenta en Crónicas Birmanas su vida cotidiana en Rangún.
Acompañando a su pareja, miembro de Médicos sin fronteras, durante un año en Birmania, Guy Delisle
regresa con un documental gráfico apasionante. Testigo curioso y de mirada aguzada, el autor
mezcla su propia historia con la del país. Con una buena dosis de ironía confronta sus insignificantes
preocupaciones de occidental con las dificultades que atraviesan los habitantes de un país pobre bajo
el yugo de una dictadura militar.
Tras la aparente tranquilidad de las calles de Rangún despuntan las injusticias y carencias impuestas
por la junta militar, los efectos de la censura, las zonas prohibidas, los rumores, la desinformación y
el miedo permanente. A través del relato de Delisle se puede apreciar mejor la realidad de la pequeña
comunidad internacional que trabaja para las O.N.G. y las tremendas dificultades que encuentra para
llevar a cabo su misión. Un retrato emotivo y comprometido de Birmania.
Guy Delisle nació en 1966 en Quebec. Una vez culminados sus estudios de artes plásticas en Sainte-
Foy y en Toronto comienza a trabajar en 1986 en el estudio CinéGroup en Montreal. Tras cerrarse
el estudio un año después, Delisle emprende un largo periplo por Europa. Trabaja durante seis meses
en Munich y, posteriormente en Berlín, Valence y, finalmente, Montpellier, localidad en la que reside
desde 1991. En 1993 enseñó animación en la isla de La Reunión y en 1994 realizó un cortometraje para
niños titulado Trois petits chats. Su primer libro fue publicado por L’Association en 1996. Sus obras
han sido traducidas a varios idiomas. De Guy Delisle, se han editado también en castellano dos de sus
trabajos más representativos: Shenzhen y Pyongyang, ambos por Astiberri.

7 Comentarios en “Novedades de Julio de Astiberri

  1. Zaharra on 15 julio 2008 at 22:54 said:

    Kaixo, a ver si se ve mi carta pues, en esto de internet.

    ****************************************************

    No, no se ve.

    Si quieres insultar, acusar y todo lo que quieras, con la ironía que quieras a terceros, lo haces desde tu blog, no desde el mío.

    Ahora ya puedes empezar con la retahila habitual de que soy un comprado de Astiberri y un censor. Esa suerte vas a tener, que no borro lo que se dice de mí.

    Álvaro

  2. César on 16 julio 2008 at 4:00 said:

    Si la envidia fuese tinta…. algunos no necesitarian las editoriales para poder soñar con ser publicados.

  3. Concrete on 16 julio 2008 at 20:48 said:

    Me encanta Guy Delisle, la ironía con que cuenta las cosas, su visión de las cosas, su visión del mundo … del mundo comunista en particular, porque vaya tres lugares le ha tocado visitar: China, Corea… y ahora Birmania…. Supongo que ahora solo le falta hacer una novela de como están las cosas en La Habana de Fidel…

    Sin mas, deseoso estoy de echarme este libro a las manos…

    chao

  4. lorea zaharra on 18 julio 2008 at 1:52 said:

    jo vieja no hay quien te entienda que esto parece un duelo y yo que llevo tus apellidos ni siquiera te había visto por aquí creo que te has equivocado de blog, porque aqui hablamos de comic, y tu no sed ni de que hablas , zaharra.

  5. Miguel on 23 julio 2008 at 9:35 said:

    En ROma, Cronicas de Birmania cuesta 18,50 € y no es barato, creo que últimamente astiberri se esta pasando con los precios. Me apetece tenerlo pero es excesivamente caro. Compre un Judio en Nueva York por 21,50 y ni siquiera me gustó, mucho enredo, original planteamiento pero no lleva a ninguna parte. Eso si, sigo pensando que astiberri hace una labor encomiable en este difícil mundo del tebeo. Le ocurre lo mismo con los precios a Norma o Glenat, que no han descubierto que lo que viene bien al consumidor son integrales como Comanche.

  6. pievsnichek on 25 julio 2008 at 3:14 said:

    Ja, ja… si te cobraron 21.50 por El judío de Nueva York, el librero de turno te guindó 50 céntimos mientras le ponías buena cara.

    Si lo que te queda después de haber leído El judío de Nueva York es "mucho enredo que no lleva a ninguna parte", es que igual tienes que volver a leértelo y tal vez matices tu apreciación.

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