Regreso al futuro

Si hay un autor que no deja de sorprenderme continuamente con sus propuestas narrativas, ése es Alex Robinson. Me acaba de llegar su última obra publicada en los USA, Too Cool to Be Forgotten y me vuelvo a quedar maravillado por la habilidad de este autor para buscar nuevas ideas y nuevas formas de expresar sus historias. En muchos casos, sus préstamos son sutiles variaciones de recursos pictóricos o de otras artes, pero siempre con una frescura e integración en la narración tan perfecta que sorprende casi como un hallazgo nuevo. En su nueva obra, Robinson entra en un terreno bien conocido, el del retorno al pasado que permita variar el futuro, una especie de revisión de Regreso al futuro de Zemeckis o, más bien, de versión americana de Barrio Lejano, esta vez en clave de fumador empedernido que debe buscar el primer momento en que cató un cigarrillo para poder dejar en el futuro su vicio. Una anécdota sencilla, que Robinson plantea directamente como una especie de largo sueño inducido por hipnosis que poco a poco se va convirtiendo en un sentimiento tan real que sustituye a la realidad. Y, a partir de ahí, una excelente y profunda reflexión sobre pasado y presente, sobre aquellas oportunidades que dejamos pasar y que nunca volverán. Un continuo de futuribles imposibles que Robinson maneja con pulso firme, sabiendo dosificar humor y reflexión a partes iguales, dejando que la historia fluya con naturalidad y consiguiendo que el lector llegue a asumirla como posible. Lentamente, aquella premisa inicial quedará sólo como una excusa para la verdadera intención del autor, que sobrepasará ese momento iniciático tabaquil para entrar en una situación mucho más compleja, de reivindicación de momentos robados.
A medida que avanza la obra, es verdad que existen muchos puntos de coincidencia con la obra de Taniguchi, sobre todo los derivados del planteamiento de un protagonista adulto en el cuerpo de un adolescente, pero no dejan de tener cierta lógica al partir de dos premisas argumentales tan similares. Sin embargo, el humor con que carga Robinson en muchos momentos sus planteamientos, cierta angustia vital más propia del underground americano y, sobre todo, el planteamiento narrativo, las separa como dos obras que, aunque similares, son valiosas cada una en su terreno. Sin llegar al nivel de su anterior obra, Estafados, Robinson demuestra un envidiable nivel medio de calidad y, sobre todo, un interés continuado por la investigación narrativa, de la que encontraremos momentos brillantes en este libro.
A ver si Astiberri (supongo) lo publica pronto en España (3).

8 Comentarios en “Regreso al futuro

  1. álvaro on 25 julio 2008 at 11:32 said:

    En efecto, Robinson se conoce al dedillo a los clásicos americanos, tanto de la tira como del cómic.book. Y usa recursos que en muchos casos no son invención suya, pero que sorprende cómo los integra en una historia de slice of life.

  2. Jesús Yugo on 25 julio 2008 at 12:41 said:

    La segunda muestra que pones es un homenaje a la famosa pagina de Neal Adams en Deadman, qué curioso.

  3. Robinson me parece uno de los autores más talentosos del Slice of Life actual. yo también espero pronto la publicación de este Too Cool to be Forgotten.

  4. Radar on 25 julio 2008 at 16:00 said:

    Me han gustado los pics que muestras. A ver si puedo echar un vistazo al comic en su conjunto.

    Y la página de Neal Adams es una sorpresa, sí senyor!

  5. lorea zaharra on 25 julio 2008 at 19:44 said:

    he visto la dirección de neal adams y si el dibujo se parece bastante pero el de alex robinson es mejor el periquito o loro que forma la cabeza es de flipe y lo del ojo con avispa muy alucinante así como la tercera viñeta que nos lleva a su pasado campestre muy bueno aunque a mi lo que mas me gusta son los gusanos que parecen recien sacados de la nariz de hecho ando preguntandome si son gusanos o mocos.

  6. La portada de lo más creativo y original que he visto en mucho tiempo.

  7. álvaro on 27 julio 2008 at 11:08 said:

    Tampoco en este caso sería muy original, ya que las portads de the One de Rick Veitch ya jugaban con estos efectos…

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