La felicidad…

Todo el día sin salir de casa, con mi aire acondicionado a toda potencia, leyendo tebeos, libros, viendo películas atrasadas, dedicado a escribir en este blog, degustando suculentos manjares… ¡Imaginad eso durante diez días!
¿La felicidad?
¿El paraíso del consumidor cultural compulsivo (alias friki)?
No.
Un puñetero y jodido esguince de tobillo que duele que no veas.
En estos momentos tengo más perímetro en mi tobillo izquiedo que en mi cintura. Que ya es decir.
Nunca la expresión meter la pata fue más literal.
Merde.
Eso sí, por fin conseguiré que la columna de tebeos atrasados se ponga a cero.
El que no se consuela es porque no quiere…