Shogakukan y Shueisha publicarán directamente en Europa

La bomba viene de Animenewsnetwork en pleno Agosto, que cita a Nikkei News como origen de la misma: las editoriales Shogakukan y Shueisha publicarán directamente sus obras en Europa a partir de otoño de 2009. La maniobra comenzará en Francia, pero se extenderá a todos los países europeos de forma gradual.
En el mundo globalizado en el que vivimos, con la descentralización de prácticamente todos los procesos de edición, era una noticia esperable, de la que hemos vivido varios globos sonda en el pasado. Parece que ahora la cosa si va en serio y el todopodoreso emporio nipón, propietario de series de ventas estratosféricas como Naruto, Death Note, Yu-gi-oh! o Inuyasha, desembarcará con todo su potencia para encargarse directamente de sus rentables franquicias.
De momento, es pronto para saber en qué afectará a las editoriales europeas que publican sus obras (Kana, Carlsen o la filial española de Glénat), que seguramente estarán resguardadas a corto plazo por los contratos firmados, pero que probablemente impedirá la contratación de nuevas series. Lo que sí que está claro es que la aparición de este monstruo editorial en Europa (como ya hizo antes en los USA a través de Viz Media) supondrá un cambio radical de las estrategias de las grandes editoriales europeas: no sólo es que el manga se lleve la mayoría de las ventas, es que a partir de ahora, la participación en los beneficios que podían gracias a los derechos de edición, desaparecerá como por arte de magia. Cambios que, en el caso español, pueden ser espectaculares: recordemos que editoriales como Glénat, posiblemente la editorial más fuerte en este país en este momento, goza de esa saneada posición gracias a franquicias como Naruto o Death Note (y recordemos que, gracias a ellas, Glénat se puede permitir el lujo de editar obras de autores españoles y de clásicos del tebeo casi a fondo perdido).
Una noticia a seguir muy de cerca y que, con seguridad, será la noticia omnipresente del próximo Salón del Manga y la gran noticia del año en toda Europa.

Moulinsart aprieta

El nivel de control que los herederos de la obra de Hergé está desplegando está llegando a niveles increíbles. La web Objetif Tintin, una de las mejores y más resptuosas webs que se mantienen sobre el personaje, ha recibido una amenazante carta de Moulinsart requiriendo el cumplimiento de una larga serie de condiciones para poder mantener las “buenas relaciones” y la “gran tolerancia” que ha tenido la sociedad con los responsables de la web. Ciertas exigencias pueden ser razonables (inclusión del (c) en todas las imágenes que se usen) pero otras llegan al ridículo (les obligan a quitar una imagen de Milú del título porque mueve ¡el rabo está animado!) y otras al esperpento, como la obligación de enlazar sólo aquellas páginas autorizadas por la sociedad o de no anunciar eventos que no tengan el beneplácito de Moulinsart. La carta no tiene desperdicio pero establece unos precedentes tremendamente peligrosos, colocando el derecho de cita en la picota y, en el fondo, tirándose piedras sobre el propio tejado. A estas alturas, parece mentira que la sociedad depositaria de estos derechos no reconozca la labor favorable que están haciendo en la promoción del personaje webs como Objetif Tintin. Su persecución implacable sólo logrará que, al final, nadie quiera hablar del personaje, condenándolo al olvido, como bien comenta Didier Pasamonik.